Números 35:21
אוֹ בְאֵיבָה הִכָּהוּ בְיָדוֹ וַיָּמֹת מֽוֹת־יוּמַת הַמַּכֶּה רֹצֵחַֽ הוּא גֹּאֵל הַדָּם יָמִית אֶת־הָרֹצֵחַ בְּפִגְעוֹ־בֽוֹ׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
א֣וֹ בְאֵיבָ֞ה הִכָּ֤הוּ בְיָדוֹ֙ וַיָּמֹ֔ת מֽוֹת־יוּמַ֥ת הַמַּכֶּ֖ה רֹצֵ֣חַֽ ה֑וּא גֹּאֵ֣ל הַדָּ֗ם יָמִ֛ית אֶת־הָרֹצֵ֖חַ בְּפִגְעוֹ־בֽוֹ׃
ἢ διὰ ἐν αὐτὸν τῇ χειρί, καὶ ἀποθάνῃ, θανάτω θανατούσθω ὁ πατάξας, φονευτής ἐστιν· θανάτῳ θανατούσθω ὁ φονεύων· ὁ ἄγχι. στεύων τὸ αἷμα ἀποκτενεῖ τὸν φονεύσαντα ἐν τῷ συναντῆσαι αὐτῶ.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
aut cum esset inimicus, manu percusserit, et ille mortuus fuerit: percussor homicidii reus erit: cognatus occisi statim ut invenerit eum, jugulabit.
o si le pegó con los puños por pura enemistad y lo mató, entonces el atacante debe morir, porque es un asesino. El vengador de la sangre lo matará en cuanto lo encuentre.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
O por enemistad lo hirió con su mano, y murió: el heridor morirá; es homicida; el pariente del muerto matará al homicida, cuando lo encontrare.
or if in hostility he strikes him with his hand and he dies, the one who struck him must surely be put to death; he is a murderer. When the avenger of blood finds the murderer, he is to kill him.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo establece que si una persona hiere a otra con la mano por enemistad y esta muere, el agresor debe ser ejecutado por ser considerado un asesino (rotzeach, H7523). La ejecución corresponde al «vengador de la sangre» (go'el haddam), quien debe matarlo al encontrarlo.
Palabras clave
'ei.Vah («enemistad», H0342) — sustantivo femenino singular; indica la motivación hostil que califica el acto como intencional. hi.Ka. + sufijo -hu («herir» + «lo», H5221) — verbo hifil perfecto; la forma causativa señala que el sujeto provoca activamente el golpe, no que este ocurre accidentalmente. mot + yu.Mat («morir», H4191, infinitivo absoluto + hofal imperfecto) — la duplicación de la raíz mediante infinitivo absoluto seguido del verbo conjugado en hofal (pasiva causativa) es una construcción hebrea que intensifica la certeza de la acción: «ciertamente será hecho morir». ro.Tze.ach («asesinar», H7523) — participio qal masculino singular, usado como sustantivo («el que asesina» = «asesino»); aparece dos veces en el versículo describiendo tanto al agresor como, más adelante, a quien será perseguido. go.'El ha.Dam («redimir/vengar» + «la sangre», H1350H + H1818) — participio qal en estado constructo; la forma constructa liga gramaticalmente «el que venga» con «la sangre», produciendo la expresión técnica «vengador de la sangre».
Lo que dice el texto
La frase se organiza como una prótasis condicional (marcada por 'o, «o», que conecta con casos anteriores) seguida de una apódosis en dos partes. Primero, la condición describe la acción con hikkahu («lo hirió») en hifil perfecto, indicando un golpe causado deliberadamente, calificado por be'eivah («con enemistad») como acto hostil. La consecuencia inmediata se narra con la vav narrativa en vayyamot («y murió»), típica de la secuencia narrativa hebrea.
La sanción se expresa mediante la construcción enfática mot yumat — infinitivo absoluto de la misma raíz seguido del verbo conjugado en hofal imperfecto—, recurso gramatical hebreo que refuerza la certeza de la acción verbal sin equivalente morfológico directo en español; las traducciones lo vierten como «morirá» o «debe morir», pero pierden la duplicación de la raíz. La cláusula rotzeach hu («asesino es él») funciona como oración nominal breve que califica jurídicamente al agresor. Finalmente, go'el haddam en constructo con yamit (hifil imperfecto, «hará morir») asigna la ejecución a esta figura, y la acción se completa temporalmente con befig'o-vo («al encontrarlo»), infinitivo con sufijo pronominal.
Divergencias entre versiones
La LXX usa dos términos griegos distintos, φονευτής y φονεύων, donde el hebreo repite la misma raíz rotzeach (H7523) en ambas ocurrencias. Para go'el haddam, la LXX emplea ὁ ἀγχιστεύων τὸ αἷμα («el que tiene derecho de pariente cercano sobre la sangre»), mientras la Vulgata traduce cognatus occisi («el pariente del occiso»), ambas explicitando la relación de parentesco que el término hebreo constructo no menciona directamente. La Vulgata además convierte la construcción enfática mot yumat en la fórmula jurídica homicidii reus erit («será reo de homicidio»), desplazando el énfasis desde la certeza de la muerte hacia la categoría legal de culpabilidad.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.