Levítico 26:43
וְהָאָרֶץ תֵּעָזֵב מֵהֶם וְתִרֶץ אֶת־שַׁבְּתֹתֶיהָ בָּהְשַׁמָּה מֵהֶם וְהֵם יִרְצוּ אֶת־עֲוֹנָם יַעַן וּבְיַעַן בְּמִשְׁפָּטַי מָאָסוּ וְאֶת־חֻקֹּתַי גָּעֲלָה נַפְשָֽׁם׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְהָאָרֶץ֩ תֵּעָזֵ֨ב מֵהֶ֜ם וְתִ֣רֶץ אֶת־שַׁבְּתֹתֶ֗יהָ בָּהְשַׁמָּה֙ מֵהֶ֔ם וְהֵ֖ם יִרְצ֣וּ אֶת־עֲוֹנָ֑ם יַ֣עַן וּבְיַ֔עַן בְּמִשְׁפָּטַ֣י מָאָ֔סוּ וְאֶת־חֻקֹּתַ֖י גָּעֲלָ֥ה נַפְשָֽׁם׃
καὶ ἡ γῆ ἐνκαταλειφθήσεται ὑπ’ αὐτῶν· τότε προσδέξεται ἡ γῆ τὰ σάββατα αὐτῆς ἐν τῷ ἐρημωθῆναι αὐτὴν δι’ αὐτούς, καὶ αὐτοὶ προσδέξονται τὰς αὐτῶν ἀνομίας ἀνθ’ ὧν τὰ κρίματά μου ὑπερεῖδον καὶ τοῖς προστάγμασίν μου προσώχθισαν τῇ ψυχῇ αὐτῶν.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
quæ cum relicta fuerit ab eis, complacebit sibi in sabbatis suis, patiens solitudinem propter illos. Ipsi vero rogabunt pro peccatis suis, eo quod abjecerint judicia mea, et leges meas despexerint.
Porque la tierra deberá ser abandonada por ellos para que pueda disfrutar de sus años de reposo mientras esté desolada. Ellos tendrán que pagar por sus pecados, porque despreciaron mis leyes y rechazaron mis reglamentos.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Que la tierra estará desamparada de ellos, y holgará sus sábados, estando yerma á causa de ellos; mas entretanto se someterán al castigo de sus iniquidades: por cuanto menospreciaron mis derechos, y tuvo el alma de ellos fastidio de mis estatutos.
For the land will be abandoned by them, and it will enjoy its Sabbaths by lying desolate without them. And they will pay the penalty for their iniquity, because they rejected My ordinances and abhorred My statutes.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo describe una consecuencia doble: la tierra queda abandonada y así "acepta" o "salda" sus años sabáticos mediante la desolación, mientras que el pueblo "acepta" o paga el castigo de su iniquidad. La razón dada es que rechazaron los juicios divinos y su nefesh aborreció los estatutos.
Palabras clave
te'azev («dejar: abandonar», H5800A) — nifal imperfecto: la tierra no abandona, sino que es abandonada; forma pasiva con sujeto femenino («ella»). tirets / yirtsu («aceptar», H7521) — misma raíz usada dos veces: primero en yusivo referido a la tierra («que ella acepte/salde»), luego en imperfecto referido al pueblo («ellos aceptarán/saldarán»); la repetición liga gramaticalmente el destino de la tierra y el de los habitantes. mishpatai («justicia: juicio», H4941G) — sustantivo masculino plural constructo con sufijo «mi»: los juicios como posesión divina, objeto del verbo ma'asu. chuqotai («estatuto», H2708) — femenino plural constructo con sufijo «mi»: estatutos divinos, objeto de ga'alah. nafsham («alma: yo mismo», H5315I) — sustantivo femenino singular constructo con sufijo «su»: sujeto gramatical del verbo ga'alah («aborrecer»), no el pueblo como tal sino su nefesh.
Lo que dice el texto
La frase se organiza en dos movimientos paralelos construidos sobre la misma raíz verbal H7521 («aceptar»): primero la tierra (ha'aretz, sujeto femenino) es objeto de te'azev (nifal, pasiva) y luego sujeto de tirets (yusivo) para "aceptar" sus shabbetotei-ha («sus sábados», H7676) mediante el infinitivo hofal hosham-mah («al ser desolada»). Después el pueblo (hem, «ellos») aparece como sujeto del mismo verbo en yirtsu, «aceptando» su avonam («su iniquidad»). Esta simetría gramatical —tierra y pueblo compartiendo el mismo verbo raíz— no se preserva de forma idéntica en las traducciones al español, que optan por «holgará» para la tierra y «se someterán al castigo» para el pueblo, separando léxicamente lo que el hebreo une morfológicamente.
La cláusula final usa dos perfectos (ma'asu, «rechazaron»; ga'alah, «aborreció») con sujetos distintos: el primero tiene sujeto plural implícito («ellos»), el segundo tiene como sujeto gramatical explícito nafsham («su alma/su yo»), femenino singular, concordando con el verbo también femenino singular ga'alah.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce ambas ocurrencias de H7521 con προσδέξεται/προσδέξονται («aceptará/aceptarán con agrado»), manteniendo la simetría léxica del hebreo. La Vulgata, en cambio, usa verbos distintos para cada ocurrencia: complacebit sibi («se complacerá») para la tierra y rogabunt («rogarán») para el pueblo, rompiendo el paralelismo verbal que el hebreo sostiene mediante la repetición de la misma raíz.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.