Devocional mesiánico
Pinjás
פִּינְחָס
Shabat · 24 de julio de 2027
Torá: Números 25:10–29:40 · Haftará: 1 Reyes 18:46–19:21 · Brit Hadashah: Romanos 11:2-32; Juan 2:13-25
Escucha la porción
Aliá 1
✦ La porción esta semana
Resumen de la porción
Finees detiene una plaga mortal con un acto de celo violento, y Dios le concede un pacto de paz y sacerdocio perpetuo. Le sigue un segundo censo de Israel —la generación nueva que entrará a la tierra, ya que de la primera solo sobreviven Caleb y Josué. Las hijas de Zelofehad reclaman herencia para el nombre de su padre, y Dios establece una ley de sucesión. Moisés recibe la orden de ver la tierra antes de morir, Josué es apartado como su sucesor, y la porción cierra con el calendario detallado de las ofrendas diarias, semanales y festivas.
El hilo de la parashá
Lo que sostiene Pinjás de principio a fin no es la violencia del acto inicial, sino lo que ese acto revela: hay un celo (kanah) que, puesto al servicio de Dios y no del ego, detiene la ira y hace expiación. Ese mismo celo estructura todo lo que sigue. El censo de Números 26 no es burocracia: es la prueba de que un pueblo que merecía ser consumido sigue existiendo, contado nombre por nombre, clan por clan. Las hijas de Zelofehad piden que el nombre de su padre "no se borre" (Números 27:4), y Dios responde ajustando la ley misma para que la herencia no se pierda. Josué recibe autoridad "a la vista de todos" (Números 27:20) para que el rebaño no quede sin pastor. Y el capítulo final describe el holocausto tamid —continuo, perpetuo— que asegura que la relación entre Dios y su pueblo no dependa del ánimo de un día. Celo, herencia, sucesión, continuidad: todo apunta a que Dios preserva lo suyo aun después del juicio.
La haftará
Elías repite, casi palabra por palabra, el lenguaje de Finees: "He sentido un gran celo por ti, Señor Dios de los Ejércitos" (1 Reyes 19:10, 19:14). Pero su celo, sin el sostén de la comunión, lo lleva al agotamiento y a una mentira de desesperación: "Solo yo he quedado con vida" (1 Reyes 19:14). Dios no lo reprende con viento, terremoto o fuego, sino con un susurro suave (1 Reyes 19:12), y le revela lo que Elías no podía ver: siete mil que no doblaron la rodilla ante Baal (1 Reyes 19:18). El mismo celo que en Finees trajo pacto de paz, en Elías —desconectado de la voz de Dios— casi lo convence de que el remanente no existe.
El Mesías en la porción
Cuando Yeshúa expulsa a los mercaderes del templo, sus discípulos recuerdan la Escritura: "El celo por tu casa me consumirá" (Juan 2:17). Es el mismo celo de Finees y de Elías, pero llevado a su forma definitiva: no aparta una plaga temporal ni denuncia altares caídos, sino que se ofrece a sí mismo como el templo que será destruido y levantado en tres días (Juan 2:19-21). Pablo retoma directamente la escena de Elías —los siete mil, el remanente— para explicar que ese patrón no terminó: "hay un remanente según la elección de la gracia" (Romanos 11:5), y que de Sión "saldrá el Libertador" para quitar el pecado (Romanos 11:26-27). El pacto de paz dado a Finees se revela como sombra del pacto que Yeshúa sella con su propio celo consumado.
Para la semana
Examina si tu celo se parece más al de Finees —que expía y sostiene vida— o al de Elías bajo el arbusto, que se agota y declara solo la desesperación. Antes de actuar por celo, busca el susurro suave, no el viento ni el fuego. Y recuerda, como las hijas de Zelofehad, que reclamar herencia delante de Dios con humildad tiene respuesta.
Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.
✦ Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo
Aliá 1 · Números 25:10–26:4
25:10 Yehová le habló a Moisés y le dijo: 25:11 “Finees, hijo de Eleazar y nieto del sacerdote Aarón, ha apartado mi enojo de los hijos de Israel. Él demostró el mismo celo que yo siento por ustedes, y por eso no destruí por completo a los israelitas en mi celo. 25:12 Por lo tanto, dile que le concedo mi pacto de paz. 25:13 Este será un pacto de sacerdocio perpetuo para él y para sus descendientes, porque tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel”. 25:14 El israelita que fue asesinado junto a la mujer madianita se llamaba Zimri, hijo de Salu, líder de una familia de la tribu de Simeón. 25:15 Y la mujer madianita asesinada se llamaba Cozbi, hija de Zur. Su padre era jefe de una de las familias patriarcales de Madián. 25:16 Yehová le habló a Moisés, diciendo: 25:17 “Ataquen a los madianitas y destrúyanlos, 25:18 porque ellos los atacaron a ustedes con sus engaños. Los engañaron en el asunto de Peor y en el caso de Cozbi, la hija del líder madianita, que fue asesinada el día de la plaga causada por lo de Peor”. 26:1 Después de la plaga, Yehová les dijo a Moisés y al sacerdote Eleazar, hijo de Aarón: 26:2 “Hagan un censo de toda la comunidad de los hijos de Israel, anotando a los hombres de veinte años para arriba, según sus familias patriarcales. Cuenten a todos los que sean aptos para ir a la guerra por Israel”. 26:3 Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con el pueblo en las llanuras de Moab, junto al río Jordán, frente a Jericó, y les dijeron: 26:4 “Hagan un censo de los hombres de veinte años para arriba, tal como Yehová se lo ordenó a Moisés y a los israelitas al salir de Egipto”.
Aliá 2 · Números 26:5-51
26:5 Rubén fue el hijo mayor de Israel. Los descendientes de Rubén fueron: de Hanoc, el clan de los hanoquitas; de Falú, el clan de los faluitas; 26:6 de Esrom, el clan de los esromitas; de Carmi, el clan de los carmitas. 26:7 Estos fueron los clanes de Rubén, y los anotados en el censo fueron cuarenta y tres mil setecientos treinta. 26:8 El hijo de Falú fue Eliab. 26:9 Y los hijos de Eliab fueron Nemuel, Datán y Abiram. Estos son los mismos Datán y Abiram, líderes de la comunidad, que se rebelaron contra Moisés y Aarón junto con los seguidores de Coré, cuando se rebelaron contra Yehová. 26:10 En esa ocasión, la tierra se abrió y se los tragó junto con Coré. Así murieron sus seguidores, y el fuego consumió a doscientos cincuenta hombres, sirviendo esto de escarmiento. 26:11 Sin embargo, los descendientes de Coré no murieron. 26:12 Los descendientes de Simeón, por clanes, fueron: de Nemuel, el clan de los nemuelitas; de Jamín, el clan de los jaminitas; de Jaquín, el clan de los jaquinitas; 26:13 de Zera, el clan de los zeraítas; de Saúl, el clan de los saulitas. 26:14 Estos fueron los clanes de Simeón: veintidós mil doscientos hombres. 26:15 Los descendientes de Gad, por clanes, fueron: de Zefón, el clan de los zefonitas; de Hagi, el clan de los haguitas; de Suni, el clan de los sunitas; 26:16 de Ozni, el clan de los oznitas; de Eri, el clan de los eritas; 26:17 de Arod, el clan de los aroditas; de Areli, el clan de los arelitas. 26:18 Estos fueron los clanes de Gad; y los anotados en su censo fueron cuarenta mil quinientos. 26:19 Los hijos de Judá fueron Er y Onán, pero ellos murieron en la tierra de Canaán. 26:20 Los descendientes de Judá, por clanes, fueron: de Selá, el clan de los selanitas; de Fares, el clan de los faresitas; de Zera, el clan de los zeraítas. 26:21 Los descendientes de Fares fueron: de Esrom, el clan de los esromitas; de Hamul, el clan de los hamulitas. 26:22 Estos fueron los clanes de Judá; y los anotados en su censo fueron setenta y seis mil quinientos. 26:23 Los descendientes de Isacar, por clanes, fueron: de Tola, el clan de los tolaítas; de Fúa, el clan de los fuaítas; 26:24 de Jasub, el clan de los jasubitas; de Simrón, el clan de los simronitas. 26:25 Estos fueron los clanes de Isacar; y los anotados en su censo fueron sesenta y cuatro mil trescientos. 26:26 Los descendientes de Zabulón, por clanes, fueron: de Sered, el clan de los sereditas; de Elón, el clan de los elonitas; de Jahleel, el clan de los jahleelitas. 26:27 Estos fueron los clanes de Zabulón; y los anotados en su censo fueron sesenta mil quinientos. 26:28 Los descendientes de José formaron dos tribus, según sus clanes: Manasés y Efraín. 26:29 Los descendientes de Manasés: de Maquir, el clan de los maquiritas. Maquir fue el padre de Galaad; y de Galaad proviene el clan de los galaaditas. 26:30 Los descendientes de Galaad fueron: de Jezer, el clan de los jezeritas; de Helec, el clan de los helequitas; 26:31 de Asriel, el clan de los asrielitas; de Siquem, el clan de los siquemitas; 26:32 de Semida, el clan de los semidaítas; y de Hefer, el clan de los heferitas. 26:33 Pero Zelofehad, hijo de Hefer, no tuvo hijos varones, solo hijas. Sus nombres eran: Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. 26:34 Estos fueron los clanes de Manasés; y los anotados en su censo fueron cincuenta y dos mil setecientos. 26:35 Los descendientes de Efraín, por clanes, fueron: de Sutela, el clan de los sutelaítas; de Bequer, el clan de los bequeritas; de Tahan, el clan de los tahanitas. 26:36 Del linaje de Sutela provino: de Erán, el clan de los eranitas. 26:37 Estos fueron los clanes de Efraín; y los anotados en su censo fueron treinta y dos mil quinientos. Todos estos son los descendientes de José por clanes. 26:38 Los descendientes de Benjamín, por clanes, fueron: de Bela, el clan de los belaítas; de Asbel, el clan de los asbelitas; de Ahiram, el clan de los ahiramitas; 26:39 de Sefufán, el clan de los sefufamitas; de Hufam, el clan de los hufamitas. 26:40 Los descendientes de Bela fueron Ard y Naamán. De Ard, el clan de los arditas; y de Naamán, el clan de los naamitas. 26:41 Estos fueron los clanes de Benjamín; y los anotados en su censo fueron cuarenta y cinco mil seiscientos. 26:42 Los descendientes de Dan, por clanes, fueron: de Suham, el clan de los suhamitas. Este fue el único clan de Dan. 26:43 Todos los anotados en el censo del clan de Suham fueron sesenta y cuatro mil cuatrocientos. 26:44 Los descendientes de Aser, por clanes, fueron: de Imna, el clan de los imnitas; de Isúi, el clan de los isuitas; de Beriá, el clan de los beriítas. 26:45 Los descendientes de Beriá fueron: de Heber, el clan de los heberitas; de Malquiel, el clan de los malquielitas. 26:46 Aser tuvo una hija llamada Sera. 26:47 Estos fueron los clanes de Aser; y los anotados en su censo fueron cincuenta y tres mil cuatrocientos. 26:48 Los descendientes de Neftalí, por clanes, fueron: de Jahzeel, el clan de los jahzeelitas; de Guni, el clan de los gunitas; 26:49 de Jezer, el clan de los jezeritas; de Silem, el clan de los silemitas. 26:50 Estos fueron los clanes de Neftalí; y los anotados en su censo fueron cuarenta y cinco mil cuatrocientos. 26:51 El total de los hombres israelitas contados en el censo fue de seiscientos un mil setecientos treinta.
Aliá 3 · Números 26:52–27:5
26:52 Yehová le dijo a Moisés: 26:53 “La tierra se repartirá como herencia entre estas tribus, tomando en cuenta la cantidad de personas registradas. 26:54 A las tribus más grandes les darás una herencia mayor, y a las más pequeñas les darás una herencia menor. Cada tribu recibirá su porción de tierra según el número de personas registradas en el censo. 26:55 Sin embargo, la tierra deberá repartirse mediante un sorteo. Cada tribu recibirá su herencia bajo el nombre de sus antepasados. 26:56 La herencia se sorteará para repartirla justamente entre las tribus grandes y las pequeñas”. 26:57 Este es el censo de los levitas, registrados por clanes: de Gersón, el clan de los gersonitas; de Coat, el clan de los coatitas; de Merari, el clan de los meraritas. 26:58 Estos también son clanes levitas: los libnitas, los hebronitas, los mahlitas, los musitas y los coreítas. De Coat nació Amram. 26:59 La esposa de Amram se llamaba Jocabed, y era de la tribu de Leví, nacida en Egipto. Ella fue la madre de Aarón, de Moisés y de su hermana Miriam. 26:60 Aarón fue el padre de Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. 26:61 Pero Nadab y Abiú murieron cuando le ofrecieron a Yehová un fuego que no estaba autorizado. 26:62 El total de levitas registrados fue de veintitrés mil varones, contando a los de un mes de nacidos en adelante. Ellos no fueron incluidos en el censo principal de los israelitas porque no se les daría ninguna porción de tierra como herencia. 26:63 Este fue el censo que hicieron Moisés y el sacerdote Eleazar cuando contaron a los israelitas en las llanuras de Moab, junto al río Jordán, frente a Jericó. 26:64 De todos ellos, no quedó vivo ninguno de los israelitas que Moisés y Aarón habían contado en el primer censo que se hizo en el desierto del Sinaí. 26:65 Pues Yehová ya había dicho: “Seguro morirán en el desierto”. Efectivamente, de aquel grupo no quedó nadie con vida, a excepción de Caleb, hijo de Jefone, y Josué, hijo de Nun. 27:1 En ese tiempo, se acercaron las hijas de Zelofehad. Él era descendiente de Hefer, Galaad, Maquir, Manasés y José. Sus hijas se llamaban Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa. 27:2 Ellas se presentaron ante Moisés, ante el sacerdote Eleazar, ante los líderes y ante toda la comunidad, a la entrada de la Tienda del Encuentro, y les dijeron: 27:3 “Nuestro padre murió en el desierto. Él no participó en la rebelión de Coré, cuando se levantaron contra Yehová, sino que murió a causa de su propio pecado, y no tuvo hijos varones. 27:4 ¿Por qué debería borrarse el nombre de nuestro padre de su clan solo por no haber tenido un hijo? Entréguennos una porción de tierra junto con los hermanos de nuestro padre”. 27:5 Moisés le presentó el caso a Yehová,
Aliá 4 · Números 27:6-23
27:6 y Yehová le respondió: 27:7 “Las hijas de Zelofehad tienen razón. Dales una porción de tierra como herencia junto con los hermanos de su padre. Asegúrate de que la herencia de su padre pase a manos de ellas. 27:8 Y diles a los hijos de Israel: ‘Si un hombre muere y no deja hijos varones, su herencia pasará a su hija. 27:9 Si tampoco tiene hijas, entonces le entregarán la herencia a sus hermanos. 27:10 Si no tiene hermanos, le darán la herencia a los hermanos de su padre. 27:11 Y si su padre no tuvo hermanos, le darán la herencia al pariente más cercano de su familia, y él se quedará con ella. Esta será una ley y un reglamento para los israelitas, tal como Yehová se lo ha ordenado a Moisés’”. 27:12 Luego Yehová le dijo a Moisés: “Sube a esta montaña de Abarim y contempla la tierra que les he dado a los hijos de Israel. 27:13 Después de que la veas, morirás y te reunirás con tus antepasados, igual que tu hermano Aarón. 27:14 Esto pasará porque cuando la comunidad se rebeló en el desierto de Zin, los dos desobedecieron mi orden y no me honraron ante ellos cuando les di agua”. (Esto se refiere a las aguas de Meribá, en Cades, en el desierto de Zin). 27:15 Moisés le dijo a Yehová: 27:16 “Que Yehová, el Dios que da aliento a todos los seres vivos, nombre a un líder para esta comunidad; 27:17 alguien que los guíe en todo lo que hagan, que los saque a la batalla y los traiga de regreso, para que el pueblo de Yehová no ande como ovejas sin pastor”. 27:18 Yehová le respondió a Moisés: “Toma a Josué, hijo de Nun, porque es un hombre lleno del Espíritu, y pon tus manos sobre su cabeza. 27:19 Preséntalo ante el sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad, y entrégale el mando a la vista de todos. 27:20 Dale parte de tu autoridad para que toda la comunidad de los israelitas le obedezca. 27:21 Cuando necesite dirección, deberá presentarse ante el sacerdote Eleazar, quien consultará a Yehová por medio del Urim. Josué y todo el pueblo de Israel obedecerán las órdenes de Eleazar para todo lo que hagan”. 27:22 Moisés hizo exactamente lo que Yehová le ordenó. Tomó a Josué y lo presentó ante el sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad. 27:23 Luego puso sus manos sobre él y le entregó el mando, tal como Yehová lo había indicado por medio de Moisés.
Aliá 5 · Números 28:1-15
28:1 Yehová le habló a Moisés, diciendo: 28:2 “Dales esta orden a los israelitas: ‘Asegúrense de presentarme en su momento exacto mis ofrendas, mi alimento para las ofrendas por fuego, como un aroma que me es agradable’. 28:3 Diles también: ‘Esta es la ofrenda por fuego que le presentarán a Yehová: dos corderos de un año sin ningún defecto, cada día, como un holocausto continuo. 28:4 Ofrecerán un cordero en la mañana y el otro al atardecer, 28:5 junto con una ofrenda de grano de un décimo de efa de harina fina mezclada con un cuarto de hin de aceite puro de oliva. 28:6 Este es el holocausto continuo, tal como fue ordenado en el monte Sinaí, una ofrenda por fuego de aroma agradable para Yehová. 28:7 La ofrenda líquida que lo acompaña será de un cuarto de hin por cada cordero. Derramarán esta ofrenda de bebida fermentada para Yehová en el santuario. 28:8 El segundo cordero lo ofrecerán al atardecer, junto con una ofrenda de grano y una ofrenda líquida idénticas a las de la mañana. Será una ofrenda por fuego de aroma agradable a Yehová. 28:9 “‘En los días de descanso ofrecerán dos corderos de un año sin ningún defecto, junto con una ofrenda de grano de dos décimos de efa de harina fina mezclada con aceite, y su respectiva ofrenda líquida. 28:10 Este es el holocausto especial de cada sábado, que se ofrece además del holocausto continuo y de su ofrenda líquida. 28:11 “‘Al principio de cada mes presentarán como holocausto a Yehová dos toros jóvenes, un carnero y siete corderos de un año sin defecto. 28:12 Con cada toro presentarán una ofrenda de grano de tres décimos de efa de harina fina mezclada con aceite; con el carnero, una ofrenda de grano de dos décimos de efa de harina fina mezclada con aceite; 28:13 y con cada cordero, una ofrenda de grano de un décimo de efa de harina fina mezclada con aceite. Este será un holocausto de aroma agradable, una ofrenda por fuego para Yehová. 28:14 Las ofrendas líquidas que los acompañarán serán: medio hin de vino por cada toro, un tercio de hin por el carnero, y un cuarto de hin por cada cordero. Este es el holocausto mensual que se hará todos los meses del año. 28:15 Además del holocausto continuo y de su ofrenda líquida, ofrecerán a Yehová un macho cabrío como ofrenda por el pecado.
Aliá 6 · Números 28:16–29:11
28:16 “‘El día catorce del primer mes se celebrará la Pascua de Yehová. 28:17 El día quince comenzará una fiesta. Durante siete días comerán pan sin levadura. 28:18 El primer día habrá una asamblea sagrada; ese día no harán ningún tipo de trabajo pesado. 28:19 Presentarán a Yehová una ofrenda por fuego, un holocausto que consistirá en dos toros jóvenes, un carnero y siete corderos de un año, todos sin defecto. 28:20 Junto con ellos presentarán la ofrenda de grano de harina fina mezclada con aceite: tres décimos de efa por cada toro y dos décimos por el carnero. 28:21 También ofrecerán un décimo de efa por cada uno de los siete corderos. 28:22 Además, ofrecerán un macho cabrío como ofrenda por el pecado para hacer expiación por ustedes. 28:23 Estas ofrendas las presentarán además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo. 28:24 De esta misma manera presentarán a diario, durante los siete días, el alimento para la ofrenda por fuego, de aroma agradable a Yehová. Lo ofrecerán además del holocausto continuo y de su ofrenda líquida. 28:25 El séptimo día también tendrán una asamblea sagrada, y no harán ningún tipo de trabajo pesado. 28:26 “‘En el día de las primicias, cuando le presenten a Yehová los primeros frutos de sus cosechas en la Fiesta de las Semanas, tendrán una asamblea sagrada. Ese día no harán ningún tipo de trabajo pesado. 28:27 Presentarán un holocausto de aroma agradable a Yehová que consistirá en dos toros jóvenes, un carnero y siete corderos de un año. 28:28 Junto con ellos presentarán una ofrenda de grano de harina fina mezclada con aceite: tres décimos de efa por cada toro, dos décimos por el carnero, 28:29 y un décimo por cada uno de los siete corderos. 28:30 Además, ofrecerán un macho cabrío para hacer expiación por ustedes. 28:31 Prepararán todos estos animales, asegurándose de que no tengan ningún defecto, y los presentarán junto con sus ofrendas líquidas, además del holocausto continuo y de su ofrenda de grano’”. 29:1 “‘En el séptimo mes, el primer día del mes, tendrán una asamblea sagrada; no harán ningún trabajo pesado. Ese será para ustedes un día para tocar las trompetas. 29:2 Ofrecerán un holocausto como un aroma agradable a Yehová: un toro joven, un carnero y siete corderos de un año sin ningún defecto; 29:3 junto con su ofrenda de grano de harina fina mezclada con aceite: tres décimos de efa por el toro, dos décimos por el carnero, 29:4 y un décimo por cada uno de los siete corderos; 29:5 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, para hacer expiación por ustedes. 29:6 Esto es adicional al holocausto mensual de luna nueva con su ofrenda de grano, y al holocausto continuo con su ofrenda de grano y sus ofrendas líquidas correspondientes. Estas son ofrendas por fuego, de aroma agradable a Yehová. 29:7 “‘El día diez de este séptimo mes tendrán una asamblea sagrada y ayunarán. No harán ninguna clase de trabajo; 29:8 sino que ofrecerán a Yehová un holocausto de aroma agradable: un toro joven, un carnero y siete corderos de un año, asegurándose de que no tengan ningún defecto; 29:9 junto con su ofrenda de grano de harina fina mezclada con aceite: tres décimos de efa por el toro, dos décimos por el carnero, 29:10 y un décimo por cada uno de los siete corderos; 29:11 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, lo cual es aparte de la ofrenda por el pecado del día de la expiación, del holocausto continuo con su ofrenda de grano, y de sus ofrendas líquidas.
Aliá 7 · Números 29:12-40
29:12 “‘El día quince del séptimo mes tendrán una asamblea sagrada. No harán ningún trabajo pesado, sino que le celebrarán una fiesta a Yehová durante siete días. 29:13 Ofrecerán a Yehová un holocausto, una ofrenda por fuego de aroma agradable: trece toros jóvenes, dos carneros y catorce corderos de un año, todos sin ningún defecto; 29:14 junto con su ofrenda de grano de harina fina mezclada con aceite: tres décimos de efa por cada uno de los trece toros, dos décimos por cada uno de los dos carneros, 29:15 y un décimo por cada uno de los catorce corderos; 29:16 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:17 “‘El segundo día ofrecerán doce toros jóvenes, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto; 29:18 junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas correspondientes para los toros, los carneros y los corderos, según la cantidad indicada; 29:19 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:20 “‘El tercer día ofrecerán once toros jóvenes, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto; 29:21 junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas correspondientes para los toros, los carneros y los corderos, según la cantidad indicada; 29:22 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:23 “‘El cuarto día ofrecerán diez toros jóvenes, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto; 29:24 junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas correspondientes para los toros, los carneros y los corderos, según la cantidad indicada; 29:25 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:26 “‘El quinto día ofrecerán nueve toros jóvenes, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto; 29:27 junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas correspondientes para los toros, los carneros y los corderos, según la cantidad indicada; 29:28 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:29 “‘El sexto día ofrecerán ocho toros jóvenes, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto; 29:30 junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas correspondientes para los toros, los carneros y los corderos, según la cantidad indicada; 29:31 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:32 “‘El séptimo día ofrecerán siete toros jóvenes, dos carneros y catorce corderos de un año sin defecto; 29:33 junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas correspondientes para los toros, los carneros y los corderos, según la cantidad indicada; 29:34 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:35 “‘El octavo día tendrán una asamblea de clausura. No harán ningún trabajo pesado; 29:36 sino que ofrecerán a Yehová un holocausto, una ofrenda por fuego de aroma agradable: un toro joven, un carnero y siete corderos de un año sin defecto; 29:37 junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas correspondientes para el toro, el carnero y los corderos, según la cantidad indicada; 29:38 además de un macho cabrío como ofrenda por el pecado, aparte del holocausto continuo, con su ofrenda de grano y su ofrenda líquida. 29:39 “‘Todo esto es lo que deben ofrecer a Yehová durante sus fiestas establecidas, y es independiente de las ofrendas que presenten por sus promesas o de manera voluntaria, ya sean holocaustos, ofrendas de grano, ofrendas líquidas u ofrendas de comunión’”. 29:40 Y Moisés le comunicó a los israelitas todo lo que Yehová le había ordenado.
✦ Haftará (Profetas)
18:46 El poder de Yehová vino sobre Elías, quien se ajustó el manto al cinturón y corrió delante del carro de Acab hasta la entrada de Jezreel. 19:1 Acab le contó a Jezabel todo lo que Elías había hecho y cómo había matado a espada a todos los profetas de Baal. 19:2 Entonces Jezabel envió un mensajero a decirle a Elías: “¡Que los dioses me castiguen duramente si mañana a esta hora no te he quitado la vida, tal como tú se la quitaste a ellos!”. 19:3 Cuando Elías se dio cuenta de esto, tuvo miedo y huyó para salvar su vida. Llegó a Beerseba, en el territorio de Judá, y dejó allí a su ayudante. 19:4 Luego él se internó en el desierto un día de camino; se sentó bajo un arbusto y, sintiéndose muy deprimido, deseó morir: “¡Ya no puedo más, Señor! exclamó. Quítame la vida, pues no soy mejor que mis antepasados”. 19:5 Se acostó bajo el arbusto y se quedó dormido. De pronto, un ángel lo tocó y le dijo: “Levántate y come”. 19:6 Elías miró a su alrededor y vio cerca de su cabeza una torta de pan cocida sobre brasas y una jarra de agua. Comió y bebió, y volvió a quedarse dormido. 19:7 El ángel del Señor regresó por segunda vez, lo tocó y le dijo: “Levántate y come algo más, porque todavía tienes un largo viaje por delante”. 19:8 Elías se levantó, comió y bebió. Aquella comida le dio fuerzas para caminar cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al Horeb, el monte de Dios. 19:9 Allí entró en una cueva y pasó la noche. De repente, la palabra del Señor vino a él: “¿Qué haces aquí, Elías?”. 19:10 Él respondió: “He sentido un gran celo por ti, Señor Dios de los Ejércitos. Pero los israelitas han abandonado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a tus profetas. ¡Solo yo he quedado con vida, y ahora me buscan para matarme a mí también!”. 19:11 El Señor le ordenó: “Sal y ponte de pie en el monte, ante mi presencia”. En ese momento el Señor pasó por allí. Un viento fuerte y poderoso desgarraba las montañas y partía las rocas ante el Señor, pero el Señor no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto, pero el Señor no estaba en el terremoto. 19:12 Tras el terremoto hubo un fuego, pero el Señor tampoco estaba en el fuego. Y después del fuego, se oyó un suave susurro. 19:13 Cuando Elías lo oyó, se cubrió la cara con su capa, salió y se quedó a la entrada de la cueva. Entonces una voz le preguntó: “¿Qué haces aquí, Elías?”. 19:14 Él volvió a decir: “He sentido un gran celo por ti, Señor Dios de los Ejércitos. Pero los israelitas han abandonado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a tus profetas. ¡Solo yo he quedado con vida, y ahora me buscan para matarme!”. 19:15 El Señor le dijo: “Regresa por donde viniste, hacia el desierto de Damasco. Cuando llegues allá, unge a Hazael como rey de Siria. 19:16 También unge a Jehú hijo de Nimsí como rey de Israel, y a Eliseo hijo de Safat, de Abel Mejolá, para que ocupe tu lugar como profeta. 19:17 El que escape de la espada de Hazael, morirá por la de Jehú; y el que escape de la de Jehú, morirá por la de Eliseo. 19:18 Sin embargo, he preservado en Israel a siete mil personas que nunca se han arrodillado ante Baal ni lo han besado”. 19:19 Elías salió de allí y encontró a Eliseo hijo de Safat, que estaba arando con doce yuntas de bueyes. Eliseo iba guiando la última yunta. Elías pasó junto a él y le echó su capa encima. 19:20 Eliseo dejó los bueyes, corrió tras Elías y le rogó: “Déjeme usted despedirme de mi padre y de mi madre con un beso, y luego lo seguiré”. Elías le respondió: “Está bien, regresa. No te detendré”. 19:21 Eliseo regresó, tomó su yunta de bueyes y los sacrificó. Usando la madera del yugo para el fuego, asó la carne y se la dio a la gente para que comieran. Luego se levantó, siguió a Elías y se puso a su servicio.
✦ Brit Hadashah (Pacto Renovado)
11:2 Dios no rechazó a su pueblo, al que conoció de antemano. ¿O no saben lo que dice la Escritura sobre Elías? Cómo se queja a Dios contra Israel: 11:3 “Señor, han matado a tus profetas. Han derribado tus altares. Me han dejado solo, y buscan mi vida”. 11:4 ¿Pero cómo le responde Dios? “Me he reservado siete mil hombres que no han doblado la rodilla ante Baal”. 11:5 Así también en este tiempo hay un remanente según la elección de la gracia. 11:6 Y si es por gracia, ya no es por obras; de lo contrario, la gracia ya no es gracia. Pero si es por obras, ya no es gracia; de lo contrario, la obra ya no es obra. 11:7 ¿Qué es entonces? Lo que Israel busca, eso no lo obtuvo, pero los elegidos lo obtuvieron, y los demás se endurecieron. 11:8 Como está escrito: “Dios les dio un espíritu de estupor, ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de hoy.” 11:9 David dice, “Que su mesa se convierta en un lazo, en una trampa, un tropiezo, y una retribución para ellos. 11:10 Que se les oscurezcan los ojos para que no vean. Que su espalda se doble para siempre”. 11:11 Pregunto entonces, ¿acaso tropezaron para caer? ¡Que nunca sea así! Pero por su caída ha llegado la salvación a los gentiles, para provocarles celos. 11:12 Ahora bien, si su caída es la riqueza del mundo, y su pérdida la riqueza de los gentiles, ¡cuánto más su plenitud! 11:13 Porque a ustedes, que son gentiles, les hablo. Pues como soy apóstol de los gentiles, glorifico mi ministerio, 11:14 por si de algún modo provoco celos a los que son de mi carne, y puedo salvar a algunos de ellos. 11:15 Porque si el rechazo de ellos es la reconciliación del mundo, ¿qué sería su aceptación, sino la vida de entre los muertos? 11:16 Si las primicias son santas, también lo es la masa. Si la raíz es santa, también lo son las ramas. 11:17 Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y te hiciste partícipe con ellas de la raíz y de la riqueza del olivo, 11:18 no te jactes de las ramas. Pero si te jactas, recuerda que no eres tú quien sostiene la raíz, sino que la raíz te sostiene a ti. 11:19 Entonces dirás: “Las ramas fueron cortadas para que yo fuera injertado”. 11:20 Es cierto; por su incredulidad fueron desgajados, y tú te mantienes por tu fe. No te envanezcas, sino teme; 11:21 porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco te perdonará a ti. 11:22 Vean, pues, la bondad y la severidad de Dios. Con los que cayeron, la severidad; pero con ustedes, la bondad, si continúan en su bondad; de lo contrario, también ustedes serán cortados. 11:23 También ellos, si no continúan en su incredulidad, serán injertados, pues Dios puede volver a injertarlos. 11:24 Porque si tú fuiste cortado de lo que es por naturaleza un olivo silvestre, y fuiste injertado contra natura en un buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? 11:25 Porque no quiero que ignoren, hermanos, este misterio, para que no sean sabios en su propia opinión, de que a Israel le ha sucedido un endurecimiento parcial, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles, 11:26 y así se salve todo Israel. Como está escrito, “Saldrá de Sión el Libertador, y apartará la impiedad de Jacob. 11:27 Este es mi pacto con ellos, cuando les quite sus pecados”. 11:28 En cuanto a las buenas noticias, son enemigos por causa de ustedes. Pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. 11:29 Porque los dones y el llamado de Dios son irrevocables. 11:30 Porque así como ustedes en el pasado fueron desobedientes a Dios, pero ahora han obtenido misericordia por su desobediencia, 11:31 así también éstos han sido ahora desobedientes, para que por la misericordia que se les ha mostrado, obtengan también misericordia. 11:32 Porque Dios ha obligado a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos.
2:13 Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. 2:14 Encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados. 2:15 Hizo un látigo de cuerdas y expulsó a todos del templo, tanto a las ovejas como a los bueyes; y a los cambistas les desparramó el dinero y derribó sus mesas. 2:16 A los que vendían las palomas les dijo: “¡Saquen esto de aquí! No hagan de la casa de mi Padre un mercado”. 2:17 Sus discípulos recordaron que estaba escrito: “El celo por tu casa me consumirá”. 2:18 Los judíos le respondieron: “¿Qué señal nos muestras, ya que haces estas cosas?” 2:19 Jesús les respondió: “Destruyan este templo y en tres días lo levantaré”. 2:20 Los judíos, por tanto, dijeron: “¡Se necesitaron cuarenta y seis años para construir este templo! ¿Y tú lo levantarás en tres días?” 2:21 Pero él hablaba del templo de su cuerpo. 2:22 Por eso, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había dicho. 2:23 Estando en Jerusalén en la Pascua, durante la fiesta, muchos creyeron en su nombre, observando las señales que hacía. 2:24 Pero Jesús no se confiaba de ellos, porque conocía a todos, 2:25 y porque no necesitaba que nadie diera testimonio acerca del hombre, pues él mismo sabía lo que había en el hombre.