Levítico 26:32

וַהֲשִׁמֹּתִי אֲנִי אֶת־הָאָרֶץ וְשָֽׁמְמוּ עָלֶיהָ אֹֽיְבֵיכֶם הַיֹּשְׁבִים בָּֽהּ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַהֲשִׁמֹּתִ֥י אֲנִ֖י אֶת־הָאָ֑רֶץ וְשָֽׁמְמ֤וּ עָלֶ֙יהָ֙ אֹֽיְבֵיכֶ֔ם הַיֹּשְׁבִ֖ים בָּֽהּ׃

Griego (Septuaginta)

καὶ ἐξερημώσω ἐγὼ τὴν γῆν ὑμῶν, καὶ θαυμάσονται ἐπ’ αὐτῇ οἱ ἐχθροὶ ὑμῶν οἱ ἐνοικοῦντες ἐν αὐτῇ·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Disperdamque terram vestram, et stupebunt super ea inimici vestri, cum habitatores illius fuerint.

Español

Yo mismo asolaré su tierra, a tal punto que sus enemigos que vengan a ocuparla se quedarán asombrados.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Yo asolaré también la tierra, y se pasmarán de ella vuestros enemigos que en ella moran:

Inglés

And I will lay waste the land, so that your enemies who dwell in it will be appalled.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo describe una acción divina en primera persona sobre "la tierra", seguida de una reacción de quienes la habiten después: los enemigos del pueblo. La construcción hebrea liga ambas cláusulas mediante la repetición de una misma raíz verbal en dos conjugaciones distintas.

Palabras clave

  • hashimoti («ser desolado: destruido», H8074G) — verbo en hifil (forma causativa) y perfecto consecutivo, primera persona: «yo causaré desolación».
  • 'aretz («tierra: país/planeta», H0776G) — sustantivo femenino singular con artículo definido, sin sufijo pronominal explícito en el hebreo.
  • shamemu («estar desolado: horrorizado», H8074H) — misma raíz que la palabra anterior, pero en qal (forma simple) y plural: «ellos se desolarán/quedarán pasmados».
  • 'oyveijem («enemigo», H0341) — participio masculino plural en forma constructiva más sufijo de segunda persona plural: «los que hacen enemistad de ustedes».
  • hayoshevim («habitar», H3427) — participio masculino plural con artículo: «los que habitan», describe una acción continua o habitual, no un evento futuro puntual.

Lo que dice el texto

La frase hebrea construye un juego morfológico deliberado con la raíz shamem: primero aparece en hifil (hashimoti, «yo desolaré») y luego en qal (shamemu, «se desolarán/pasmarán»). Ambas formas comparten la misma raíz consonántica pero difieren en la conjugación —causativa la primera, simple la segunda—, de modo que la acción de Dios sobre la tierra y la reacción de los enemigos quedan unidas por un eco fonético y semántico que las traducciones a otros idiomas no pueden replicar con una sola raíz.

La segunda cláusula describe a los enemigos mediante un participio ('oyveijem) calificado a su vez por otro participio (hayoshevim, «los que habitan»). Este último describe un estado continuo o habitual —habitar— y no necesariamente una llegada futura a la tierra; el hebreo presenta a estos enemigos como quienes ya se encuentran ocupando el territorio en el momento de sentir el efecto de la desolación.

Divergencias entre versiones

El hebreo dice literalmente ha'aretz («la tierra»), sin sufijo posesivo explícito, mientras que la LXX (τὴν γῆν ὑμῶν) y la Vulgata (terram vestram) añaden el pronombre «vuestra», precisando una posesión que el texto hebreo no marca gramaticalmente en este punto.

Respecto al verbo shamemu (qal de la misma raíz que hashimoti), la LXX traduce θαυμάσονται («se maravillarán/asombrarán») y la Vulgata stupebunt («quedarán atónitos»), inclinándose por el matiz de asombro o estupor que la raíz shamem también puede portar, en lugar del sentido de «desolarse» que predomina en la primera aparición de la raíz. RV1909 y BSB siguen esta misma línea con «pasmarán»/«appalled».

Finalmente, el participio hayoshevim («los que habitan», acción continua) se traduce en SBLIBRE como «que vengan a ocuparla», una formulación que introduce la idea de una llegada futura no marcada por la forma participial del hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.