Levítico 26:17
וְנָתַתִּי פָנַי בָּכֶם וְנִגַּפְתֶּם לִפְנֵי אֹיְבֵיכֶם וְרָדוּ בָכֶם שֹֽׂנְאֵיכֶם וְנַסְתֶּם וְאֵין־רֹדֵף אֶתְכֶֽם׃ ס
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְנָתַתִּ֤י פָנַי֙ בָּכֶ֔ם וְנִגַּפְתֶּ֖ם לִפְנֵ֣י אֹיְבֵיכֶ֑ם וְרָד֤וּ בָכֶם֙ שֹֽׂנְאֵיכֶ֔ם וְנַסְתֶּ֖ם וְאֵין־רֹדֵ֥ף אֶתְכֶֽם׃ ס
καὶ ἐπιστήσω τὸ πρόσωπόν μου ἐφ’ ὑμᾶς, καὶ πεσεῖσθε ἐναντίον τῶν ἐχθρῶν, καὶ διώξονται ὑμᾶς οἱ μισοῦντες ὑμᾶς, καὶ φεύξεσθε οὐθενὸς διώκοντος ὑμᾶς.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Ponam faciem meam contra vos, et corruetis coram hostibus vestris, et subjiciemini his qui oderunt vos: fugietis, nemine persequente.
Me pondré en contra de ustedes, y sus enemigos los derrotarán. Los que los odian gobernarán sobre ustedes, y ustedes huirán aunque nadie los persiga.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y pondré mi ira sobre vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.
And I will set My face against you, so that you will be defeated by your enemies. Those who hate you will rule over you, and you will flee when no one pursues you.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo describe una acción divina («poner el rostro en contra») que desencadena una serie de consecuencias encadenadas: derrota ante los enemigos, dominio de los que odian, y una huida sin que exista perseguidor real. La sintaxis hebrea presenta cinco verbos en secuencia consecutiva, cada uno derivado del anterior.
Palabras clave
- panai («rostro», H6440H) — sustantivo masculino plural en forma constructa con sufijo «mi»; la expresión «poner el rostro en» es una construcción idiomática hebrea que la LXX vierte como ἐπιστήσω τὸ πρόσωπόν μου («fijaré mi rostro») y la Vulgata como ponam faciem meam («pondré mi rostro»), ambas calcando literalmente la imagen hebrea.
- nigaftem («herir», H5062) — verbo en nifal (voz pasiva/reflexiva), perfecto consecutivo, segunda persona plural masculina; la forma pasiva indica que el sujeto («ustedes») recibe la acción de ser herido, sin agente explícito en el verbo mismo.
- rodef («perseguir», H7291) — participio qal masculino singular; el participio expresa una acción continua o habitual («el que persigue»), aquí negada por 'ein («nada», H0369).
- 'oyeveijem / sone'eijem («enemigo» / «odiar», H0341 / H8130) — ambos son participios qal en forma constructa plural con sufijo «vuestro»; gramaticalmente designan no una categoría fija sino «los que hacen» la acción de enemistar u odiar, es decir, agentes definidos por su conducta.
- ve'ein-rodef («y no hay perseguidor», H0369 + H7291) — construcción negativa con sustantivo 'ein en estado constructo seguido de participio; expresa ausencia total del agente de la acción, no simplemente su detención.
Lo que dice el texto
La frase se organiza como una cadena de cinco cláusulas unidas por vav consecutivo, cada una en perfecto (forma verbal que en esta construcción narra sucesión de eventos): natati («daré/pondré»), nigaftem («seréis heridos»), radu («dominarán»), nastem («huiréis») y la cláusula final con 'ein rodef («sin que haya perseguidor»). Esta cadena morfológica reproduce una progresión lógica: la acción inicial del sujeto divino provoca la derrota, la derrota provoca el dominio ajeno, y este culmina en una huida que carece de causa visible, pues el participio negado 'ein rodef señala la ausencia del agente perseguidor.
El uso del nifal en nigaftem diluye la identidad del agente que hiere: el texto hebreo no dice explícitamente quién asesta el golpe, solo que el sujeto lo recibe. En contraste, radu (qal activo) sí asigna agente explícito, los sone'eijem («los que os odian»), quienes ejercen dominio de forma directa.
Divergencias entre versiones
El RV1909 traduce panai («mi rostro», H6440H) como «mi ira», interpretación que sustituye la imagen corporal hebrea por su efecto emocional; el hebreo, la LXX (πρόσωπόν) y la Vulgata (faciem) mantienen literalmente «rostro».
La Vulgata traduce radu bakhem («dominarán en vosotros») con subjiciemini («seréis sometidos»), forma pasiva que invierte la estructura activa del hebreo radu (qal, sujeto: los que odian) hacia una construcción donde el sujeto textual pasa a ser «vosotros».
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.