Números 35:2
צַו אֶת־בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וְנָתְנוּ לַלְוִיִּם מִֽנַּחֲלַת אֲחֻזָּתָם עָרִים לָשָׁבֶת וּמִגְרָשׁ לֶֽעָרִים סְבִיבֹתֵיהֶם תִּתְּנוּ לַלְוִיִּֽם׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
צַו֮ אֶת־בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵל֒ וְנָתְנ֣וּ לַלְוִיִּ֗ם מִֽנַּחֲלַ֛ת אֲחֻזָּתָ֖ם עָרִ֣ים לָשָׁ֑בֶת וּמִגְרָ֗שׁ לֶֽעָרִים֙ סְבִיבֹ֣תֵיהֶ֔ם תִּתְּנ֖וּ לַלְוִיִּֽם׃
Σύνταξον τοῖς υἱοῖς Ἰσραὴλ καὶ δώσουσιν τοῖς Λευείταις ἀπὸ τῶν κλήρων κατασχέσεως αὐτῶν πόλεις κατοικεῖν, καὶ τὰ προάστια τῶν πόλεων κύκλω αὐτῶν δώσουσιν τοῖς Λευείταις·
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Præcipe filiis Israël ut dent Levitis de possessionibus suis
“Ordénales a los israelitas que, de las tierras que reciban como herencia, les den a los levitas ciudades donde vivir, junto con los pastizales que rodean esas ciudades.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Manda á los hijos de Israel, que den á los Levitas de la posesión de su heredad ciudades en que habiten: también daréis á los Levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de ellas.
“ Command the Israelites to give, from the inheritance they will possess, cities for the Levites to live in and pasturelands around the cities.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo contiene una orden divina transmitida a Moisés para que instruya a los israelitas: deben entregar a los levitas ciudades para habitar, junto con terrenos circundantes (ejidos), tomados de la heredad que cada tribu posea.
Palabras clave
- tzav («mandar», H6680) — imperativo en piel, forma intensiva; indica una orden directa y enfática dirigida a una sola persona (Moisés).
- na.te.Nu / ti.te.Nu («dar», H5414) — la raíz aparece dos veces con formas verbales distintas: primero como perfecto consecutivo (na.te.Nu, «y darán», continuando la secuencia narrativa) y luego como imperfecto (ti.te.Nu, «darán», en segunda persona plural), lo que marca dos momentos o aspectos de la misma acción de entrega.
- na.cha.Lat 'a.chu.za.Ta-m («heredad», H5159; «posesión», H0272) — dos sustantivos en construcción sucesiva («heredad de su posesión»), ambos en estado constructo femenino singular, que refuerzan la idea de la tierra poseída por los israelitas como fuente de la que se sustrae lo dado a los levitas.
- mig.Rash («ejido», H4054) — sustantivo singular que designa el terreno periférico anexo a las ciudades, distinto de la ciudad misma ('a.Rim, H5892B).
- se.vi.Vo.tei-Hem («alrededor», H5439) — sustantivo femenino plural en constructo con sufijo pronominal («de ellos»), que especifica la ubicación espacial del ejido respecto a las ciudades.
Lo que dice el texto
La frase se estructura en dos cláusulas paralelas, ambas con el verbo natan («dar», H5414) pero en formas verbales distintas. La primera, na.te.Nu (perfecto consecutivo), continúa la secuencia de la orden inicial (tzav) y establece que los israelitas «darán» ciudades a los levitas «para habitar» (la.Sha.vet, infinitivo con preposición). La segunda cláusula, al final del versículo, repite la acción con ti.te.Nu (imperfecto, segunda persona plural), refiriéndose específicamente a la entrega del mig.Rash («ejido»), el terreno que rodea las ciudades. Esta duplicación verbal en dos formas gramaticales distintas —una en tercera persona que retoma la narración, otra en segunda persona que se dirige directamente a los destinatarios— no se refleja en las traducciones, que unifican ambas acciones bajo un solo tiempo verbal («den... daréis» en RV1909, que sí conserva parcialmente la distinción).
La construcción na.cha.Lat 'a.chu.za.Tam («heredad de su posesión») acumula dos sustantivos de campo semántico cercano en estado constructo, lo que en hebreo intensifica la noción de propiedad territorial de la que se extraerán las ciudades levíticas, sin que el texto indique un reparto de tierra agrícola para los levitas mismos, sino únicamente ciudades y sus ejidos circundantes.
Divergencias entre versiones
La Vulgata (VULCLEM) interrumpe la cita en «de possessionibus suis» («de sus posesiones»), sin continuar con la mención de las ciudades ni los ejidos que sí aparecen en el hebreo y en la LXX. La LXX traduce na.cha.Lat 'a.chu.za.Tam como «ἀπὸ τῶν κλήρων κατασχέσεως αὐτῶν» («de las porciones de su posesión»), usando kleros («porción», «lote») donde el hebreo emplea nachalah («heredad»), términos con matices distintos: el griego evoca la idea de lote asignado por sorteo, mientras que el hebreo enfatiza la herencia transmitida.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.