Devocional mesiánico

Behar–Bejukotai

בְּהַר־בְּחֻקֹּתַי

Torá: Levítico 25:1–27:34 · Haftará: Jeremías 16:19–17:14 · Brit Hadashah: Lucas 4:16-21; Mateo 21:33-46; 2 Corintios 6:14-18

La porción esta semana

Resumen de la porción

Behar abre con las leyes del shemitá (año sabático) y el yovel (jubileo): la tierra descansa cada séptimo año, y cada cincuenta años toda posesión vendida vuelve a su dueño original y todo esclavo hebreo sale libre. Bejukotai cierra el libro con la gran disyuntiva: bendición abundante si Israel camina en los decretos de Dios, y una cadena de castigos progresivos si los abandona — culminando, sin embargo, en la promesa de que Dios recordará su pacto con los patriarcas. La porción termina con las leyes de los votos y los diezmos consagrados a Jehová.

El hilo de la parashá

Lo que sostiene toda la parashá es una sola frase, casi escondida entre las leyes agrarias: «la tierra mía es; que vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo» (Levítico 25:23). El sábado de la tierra, el jubileo, la prohibición de vender «rematadamente», la redención del pariente pobre: todo fluye de que nada le pertenece definitivamente al hombre. Israel no es propietario, es arrendatario, y por eso puede soltar, descansar y devolver sin perder su identidad — porque su identidad no está en lo que posee, sino en Aquel que lo posee a él: «Porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto» (Levítico 25:42).

Bejukotai lleva esta lógica hasta su consecuencia final. Si Israel reconoce que la tierra es de Dios y camina en sus decretos, la tierra misma responde con fruto y paz (Levítico 26:4-6). Si la desconoce, la tierra se venga descansando por fuerza — «la tierra holgará sus sábados todos los días que estuviere asolada» (Levítico 26:34). El exilio no es abandono divino sino el jubileo forzado de una tierra que finalmente cobra el descanso que le fue negado. Y aun así, el capítulo no termina en ruina: «me acordaré de mi pacto con Jacob... con Isaac... con Abraham» (Levítico 26:42). El juicio nunca cancela el pacto.

La haftará

Jeremías retoma la misma disyuntiva en el lenguaje del corazón. «Maldito el varón que confía en el hombre... bendito el varón que se fía en Jehová» (Jeremías 17:5,7) es Bejukotai trasladado del terreno agrícola al terreno interior: el árbol junto a las aguas que no teme el calor es la misma bendición del sexto capítulo levítico, y la retama en el desierto es su misma maldición. El profeta añade lo que la Torá presupone pero no explicita del todo: «engañoso es el corazón más que todas las cosas» (Jeremías 17:9). La obediencia a los decretos no basta si el corazón sigue siendo suyo y no de Dios.

El Mesías en la porción

Cuando Yeshúa se levanta en la sinagoga de Nazaret y lee «para pregonar á los cautivos libertad... para predicar el año agradable del Señor» (Lucas 4:18-19), está tomando el lenguaje exacto del jubileo — la libertad pregonada, la vuelta de cada uno a su posesión (Levítico 25:10) — y diciendo: «Hoy se ha cumplido esta Escritura» (Lucas 4:21). Él es la trompeta que hace pasar la libertad por toda la tierra, pero de manera definitiva, no cíclica.

La parábola de los labradores (Mateo 21:33-41) retoma el mismo principio de Levítico 25:23: la viña no es de quienes la trabajan, sino del que la plantó. Los labradores olvidan que son arrendatarios y matan al heredero para quedarse con lo que nunca fue suyo — la misma soberbia que Bejukotai advierte que trae desolación a la tierra. Y cuando Pablo cita casi palabra por palabra la promesa central del pacto — «seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo» (2 Corintios 6:16, ecoando Levítico 26:12) — declara que esa morada de Dios «en medio de vosotros» ya no depende de un santuario de piedra, sino de un pueblo hecho templo por el Mesías.

Para la semana

Practica esta semana un pequeño acto de soltura: algo que posees con demasiada fuerza — tiempo, dinero, un derecho reclamado — entrégalo como quien reconoce que la tierra no es suya. No como renuncia sentimental, sino como recordatorio concreto de a quién perteneces.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Levítico 25:1-18

25:1 Y JEHOVÁ habló á Moisés en el monte de Sinaí, diciendo: 25:2 Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra hará sábado á Jehová. 25:3 Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña, y cogerás sus frutos; 25:4 Y el séptimo año la tierra tendrá sábado de holganza, sábado á Jehová: no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña. 25:5 Lo que de suyo se naciere en tu tierra segada, no lo segarás; y las uvas de tu viñedo no vendimiarás: año de holganza será á la tierra. 25:6 Mas el sábado de la tierra os será para comer á ti, y á tu siervo, y á tu sierva, y á tu criado, y á tu extranjero que morare contigo: 25:7 Y á tu animal, y á la bestia que hubiere en tu tierra, será todo el fruto de ella para comer. 25:8 Y te has de contar siete semanas de años, siete veces siete años; de modo que los días de las siete semanas de años vendrán á serte cuarenta y nueve años. 25:9 Entonces harás pasar la trompeta de jubilación en el mes séptimo á los diez del mes; el día de la expiación haréis pasar la trompeta por toda vuestra tierra. 25:10 Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra á todos sus moradores: éste os será jubileo; y volveréis cada uno á su posesión, y cada cual volverá á su familia. 25:11 El año de los cincuenta años os será jubileo: no sembraréis, ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos: 25:12 Porque es jubileo: santo será á vosotros; el producto de la tierra comeréis. 25:13 En este año de jubileo volveréis cada uno á su posesión. 25:14 Y cuando vendiereis algo á vuestro prójimo, ó comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno á su hermano: 25:15 Conforme al número de los años después del jubileo comprarás de tu prójimo; conforme al número de los años de los frutos te venderá él á ti. 25:16 Conforme á la multitud de los años aumentarás el precio, y conforme á la disminución de los años disminuirás el precio; porque según el número de los rendimientos te ha de vender él. 25:17 Y no engañe ninguno á su prójimo; mas tendrás temor de tu Dios: porque yo soy Jehová vuestro Dios. 25:18 Ejecutad, pues, mis estatutos, y guardad mis derechos, y ponedlos por obra, y habitaréis en la tierra seguros;

Aliá 2 · Levítico 25:19-28

25:19 Y la tierra dará su fruto, y comeréis hasta hartura, y habitaréis en ella con seguridad. 25:20 Y si dijereis: ¿ Qué comeremos el séptimo año? he aquí no hemos de sembrar, ni hemos de coger nuestros frutos: 25:21 Entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y hará fruto por tres años. 25:22 Y sembraréis el año octavo, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto comeréis del añejo. 25:23 Y la tierra no se venderá rematadamente, porque la tierra mía es; que vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo. 25:24 Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión, otorgaréis redención á la tierra. 25:25 Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, vendrá el rescatador, su cercano, y rescatará lo que su hermano hubiere vendido. 25:26 Y cuando el hombre no tuviere rescatador, si alcanzare su mano, y hallare lo que basta para su rescate; 25:27 Entonces contará los años de su venta, y pagará lo que quedare al varón á quien vendió, y volverá á su posesión. 25:28 Mas si no alcanzare su mano lo que basta para que vuelva á él, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo; y al jubileo saldrá, y él volverá á su posesión.

Aliá 3 · Levítico 25:29-38

25:29 Y el varón que vendiere casa de morada en ciudad cercada, tendrá facultad de redimirla hasta acabarse el año de su venta: un año será el término de poderse redimir. 25:30 Y si no fuere redimida dentro de un año entero, la casa que estuviere en la ciudad murada quedará para siempre por de aquel que la compró, y para sus descendientes: no saldrá en el jubileo. 25:31 Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor, serán estimadas como una haza de tierra: tendrán redención, y saldrán en el jubileo. 25:32 Pero en cuanto á las ciudades de los Levitas, siempre podrán redimir los Levitas las casas de las ciudades que poseyeren. 25:33 Y el que comprare de los Levitas, saldrá de la casa vendida, ó de la ciudad de su posesión, en el jubileo: por cuanto las casas de las ciudades de los Levitas es la posesión de ellos entre los hijos de Israel. 25:34 Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es perpetua posesión de ellos. 25:35 Y cuando tu hermano empobreciere, y se acogiere á ti, tú lo ampararás: como peregrino y extranjero vivirá contigo. 25:36 No tomarás usura de él, ni aumento; mas tendrás temor de tu Dios, y tu hermano vivirá contigo. 25:37 No le darás tu dinero á usura, ni tu vitualla á ganancia: 25:38 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán, para ser vuestro Dios.

Aliá 4 · Levítico 25:39–26:9

25:39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere á ti, no le harás servir como siervo: 25:40 Como criado, como extranjero estará contigo; hasta el año del jubileo te servirá. 25:41 Entonces saldrá de contigo, él y sus hijos consigo, y volverá á su familia, y á la posesión de sus padres se restituirá. 25:42 Porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto: no serán vendidos á manera de siervos. 25:43 No te enseñorearás de él con dureza, mas tendrás temor de tu Dios. 25:44 Así tu siervo como tu sierva que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor: de ellos compraréis siervos y siervas. 25:45 También compraréis de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de los que del linaje de ellos son nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros; los cuales tendréis por posesión: 25:46 Y los poseeréis por juro de heredad para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; empero en vuestros hermanos los hijos de Israel, no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza. 25:47 Y si el peregrino ó extranjero que está contigo, adquiriese medios, y tu hermano que está con él empobreciere, y se vendiere al peregrino ó extranjero que está contigo, ó á la raza de la familia del extranjero; 25:48 Después que se hubiere vendido, podrá ser rescatado: uno de sus hermanos lo rescatará; 25:49 O su tío, ó el hijo de su tío lo rescatará, ó el cercano de su carne, de su linaje, lo rescatará; ó si sus medios alcanzaren, él mismo se redimirá. 25:50 Y contará con el que lo compró, desde el año que se vendió á él hasta el año del jubileo: y ha de apreciarse el dinero de su venta conforme al número de los años, y se hará con él conforme al tiempo de un criado asalariado. 25:51 Si aun fueren muchos años, conforme á ellos volverá para su rescate del dinero por el cual se vendió. 25:52 Y si quedare poco tiempo hasta el año del jubileo, entonces contará con él, y devolverá su rescate conforme á sus años. 25:53 Como con tomado á salario anualmente hará con él: no se enseñoreará en él con aspereza delante de tus ojos. 25:54 Mas si no se redimiere en esos años, en el año del jubileo saldrá, él, y sus hijos con él. 25:55 Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos míos, á los cuales saqué de la tierra de Egipto: Yo Jehová vuestro Dios. 26:1 NO haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros á ella: porque yo soy Jehová vuestro Dios. 26:2 Guardad mis sábados, y tened en reverencia mi santuario: Yo Jehová. 26:3 Si anduviereis en mis decretos, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra; 26:4 Yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus producciones, y el árbol del campo dará su fruto; 26:5 Y la trilla os alcanzará á la vendimia, y la vendimia alcanzará á la sementera, y comeréis vuestro pan en hartura, y habitaréis seguros en vuestra tierra: 26:6 Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante: y haré quitar las malas bestias de vuestra tierra, y no pasará por vuestro país la espada: 26:7 Y perseguiréis á vuestros enemigos, y caerán á cuchillo delante de vosotros: 26:8 Y cinco de vosotros perseguirán á ciento, y ciento de vosotros perseguirán á diez mil, y vuestros enemigos caerán á cuchillo delante de vosotros. 26:9 Porque yo me volveré á vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros:

Aliá 5 · Levítico 26:10-46

26:10 Y comeréis lo añejo de mucho tiempo, y sacaréis fuera lo añejo á causa de lo nuevo: 26:11 Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará: 26:12 Y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. 26:13 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos; y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar el rostro alto. 26:14 Empero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, 26:15 Y si abominareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis derechos, no ejecutando todos mis mandamientos, é invalidando mi pacto; 26:16 Yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma: y sembraréis en balde vuestra simiente, porque vuestros enemigos la comerán: 26:17 Y pondré mi ira sobre vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga. 26:18 Y si aun con esas cosas no me oyereis, yo tornaré á castigaros siete veces más por vuestros pecados. 26:19 Y quebrantaré la soberbia de vuestra fortaleza, y tornaré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como metal: 26:20 Y vuestra fuerza se consumirá en vano; que vuestra tierra no dará su esquilmo, y los árboles de la tierra no darán su fruto. 26:21 Y si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oir, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados. 26:22 Enviaré también contra vosotros bestias fieras que os arrebaten los hijos, y destruyan vuestros animales, y os apoquen, y vuestros caminos sean desiertos. 26:23 Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición, 26:24 Yo también procederé con vosotros en oposición, y os heriré aun siete veces por vuestros pecados: 26:25 Y traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y os recogeréis á vuestras ciudades; mas yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo. 26:26 Cuando yo os quebrantare el arrimo del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os hartaréis. 26:27 Y si con esto no me oyereis, mas procediereis conmigo en oposición, 26:28 Yo procederé con vosotros en contra y con ira, y os castigaré aun siete veces por vuestros pecados. 26:29 Y comeréis las carnes de vuestros hijos, y comeréis las carnes de vuestras hijas: 26:30 Y destruiré vuestros altos, y talaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará: 26:31 Y pondré vuestras ciudades en desierto, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. 26:32 Yo asolaré también la tierra, y se pasmarán de ella vuestros enemigos que en ella moran: 26:33 Y á vosotros os esparciré por las gentes, y desenvainaré espada en pos de vosotros: y vuestra tierra estará asolada, y yermas vuestras ciudades. 26:34 Entonces la tierra holgará sus sábados todos los días que estuviere asolada, y vosotros en la tierra de vuestros enemigos: la tierra descansará entonces y gozará sus sábados. 26:35 Todo el tiempo que estará asolada, holgará lo que no holgó en vuestros sábados mientras habitabais en ella. 26:36 Y á los que quedaren de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja movida los perseguirá, y huirán como de cuchillo, y caerán sin que nadie los persiga: 26:37 Y tropezarán los unos en los otros, como si huyeran delante de cuchillo, aunque nadie los persiga; y no podréis resistir delante de vuestros enemigos. 26:38 Y pereceréis entre las gentes, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá. 26:39 Y los que quedaren de vosotros decaerán en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaerán con ellos: 26:40 Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí: y también porque anduvieron conmigo en oposición, 26:41 Yo también habré andado con ellos en contra, y los habré metido en la tierra de sus enemigos: y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado; 26:42 Y yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré; y haré memoria de la tierra. 26:43 Que la tierra estará desamparada de ellos, y holgará sus sábados, estando yerma á causa de ellos; mas entretanto se someterán al castigo de sus iniquidades: por cuanto menospreciaron mis derechos, y tuvo el alma de ellos fastidio de mis estatutos. 26:44 Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos: porque yo Jehová soy su Dios: 26:45 Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto á los ojos de las gentes, para ser su Dios: Yo Jehová. 26:46 Estos son los decretos, derechos y leyes que estableció Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés.

Aliá 6 · Levítico 27:1-15

27:1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo: 27:2 Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando alguno hiciere especial voto á Jehová, según la estimación de las personas que se hayan de redimir, así será tu estimación: 27:3 En cuanto al varón de veinte años hasta sesenta, tu estimación será cincuenta siclos de plata, según el siclo del santuario. 27:4 Y si fuere hembra, la estimación será treinta siclos. 27:5 Y si fuere de cinco años hasta veinte, tu estimación será respecto al varón veinte siclos, y á la hembra diez siclos. 27:6 Y si fuere de un mes hasta cinco años, tu estimación será en orden al varón, cinco siclos de plata; y por la hembra será tu estimación tres siclos de plata. 27:7 Mas si fuere de sesenta años arriba, por el varón tu estimación será quince siclos, y por la hembra diez siclos. 27:8 Pero si fuere más pobre que tu estimación, entonces comparecerá ante el sacerdote, y el sacerdote le pondrá tasa: conforme á la facultad del votante le impondrá tasa el sacerdote. 27:9 Y si fuere animal de que se ofrece ofrenda á Jehová, todo lo que se diere de él á Jehová será santo. 27:10 No será mudado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno: y si se permutare un animal por otro, él y el dado por él en cambio serán sagrados. 27:11 Y si fuere algún animal inmundo, de que no se ofrece ofrenda á Jehová, entonces el animal será puesto delante del sacerdote: 27:12 Y el sacerdote lo apreciará, sea bueno ó sea malo; conforme á la estimación del sacerdote, así será. 27:13 Y si lo hubieren de redimir, añadirán su quinto sobre tu valuación. 27:14 Y cuando alguno santificare su casa consagrándola á Jehová, la apreciará el sacerdote, sea buena ó sea mala: según la apreciare el sacerdote, así quedará. 27:15 Mas si el santificante redimiere su casa, añadirá á tu valuación el quinto del dinero de ella, y será suya.

Aliá 7 · Levítico 27:16-34

27:16 Y si alguno santificare de la tierra de su posesión á Jehová, tu estimación será conforme á su sembradura: un omer de sembradura de cebada se apreciará en cincuenta siclos de plata. 27:17 Y si santificare su tierra desde el año del jubileo, conforme á tu estimación quedará. 27:18 Mas si después del jubileo santificare su tierra, entonces el sacerdote hará la cuenta del dinero conforme á los años que quedaren hasta el año del jubileo, y se rebajará de tu estimación. 27:19 Y si el que santificó la tierra quisiere redimirla, añadirá á tu estimación el quinto del dinero de ella, y quedaráse para él. 27:20 Mas si él no redimiere la tierra, y la tierra se vendiere á otro, no la redimirá más; 27:21 Sino que cuando saliere en el jubileo, la tierra será santa á Jehová, como tierra consagrada: la posesión de ella será del sacerdote. 27:22 Y si santificare alguno á Jehová la tierra que él compró, que no era de la tierra de su herencia, 27:23 Entonces el sacerdote calculará con él la suma de tu estimación hasta el año del jubileo, y aquel día dará tu señalado precio, cosa consagrada á Jehová. 27:24 En el año del jubileo, volverá la tierra á aquél de quien él la compró, cuya es la herencia de la tierra. 27:25 Y todo lo que apreciares será conforme al siclo del santuario: el siclo tiene veinte óbolos. 27:26 Empero el primogénito de los animales, que por la primogenitura es de Jehová, nadie lo santificará; sea buey ú oveja, de Jehová es. 27:27 Mas si fuere de los animales inmundos, lo redimirán conforme á tu estimación, y añadirán sobre ella su quinto: y si no lo redimieren, se venderá conforme á tu estimación. 27:28 Pero ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere santificado á Jehová de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, no se venderá, ni se redimirá: todo lo consagrado será cosa santísima á Jehová. 27:29 Cualquier anatema (cosa consagrada) de hombres que se consagrare, no será redimido: indefectiblemente ha de ser muerto. 27:30 Y todas las décimas de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová son: es cosa consagrada á Jehová. 27:31 Y si alguno quisiere redimir algo de sus décimas, añadirá su quinto á ello. 27:32 Y toda décima de vacas ó de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, la décima será consagrada á Jehová. 27:33 No mirará si es bueno ó malo, ni lo trocará: y si lo trocare, ello y su trueque serán cosas sagradas; no se redimirá. 27:34 Estos son los mandamientos que ordenó Jehová á Moisés, para los hijos de Israel, en el monte de Sinaí.

Haftará (Profetas)

16:19 Oh Jehová, fortaleza mía, y fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción; á ti vendrán gentes desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho. 16:20 ¿ Ha de hacer el hombre dioses para sí? mas ellos no son dioses. 16:21 Por tanto, he aquí, les enseñaré de esta vez, enseñarles he mi mano y mi fortaleza, y sabrán que mi nombre es Jehová. 17:1 EL pecado de Judá escrito está con cincel de hierro, y con punta de diamante: esculpido está en la tabla de su corazón, y en los lados de vuestros altares; 17:2 Cuando sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus bosques, junto á los árboles verdes y en los collados altos. 17:3 ¡ Oh mi montaña! tu hacienda en el campo y todos tus tesoros daré á saco, por el pecado de tus altos en todos tus términos. 17:4 Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te dí, y te haré servir á tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá. 17:5 Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. 17:6 Pues será como la retama en el desierto, y no verá cuando viniere el bien; sino que morará en las securas en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. 17:7 Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 17:8 Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto. 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿ quién lo conocerá? 17:10 Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar á cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. 17:11 Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que allega riquezas, y no con justicia; en medio de sus días las dejará, y en su postrimería será insipiente. 17:12 Trono de gloria, excelso desde el principio, es el lugar de nuestro santuario. 17:13 ¡ Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron la vena de aguas vivas, á Jehová. 17:14 Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

4:16 Y vino á Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme á su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer. 4:17 Y fuéle dado el libro del profeta Isaías; y como abrió el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 4:18 El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; para pregonar á los cautivos libertad, y á los ciegos vista; para poner en libertad á los quebrantados: 4:19 Para predicar el año agradable del Señor. 4:20 Y rollando el libro, lo dió al ministro, y sentóse: y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 4:21 Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos.

21:33 Oid otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió á renta á labradores, y se partió lejos. 21:34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos á los labradores, para que recibiesen sus frutos. 21:35 Mas los labradores, tomando á los siervos, al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon. 21:36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; é hicieron con ellos de la misma manera. 21:37 Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo. 21:38 Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y tomemos su heredad. 21:39 Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron. 21:40 Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿ qué hará á aquellos labradores? 21:41 Dícenle: á los malos destruirá miserablemente, y su viña dará á renta á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos. 21:42 Díceles Jesús: ¿ Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta fué hecha por cabeza de esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? 21:43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado á gente que haga los frutos de él. 21:44 Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará. 21:45 Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos sus parábolas, entendieron que hablaba de ellos. 21:46 Y buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta.

6:14 No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿ qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿ y qué comunión la luz con las tinieblas? 6:15 ¿ Y qué concordia Cristo con Belial? ¿ ó qué parte el fiel con el infiel? 6:16 ¿ Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. 6:17 Por lo cual salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, 6:18 Y seré á vosotros Padre, y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.