Números 31:19

וְאַתֶּם חֲנוּ מִחוּץ לַֽמַּחֲנֶה שִׁבְעַת יָמִים כֹּל הֹרֵג נֶפֶשׁ וְכֹל׀ נֹגֵעַ בֶּֽחָלָל תִּֽתְחַטְּאוּ בַּיּוֹם הַשְּׁלִישִׁי וּבַיּוֹם הַשְּׁבִיעִי אַתֶּם וּשְׁבִיכֶֽם׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וְאַתֶּ֗ם חֲנ֛וּ מִח֥וּץ לַֽמַּחֲנֶ֖ה שִׁבְעַ֣ת יָמִ֑ים כֹּל֩ הֹרֵ֨ג נֶ֜פֶשׁ וְכֹ֣ל׀ נֹגֵ֣עַ בֶּֽחָלָ֗ל תִּֽתְחַטְּא֞וּ בַּיּ֤וֹם הַשְּׁלִישִׁי֙ וּבַיּ֣וֹם הַשְּׁבִיעִ֔י אַתֶּ֖ם וּשְׁבִיכֶֽם׃

Griego (Septuaginta)

καὶ ὑμεῖς παρεμβάλετε ἔξω τῆς παρεμβολῆς ἡμέρας· πᾶς ὁ ἀνελὼν καὶ ὁ ἁπτόμενος τοῦ τετρωμένου ἁγνισυήσεται τῆ ἡμέρᾳ τῇ τρίτῃ καὶ τῇ ἡμέρα τῇ ἑβδόμῃ, ὑμεῖς καὶ ἡ αἰχμαλωσία ὑμῶν·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

et manete extra castra septem diebus. Qui occiderit hominem, vel occisum tetigerit, lustrabitur die tertio et septimo.

Español

“Ahora, todos los que hayan matado a alguien o que hayan tocado algún cadáver deberán quedarse fuera del campamento durante siete días. Ustedes y sus prisioneras deberán purificarse el tercer y el séptimo día.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y vosotros quedaos fuera del campo siete días: y todos los que hubieren matado persona, y cualquiera que hubiere tocado muerto, os purificaréis al tercero y al séptimo día, vosotros y vuestros cautivos.

Inglés

All of you who have killed a person or touched the dead are to remain outside the camp for seven days. On the third day and the seventh day you are to purify both yourselves and your captives.

Qué dice el texto

Resumen

El pasaje contiene una orden dirigida a "vosotros" (probablemente los que participaron en el combate) para permanecer fuera del campamento durante siete días. Se especifica que quienes mataron a una persona o tocaron un cadáver deben purificarse en el tercer y séptimo día, y esta norma se extiende también a los cautivos.

Palabras clave

  • chanu («acampar», H2583) — verbo qal en imperativo, plural masculino: es una orden directa dada a los destinatarios.
  • néfesh («alma: persona», H5315J) — sustantivo femenino singular; aquí funciona como complemento directo de "matar", designando a la persona/vida humana como objeto de la acción.
  • jalal («traspasado: muerto», H2491A) — adjetivo masculino singular que describe el cuerpo muerto, específicamente por herida (el campo semántico incluye "traspasado" como participio de muerte violenta).
  • titjatte'u («pecar», H2398) — verbo en hitpael (forma reflexiva), imperfecto plural masculino: la raíz léxica remite a "pecar/errar", pero en la conjugación hitpael el sentido documentado es reflexivo-privativo, es decir, "quitarse de encima" el estado de impureza (purificarse), no "pecar" en sentido activo.
  • shevikhem («cautiverio: vuestro», H7628A + H9026) — sustantivo constructo con sufijo pronominal de segunda persona plural masculina: indica posesión ("los cautivos de ustedes").

Lo que dice el texto

La estructura hebrea presenta primero el imperativo (chanu, "acampen") seguido de una cláusula temporal (shiv'at yamim, "siete días", en estado constructo). Luego se introduce una condición mediante dos participios en qal (hореg, "el que mata"; nogéa', "el que toca"), forma verbal que en hebreo funciona como sustantivo agente ("el matador", "el que toca"), abarcando a cualquier persona que caiga en esa categoría de acción.

El verbo titjatte'u es clave: su raíz (חטא) se asocia usualmente con "pecar" o "errar", pero la forma hitpael —voz reflexiva— desplaza el significado hacia la idea de "despecarse" o "purificarse a sí mismo", es decir, remover un estado de impureza ritual contraído por contacto con la muerte. Esta distinción morfológica entre la raíz léxica y el sentido de la conjugación no siempre resulta visible en la traducción española, que directamente usa "purificarse".

Divergencias entre versiones

El texto griego de la LXX (Swete) traduce titjatte'u con ἁγνισθήσεται (futuro pasivo de ἁγνίζω, "purificar"), reflejando el sentido reflexivo-privativo del hitpael hebreo sin usar un verbo relacionado con "pecar". La Vulgata emplea lustrabitur ("será purificado"), coincidiendo en el mismo campo semántico.

En cuanto a néfesh («persona»), el hebreo la presenta como complemento directo explícito del participio hореg ("el que mata a una persona"). La LXX, en el texto provisto, usa únicamente ὁ ἀνελὼν ("el que mató") sin un sustantivo equivalente a néfesh, dejando el objeto implícito. La Vulgata sí explicita el objeto con hominem ("hombre"), más cercana estructuralmente al hebreo en este punto.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.