Éxodo 36:13
וַיַּעַשׂ חֲמִשִּׁים קַרְסֵי זָהָב וַיְחַבֵּר אֶת־הַיְרִעֹת אַחַת אֶל־אַחַת בַּקְּרָסִים וַֽיְהִי הַמִּשְׁכָּן אֶחָֽד׃ ס
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וַיַּ֕עַשׂ חֲמִשִּׁ֖ים קַרְסֵ֣י זָהָ֑ב וַיְחַבֵּ֨ר אֶת־הַיְרִעֹ֜ת אַחַ֤ת אֶל־אַחַת֙ בַּקְּרָסִ֔ים וַֽיְהִ֥י הַמִּשְׁכָּ֖ן אֶחָֽד׃ ס
καὶ ἐποίησαν ἀμφοτέρους τοὺς λίθους τῆς σμαράγδου συνπεπορπημένους καὶ περισεσιαλωμένους καὶ ἐκκεκολαμμένους ἐκκόλαμμα σφραγῖδος ἐκ τῶν ὀνομάτων τῶν υἰῶν Ἰσραήλ·
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Unde et quinquaginta fudit circulos aureos, qui morderent cortinarum ansas, et fieret unum tabernaculum.
Hizo también cincuenta ganchos de oro, y con ellos unió las cortinas, de modo que el santuario quedó como una sola pieza.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Hizo también cincuenta corchetes de oro, con los cuales juntó las cortinas, la una con la otra; é hízose un tabernáculo.
He also made fifty gold clasps to join the curtains together, so that the tabernacle was a unit. The Eleven Curtains of Goat Hair (Exodus 26:7–14)
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo describe la fabricación de cincuenta corchetes de oro que sirven para unir entre sí las cortinas del tabernáculo, de modo que el conjunto de piezas separadas queda constituido como una sola estructura. La acción se narra mediante tres verbos en secuencia que marcan el proceso: fabricar, unir y el resultado de "ser uno".
Palabras clave
- va-yechabber («unir», H2266): verbo en piel (forma intensiva), narrativo. La forma piel indica una acción de mayor intensidad o completitud que el qal simple; describe la acción de unir físicamente las piezas.
- karsei zahav / kerasim («corchete... de oro» / «corchetes», H7165, H2091): el primer karsei está en estado constructo («corchetes de oro»), mientras que el segundo, kerasim, aparece con preposición y artículo (ba-kerasim, «con/mediante los corchetes»), indicando el instrumento de la unión.
- achat 'el achat («una hacia otra», H0259, H0413): construcción con numeral femenino singular repetido y preposición direccional; expresa reciprocidad entre las yeri'ot («cortinas», femenino plural), pieza por pieza.
- va-yehi ha-mishkan echad («y fue el tabernáculo uno», H1961, H0259): el verbo hayah en forma narrativa seguido del numeral echad («uno») en posición predicativa, cierra la secuencia describiendo el resultado final: la unidad estructural.
Lo que dice el texto
La frase hebrea se organiza en tres cláusulas encadenadas por la vav narrativa, típica de la prosa hebrea bíblica, que presenta los eventos como una sucesión temporal: (1) va-ya'as — "hizo" cincuenta corchetes de oro; (2) va-yechabber — "unió" las cortinas mediante esos corchetes; (3) va-yehi — "fue" el tabernáculo uno. Esta estructura tripartita no es solo narrativa sino también lógica: cada verbo depende del anterior, mostrando fabricación, aplicación y resultado.
La repetición achat 'el achat («una [cortina] hacia otra [cortina]») emplea el numeral femenino porque concuerda con yeri'ot («cortinas»), sustantivo femenino plural, y transmite la idea de reciprocidad entre piezas individuales que se enlazan de dos en dos. El uso del estado constructo en karsei zahav («corchetes de oro») frente a la forma absoluta kerasim en la segunda mención distingue la primera aparición (donde se describe el material) de la segunda (donde se señala el instrumento de la acción de unir, introducido por la preposición ba-, "con/mediante").
Divergencias entre versiones
El texto de la LXX (Swete) citado no corresponde en contenido al hebreo de este versículo: mientras el hebreo trata de corchetes de oro y cortinas del tabernáculo, el texto griego provisto habla de piedras de esmeralda engastadas con los nombres de los hijos de Israel, tema propio de otro pasaje (relacionado con el efod, cf. Éxodo 28/39). Esta diferencia se debe a que la LXX de Éxodo 35-40 presenta un orden de materiales distinto al del texto masorético, lo que produce que los versículos no se correspondan numéricamente entre ambas tradiciones textuales en esta sección.
La Vulgata (fudit circulos aureos, qui morderent cortinarum ansas) sí sigue el contenido hebreo, pero introduce el verbo mordere («mordisquear», aquí en sentido de «enganchar»), una imagen no presente literalmente en el hebreo, que solo emplea chabar («unir», H2266).
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.