Devocional mesiánico
Parashá de esta semana
Ki Tetzé
כִּי־תֵצֵא
Shabat · 22 de agosto de 2026
Torá: Deuteronomio 21:10–25:19 · Haftará: Isaías 54:1-10 · Brit Hadashah: Mateo 5:27-32; 1 Corintios 5:1-5
✦ La porción esta semana
Resumen de la porción
Ki Tetzé reúne un mosaico de leyes: la mujer cautiva tomada por esposa, el hijo rebelde, la restitución de animales perdidos, los límites del castigo, la pureza matrimonial y sexual, el trato al jornalero y al extranjero, el levirato, y el mandato de borrar la memoria de Amalec. No hay un solo relato que la sostenga; hay, en cambio, decenas de casos concretos donde la santidad se mide en la calle, no en el templo.
El hilo de la parashá
Lo que recorre las aliyot no es un tema abstracto sino una pregunta repetida: ¿qué haces con el que está bajo tu poder y no puede defenderse? La cautiva de guerra no puede ser vendida «por cuanto la afligiste» (Deuteronomio 21:14). La mujer aborrecida no pierde el derecho de su hijo primogénito (Deuteronomio 21:17). El jornalero recibe su paga «en su día», antes de que se ponga el sol (Deuteronomio 24:15). No se recoge la gavilla olvidada, ni se rebuscan las ramas del olivo, porque son «para el extranjero, para el huérfano, y para la viuda» (Deuteronomio 24:19-21). La ley protege exactamente donde el poder tiende a abusar.
Y sin embargo, la misma porción repite una fórmula severa: «quitarás el mal de en medio de ti» (Deuteronomio 22:21, 22:24, 24:7). Ternura hacia el vulnerable, intolerancia hacia la corrupción que carcome la comunidad: las dos caras de la misma santidad práctica.
La haftará
Isaías 54 recoge exactamente el vocabulario del código matrimonial de la parashá: «mujer dejada», «repudiada», «afrenta» (Isaías 54:6). La lectura profética habla directamente a la carta de repudio de Deuteronomio 24:1-4 y a la aflicción de la cautiva de Deuteronomio 21:14. Israel es esa mujer humillada, pero su Hacedor mismo se presenta como el marido que no abandona: «no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz vacilará» (Isaías 54:10). Donde la ley humana permitía el repudio, el pacto divino lo revoca.
El Mesías en la porción
Mateo 5:27-32 toma dos hilos exactos de Ki Tetzé —el adulterio (Deuteronomio 22:22) y la carta de repudio (Deuteronomio 24:1)— y los lleva a la raíz: «cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón» (Mateo 5:28). Es el mismo verbo de Deuteronomio 21:11, «la codiciares», aplicado ya no a la cautiva de guerra sino al corazón de cualquier hombre. Yeshúa no anula la ley matrimonial; muestra que su cumplimiento empieza antes del acto, en el deseo.
Pablo, en 1 Corintios 5:1-5, retoma la otra fórmula de la parashá —«quitarás el mal de en medio de ti»— y la aplica a la congregación del Mesías: el pecado no confrontado no se queda contenido, contamina «de en medio» del cuerpo, igual que contaminaba la tierra en Ki Tetzé. La santidad comunitaria de Deuteronomio no queda abolida en el Mesías; se traslada, intacta en su exigencia, al cuerpo de los creyentes.
Para la semana
Revisa una relación donde tengas poder sobre alguien más vulnerable —un empleado, un deudor, un familiar dependiente— y aplica sin dilación el principio de Deuteronomio 24:14-15: lo que se debe, se entrega el mismo día, sin retenerlo por ventaja propia.
Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.
✦ Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo
Aliá 1 · Deuteronomio 21:10-21
21:10 Cuando salieres á la guerra contra tus enemigos, y Jehová tu Dios los entregare en tu mano, y tomares de ellos cautivos, 21:11 Y vieres entre los cautivos alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer, 21:12 La meterás en tu casa; y ella raerá su cabeza, y cortará sus uñas, 21:13 Y se quitará el vestido de su cautiverio, y quedaráse en tu casa: y llorará á su padre y á su madre el tiempo de un mes: y después entrarás á ella, y tu serás su marido, y ella tu mujer. 21:14 Y será, si no te agradare, que la has de dejar en su libertad; y no la venderás por dinero, ni mercadearás con ella, por cuanto la afligiste. 21:15 Cuando un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le parieren hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; 21:16 Será que, el día que hiciere heredar á sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura á los hijos de la amada en preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito; 21:17 Mas al hijo de la aborrecida reconocerá por primogénito, para darle dos tantos de todo lo que se hallare que tiene: porque aquél es el principio de su fuerza, el derecho de la primogenitura es suyo. 21:18 Cuando alguno tuviere hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere á la voz de su padre ni á la voz de su madre, y habiéndolo castigado, no les obedeciere; 21:19 Entonces tomarlo han su padre y su madre, y lo sacarán á los ancianos de su ciudad, y á la puerta del lugar suyo; 21:20 Y dirán á los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece á nuestra voz; es glotón y borracho. 21:21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán con piedras, y morirá: así quitarás el mal de en medio de ti; y todo Israel oirá, y temerá.
Aliá 2 · Deuteronomio 21:22–22:7
21:22 Cuando en alguno hubiere pecado de sentencia de muerte, por el que haya de morir, y le habrás colgado en un madero, 21:23 No estará su cuerpo por la noche en el madero, mas sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldición de Dios es el colgado: y no contaminarás tu tierra, que Jehová tu Dios te da por heredad. 22:1 NO verás el buey de tu hermano, ó su cordero, perdidos, y te retirarás de ellos: precisamente los volverás á tu hermano. 22:2 Y si tu hermano no fuere tu vecino, ó no le conocieres, los recogerás en tu casa, y estarán contigo hasta que tu hermano los busque, y se los devolverás. 22:3 Y así harás de su asno, así harás también de su vestido, y lo mismo harás con toda cosa perdida de tu hermano que se le perdiere, y tú la hallares: no podrás retraerte de ello. 22:4 No verás el asno de tu hermano, ó su buey, caídos en el camino, y te esconderás de ellos: con él has de procurar levantarlos. 22:5 No vestirá la mujer hábito de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es á Jehová tu Dios cualquiera que esto hace. 22:6 Cuando topares en el camino algún nido de ave en cualquier árbol, ó sobre la tierra, con pollos ó huevos, y estuviere la madre echada sobre los pollos ó sobre los huevos, no tomes la madre con los hijos: 22:7 Dejarás ir á la madre, y tomarás los pollos para ti; para que te vaya bien, y prolongues tus días.
Aliá 3 · Deuteronomio 22:8–23:6
22:8 Cuando edificares casa nueva, harás pretil á tu terrado, porque no pongas sangre en tu casa, si de él cayere alguno. 22:9 No sembrarás tu viña de varias semillas, porque no se deprave la plenitud de la semilla que sembraste, y el fruto de la viña. 22:10 No ararás con buey y con asno juntamente. 22:11 No te vestirás de mistura, de lana y lino juntamente. 22:12 Hacerte has flecos en los cuatro cabos de tu manto con que te cubrieres. 22:13 Cuando alguno tomare mujer, y después de haber entrado á ella la aborreciere, 22:14 Y le pusiere algunas faltas, y esparciere sobre ella mala fama, y dijere: Esta tomé por mujer, y llegué á ella, y no la hallé virgen; 22:15 Entonces el padre de la moza y su madre tomarán, y sacarán las señales de la virginidad de la doncella á los ancianos de la ciudad, en la puerta. 22:16 Y dirá el padre de la moza á los ancianos: Yo dí mi hija á este hombre por mujer, y él la aborrece; 22:17 Y, he aquí, él le pone tachas de algunas cosas, diciendo: No he hallado tu hija virgen; empero, he aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderán la sábana delante de los ancianos de la ciudad. 22:18 Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán; 22:19 Y le han de penar en cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la moza, por cuanto esparció mala fama sobre virgen de Israel: y la ha de tener por mujer, y no podrá despedirla en todos sus días. 22:20 Mas si este negocio fué verdad, que no se hubiere hallado virginidad en la moza, 22:21 Entonces la sacarán á la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán con piedras los hombres de su ciudad, y morirá; por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre: así quitarás el mal de en medio de ti. 22:22 Cuando se sorprendiere alguno echado con mujer casada con marido, entrambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer: así quitarás el mal de Israel. 22:23 Cuando fuere moza virgen desposada con alguno, y alguno la hallare en la ciudad, y se echare con ella; 22:24 Entonces los sacaréis á ambos á la puerta de aquella ciudad, y los apedrearéis con piedras, y morirán; la moza porque no dió voces en la ciudad, y el hombre porque humilló á la mujer de su prójimo: así quitarás el mal de en medio de ti. 22:25 Mas si el hombre halló una moza desposada en el campo, y él la agarrare, y se echare con ella, morirá sólo el hombre que con ella se habrá echado; 22:26 Y á la moza no harás nada; no tiene la moza culpa de muerte: porque como cuando alguno se levanta contra su prójimo, y le quita la vida, así es esto: 22:27 Porque él la halló en el campo: dió voces la moza desposada, y no hubo quien la valiese. 22:28 Cuando alguno hallare moza virgen, que no fuere desposada, y la tomare, y se echare con ella, y fueren hallados; 22:29 Entonces el hombre que se echó con ella dará al padre de la moza cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló: no la podrá despedir en todos sus días. 22:30 No tomará alguno la mujer de su padre, ni descubrirá el regazo de su padre. 23:1 NO entrará en la congregación de Jehová el que fuere quebrado, ni el castrado. 23:2 No entrará bastardo en la congregación de Jehová: ni aun en la décima generación entrará en la congregación de Jehová. 23:3 No entrará Ammonita ni Moabita en la congregación de Jehová; ni aun en la décima generación entrará en la congregación de Jehová para siempre: 23:4 Por cuanto no os salieron á recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto; y porque alquiló contra ti á Balaam hijo de Beor de Pethor de Mesopotamia de Siria, para que te maldijese. 23:5 Mas no quiso Jehová tu Dios oir á Balaam; y Jehová tu Dios te volvió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba. 23:6 No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre.
Aliá 4 · Deuteronomio 23:7-23
23:7 No abominarás al Idumeo, que tu hermano es: no abominarás al Egipcio, que extranjero fuiste en su tierra. 23:8 Los hijos que nacieren de ellos, á la tercera generación entrarán en la congregación de Jehová. 23:9 Cuando salieres á campaña contra tus enemigos, guárdate de toda cosa mala. 23:10 Cuando hubiere en ti alguno que no fuere limpio por accidente de noche, saldráse del campo, y no entrará en él. 23:11 Y será que al declinar de la tarde se lavará con agua, y cuando fuere puesto el sol, entrará en el campo. 23:12 Y tendrás un lugar fuera del real, y saldrás allá fuera; 23:13 Tendrás también una estaca entre tus armas; y será que, cuando estuvieres allí fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento: 23:14 Porque Jehová tu Dios anda por medio de tu campo, para librarte y entregar tus enemigos delante de ti; por tanto será tu real santo: porque él no vea en ti cosa inmunda, y se vuelva de en pos de ti. 23:15 No entregarás á su señor el siervo que se huyere á ti de su amo: 23:16 More contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus ciudades, donde bien le estuviere: no le harás fuerza. 23:17 No habrá ramera de las hijas de Israel, ni habrá sodomítico de los hijos de Israel. 23:18 No traerás precio de ramera, ni precio de perro á la casa de Jehová tu Dios por ningún voto; porque abominación es á Jehová tu Dios así lo uno como lo otro. 23:19 No tomarás de tu hermano logro de dinero, ni logro de comida, ni logro de cosa alguna de que se suele tomar. 23:20 Del extraño tomarás logro, mas de tu hermano no lo tomarás, porque te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos sobre la tierra á la cual entras para poseerla. 23:21 Cuando prometieres voto á Jehová tu Dios, no tardarás en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y habría en ti pecado. 23:22 Mas cuando te abstuvieres de prometer, no habrá en ti pecado. 23:23 Guardarás lo que tus labios pronunciaren; y harás, como prometiste á Jehová tu Dios, lo que de tu voluntad hablaste por tu boca.
Aliá 5 · Deuteronomio 23:24–24:4
23:24 Cuando entrares en la viña de tu prójimo, comerás uvas hasta saciar tu deseo: mas no pondrás en tu vaso. 23:25 Cuando entrares en la mies de tu prójimo, podrás cortar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz á la mies de tu prójimo. 24:1 CUANDO alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa torpe, le escribirá carta de repudio, y se la entregará en su mano, y despedirála de su casa. 24:2 Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. 24:3 Y si la aborreciere aqueste último, y le escribiere carta de repudio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; ó si muriere el postrer hombre que la tomó para sí por mujer, 24:4 No podrá su primer marido, que la despidió, volverla á tomar para que sea su mujer, después que fué amancillada; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
Aliá 6 · Deuteronomio 24:5-13
24:5 Cuando tomare alguno mujer nueva, no saldrá á la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupará; libre estará en su casa por un año, para alegrar á su mujer que tomó. 24:6 No tomarás en prenda la muela de molino, ni la de abajo ni la de arriba: porque sería prendar la vida. 24:7 Cuando fuere hallado alguno que haya hurtado persona de sus hermanos los hijos de Israel, y hubiere mercadeado con ella, ó la hubiere vendido, el tal ladrón morirá, y quitarás el mal de en medio de ti. 24:8 Guárdate de llaga de lepra, observando diligentemente, y haciendo según todo lo que os enseñaren los sacerdotes Levitas: cuidaréis de hacer como les he mandado. 24:9 Acuérdate de lo que hizo Jehová tu Dios á María en el camino, después que salisteis de Egipto. 24:10 Cuando dieres á tu prójimo alguna cosa emprestada, no entrarás en su casa para tomarle prenda: 24:11 Fuera estarás, y el hombre á quien prestaste, te sacará afuera la prenda. 24:12 Y si fuere hombre pobre, no duermas con su prenda: 24:13 Precisamente le devolverás la prenda cuando el sol se ponga, para que duerma en su ropa, y te bendiga: y te será justicia delante de Jehová tu Dios.
Aliá 7 · Deuteronomio 24:14–25:19
24:14 No hagas agravio al jornalero pobre y menesteroso, así de tus hermanos como de tus extranjeros que están en tu tierra en tus ciudades: 24:15 En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo: pues es pobre, y con él sustenta su vida: porque no clame contra ti á Jehová, y sea en ti pecado. 24:16 Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado. 24:17 No torcerás el derecho del peregrino y del huérfano; ni tomarás por prenda la ropa de la viuda: 24:18 Mas acuérdate que fuiste siervo en Egipto, y de allí te rescató Jehová tu Dios: por tanto, yo te mando que hagas esto. 24:19 Cuando segares tu mies en tu campo, y olvidares alguna gavilla en el campo, no volverás á tomarla: para el extranjero, para el huérfano, y para la viuda será; porque te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos. 24:20 Cuando sacudieres tus olivas, no recorrerás las ramas tras ti: para el extranjero, para el huérfano, y para la viuda será. 24:21 Cuando vendimiares tu viña, no rebuscarás tras ti: para el extranjero, para el huérfano, y para la viuda será. 24:22 Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto: por tanto, yo te mando que hagas esto. 25:1 CUANDO hubiere pleito entre algunos, y vinieren á juicio, y los juzgaren, y absolvieren al justo y condenaren al inicuo, 25:2 Será que, si el delincuente mereciere ser azotado, entonces el juez lo hará echar en tierra, y harále azotar delante de sí, según su delito, por cuenta. 25:3 Harále dar cuarenta azotes, no más: no sea que, si lo hiriere con muchos azotes á más de éstos, se envilezca tu hermano delante de tus ojos. 25:4 No pondrás bozal al buey cuando trillare. 25:5 Cuando hermanos estuvieren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño: su cuñado entrará á ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco. 25:6 Y será que el primogénito que pariere ella, se levantará en nombre de su hermano el muerto, porque el nombre de éste no sea raído de Israel. 25:7 Y si el hombre no quisiere tomar á su cuñada, irá entonces la cuñada suya á la puerta á los ancianos, y dirá: Mi cuñado no quiere suscitar nombre en Israel á su hermano; no quiere emparentar conmigo. 25:8 Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y hablarán con él: y si él se levantare, y dijere, No quiero tomarla, 25:9 Llegaráse entonces su cuñada á él delante de los ancianos, y le descalzará el zapato de su pie, y escupirále en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no edificare la casa de su hermano. 25:10 Y su nombre será llamado en Israel: La casa del descalzado. 25:11 Cuando algunos riñeren juntos el uno con el otro, y llegare la mujer del uno para librar á su marido de mano del que le hiriere, y metiere su mano y le trabare de sus vergüenzas; 25:12 La cortarás entonces la mano, no la perdonará tu ojo. 25:13 No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica. 25:14 No tendrás en tu casa epha grande y epha pequeño. 25:15 Pesas cumplidas y justas tendrás; epha cabal y justo tendrás: para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. 25:16 Porque abominación es á Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, cualquiera que hace agravio. 25:17 Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino, cuando salisteis de Egipto: 25:18 Que te salió al camino, y te desbarató la retaguardia de todos los flacos que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no temió á Dios. 25:19 Será pues, cuando Jehová tu Dios te hubiere dado reposo de tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, que raerás la memoria de Amalec de debajo del cielo: no te olvides.
✦ Haftará (Profetas)
54:1 ALÉGRATE, oh estéril, la que no paría; levanta canción, y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto: porque más son los hijos de la dejada que los de la casada, ha dicho Jehová. 54:2 Ensancha el sitio de tu cabaña, y las cortinas de tus tiendas sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y fortifica tus estacas. 54:3 Porque á la mano derecha y á la mano izquierda has de crecer; y tu simiente heredará gentes, y habitarán las ciudades asoladas. 54:4 No temas, que no serás avergonzada; y no te avergüences, que no serás afrentada: antes, te olvidarás de la vergüenza de tu mocedad, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. 54:5 Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre: y tu redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. 54:6 Porque como á mujer dejada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como á mujer moza que es repudiada, dijo el Dios tuyo. 54:7 Por un pequeño momento te dejé; mas te recogeré con grandes misericordias. 54:8 Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; mas con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo tu Redentor Jehová. 54:9 Porque esto me será como las aguas de Noé; que juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. 54:10 Porque los montes se moverán, y los collados temblarán; mas no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.
✦ Brit Hadashah (Pacto Renovado)
5:27 Oísteis que fué dicho: No adulterarás: 5:28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 5:30 Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 5:31 También fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, déle carta de divorcio: 5:32 Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.
5:1 DE cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los Gentiles; tanto que alguno tenga la mujer de su padre. 5:2 Y vosotros estáis hinchados, y no más bien tuvisteis duelo, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que hizo tal obra. 5:3 Y ciertamente, como ausente con el cuerpo, mas presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que esto así ha cometido: 5:4 En el nombre del Señor nuestro Jesucristo, juntados vosotros y mi espíritu, con la facultad de nuestro Señor Jesucristo, 5:5 El tal sea entregado á Satanás para muerte de la carne, porque el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.