Números 35:34
וְלֹא תְטַמֵּא אֶת־הָאָרֶץ אֲשֶׁר אַתֶּם יֹשְׁבִים בָּהּ אֲשֶׁר אֲנִי שֹׁכֵן בְּתוֹכָהּ כִּי אֲנִי יְהוָה שֹׁכֵן בְּתוֹךְ בְּנֵי יִשְׂרָאֵֽל׃ פ
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְלֹ֧א תְטַמֵּ֣א אֶת־הָאָ֗רֶץ אֲשֶׁ֤ר אַתֶּם֙ יֹשְׁבִ֣ים בָּ֔הּ אֲשֶׁ֥ר אֲנִ֖י שֹׁכֵ֣ן בְּתוֹכָ֑הּ כִּ֚י אֲנִ֣י יְהוָ֔ה שֹׁכֵ֕ן בְּת֖וֹךְ בְּנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל׃ פ
καὶ οὐ μιανεῖτε τὴν γῆν ἐφ’ ἧς κατοικεῖτε ἐπ’ αὐτῆς, ἐφ’ ἧς ἐγὼ κατασκηνώσω ἐν ὑμῖν· ἐγὼ γάρ εἰμι κύριος κατασκηνῶν ἐν μέσω τῶν υἱῶν Ἰσραήλ.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Atque ita emundabitur vestra possessio me commorante vobiscum. Ego enim sum Dominus qui habito inter filios Israël.
Así que no contaminen la tierra donde viven, porque yo también vivo allí; yo, Yehová, vivo en medio de los hijos de Israel’”.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito en medio de los hijos de Israel.
Do not defile the land where you live and where I dwell. For I, the LORD, dwell among the Israelites.”
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo cierra la sección sobre el homicidio y la contaminación de la tierra con una prohibición dirigida al pueblo: no contaminar el territorio que habitan, porque en él mismo declara morar la divinidad, identificada como YHWH (H3068G). La frase se estructura en dos cláusulas relativas paralelas que vinculan la habitación humana con la habitación divina en el mismo espacio.
Palabras clave
- tetamme («contaminar», H2930A) — verbo en piel (forma intensiva) con negación lo' (H3808) e imperfecto en 2ª persona masculina singular, lo que da a la prohibición un matiz de mandato dirigido colectivamente aunque gramaticalmente en singular.
- yoshevim («habitar», H3427) — participio qal masculino plural: describe la acción continua de «ustedes» de habitar la tierra, en construcción con el sufijo bah («en ella») referido a 'aretz.
- shoken («morar», H7931) — participio qal masculino singular, repetido dos veces (líneas 14 y 21): presenta la morada divina como acción durativa, paralela gramaticalmente a yoshevim.
- betokh / betokha («en medio de», H8432) — sustantivo en estado constructo, usado primero con sufijo («en medio de ella», refiriéndose a la tierra) y luego en construcción con bene Yisra'el («en medio de los hijos de Israel»).
- ki («porque», H3588A) — partícula causal que introduce la razón de la prohibición: la presencia divina en medio del pueblo.
Lo que dice el texto
La oración hebrea encadena dos cláusulas relativas introducidas ambas por 'asher («que», H0834A): la primera describe la tierra «que ustedes habitan» (yoshevim bah) y la segunda, la misma tierra como el lugar «en cuyo medio» (betokha) mora la divinidad (shoken). Esta construcción en espejo —dos participios, dos referencias espaciales con betokh— coloca la habitación humana y la habitación divina en el mismo plano sintáctico, sin verbo copulativo explícito, típico del hebreo nominal-participial.
La segunda mitad del versículo repite la fórmula con variación: ki 'ani YHWH shoken betokh bene Yisra'el («porque yo, YHWH, moro en medio de los hijos de Israel»). Aquí el sustantivo betokh (H8432) aparece en constructo con bene Yisra'el («hijos de», H1121G, también en constructo), en vez de con el sufijo pronominal usado antes para «la tierra». Este cambio de complemento —de «en medio de ella [la tierra]» a «en medio de los hijos de Israel»— desplaza el foco del espacio geográfico al colectivo humano, aunque el verbo participial shoken permanece idéntico en ambas ocurrencias.
Divergencias entre versiones
La Vulgata reformula la prohibición como consecuencia positiva: «así será purificada vuestra posesión» (emundabitur vestra possessio), en voz pasiva y futura, donde el hebreo tiene una negación imperativa («no contaminarás») en piel. Además, la Vulgata sustituye 'aretz («tierra») por possessio («posesión»), y omite la reduplicación del título divino («yo, YHWH») que el hebreo presenta en la línea 20, dejando únicamente «Ego enim sum Dominus». La LXX, por su parte, traduce shoken (participio presente, «el que mora») con el futuro griego κατασκηνώσω («moraré») en su primera aparición, mientras que en la segunda ocurrencia usa el participio κατασκηνῶν, más cercano al valor durativo hebreo.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.