Devocional mesiánico
Vayakhel–Pekudei
וַיַּקְהֵל־פְקוּדֵי
Torá: Éxodo 35:1–40:38 · Haftará: 1 Reyes 7:51–8:21 · Brit Hadashah: 2 Corintios 9:6-11; 1 Corintios 3:11-18; Hebreos 8:1-13; 1 Corintios 3:16-17
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Aliá 1
✦ La porción esta semana
Resumen de la porción
Moisés reúne a la comunidad y transmite dos órdenes de Yehová: guardar el shabat y traer una ofrenda voluntaria para construir el santuario. El pueblo trae más de lo necesario, Bezalel y Aholiab —llenos del Espíritu de Dios— dirigen la obra, y cada pieza del mishkán se fabrica exactamente según lo ordenado. La porción cierra con Moisés levantando el tabernáculo, y la gloria de Yehová llenándolo con tal densidad que ni siquiera él puede entrar.
El hilo de la parashá
Una frase recorre estos capítulos como un latido: "tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés". Aparece más de una decena de veces, casi como un estribillo, insistiendo en que la obra no admite improvisación artística ni celo religioso mal dirigido. Y sin embargo, junto a esa precisión absoluta, corre otra corriente: la del corazón dispuesto. En Éxodo 35:21 leemos que trajeron la ofrenda "todos los que sintieron el deseo en su corazón", y el texto se detiene a nombrar a hombres, mujeres, hiladoras, líderes — nadie queda fuera de la posibilidad de dar. La tensión no es tensión real: la obediencia exacta y la generosidad espontánea se sostienen mutuamente. Bezalel no inventa el diseño; recibe sabiduría para ejecutar lo ya revelado (Éxodo 35:31). El pueblo no calcula lo mínimo requerido; da hasta que Moisés debe detenerlo (Éxodo 36:6-7). Así se construye un lugar de morada: con precisión que honra el patrón, y con abundancia que brota del deseo.
La haftará
Generaciones después, Salomón completa lo que el desierto solo pudo comenzar como carpa portátil. El arca encuentra reposo bajo las alas de los querubines en un edificio de piedra (1 Reyes 8:6), y la misma nube que en Éxodo 40:34 cubrió la Carpa de Reunión ahora llena el templo (1 Reyes 8:10-11), impidiendo el servicio sacerdotal por la densidad de la gloria. La haftará no es un episodio distinto, sino la continuación del mismo relato: lo que se ofreció con manos temblorosas en el Sinaí, se asienta con manos regias en Jerusalén. El kavod de Dios no cambia de naturaleza; solo cambia de dirección.
El Mesías en la porción
Hebreos 8:5 nombra directamente esta parashá: los sacerdotes "sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como se le advirtió a Moisés cuando iba a construir el tabernáculo". Todo lo que Bezalel talló en madera de acacia y recubrió de oro era una maqueta — exacta en sus proporciones, pero maqueta al fin. El Mesías, dice el autor, es "ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre" (Hebreos 8:2). Donde Moisés recibió un patrón para copiar, Yeshúa es el patrón mismo hecho accesible.
Y hay más: la ofrenda voluntaria de Éxodo 35 — dada "de corazón", "no de mala gana ni por obligación" — encuentra su eco casi literal en 2 Corintios 9:7. El mismo Espíritu que llenó a Bezalel de sabiduría para construir es el que ahora habita en el pueblo, porque, como afirma 1 Corintios 3:16, "ustedes son el templo de Dios". El santuario ya no se levanta con tablas de acacia sino con vidas ofrecidas; el material cambia, el corazón dispuesto permanece idéntico.
Para la semana
Antes de dar por obligación o culpa, pregunta qué es lo que tu corazón está genuinamente dispuesto a ofrecer — y luego hazlo con la misma precisión con que Bezalel siguió el patrón, no con la vaguedad de un sentimiento pasajero. Examina esta semana un área concreta de tu vida como se examina un edificio: ¿qué estás construyendo sobre el fundamento, oro y plata, o heno y paja (1 Corintios 3:12)?
Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.
✦ Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo
Aliá 1 · Éxodo 35:1-29
35:1 Moisés reunió a toda la comunidad de los israelitas y les dijo: “Esto es lo que Yehová ha ordenado que hagan: 35:2 ‘Tienen seis días en la semana para trabajar, pero el séptimo día será un día sagrado para ustedes, un día de descanso absoluto en honor a Yehová. Cualquiera que trabaje ese día será condenado a muerte. 35:3 Ese día de descanso ni siquiera deberán prender fuego en ninguna de sus casas’”. 35:4 Moisés le dijo a toda la comunidad de los israelitas: “Esto es lo que Yehová ha ordenado: 35:5 ‘Recojan de entre ustedes una ofrenda para Yehová. Todo el que quiera dar de corazón, que traiga como ofrenda a Yehová lo siguiente: oro, plata, bronce, 35:6 hilo azul, púrpura, escarlata, lino fino, pelo de cabra, 35:7 pieles de carnero teñidas de rojo, cueros finos, madera de acacia, 35:8 aceite para las lámparas, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático, 35:9 y piedras de ónice y otras piedras preciosas para engastarlas en el efod y en el pectoral. 35:10 ‘Todos los artesanos expertos que haya entre ustedes deberán venir para hacer todo lo que Yehová ha ordenado: 35:11 el santuario con su carpa y su cubierta, sus ganchos, sus tablas, sus travesaños, sus postes y sus bases; 35:12 el arca y sus varas, el propiciatorio y el velo que lo protege; 35:13 la mesa con sus varas y todos sus utensilios, y el pan de la Presencia; 35:14 el candelabro para alumbrar, con sus utensilios, sus lámparas y el aceite para la luz; 35:15 el altar del incienso con sus varas, el aceite de la unción, el incienso aromático, y la cortina para la entrada del santuario; 35:16 el altar de los holocaustos con su rejilla de bronce, sus varas y todos sus utensilios, el lavamanos con su base; 35:17 las cortinas del patio con sus postes y sus bases, y la cortina para la entrada del patio; 35:18 las estacas del santuario y del patio, junto con sus cuerdas; 35:19 la ropa finamente tejida para oficiar en el Lugar Santo, la ropa sagrada para el sacerdote Aarón y la ropa de sus hijos para que sirvan como sacerdotes’”. 35:20 Toda la comunidad de los israelitas se retiró de la presencia de Moisés. 35:21 Y todos los que sintieron el deseo en su corazón, y todos los que tuvieron la buena voluntad, regresaron trayendo la ofrenda a Yehová para la construcción de la Carpa de Reunión, para todos sus servicios y para las ropas sagradas. 35:22 Llegaron hombres y mujeres; todos los que quisieron dar de corazón trajeron broches, aretes, anillos, brazaletes y toda clase de joyas de oro. Todos ellos presentaron una ofrenda de oro a Yehová. 35:23 Todos los que tenían hilo azul, púrpura, escarlata, lino fino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y cueros finos, también los trajeron. 35:24 Todos los que querían ofrecer plata o bronce, lo trajeron como ofrenda para Yehová; y los que tenían madera de acacia que pudiera servir para la obra, también la trajeron. 35:25 Todas las mujeres expertas en el tejido hilaron con sus propias manos y trajeron lo que habían hecho: hilo azul, púrpura, escarlata y lino fino. 35:26 Y todas las mujeres que sintieron el deseo y tenían la habilidad, hilaron el pelo de cabra. 35:27 Los líderes trajeron las piedras de ónice y las demás piedras preciosas para el efod y el pectoral, 35:28 junto con las especias y el aceite para las lámparas, para el aceite de la unción y para el incienso aromático. 35:29 Todos los israelitas, hombres y mujeres, que sintieron en su corazón el deseo de colaborar con la obra que Yehová había mandado hacer por medio de Moisés, llevaron su ofrenda voluntaria a Yehová.
Aliá 2 · Éxodo 35:30–37:16
35:30 Moisés les dijo a los israelitas: “Fíjense bien, Yehová ha escogido personalmente a Bezalel, hijo de Uri y nieto de Hur, de la tribu de Judá. 35:31 Lo ha llenado del Espíritu de Dios y le ha dado gran sabiduría, inteligencia y capacidad para toda clase de trabajos artesanales; 35:32 para diseñar obras de arte y trabajar en oro, plata y bronce; 35:33 para cortar y engastar piedras preciosas, tallar madera y hacer cualquier tipo de trabajo artístico. 35:34 Además, le ha dado el don de enseñar a otros, tanto a él como a Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan. 35:35 Los ha llenado de habilidad para hacer toda clase de trabajos: pueden grabar, diseñar, bordar en hilo azul, púrpura, escarlata y lino fino, y también tejer. Son capaces de hacer cualquier labor y de idear toda clase de diseños. 36:1 “Por lo tanto, Bezalel, Aholiab y todos los demás artesanos expertos a los que Yehová les ha dado sabiduría e inteligencia, harán todo el trabajo para el santuario, exactamente como Yehová lo ha ordenado.” 36:2 Moisés mandó llamar a Bezalel, a Aholiab y a todos los artesanos a los que Yehová les había dado talento, y a todos los que estaban dispuestos a ayudar en la obra. 36:3 Recibieron de Moisés todas las ofrendas que los israelitas habían traído para la construcción del santuario. Y como la gente seguía trayendo ofrendas voluntarias todas las mañanas, 36:4 los artesanos que estaban trabajando en el santuario tuvieron que dejar su labor 36:5 para ir a decirle a Moisés: “La gente está trayendo más de lo necesario para hacer el trabajo que Yehová ordenó.” 36:6 Entonces Moisés dio una orden, y mandó que se anunciara por todo el campamento: “¡Que ningún hombre ni mujer prepare más ofrendas para el santuario!”. Así se logró que la gente dejara de llevar cosas, 36:7 porque lo que ya tenían era más que suficiente para terminar todo el trabajo. 36:8 Todos los artesanos expertos hicieron el santuario con diez cortinas de lino fino torcido, de color azul, púrpura y escarlata. Un artista experto les bordó figuras de querubines. 36:9 Todas las cortinas medían lo mismo: trece metros de largo por casi dos metros de ancho. 36:10 Bezalel unió cinco cortinas juntas, y luego unió las otras cinco. 36:11 Hizo unos ojales de hilo azul en la orilla de la cortina que quedaba al extremo del primer conjunto, y lo mismo hizo en la orilla de la cortina del segundo conjunto. 36:12 Hizo cincuenta ojales en la primera cortina, y cincuenta ojales en la orilla de la segunda, de modo que los ojales quedaran frente a frente. 36:13 Hizo también cincuenta ganchos de oro, y con ellos unió las cortinas, de modo que el santuario quedó como una sola pieza. 36:14 Luego hizo once cortinas de pelo de cabra para formar una carpa que cubriera el santuario. 36:15 Todas las once cortinas medían lo mismo: catorce metros de largo por casi dos metros de ancho. 36:16 Unió cinco de estas cortinas por un lado, y las otras seis por el otro. 36:17 Hizo cincuenta ojales en la orilla de la cortina que cerraba el primer conjunto, y otros cincuenta ojales en la orilla de la cortina del segundo conjunto. 36:18 Hizo también cincuenta ganchos de bronce para unir la carpa y que formara una sola pieza. 36:19 Fabricó una cubierta para la carpa con pieles de carnero teñidas de rojo, y otra cubierta de cueros finos para ponerla por encima. 36:20 Hizo unas tablas de madera de acacia para formar las paredes del santuario. 36:21 Cada tabla medía cuatro metros y medio de largo, por setenta centímetros de ancho, 36:22 y tenía dos espigas paralelas para encajar unas con otras. Así hizo todas las tablas para el santuario. 36:23 Para el lado sur del santuario hizo veinte tablas, 36:24 y fabricó cuarenta bases de plata para ponerlas debajo de las veinte tablas: dos bases debajo de cada tabla para encajar sus dos espigas. 36:25 Para el lado norte del santuario hizo otras veinte tablas, 36:26 con sus cuarenta bases de plata: dos bases debajo de cada tabla. 36:27 Para la parte trasera del santuario, que daba al oeste, hizo seis tablas. 36:28 Además, hizo dos tablas para las esquinas traseras del santuario. 36:29 Estas tablas estaban unidas por abajo y también por arriba, hasta la primera argolla. Así hizo las dos tablas para las dos esquinas. 36:30 En total eran ocho tablas con sus dieciséis bases de plata: dos bases debajo de cada tabla. 36:31 Hizo unos travesaños de madera de acacia: cinco para las tablas de un lado del santuario, 36:32 cinco para las tablas del otro lado, y cinco para las tablas de la parte trasera, al lado oeste. 36:33 Hizo que el travesaño de en medio pasara por el centro de las tablas, de un extremo al otro. 36:34 Recubrió de oro las tablas, hizo argollas de oro por donde pasarían los travesaños, y también recubrió de oro los travesaños. 36:35 Hizo un velo de lino fino torcido, de color azul, púrpura y escarlata, y un artista experto le bordó querubines. 36:36 Le hizo cuatro postes de madera de acacia y los recubrió de oro. Sus ganchos eran de oro, y les fundió cuatro bases de plata. 36:37 Hizo también una cortina para la entrada de la carpa. Era de lino fino torcido, de color azul, púrpura y escarlata, y estaba finamente bordada. 36:38 Le hizo cinco postes con sus ganchos. Recubrió de oro la parte superior de los postes y sus molduras, pero las cinco bases las hizo de bronce. 37:1 Bezalel hizo el arca de madera de acacia. Medía un metro con quince centímetros de largo, y casi setenta centímetros de ancho y de alto. 37:2 La recubrió de oro puro por dentro y por fuera, y le puso una moldura de oro alrededor. 37:3 Fundió cuatro argollas de oro y se las puso en sus cuatro patas: dos argollas en un lado y dos argollas en el otro. 37:4 Hizo varas de madera de acacia y las recubrió de oro. 37:5 Metió las varas por las argollas a los lados del arca, para poder cargarla. 37:6 Hizo un propiciatorio de oro puro que medía un metro con quince centímetros de largo y casi setenta centímetros de ancho. 37:7 Hizo dos querubines de oro trabajado a martillo y los puso en los dos extremos del propiciatorio: 37:8 un querubín en un extremo y el otro querubín en el otro extremo. Los querubines y el propiciatorio formaban una sola pieza. 37:9 Los querubines tenían las alas extendidas hacia arriba, cubriendo el propiciatorio con ellas. Estaban uno frente al otro, mirando hacia el propiciatorio. 37:10 También hizo la mesa de madera de acacia. Medía casi un metro de largo, cuarenta y cinco centímetros de ancho y casi setenta centímetros de alto. 37:11 La recubrió de oro puro y le puso una moldura de oro alrededor. 37:12 Le hizo un borde a su alrededor del ancho de una mano, y le puso una moldura de oro a todo el borde. 37:13 Fundió cuatro argollas de oro y se las puso en las cuatro esquinas, junto a las cuatro patas. 37:14 Las argollas estaban cerca del borde, para pasar por ellas las varas y así poder cargar la mesa. 37:15 Hizo las varas de madera de acacia y las recubrió de oro para transportar la mesa. 37:16 Hizo de oro puro los utensilios para la mesa: sus platos, sus cucharas, sus tazones y sus jarras para derramar las ofrendas de vino.
Aliá 3 · Éxodo 37:17-29
37:17 Hizo el candelabro de oro puro. El candelabro y su base fueron trabajados a martillo. Su tronco, sus brazos, sus copas, sus botones y sus flores formaban una sola pieza. 37:18 De los lados del candelabro salían seis brazos: tres brazos de un lado y tres brazos del otro. 37:19 Cada uno de los seis brazos tenía tres copas en forma de flor de almendro, con su botón y su flor. 37:20 El tronco del candelabro tenía cuatro copas en forma de flor de almendro, con sus botones y sus flores: 37:21 un botón debajo del primer par de brazos, un botón debajo del segundo par de brazos, y un botón debajo del tercer par de brazos; todos formando una sola pieza con el candelabro. 37:22 Los botones y los brazos formaban una sola pieza con el candelabro, y todo fue hecho de oro puro trabajado a martillo. 37:23 Hizo de oro puro sus siete lámparas, sus tijeras para las mechas y sus platillos. 37:24 Usó unos treinta y cuatro kilos de oro puro para hacer el candelabro y todos sus accesorios. 37:25 Hizo el altar del incienso de madera de acacia. Era cuadrado: medía cuarenta y cinco centímetros por lado, y noventa centímetros de alto. Los cuernos del altar formaban una sola pieza con él. 37:26 Lo recubrió de oro puro: la parte de arriba, los cuatro lados y sus cuernos; y le puso una moldura de oro alrededor. 37:27 Le hizo dos argollas de oro y se las puso debajo de la moldura, en dos lados opuestos, para pasar por ellas las varas y poder cargarlo. 37:28 Hizo las varas de madera de acacia y las recubriró de oro. 37:29 Preparó también el aceite sagrado de la unción y el incienso puro y aromático, mezclándolos con el cuidado de un perfumista.
Aliá 4 · Éxodo 38:1–39:1
38:1 Hizo el altar de los holocaustos de madera de acacia. Era cuadrado: medía dos metros y medio de largo por dos metros y medio de ancho, y un metro y medio de alto. 38:2 Le hizo un cuerno en cada una de sus cuatro esquinas, de manera que los cuernos formaban una sola pieza con el altar, y lo recubrió todo de bronce. 38:3 Hizo de bronce todos los utensilios para el altar: los recipientes para las cenizas, las palas, los tazones, los tenedores y los braseros. 38:4 Le hizo una rejilla de bronce en forma de red, y la puso por debajo del borde del altar, de manera que llegaba hasta la mitad. 38:5 Fundió cuatro argollas y las puso en las cuatro esquinas de la rejilla de bronce, para pasar las varas. 38:6 Hizo las varas de madera de acacia y las recubrió de bronce. 38:7 Estas varas se metieron por las argollas a los dos lados del altar para poder transportarlo. El altar era hueco y estaba hecho de tablas. 38:8 Hizo el lavamanos de bronce y su base de bronce, utilizando los espejos de las mujeres que servían a la entrada de la Carpa de Reunión. 38:9 Hizo el patio alrededor del santuario. El lado sur medía cuarenta y cinco metros de largo y tenía cortinas de lino fino torcido. 38:10 Tenía veinte postes apoyados sobre veinte bases de bronce; pero los ganchos y las uniones de los postes eran de plata. 38:11 El lado norte también medía cuarenta y cinco metros de largo, con veinte postes sobre veinte bases de bronce. Los ganchos y las uniones de los postes eran de plata. 38:12 El lado oeste medía veintidós metros y medio de ancho, y tenía cortinas colgadas de diez postes sobre diez bases. Los ganchos y las uniones de los postes eran de plata. 38:13 El lado este, por donde sale el sol, también medía veintidós metros y medio de ancho. 38:14 A un lado de la entrada había cortinas a lo largo de casi siete metros, colgadas de tres postes sobre tres bases. 38:15 Al otro lado también había cortinas a lo largo de casi siete metros, colgadas de tres postes sobre tres bases. 38:16 Todas las cortinas alrededor del patio eran de lino fino torcido. 38:17 Las bases de los postes eran de bronce. Los ganchos y las uniones de los postes eran de plata, y la parte superior de los postes estaba recubierta de plata. Todos los postes del patio estaban unidos con barras de plata. 38:18 La cortina para la entrada del patio estaba finamente bordada en hilo azul, púrpura, escarlata y lino fino torcido. Medía nueve metros de largo y poco más de dos metros de alto, al igual que las cortinas del patio. 38:19 Estaba colgada de cuatro postes sobre cuatro bases de bronce; sus ganchos, sus uniones y el recubrimiento de la parte superior de los postes eran de plata. 38:20 Todas las estacas del santuario y del patio eran de bronce. 38:21 Esta es la lista de los materiales que se usaron para construir el santuario, es decir, el Santuario del Pacto. Moisés ordenó que los levitas, bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón, hicieran este inventario. 38:22 Bezalel, hijo de Uri y nieto de Hur, de la tribu de Judá, hizo todo lo que Yehová le había ordenado a Moisés. 38:23 Su ayudante fue Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan. Aholiab era un artesano experto en grabar, diseñar y bordar en hilo azul, púrpura, escarlata y lino fino. 38:24 El total del oro que el pueblo dio como ofrenda y que se usó en la construcción del santuario, fue de unos mil kilos, pesado según el peso oficial del santuario. 38:25 La plata que se recolectó en el censo de la comunidad pesó unos tres mil cuatrocientos kilos, pesada según el peso oficial del santuario. 38:26 Esto equivalía a medio siclo por cabeza (unos cinco gramos), que fue lo que pagó cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta hombres mayores de veinte años que fueron censados. 38:27 De esa plata, se usaron unos tres mil cuatrocientos kilos para fundir las cien bases del santuario y del velo, de manera que cada base pesaba treinta y cuatro kilos. 38:28 Con los veinte kilos de plata restantes, Bezalel hizo los ganchos para los postes, recubrió la parte superior de los postes e hizo las barras para unirlos. 38:29 El bronce que el pueblo dio como ofrenda pesó unos dos mil cuatrocientos kilos. 38:30 Con él se hicieron las bases para la entrada de la Carpa de Reunión, el altar de bronce con su rejilla y todos sus utensilios, 38:31 las bases para el patio y para la entrada del patio, y todas las estacas para el santuario y para el patio. 39:1 Con el hilo azul, púrpura y escarlata se hicieron las ropas finamente tejidas para oficiar en el Lugar Santo. Así hicieron las ropas sagradas para Aarón, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés.
Aliá 5 · Éxodo 39:2-21
39:2 El efod lo hicieron de hilo de oro, y de lino fino torcido de color azul, púrpura y escarlata. 39:3 Batieron el oro en láminas muy finas y las cortaron en hilos, para bordarlos entre el lino fino azul, púrpura y escarlata. Todo esto fue hecho por artesanos expertos. 39:4 Le hicieron tirantes y los cosieron a las esquinas del efod para poder sujetarlo. 39:5 El cinturón que iba sobre el efod formaba una sola pieza con él, y estaba hecho del mismo material: hilo de oro, y lino fino torcido de color azul, púrpura y escarlata, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 39:6 Prepararon las piedras de ónice y las montaron en engastes de oro. Las piedras fueron grabadas con el mismo cuidado que un joyero graba un sello, con los nombres de las tribus de Israel. 39:7 Luego colocaron estas piedras en los tirantes del efod, para que sirvieran de recuerdo constante a favor de los israelitas, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 39:8 También hicieron el pectoral, obra de un artesano experto. Lo hicieron con los mismos materiales que el efod: hilo de oro, y lino fino torcido de color azul, púrpura y escarlata. 39:9 Era cuadrado y doble; medía una cuarta de largo por una cuarta de ancho. 39:10 Le pusieron cuatro hileras de piedras preciosas. En la primera hilera había un rubí, un topacio y un berilo; 39:11 en la segunda hilera, una turquesa, un zafiro y una esmeralda; 39:12 en la tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista; 39:13 y en la cuarta hilera, un crisólito, un ónice y un jaspe. Todas estas piedras estaban montadas en engastes de oro. 39:14 Eran doce piedras en total, una por cada tribu de Israel, y cada piedra tenía grabado el nombre de una de las doce tribus, como si fuera un sello. 39:15 Para el pectoral hicieron cadenas trenzadas de oro puro, en forma de cordón. 39:16 Hicieron dos engastes de oro y dos argollas de oro, y pusieron las argollas en las dos esquinas superiores del pectoral. 39:17 Luego engancharon las dos cadenas de oro en las dos argollas del pectoral. 39:18 Los otros dos extremos de las cadenas los sujetaron a los dos engastes, y los fijaron a la parte delantera de los tirantes del efod. 39:19 Hicieron otras dos argollas de oro y las pusieron en las dos esquinas inferiores del pectoral, por la parte de adentro que quedaba junto al efod. 39:20 Además, hicieron otras dos argollas de oro y las pusieron en la parte baja de los tirantes del efod, por el frente, cerca de la costura y un poco más arriba del cinturón del efod. 39:21 Amarraron las argollas del pectoral a las argollas del efod con un cordón azul, para que el pectoral quedara ajustado por encima del cinturón y no se separara del efod, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés.
Aliá 6 · Éxodo 39:22-43
39:22 El manto que se usaba con el efod lo hicieron todo tejido en hilo azul. 39:23 La abertura del manto en el centro era como el cuello de una armadura, y tenía el borde reforzado para que no se rompiera. 39:24 En todo el borde inferior del manto bordaron granadas de hilo azul, púrpura, escarlata y lino torcido. 39:25 Hicieron campanitas de oro puro, y las pusieron intercaladas entre las granadas en todo el borde inferior del manto. 39:26 O sea que todo el borde del manto llevaba una campanita de oro y luego una granada, otra campanita de oro y otra granada, y así sucesivamente. Era para usarse al oficiar como sacerdote, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 39:27 Las túnicas para Aarón y para sus hijos las hicieron de lino fino tejido. 39:28 El turbante y los hermosos gorros también los hicieron de lino fino, al igual que la ropa interior de lino torcido. 39:29 El cinturón lo hicieron de lino fino torcido, y de hilo azul, púrpura y escarlata, finamente bordado, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 39:30 Finalmente, hicieron la placa de oro puro, que era el distintivo sagrado, y grabaron en ella, como si fuera un sello, las palabras: “CONSAGRADO A YEHOVÁ”. 39:31 Le amarraron un cordón azul para sujetarla por encima del turbante, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 39:32 Así se terminó todo el trabajo del santuario de la Carpa de Reunión. Los israelitas hicieron todo exactamente como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 39:33 Y le presentaron a Moisés el santuario, la carpa con todos sus utensilios, sus ganchos, sus tablas, sus travesaños, sus postes y sus bases; 39:34 la cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, la cubierta de cueros finos, el velo protector; 39:35 el arca del pacto con sus varas y el propiciatorio; 39:36 la mesa, todos sus utensilios y el pan de la Presencia; 39:37 el candelabro de oro puro, sus lámparas listas para encenderse, todos sus utensilios y el aceite para alumbrar; 39:38 el altar de oro, el aceite de la unción, el incienso aromático y la cortina para la entrada de la carpa; 39:39 el altar de bronce con su rejilla de bronce, sus varas y todos sus utensilios, el lavamanos y su base; 39:40 las cortinas del patio, sus postes y sus bases, la cortina para la entrada del patio, sus cuerdas, sus estacas y todos los utensilios para el servicio del santuario de la Carpa de Reunión; 39:41 y la ropa finamente tejida para oficiar en el Lugar Santo, es decir, la ropa sagrada para el sacerdote Aarón y la ropa de sus hijos para que sirvieran como sacerdotes. 39:42 Los israelitas hicieron todo el trabajo exactamente como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 39:43 Moisés revisó todo el trabajo, y vio que lo habían hecho tal como Yehová lo había ordenado. Y Moisés los bendijo.
Aliá 7 · Éxodo 40:1-38
40:1 Yehová le habló a Moisés y le dijo: 40:2 “El primer día del primer mes levantarás el santuario de la Carpa de Reunión. 40:3 Pondrás allí adentro el arca del pacto, y la ocultarás detrás del velo. 40:4 Meterás la mesa y acomodarás en ella todo lo que lleva encima. Meterás también el candelabro y le encenderás sus lámparas. 40:5 Pondrás el altar de oro para el incienso frente al arca del pacto, y colgarás la cortina a la entrada del santuario. 40:6 “Pondrás el altar de los holocaustos frente a la entrada del santuario de la Carpa de Reunión. 40:7 Pondrás el lavamanos entre la Carpa de Reunión y el altar, y lo llenarás de agua. 40:8 Armarás el patio alrededor, y colgarás la cortina en la entrada del patio. 40:9 “Tomarás el aceite de la unción y ungirás el santuario y todo lo que hay adentro. Así consagrarás el santuario y todos sus muebles, y será un lugar sagrado. 40:10 Ungirás también el altar de los holocaustos con todos sus utensilios. Así consagrarás el altar, y será un altar santísimo. 40:11 Ungirás el lavamanos con su base, y lo consagrarás. 40:12 “Llevarás a Aarón y a sus hijos a la entrada de la Carpa de Reunión, y allí los lavarás con agua. 40:13 Vestirás a Aarón con la ropa sagrada, lo ungirás y lo consagrarás para que me sirva como sacerdote. 40:14 Llevarás también a sus hijos y les pondrás las túnicas. 40:15 Los ungirás, tal como ungiste a su padre, para que me sirvan como sacerdotes. Esta unción confirmará que ellos y sus descendientes serán sacerdotes para siempre.” 40:16 Moisés hizo todo esto; cumplió con todo exactamente como Yehová se lo había ordenado. 40:17 Y así, el primer día del primer mes del segundo año, se levantó el santuario. 40:18 Moisés levantó el santuario: colocó las bases, puso las tablas, metió los travesaños y paró los postes. 40:19 Extendió la carpa sobre el santuario y le puso la cubierta por encima, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 40:20 Tomó las tablas del pacto y las puso dentro del arca, le colocó las varas al arca y le puso el propiciatorio encima. 40:21 Metió el arca en el santuario, colgó el velo protector y ocultó el arca del pacto, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 40:22 Colocó la mesa en la Carpa de Reunión, en el lado norte del santuario, afuera del velo. 40:23 Sobre la mesa acomodó el pan en la presencia de Yehová, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 40:24 Colocó el candelabro en la Carpa de Reunión, frente a la mesa, en el lado sur del santuario. 40:25 Y encendió las lámparas en la presencia de Yehová, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 40:26 Colocó el altar de oro en la Carpa de Reunión, frente al velo, 40:27 y quemó en él incienso aromático, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 40:28 Colgó la cortina a la entrada del santuario. 40:29 Colocó el altar de los holocaustos a la entrada del santuario de la Carpa de Reunión, y ofreció sobre él el holocausto y la ofrenda de grano, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 40:30 Colocó el lavamanos entre la Carpa de Reunión y el altar, y lo llenó de agua para lavarse. 40:31 Moisés, Aarón y sus hijos se lavaban allí las manos y los pies. 40:32 Siempre que entraban a la Carpa de Reunión o se acercaban al altar, se lavaban, tal como Yehová se lo había ordenado a Moisés. 40:33 Finalmente, levantó el patio alrededor del santuario y del altar, y colgó la cortina en la entrada del patio. De esta manera, Moisés terminó la obra. 40:34 Entonces la nube cubrió la Carpa de Reunión, y la gloria de Yehová llenó el santuario. 40:35 Moisés no podía entrar a la Carpa de Reunión, porque la nube se había posado sobre ella y la gloria de Yehová llenaba el santuario. 40:36 En todos sus viajes, cuando la nube se levantaba de encima del santuario, los israelitas levantaban el campamento y se ponían en marcha. 40:37 Pero si la nube no se levantaba, ellos no se movían hasta el día en que la nube se levantaba. 40:38 Porque durante todos sus viajes, la nube de Yehová estaba sobre el santuario de día, y de noche había fuego en la nube, para que todos los israelitas pudieran verla.
✦ Haftará (Profetas)
7:51 Cuando se terminó toda la obra que el rey Salomón había mandado hacer para el templo de Yehová, Salomón trajo la plata, el oro y los utensilios que su padre David había dedicado a Dios, y los guardó en los tesoros del templo de Yehová. 8:1 Entonces el rey Salomón mandó llamar a Jerusalén a los ancianos de Israel y a todos los jefes de las tribus y de las familias de los israelitas. El propósito era trasladar el arca del pacto de Yehová desde Sión, que es la Ciudad de David. 8:2 Todos los hombres de Israel se reunieron con el rey Salomón para la fiesta del mes de etanim, que es el séptimo mes del año. 8:3 Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes levantaron el arca. 8:4 Trasladaron el arca de Yehová, junto con la Carpa del Encuentro y todos los utensilios sagrados que había en ella. Los sacerdotes y los levitas se encargaron de llevarlo todo. 8:5 El rey Salomón y toda la comunidad de Israel que se había reunido con él, se pusieron ante el arca y sacrificaron tantas ovejas y bueyes que era imposible contarlos. 8:6 Luego los sacerdotes llevaron el arca del pacto de Yehová a su lugar en el santuario interior del templo, que es el Lugar Santísimo, y la pusieron bajo las alas de los querubines. 8:7 Los querubines tenían las alas extendidas sobre el lugar donde quedó el arca, cubriendo tanto el arca como sus varas. 8:8 Las varas eran tan largas que sus extremos se podían ver desde la sala principal, frente al Lugar Santísimo, aunque no se veían desde afuera. Y allí siguen hasta el día de hoy. 8:9 En el arca no había nada más que las dos tablas de piedra que Moisés había colocado en ella en el monte Horeb, donde Yehová hizo un pacto con los israelitas cuando salieron de Egipto. 8:10 Cuando los sacerdotes salieron del Lugar Santo, una nube llenó el templo de Yehová. 8:11 Debido a la nube, los sacerdotes no pudieron continuar con sus funciones, porque la gloria de Yehová había llenado su templo. 8:12 Entonces Salomón exclamó: “Yehová, tú has dicho que habitarías en la oscuridad de una nube. 8:13 Yo te he construido un templo majestuoso, un lugar donde habites para siempre”. 8:14 Después el rey se volvió hacia toda la comunidad de Israel que estaba allí de pie, y les dio su bendición. 8:15 Dijo: “¡Bendito sea Yehová, Dios de Israel! Él ha cumplido con su poder lo que le prometió a mi padre David cuando le dijo: 8:16 “Desde el día en que saqué de Egipto a mi pueblo Israel, no elegí ninguna ciudad de todas las tribus de Israel para construir un templo donde residiera mi nombre; pero elegí a David para que gobernara a mi pueblo””. 8:17 Luego añadió: “Mi padre David tenía el gran deseo de construir un templo en honor al nombre de Yehová, Dios de Israel. 8:18 Pero Yehová le dijo: “Hiciste muy bien en querer construir un templo en mi honor. 8:19 Sin embargo, no serás tú quien lo construya, sino tu propio hijo; él será quien construya el templo en mi honor”. 8:20 Y ahora Yehová ha cumplido su promesa. Yo he sucedido a mi padre David y ocupo el trono de Israel, tal como Yehová lo prometió, y he construido el templo en honor al nombre de Yehová, Dios de Israel. 8:21 Allí he reservado un lugar para el arca, donde se encuentra el pacto que Yehová hizo con nuestros antepasados cuando los sacó de Egipto”.
✦ Brit Hadashah (Pacto Renovado)
9:6 Recuerden esto: El que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra con abundancia, con abundancia cosechará. 9:7 Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría. 9:8 Y Dios puede proveerles de toda gracia en abundancia, para que, teniendo siempre todo lo necesario, ustedes puedan abundar en toda buena obra. 9:9 Como está escrito: “Repartió a manos llenas, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre”. 9:10 El que le provee semilla al sembrador y pan para comer, también les proveerá a ustedes y multiplicará su semilla, y hará que crezcan los frutos de su justicia. 9:11 Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios.
3:11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, que es Jesucristo. 3:12 Pero si alguien construye sobre el fundamento con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno o paja, 3:13 la obra de cada uno será revelada. Porque el Día lo declarará, porque se revela en el fuego; y el fuego mismo probará qué clase de obra es la de cada uno. 3:14 Si la obra de algún hombre permanece lo que construyó, recibirá una recompensa. 3:15 Si la obra de alguno se quema, sufrirá pérdida, pero él mismo se salvará, pero como a través del fuego. 3:16 ¿No saben que ustedes son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios vive en ustedes? 3:17 Si alguien destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios, que ustedes son, es santo. 3:18 Que nadie se engañe a sí mismo. Si alguno se cree sabio entre ustedes en este mundo, que se haga tonto para llegar a ser sabio.
8:1 Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es este: tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la derecha del trono de la Majestad en los cielos, 8:2 ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. 8:3 Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también este tenga algo que ofrecer. 8:4 Así que, si él estuviera en la tierra, ni siquiera sería sacerdote, ya que hay sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; 8:5 los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como se le advirtió a Moisés cuando iba a construir el tabernáculo, diciéndole: “Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te mostró en el monte.” 8:6 Pero ahora él ha obtenido un ministerio más excelente, por cuanto es también mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. 8:7 Porque si aquel primer pacto hubiera sido perfecto, no se habría buscado lugar para un segundo. 8:8 Porque encontrando faltas en ellos, dice: “He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; 8:9 no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo no les hice caso, dice el Señor. 8:10 Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo; 8:11 y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: ‘Conoce al Señor’; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. 8:12 Porque seré misericordioso con sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus maldades”. 8:13 Al decir: “Nuevo pacto”, ha dado por obsoleto al primero; y lo que se vuelve obsoleto y envejece, está próximo a desaparecer.
3:16 ¿No saben que ustedes son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios vive en ustedes? 3:17 Si alguien destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios, que ustedes son, es santo.