Números 32:19

כִּי לֹא נִנְחַל אִתָּם מֵעֵבֶר לַיַּרְדֵּן וָהָלְאָה כִּי בָאָה נַחֲלָתֵנוּ אֵלֵינוּ מֵעֵבֶר הַיַּרְדֵּן מִזְרָֽחָה׃ פ

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

כִּ֣י לֹ֤א נִנְחַל֙ אִתָּ֔ם מֵעֵ֥בֶר לַיַּרְדֵּ֖ן וָהָ֑לְאָה כִּ֣י בָ֤אָה נַחֲלָתֵ֙נוּ֙ אֵלֵ֔ינוּ מֵעֵ֥בֶר הַיַּרְדֵּ֖ן מִזְרָֽחָה׃ פ

Griego (Septuaginta)

καὶ οὐκέτι κληρονομήσωμεν ἐν αὐτοῖς ἀπὸ τοῦ πέραν τοῦ ᾿Ιορδάνου καὶ ἐπέκεινα, ὅτι ἀπέχομεν τοὺς κλήρους ἡμῶν ἐν τῷ πέραν τοῦ ᾿Ιορδάνου ἐν ἀνατολαῖς.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

nec quidquam quæremus trans Jordanem, quia jam habemus nostram possessionem in orientali ejus plaga.

Español

No pediremos ninguna porción de tierra al otro lado del Jordán, porque nuestra herencia ya la hemos recibido de este lado del río, al este”.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad de estotra parte del Jordán al oriente.

Inglés

Yet we will not have an inheritance with them across the Jordan and beyond, because our inheritance has come to us on the east side of the Jordan.”

Qué dice el texto

Resumen

El versículo presenta dos cláusulas causales encadenadas con ki («porque», H3588A) que justifican la decisión de las tribus de Rubén y Gad de no reclamar territorio al oeste del Jordán: la primera niega la intención de heredar «del lado» occidental, la segunda afirma que su heredad ya les ha llegado del lado oriental.

Palabras clave

nin.Chal («heredar», H5157) — verbo qal imperfecto, primera persona plural: expresa una acción no completada, orientada al futuro («no heredaremos»), coherente con la negación lo' que la precede.

Va.'ah («venir», H0935G) — verbo qal perfecto, tercera persona femenina singular: marca una acción ya completada («ha venido»), en contraste temporal directo con el imperfecto anterior.

'E.ver («lado», H5676G) — sustantivo masculino singular en estado constructo, repetido dos veces en el versículo (posiciones 7 y 19): la misma palabra hebrea designa tanto el lado occidental (primera cláusula) como el oriental (segunda cláusula), diferenciándose solo por el adverbio mizRacha («oriente») que la acompaña en el segundo caso.

nachalaTe-nu («heredad-nuestra», H5159 + sufijo H9025) — sustantivo femenino singular en constructo con sufijo posesivo de primera persona plural: el poseedor queda incorporado morfológicamente en la propia palabra.

Hal'ah («más allá», H1973) — adverbio que extiende espacialmente la negación inicial, ampliando el alcance de lo que se rechaza más allá del cruce inmediato del Jordán.

Lo que dice el texto

La construcción hebrea articula dos proposiciones con ki en posición inicial, cada una introduciendo una razón distinta pero complementaria. La primera usa el imperfecto ninChal para expresar una intención o disposición futura negada («no heredaremos»); la segunda usa el perfecto Va'ah para describir un hecho ya consumado («ha venido»). Este contraste morfológico entre imperfecto y perfecto marca una progresión lógica: se renuncia a algo que aún no ha ocurrido (heredar al oeste) porque algo ya ocurrido lo hace innecesario (la heredad oriental ya llegó).

La repetición del sustantivo constructo 'Ever («lado de») en ambas cláusulas, aplicado a orillas opuestas del mismo río, se resuelve gramaticalmente mediante el complemento que sigue: en el primer caso remite al Jordán sin especificación adicional más allá de Hal'ah («y más allá»), y en el segundo se precisa con mizRacha («hacia el oriente»), reforzado por la he direccional final.

Divergencias entre versiones

La LXX introduce οὐκέτι («ya no») en su traducción de ninChal, un matiz temporal explícito que el hebreo no contiene de forma morfológica en el simple imperfecto negado con lo'.

La Vulgata traduce ninChal («heredaremos») como «quæremus» («buscaremos»), desplazando el verbo del campo semántico de la herencia al de la búsqueda. Asimismo, para Va'ah («ha venido») emplea «habemus» («tenemos»), sustituyendo el verbo de movimiento por uno de posesión estática, lo cual oscurece el contraste verbal perfecto/imperfecto presente en el hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.