Números 35:33
וְלֹֽא־תַחֲנִיפוּ אֶת־הָאָרֶץ אֲשֶׁר אַתֶּם בָּהּ כִּי הַדָּם הוּא יַחֲנִיף אֶת־הָאָרֶץ וְלָאָרֶץ לֹֽא־יְכֻפַּר לַדָּם אֲשֶׁר שֻׁפַּךְ־בָּהּ כִּי־אִם בְּדַם שֹׁפְכֽוֹ׃
✦ Interlineal hebreo
Toca una palabra para ver su ficha
✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְלֹֽא־תַחֲנִ֣יפוּ אֶת־הָאָ֗רֶץ אֲשֶׁ֤ר אַתֶּם֙ בָּ֔הּ כִּ֣י הַדָּ֔ם ה֥וּא יַחֲנִ֖יף אֶת־הָאָ֑רֶץ וְלָאָ֣רֶץ לֹֽא־יְכֻפַּ֗ר לַדָּם֙ אֲשֶׁ֣ר שֻׁפַּךְ־בָּ֔הּ כִּי־אִ֖ם בְּדַ֥ם שֹׁפְכֽוֹ׃
καὶ οὐ μὴ φονοκτονήσητε τὴν γῆν εἰς ἢν ὑμεῖς κατοικεῖτε, τὸ γὰρ αἷμα τοῦτο φονοκτονεῖ τὴν γῆν, καὶ οὐκ ἐξιλασθήσεται ἡ γῆ ἀπὸ τοῦ αἵματος τοῦ ἐκχυθέντος ἐπ᾿ αὐτῆς ἀλλ’ ἐπὶ τοῦ αἵματος τοῦ ἐκχέοντος.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
ne polluatis terram habitationis vestræ, quæ insontium cruore maculatur: nec aliter expiari potest, nisi per ejus sanguinem, qui alterius sanguinem fuderit.
“‘No contaminen la tierra donde viven, porque el derramamiento de sangre contamina la tierra. Y la única manera de purificar la tierra por la sangre derramada es con la sangre del asesino que la derramó.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis: porque esta sangre amancillará la tierra: y la tierra no será expiada de la sangre que fué derramada en ella, sino por la sangre del que la derramó.
Do not pollute the land where you live, for bloodshed pollutes the land, and no atonement can be made for the land on which the blood is shed, except by the blood of the one who shed it.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo establece una prohibición: no contaminar la tierra donde habitan mediante el derramamiento de sangre. Afirma que la sangre derramada contamina la tierra y que ésta solo puede ser purificada mediante la sangre de quien la derramó.
Palabras clave
- tachanifu / yachanif («contaminar», H2610) — verbo en hifil (forma causativa), imperfecto: expresa una acción que causa un estado de contaminación, no un estado pasivo. Aparece dos veces: en segunda persona plural (ustedes no contaminarán) y en tercera persona singular (la sangre contamina).
- ha'aretz («tierra», H0776G) — sustantivo femenino singular, repetido tres veces en el versículo; funciona como el objeto directo que recibe la acción contaminante y como sujeto de la purificación fallida.
- yekhuppar («expiar», H3722A) — verbo en pual (forma intensiva pasiva), imperfecto: indica que la tierra es objeto de una acción de expiación, no agente; la voz pasiva señala que algo externo debe actuar sobre ella.
- shuppakh («derramar», H8210H) — verbo en pual, perfecto: acción completada y pasiva, describe la sangre que «fue derramada» como hecho consumado.
- shofekh («derramar», H8210H) — participio qal en forma constructa («el que derrama»), contrastando con la forma pual anterior: aquí describe al agente activo, «el derramador», ligado por sufijo pronominal a «su sangre» (shofekho, «el que la derramó»).
Lo que dice el texto
La frase se organiza en dos mitades paralelas mediante la partícula ki (H3588A), que aquí funciona como conjunción causal («porque»): la prohibición inicial (ve-lo tachanifu, «y no contaminarán») se justifica por el hecho de que ha-dam hu yachanif, «la sangre, ella contamina». El uso del pronombre hu (H1931) delante del verbo enfatiza el sujeto «sangre» como agente responsable de la contaminación.
La segunda mitad introduce un contraste mediante ki im (H3588A + H0518B), estructura que en hebreo bíblico suele funcionar como «sino» o «excepto»: la tierra lo yekhuppar, «no será expiada» (pual, voz pasiva), salvo be-dam shofekho, «con la sangre del que la derramó» — donde el participio shofekh en forma constructa con sufijo pronominal identifica gramaticalmente al responsable como el único medio de expiación posible.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce tachanifu («contaminar», H2610) con φονοκτονήσητε, verbo que en griego liga explícitamente la contaminación al acto de matar, mientras el hebreo usa una raíz más genérica de contaminación ritual. La Vulgata interpreta la primera cláusula con insontium cruore maculatur («se mancha con sangre de inocentes»), añadiendo el calificativo «inocentes» que no está presente en las palabras hebreas ha-dam («la sangre») ni en el resto del pasaje hebreo.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.