Levítico 25:34

וּֽשְׂדֵה מִגְרַשׁ עָרֵיהֶם לֹא יִמָּכֵר כִּֽי־אֲחֻזַּת עוֹלָם הוּא לָהֶֽם׃ ס

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וּֽשְׂדֵ֛ה מִגְרַ֥שׁ עָרֵיהֶ֖ם לֹ֣א יִמָּכֵ֑ר כִּֽי־אֲחֻזַּ֥ת עוֹלָ֛ם ה֖וּא לָהֶֽם׃ ס

Griego (Septuaginta)

καὶ οἱ ἀγροὶ ἀφωρισμένοι ταῖς πόλεσιν αὐτῶν οὐ πραθήσονται, ὅτι κατάσχεσις αἰωνία τοῦτο ἀυτῶν ἐστιν.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Suburbana autem eorum non veneant, quia possessio sempiterna est.

Español

Sin embargo, los campos de pastoreo que rodean sus ciudades no se podrán vender, porque son su posesión permanente.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es perpetua posesión de ellos.

Inglés

But the open pastureland around their cities may not be sold, for this is their permanent possession. Redemption of the Poor

Qué dice el texto

Resumen

El versículo establece una norma sobre la tierra de pastoreo o ejido perteneciente a las ciudades levíticas: dicha tierra no puede ser vendida, porque constituye una posesión perpetua de sus dueños. La construcción hebrea encadena varios sustantivos en relación de dependencia para precisar de qué tierra se trata.

Palabras clave

  • sedeh («campo», H7704G) — sustantivo masculino singular en estado constructo, primer eslabón de una cadena genitiva: «el campo de…».
  • migrash («ejido», H4054) — también en constructo, especifica que se trata del campo correspondiente al ejido, es decir, la tierra abierta que rodea las ciudades.
  • yimmakher («vender», H4376) — verbo en nifal, forma pasiva/reflexiva del imperfecto: expresa que la acción de vender no se realiza (o no debe realizarse) sobre el sujeto, sin indicar quién sería el agente vendedor.
  • achuzzat («posesión», H0272) — sustantivo femenino singular en constructo, vinculado a olam, formando la expresión «posesión de perpetuidad».
  • olam («para siempre», H5769G) — sustantivo que aporta el matiz temporal de continuidad indefinida a la posesión mencionada.

Lo que dice el texto

La frase se organiza mediante una cadena de estados constructos: sedeh migrash 'arei-hem («el campo del ejido de sus ciudades»), donde cada sustantivo depende genitivamente del siguiente, produciendo una especificación progresiva del objeto referido. Esta estructura permite al hebreo condensar en pocas palabras una relación compleja de pertenencia que las traducciones deben desplegar con preposiciones («la tierra del ejido de sus ciudades», RV1909; «los campos de pastoreo que rodean sus ciudades», SBLIBRE).

El verbo yimmakher está en nifal, voz que en hebreo bíblico suele funcionar como pasiva: la tierra «no será vendida», sin que se especifique gramaticalmente un agente. La partícula ki (H3588A) introduce la razón de la prohibición, no una condición hipotética en este contexto, y conecta la prohibición con la afirmación siguiente: achuzzat olam hu' lahem («posesión perpetua es para ellos»), donde el pronombre hu' (H1931) funciona como cópula enfática, y la preposición la- con el sufijo -hem (H9038) indica el beneficiario de dicha posesión permanente.

Divergencias entre versiones

La Vulgata traduce sedeh migrash simplemente como «suburbana» («los alrededores»), sin reproducir la doble construcción genitiva del hebreo (sedeh + migrash). La LXX, por su parte, usa οἱ ἀγροὶ ἀφωρισμένοι («los campos apartados/delimitados»), una formulación participial que interpreta el ejido como algo «separado» o «designado», matiz que no está explícito en el sustantivo hebreo migrash. Ambas versiones antiguas simplifican la cadena constructa hebrea en una sola expresión, mientras que las traducciones modernas (RV1909, SBLIBRE, BSB) intentan preservar parcialmente la doble determinación mediante genitivos («del ejido de sus ciudades», «de pastoreo que rodean sus ciudades»).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.