Devocional mesiánico
Matot–Masei
מַטּוֹת־מַסְעֵי
Shabat · 31 de julio de 2027
Torá: Números 30:1–36:13 · Haftará: Jeremías 2:4-28; Jeremías 3:4 · Brit Hadashah: Mateo 5:33-37; Santiago 4:1-12
✦ La porción esta semana
Resumen de la porción
Matot–Masei cierra el libro de Números. Comienza con las leyes sobre votos y juramentos, sigue con la guerra de castigo contra Madián por la seducción de Baal-peor, y registra la petición de Rubén, Gad y media tribu de Manasés de heredar tierra al oriente del Jordán. Masei enumera, jornada por jornada, las cuarenta estaciones del desierto, fija los límites de la tierra prometida, ordena las ciudades de refugio y cierra con el caso de las hijas de Zelofehad, que aseguran su herencia sin que ésta salga de la tribu de su padre.
El hilo de la parashá
La porción abre con la palabra que sale de la boca: «no violará su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca» (Números 30:2). Y cierra con la tierra que no puede violar su asignación: la heredad de las hijas de Zelofehad no debe «andar rodando de una tribu á otra» (Números 36:9). Entre ambos extremos, Israel marcha estación tras estación —Rameses, Succoth, Sinaí, Cades, Hor, los campos de Moab— y cada nombre queda escrito «por mandato de Jehová» (Números 33:2), como si cada jornada fuera también una palabra dada y cumplida. Lo que liga el alma en un voto es de la misma naturaleza que lo que liga a una tribu a su heredad: una palabra que sale y que Dios exige que se sostenga.
En medio de este hilo cae la guerra contra Madián, castigo por «el negocio de Peor» (Números 31:16), donde la seducción idolátrica quebró la fidelidad de Israel a su propia palabra empeñada a Dios en el Sinaí. La porción, entonces, no solo regula votos individuales: muestra que toda la existencia de Israel —su camino, su guerra, su tierra— depende de si su palabra hacia Dios se mantiene firme o se quiebra.
La haftará
Jeremías retoma exactamente esa misma marcha por el desierto —«que nos hizo andar por el desierto... por tierra seca y de sombra de muerte» (Jeremías 2:6)— para preguntar cómo Israel, tras recibir una tierra buena, la contaminó. La imagen de la ramera que corre «sobre todo collado alto» (Jeremías 2:20) es el eco directo de Baal-peor: la misma idolatría sexual que provocó la guerra en Números 31 sigue viva generaciones después. Jeremías no inventa un pecado nuevo; nombra el que Masei ya documentó, y termina con un llamado, no con una condena final: «¿no clamarás á mí, Padre mío, guiador de mi juventud?» (Jeremías 3:4).
El Mesías en la porción
Yeshúa toma la ley del voto —«pagarás al Señor tus juramentos» (Mateo 5:33)— y no la abroga, sino que llega a su raíz: «sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no» (Mateo 5:37). Números 30 regula cómo sostener una palabra ya dicha; el Mesías forma un corazón donde la palabra no necesite refuerzo externo porque es sencilla y verdadera desde el principio.
Santiago, por su parte, diagnostica la causa detrás de la guerra de Números 31: «¿De dónde vienen las guerras... sino de vuestras concupiscencias?» (Santiago 4:1). Y llama a Israel con el mismo lenguaje que Jeremías: «Adúlteros y adúlteras... la amistad del mundo es enemistad con Dios» (Santiago 4:4). Lo que en la Torá fue guerra externa contra Madián y en el profeta fue acusación de infidelidad, en Santiago se vuelve examen interior: la batalla real no es contra un pueblo, sino contra el deseo no sometido.
Para la semana
Antes de comprometerte con una palabra esta semana, pregúntate si nace de sometimiento a Dios o de un deseo propio sin freno (Santiago 4:7). Practica el hablar simple —sí o no— sin necesidad de reforzarlo con juramentos, y revisa, como las tribus revisaron sus fronteras, si tu palabra dada sigue en pie donde la dejaste.
Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.
✦ Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo
Aliá 1 · Números 30:1–31:12
30:1 Y habló Moisés á los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado. 30:2 Cuando alguno hiciere voto á Jehová, ó hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca. 30:3 Mas la mujer, cuando hiciere voto á Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su mocedad; 30:4 Si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare á ello, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será. 30:5 Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus obligaciones, con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre le vedó. 30:6 Empero si fuere casada, é hiciere votos, ó pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma; 30:7 Si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare á ello, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será. 30:8 Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y Jehová lo perdonará. 30:9 Mas todo voto de viuda, ó repudiada, con que ligare su alma, será firme. 30:10 Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento, 30:11 Si su marido oyó, y calló á ello, y no le vedó; entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será. 30:12 Mas si su marido los anuló el día que los oyó; todo lo que salió de sus labios cuanto á sus votos, y cuanto á la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará. 30:13 Todo voto, ó todo juramento obligándose á afligir el alma, su marido lo confirmará, ó su marido lo anulará. 30:14 Empero si su marido callare á ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella: confirmólas, por cuanto calló á ello el día que lo oyó. 30:15 Mas si las anulare después de haberlas oído, entonces él llevará el pecado de ella. 30:16 Estas son las ordenanzas que Jehová mandó á Moisés entre el varón y su mujer, entre el padre y su hija, durante su mocedad en casa de su padre. 31:1 Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo: 31:2 Haz la venganza de los hijos de Israel sobre los Madianitas; después serás recogido á tus pueblos. 31:3 Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, é irán contra Madián, y harán la venganza de Jehová en Madián. 31:4 Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel, enviaréis á la guerra. 31:5 Así fueron dados de los millares de Israel, mil por cada tribu, doce mil á punto de guerra. 31:6 Y Moisés los envió á la guerra: mil de cada tribu envió: y Phinees, hijo de Eleazar sacerdote, fué á la guerra con los santos instrumentos, con las trompetas en su mano para tocar. 31:7 Y pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó á Moisés, y mataron á todo varón. 31:8 Mataron también, entre los muertos de ellos, á los reyes de Madián: Evi, y Recem, y Zur, y Hur, y Reba, cinco reyes de Madián: á Balaam también, hijo de Beor, mataron á cuchillo. 31:9 Y llevaron cautivas los hijos de Israel las mujeres de los Madianitas, y sus chiquitos y todas sus bestias, y todos sus ganados; y arrebataron toda su hacienda. 31:10 Y abrasaron con fuego todas sus ciudades, aldeas y castillos. 31:11 Y tomaron todo el despojo, y toda la presa, así de hombres como de bestias. 31:12 Y trajeron á Moisés, y á Eleazar el sacerdote, y á la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y la presa y los despojos, al campo en los llanos de Moab, que están junto al Jordán de Jericó.
Aliá 2 · Números 31:13-54
31:13 Y salieron Moisés y Eleazar el sacerdote, y todos los príncipes de la congregación, á recibirlos fuera del campo. 31:14 Y enojóse Moisés contra los capitanes del ejército, contra los tribunos y centuriones que volvían de la guerra; 31:15 Y díjoles Moisés: ¿ Todas las mujeres habéis reservado? 31:16 He aquí ellas fueron á los hijos de Israel, por consejo de Balaam, para causar prevaricación contra Jehová en el negocio de Peor; por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. 31:17 Matad pues ahora todos los varones entre los niños: matad también toda mujer que haya conocido varón carnalmente. 31:18 Y todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido ayuntamiento de varón, os reservaréis vivas. 31:19 Y vosotros quedaos fuera del campo siete días: y todos los que hubieren matado persona, y cualquiera que hubiere tocado muerto, os purificaréis al tercero y al séptimo día, vosotros y vuestros cautivos. 31:20 Asimismo purificaréis todo vestido, y toda prenda de pieles, y toda obra de pelos de cabra, y todo vaso de madera. 31:21 Y Eleazar el sacerdote dijo á los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha mandado á Moisés: 31:22 Ciertamente el oro, y la plata, metal, hierro, estaño, y plomo, 31:23 Todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse: mas haréis pasar por agua todo lo que no aguanta el fuego. 31:24 Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día, y así seréis limpios; y después entraréis en el campo. 31:25 Y Jehová habló á Moisés, diciendo: 31:26 Toma la cuenta de la presa que se ha hecho, así de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y las cabezas de los padres de la congregación: 31:27 Y partirás por mitad la presa entre los que pelearon, los que salieron á la guerra, y toda la congregación. 31:28 Y apartarás para Jehová el tributo de los hombres de guerra, que salieron á la guerra: de quinientos uno, así de las personas como de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas: 31:29 De la mitad de ellos lo tomarás; y darás á Eleazar el sacerdote la ofrenda de Jehová. 31:30 Y de la mitad perteneciente á los hijos de Israel tomarás uno de cincuenta, de las personas, de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas, de todo animal; y los darás á los Levitas, que tienen la guarda del tabernáculo de Jehová. 31:31 E hicieron Moisés y Eleazar el sacerdote como Jehová mandó á Moisés. 31:32 Y fué la presa, el resto de la presa que tomaron los hombres de guerra, seiscientas y setenta y cinco mil ovejas, 31:33 Y setenta y dos mil bueyes, 31:34 Y setenta y un mil asnos; 31:35 Y en cuanto á personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de varón, en todas treinta y dos mil. 31:36 Y la mitad, la parte de los que habían salido á la guerra, fué el número de trescientas treinta y siete mil y quinientas ovejas. 31:37 Y el tributo para Jehová de las ovejas, fué seiscientas setenta y cinco. 31:38 Y de los bueyes, treinta y seis mil: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y dos. 31:39 Y de los asnos, treinta mil y quinientos: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y uno. 31:40 Y de las personas, diez y seis mil: y de ellas el tributo para Jehová, treinta y dos personas. 31:41 Y dió Moisés el tributo, por elevada ofrenda á Jehová, á Eleazar el sacerdote, como Jehová lo mandó á Moisés. 31:42 Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés de los hombres que habían ido á la guerra; 31:43 ( La mitad para la congregación fué: de las ovejas, trescientas treinta y siete mil y quinientas; 31:44 Y de los bueyes, treinta y seis mil; 31:45 Y de los asnos, treinta mil y quinientos; 31:46 Y de las personas, diez y seis mil:) 31:47 De la mitad, pues, para los hijos de Israel tomó Moisés uno de cada cincuenta, así de las personas como de los animales, y diólos á los Levitas, que tenían la guarda del tabernáculo de Jehová; como Jehová lo había mandado á Moisés. 31:48 Y llegaron á Moisés los jefes de los millares de aquel ejército, los tribunos y centuriones; 31:49 Y dijeron á Moisés: Tus siervos han tomado razón de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros. 31:50 Por lo cual hemos ofrecido á Jehová ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, vasos de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos, y cadenas, para hacer expiación por nuestras almas delante de Jehová. 31:51 Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, alhajas, todas elaboradas. 31:52 Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron á Jehová de los tribunos y centuriones, fué diez y seis mil setecientos y cincuenta siclos. 31:53 Los hombres del ejército habían pillado cada uno para sí. 31:54 Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar, el oro de los tribunos y centuriones, y trajéronlo al tabernáculo del testimonio, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehová.
Aliá 3 · Números 32:1-19
32:1 Y LOS hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían una muy grande muchedumbre de ganado; los cuales viendo la tierra de Jazer y de Galaad, parecióles el país lugar de ganado. 32:2 Y vinieron los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron á Moisés, y á Eleazar el sacerdote, y á los príncipes de la congregación, diciendo: 32:3 Ataroth, y Dibón, y Jazer, y Nimra, y Hesbón, y Eleale, y Sabán, y Nebo, y Beón, 32:4 La tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado. 32:5 Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dése esta tierra á tus siervos en heredad, y no nos hagas pasar el Jordán. 32:6 Y respondió Moisés á los hijos de Gad y á los hijos de Rubén: ¿ Vendrán vuestros hermanos á la guerra, y vosotros os quedaréis aquí? 32:7 ¿ Y por qué prevenís el ánimo de los hijos de Israel, para que no pasen á la tierra que les ha dado Jehová? 32:8 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra. 32:9 Que subieron hasta la arroyada de Escol, y después que vieron la tierra, preocuparon el ánimo de los hijos de Israel, para que no viniesen á la tierra que Jehová les había dado. 32:10 Y el furor de Jehová se encendió entonces, y juró diciendo: 32:11 Que no verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra por la cual juré á Abraham, Isaac, y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; 32:12 Excepto Caleb, hijo de Jephone Cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová. 32:13 Y el furor de Jehová se encendió en Israel, é hízolos andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fué acabada toda aquella generación, que había hecho mal delante de Jehová. 32:14 Y he aquí vosotros habéis sucedido en lugar de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir aún á la ira de Jehová contra Israel. 32:15 Si os volviereis de en pos de él, él volverá otra vez á dejaros en el desierto, y destruiréis á todo este pueblo. 32:16 Entonces ellos se llegaron á él y dijeron: Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros niños; 32:17 Y nosotros nos armaremos, é iremos con diligencia delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar: y nuestros niños quedarán en ciudades fuertes á causa de los moradores del país. 32:18 No volveremos á nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad. 32:19 Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad de estotra parte del Jordán al oriente.
Aliá 4 · Números 32:20–33:49
32:20 Entonces les respondió Moisés: Si lo hiciereis así, si os apercibiereis para ir delante de Jehová á la guerra, 32:21 Y pasareis todos vosotros armados el Jordán delante de Jehová, hasta que haya echado á sus enemigos de delante de sí, 32:22 Y sea el país sojuzgado delante de Jehová; luego volveréis, y seréis libres de culpa para con Jehová, y para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad delante de Jehová. 32:23 Mas si así no lo hiciereis, he aquí habréis pecado á Jehová; y sabed que os alcanzará vuestro pecado. 32:24 Edificaos ciudades para vuestros niños, y majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha salido de vuestra boca. 32:25 Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén á Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado. 32:26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados, y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad; 32:27 Y tus siervos, armados todos de guerra, pasarán delante de Jehová á la guerra, de la manera que mi señor dice. 32:28 Entonces los encomendó Moisés á Eleazar el sacerdote, y á Josué hijo de Nun, y á los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel. 32:29 Y díjoles Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén, pasaren con vosotros el Jordán, armados todos de guerra delante de Jehová, luego que el país fuere sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de Galaad en posesión: 32:30 Mas si no pasaren armados con vosotros, entonces tendrán posesión entre vosotros en la tierra de Canaán. 32:31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron, diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho á tus siervos. 32:32 Nosotros pasaremos armados delante de Jehová á la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será de esta parte del Jordán. 32:33 Así les dió Moisés á los hijos de Gad y á los hijos de Rubén, y á la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de Sehón rey Amorrheo, y el reino de Og rey de Basán, la tierra con sus ciudades y términos, las ciudades del país alrededor. 32:34 Y los hijos de Gad edificaron á Dibón, y á Ataroth, y á Aroer, 32:35 Y á Atroth-sophan, y á Jazer, y á Jogbaa, 32:36 Y á Beth-nimra, y á Betharán: ciudades fuertes, y también majadas para ovejas. 32:37 Y los hijos de Rubén edificaron á Hesbón, y á Eleale, y á Kiriathaim, 32:38 Y á Nebo, y á Baal-meón, ( mudados los nombres), y á Sibma: y pusieron nombres á las ciudades que edificaron. 32:39 Y los hijos de Machîr hijo de Manasés fueron á Galaad, y tomáronla, y echaron al Amorrheo que estaba en ella. 32:40 Y Moisés dió Galaad á Machîr hijo de Manasés, el cual habitó en ella. 32:41 También Jair hijo de Manasés fué y tomó sus aldeas, y púsoles por nombre Havoth-jair. 32:42 Asimismo Noba fué y tomó á Kenath y sus aldeas, y llamóle Noba, conforme á su nombre. 33:1 ESTAS son las estancias de los hijos de Israel, los cuales salieron de la tierra de Egipto por sus escuadrones, bajo la conducta de Moisés y Aarón. 33:2 Y Moisés escribió sus salidas conforme á sus jornadas por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus estancias con arreglo á sus partidas. 33:3 De Rameses partieron en el mes primero, á los quince días del mes primero: el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano alta, á ojos de todos los Egipcios. 33:4 Estaban enterrando los Egipcios los que Jehová había muerto de ellos, á todo primogénito; habiendo Jehová hecho también juicios en sus dioses. 33:5 Partieron, pues, los hijos de Israel de Rameses, y asentaron campo en Succoth. 33:6 Y partiendo de Succoth, asentaron en Etham, que está al cabo del desierto. 33:7 Y partiendo de Etham, volvieron sobre Pi-hahiroth, que está delante de Baalsephon, y asentaron delante de Migdol. 33:8 Y partiendo de Pi-hahiroth, pasaron por medio de la mar al desierto, y anduvieron camino de tres días por el desierto de Etham, y asentaron en Mara. 33:9 Y partiendo de Mara, vinieron á Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y asentaron allí. 33:10 Y partidos de Elim, asentaron junto al mar Bermejo. 33:11 Y partidos del mar Bermejo, asentaron en el desierto de Sin. 33:12 Y partidos del desierto de Sin, asentaron en Dophca. 33:13 Y partidos de Dophca, asentaron en Alús. 33:14 Y partidos de Alús, asentaron en Rephidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber. 33:15 Y partidos de Rephidim, asentaron en el desierto de Sinaí. 33:16 Y partidos del desierto de Sinaí, asentaron en Kibroth-hataava. 33:17 Y partidos de Kibroth-hataava, asentaron en Haseroth. 33:18 Y partidos de Haseroth, asentaron en Ritma. 33:19 Y partidos de Ritma, asentaron en Rimmón-peres. 33:20 Y partidos de Rimmón-peres, asentaron en Libna. 33:21 Y partidos de Libna, asentaron en Rissa. 33:22 Y partidos de Rissa, asentaron en Ceelatha. 33:23 Y partidos de Ceelatha, asentaron en el monte de Sepher. 33:24 Y partidos del monte de Sepher, asentaron en Harada. 33:25 Y partidos de Harada, asentaron en Maceloth. 33:26 Y partidos de Maceloth, asentaron en Tahath. 33:27 Y partidos de Tahath, asentaron en Tara. 33:28 Y partidos de Tara, asentaron en Mithca. 33:29 Y partidos de Mithca, asentaron en Hasmona. 33:30 Y partidos de Hasmona, asentaron en Moseroth. 33:31 Y partidos de Moseroth, asentaron en Bene-jaacán. 33:32 Y partidos de Bene-jaacán, asentaron en el monte de Gidgad. 33:33 Y partidos del monte de Gidgad, asentaron en Jotbatha. 33:34 Y partidos de Jotbatha, asentaron en Abrona. 33:35 Y partidos de Abrona, asentaron en Esion-geber. 33:36 Y partidos de Esion-geber, asentaron en el desierto de Zin, que es Cades. 33:37 Y partidos de Cades, asentaron en el monte de Hor, en la extremidad del país de Edom. 33:38 Y subió Aarón el sacerdote al monte de Hor, conforme al dicho de Jehová, y allí murió á los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mes quinto, en el primero del mes. 33:39 Y era Aarón de edad de ciento y veinte y tres años, cuando murió en el monte de Hor. 33:40 Y el Cananeo, rey de Arad, que habitaba al mediodía en la tierra de Canaán, oyó como habían venido los hijos de Israel. 33:41 Y partidos del monte de Hor, asentaron en Salmona. 33:42 Y partidos de Salmona, asentaron en Phunón. 33:43 Y partidos de Phunón, asentaron en Oboth. 33:44 Y partidos de Oboth, asentaron en Ije-abarim; en el término de Moab. 33:45 Y partidos de Ije-abarim, asentaron en Dibon-gad. 33:46 Y partidos de Dibon-gad, asentaron en Almon-diblathaim. 33:47 Y partidos de Almon-diblathaim, asentaron en los montes de Abarim, delante de Nebo. 33:48 Y partidos de los montes de Abarim, asentaron en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó. 33:49 Finalmente asentaron junto al Jordán, desde Beth-jesimoth hasta Abel-sitim, en los campos de Moab.
Aliá 5 · Números 33:50–34:15
33:50 Y habló Jehová á Moisés en los campos de Moab junto al Jordán de Jericó, diciendo: 33:51 Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis pasado el Jordán á la tierra de Canaán, 33:52 Echaréis á todos los moradores del país de delante de vosotros, y destruiréis todas sus pinturas, y todas sus imágenes de fundición, y arruinaréis todos sus altos; 33:53 Y echaréis los moradores de la tierra, y habitaréis en ella; porque yo os la he dado para que la poseáis. 33:54 Y heredaréis la tierra por suertes por vuestras familias: á los muchos daréis mucho por su heredad, y á los pocos daréis menos por heredad suya: donde le saliere la suerte, allí la tendrá cada uno: por las tribus de vuestros padres heredaréis. 33:55 Y si no echareis los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos, y por espinas en vuestros costados, y afligiros han sobre la tierra en que vosotros habitareis. 33:56 Será además, que haré á vosotros como yo pensé hacerles á ellos. 34:1 Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo: 34:2 Manda á los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra de Canaán, es á saber, la tierra que os ha de caer en heredad, la tierra de Canaán según sus términos; 34:3 Tendréis el lado del mediodía desde el desierto de Zin hasta los términos de Edom; y os será el término del mediodía al extremo del mar salado hacia el oriente: 34:4 Y este término os irá rodeando desde el mediodía hasta la subida de Acrabbim, y pasará hasta Zin; y sus salidas serán del mediodía á Cades-barnea; y saldrá á Hasar-addar, y pasará hasta Asmón; 34:5 Y rodeará este término, desde Asmón hasta el torrente de Egipto, y sus remates serán al occidente. 34:6 Y el término occidental os será la gran mar: este término os será el término occidental. 34:7 Y el término del norte será este: desde la gran mar os señalaréis el monte de Hor; 34:8 Del monte de Hor señalaréis á la entrada de Hamath, y serán las salidas de aquel término á Sedad; 34:9 Y saldrá este término á Ziphón, y serán sus remates en Hasar-enán: este os será el término del norte. 34:10 Y por término al oriente os señalaréis desde Hasar-enán hasta Sepham; 34:11 Y bajará este término desde Sepham á Ribla, al oriente de Ain: y descenderá el término, y llegará á la costa de la mar de Cinnereth al oriente; 34:12 Después descenderá este término al Jordán, y serán sus salidas al mar Salado: esta será vuestra tierra: por sus términos alrededor. 34:13 Y mandó Moisés á los hijos de Israel, diciendo: Esta es la tierra que heredaréis por suerte, la cual mandó Jehová que diese á las nueve tribus, y á la media tribu: 34:14 Porque la tribu de los hijos de Rubén según las casas de sus padres, y la tribu de los hijos de Gad según las casas de sus padres, y la media tribu de Manasés, han tomado su herencia: 34:15 Dos tribus y media tomaron su heredad de esta parte del Jordán de Jericó al oriente, al nacimiento del sol.
Aliá 6 · Números 34:16–35:8
34:16 Y habló Jehová á Moisés, diciendo: 34:17 Estos son los nombres de los varones que os aposesionarán la tierra: Eleazar el sacerdote, y Josué hijo de Nun. 34:18 Tomaréis también de cada tribu un príncipe, para dar la posesión de la tierra. 34:19 Y estos son los nombres de los varones: De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jephone. 34:20 Y de la tribu de los hijos de Simeón, Samuel hijo de Ammiud. 34:21 De la tribu de Benjamín, Elidad hijo de Chislón. 34:22 Y de la tribu de los hijos de Dan, el príncipe Bucci hijo de Jogli. 34:23 De los hijos de José: de la tribu de los hijos de Manasés, el príncipe Haniel hijo de Ephod. 34:24 Y de la tribu de los hijos de Ephraim, el príncipe Chêmuel hijo de Siphtán. 34:25 Y de la tribu de los hijos de Zabulón, el príncipe Elisaphán hijo de Pharnach. 34:26 Y de la tribu de los hijos de Issachâr, el príncipe Paltiel hijo de Azan. 34:27 Y de la tribu de los hijos de Aser, el príncipe Ahiud hijo de Selomi. 34:28 Y de la tribu de los hijos de Nephtalí, el príncipe Pedael hijo de Ammiud. 34:29 Estos son á los que mandó Jehová que hiciesen la partición de la herencia á los hijos de Israel en la tierra de Canaán. 35:1 Y HABLÓ Jehová á Moisés en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó, diciendo: 35:2 Manda á los hijos de Israel, que den á los Levitas de la posesión de su heredad ciudades en que habiten: también daréis á los Levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de ellas. 35:3 Y tendrán ellos las ciudades para habitar, y los ejidos de ellas serán para sus animales, y para sus ganados, y para todas sus bestias. 35:4 Y los ejidos de las ciudades que daréis á los Levitas, serán mil codos alrededor, desde el muro de la ciudad para afuera. 35:5 Luego mediréis fuera de la ciudad á la parte del oriente dos mil codos, y á la parte del mediodía dos mil codos, y á la parte del occidente dos mil codos, y á la parte del norte dos mil codos, y la ciudad en medio: esto tendrán por los ejidos de las ciudades. 35:6 Y de las ciudades que daréis á los Levitas, seis ciudades serán de acogimiento, las cuales daréis para que el homicida se acoja allá: y además de éstas daréis cuarenta y dos ciudades. 35:7 Todas las ciudades que daréis á los Levitas serán cuarenta y ocho ciudades; ellas con sus ejidos. 35:8 Y las ciudades que diereis de la heredad de los hijos de Israel, del que mucho tomaréis mucho, y del que poco tomaréis poco: cada uno dará de sus ciudades á los Levitas según la posesión que heredará.
Aliá 7 · Números 35:9–36:13
35:9 Y habló Jehová á Moisés, diciendo: 35:10 Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis pasado el Jordán á la tierra de Canaán, 35:11 Os señalaréis ciudades, ciudades de acogimiento tendréis, donde huya el homicida que hiriere á alguno de muerte por yerro. 35:12 Y os serán aquellas ciudades por acogimiento del pariente, y no morirá el homicida hasta que esté á juicio delante de la congregación. 35:13 De las ciudades, pues, que daréis, tendréis seis ciudades de acogimiento. 35:14 Tres ciudades daréis de esta parte del Jordán, y tres ciudades daréis en la tierra de Canaán; las cuales serán ciudades de acogimiento. 35:15 Estas seis ciudades serán para acogimiento á los hijos de Israel, y al peregrino, y al que morare entre ellos, para que huya allá cualquiera que hiriere de muerte á otro por yerro. 35:16 Y si con instrumento de hierro lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá: 35:17 Y si con piedra de mano, de que pueda morir, lo hiriere, y muriere, homicida es; el homicida morirá. 35:18 Y si con instrumento de palo de mano, de que pueda morir, lo hiriere, y muriere, homicida es; el homicida morirá. 35:19 El pariente del muerto, él matará al homicida: cuando lo encontrare, él le matará. 35:20 Y si por odio lo empujó, ó echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y muere; 35:21 O por enemistad lo hirió con su mano, y murió: el heridor morirá; es homicida; el pariente del muerto matará al homicida, cuando lo encontrare. 35:22 Mas si casualmente lo empujó sin enemistades, ó echó sobre él cualquier instrumento sin asechanzas, 35:23 O bien, sin verlo, hizo caer sobre él alguna piedra, de que pudo morir, y muriere, y él no era su enemigo, ni procuraba su mal; 35:24 Entonces la congregación juzgará entre el heridor y el pariente del muerto conforme á estas leyes: 35:25 Y la congregación librará al homicida de mano del pariente del muerto, y la congregación lo hará volver á su ciudad de acogimiento, á la cual se había acogido; y morará en ella hasta que muera el gran sacerdote, el cual fué ungido con el aceite santo. 35:26 Y si el homicida saliere fuera del término de su ciudad de refugio, á la cual se acogió, 35:27 Y el pariente del muerto le hallare fuera del término de la ciudad de su acogida, y el pariente del muerto al homicida matare, no se le culpará por ello: 35:28 Pues en su ciudad de refugio deberá aquél habitar hasta que muera el gran sacerdote: y después que muriere el gran sacerdote, el homicida volverá á la tierra de su posesión. 35:29 Y estas cosas os serán por ordenanza de derecho por vuestras edades, en todas vuestras habitaciones. 35:30 Cualquiera que hiriere á alguno, por dicho de testigos, morirá el homicida: mas un solo testigo no hará fe contra alguna persona para que muera. 35:31 Y no tomaréis precio por la vida del homicida; porque está condenado á muerte: mas indefectiblemente morirá. 35:32 Ni tampoco tomaréis precio del que huyó á su ciudad de refugio, para que vuelva á vivir en su tierra, hasta que muera el sacerdote. 35:33 Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis: porque esta sangre amancillará la tierra: y la tierra no será expiada de la sangre que fué derramada en ella, sino por la sangre del que la derramó. 35:34 No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito en medio de los hijos de Israel. 36:1 Y LLEGARON los príncipes de los padres de la familia de Galaad, hijo de Machîr, hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José; y hablaron delante de Moisés, y de los príncipes, cabezas de padres de los hijos de Israel, 36:2 Y dijeron: Jehová mandó á mi señor que por suerte diese la tierra á los hijos de Israel en posesión: también ha mandado Jehová á mi señor, que dé la posesión de Salphaad nuestro hermano á sus hijas; 36:3 Las cuales, si se casaren con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de ellas será así desfalcada de la herencia de nuestros padres, y será añadida á la herencia de la tribu á que serán unidas: y será quitada de la suerte de nuestra heredad. 36:4 Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida á la heredad de la tribu de sus maridos; y así la heredad de ellas será quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres. 36:5 Entonces Moisés mandó á los hijos de Israel por dicho de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José habla rectamente. 36:6 Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de Salphaad, diciendo: Cásense como á ellas les pluguiere, empero en la familia de la tribu de su padre se casarán; 36:7 Para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu; porque cada uno de los hijos de Israel se allegará á la heredad de la tribu de sus padres. 36:8 Y cualquiera hija que poseyere heredad de las tribus de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casará, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres, 36:9 Y no ande la heredad rodando de una tribu á otra: mas cada una de las tribus de los hijos de Israel se llegue á su heredad. 36:10 Como Jehová mandó á Moisés, así hicieron las hijas de Salphaad. 36:11 Y así Maala, y Tirsa, y Hogla, y Milchâ, y Noa, hijas de Salphaad, se casaron con hijos de sus tíos: 36:12 De la familia de los hijos de Manasés, hijo de José, fueron mujeres; y la heredad de ellas quedó en la tribu de la familia de su padre. 36:13 Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por mano de Moisés á los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó.
✦ Haftará (Profetas)
2:4 Oid la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel. 2:5 Así dijo Jehová: ¿ Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad, y tornáronse vanos? 2:6 Y no dijeron: ¿ Dónde está Jehová, que nos hizo subir de tierra de Egipto, que nos hizo andar por el desierto, por una tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre? 2:7 Y os metí en tierra de Carmelo, para que comieseis su fruto y su bien: mas entrasteis, y contaminasteis mi tierra, é hicisteis mi heredad abominable. 2:8 Los sacerdotes no dijeron: ¿ Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha. 2:9 Por tanto entraré aún en juicio con vosotros, dijo Jehová, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé. 2:10 Porque pasad á las islas de Chîttim y mirad; y enviad á Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante á ésta: 2:11 Si alguna gente ha mudado sus dioses, bien que ellos no son dioses. Pero mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha. 2:12 Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová. 2:13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejáronme á mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas. 2:14 ¿ Es Israel siervo? ¿ es esclavo? ¿ por qué ha sido dado en presa? 2:15 Los cachorros de los leones bramaron sobre él, dieron su voz; y pusieron su tierra en soledad; quemadas están sus ciudades, sin morador. 2:16 Aun los hijos de Noph y de Taphnes te quebrantaron la mollera. 2:17 ¿ No te acarreó esto tu dejar á Jehová tu Dios, cuando te hacía andar por camino? 2:18 Ahora pues, ¿ qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿ y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del río? 2:19 Tu maldad te castigará, y tu apartamiento te condenará: sabe pues y ve cuán malo y amargo es tu dejar á Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor Jehová de los ejércitos. 2:20 Porque desde muy atrás he quebrado tu yugo, y roto tus ataduras; y dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol umbroso, corrías tú, oh ramera. 2:21 Y yo te planté de buen vidueño, simiente verdadera toda ella: ¿ cómo pues te me has tornado sarmientos de vid extraña? 2:22 Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, tu pecado está sellado delante de mí, dijo el Señor Jehová. 2:23 ¿ Cómo dices: No soy inmunda, nunca anduve tras los Baales? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que frecuentas sus carreras; 2:24 Asna montés acostumbrada al desierto, que respira como quiere; ¿ de su ocasión quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se cansarán; hallaránla en su mes. 2:25 Defiende tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: Hase perdido la esperanza; en ninguna manera: porque extraños he amado, y tras ellos tengo de ir. 2:26 Como se avergüenza el ladrón cuando es tomado, así se avergonzarán la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes, y sus profetas; 2:27 Que dicen al leño: Mi padre eres tú; y á la piedra: Tú me has engendrado: pues me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su trabajo dicen: Levántate, y líbranos. 2:28 ¿ Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense, á ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción: porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.
3:4 A lo menos desde ahora, ¿ no clamarás á mí, Padre mío, guiador de mi juventud?
✦ Brit Hadashah (Pacto Renovado)
5:33 Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos. 5:34 Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 5:35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey. 5:36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro. 5:37 Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
4:1 ¿ DE dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿ No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros? 4:2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y guerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. 4:4 Adúlteros y adúlteras, ¿ no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. 4:5 ¿ Pensáis que la Escritura dice sin causa: El espíritu que mora en nosotros codicia para envidia? 4:6 Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes. 4:7 Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá. 4:8 Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones. 4:9 Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. 4:10 Humillaos delante del Señor, y él os ensalzará. 4:11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga á su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga á la ley; pero si tú juzgas á la ley, no eres guardador de la ley, sino juez. 4:12 Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿ quién eres tú que juzgas á otro?