Levítico 26:31
וְנָתַתִּי אֶת־עָֽרֵיכֶם חָרְבָּה וַהֲשִׁמּוֹתִי אֶת־מִקְדְּשֵׁיכֶם וְלֹא אָרִיחַ בְּרֵיחַ נִיחֹֽחֲכֶֽם׃
✦ Interlineal hebreo
Toca una palabra para ver su ficha
✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְנָתַתִּ֤י אֶת־עָֽרֵיכֶם֙ חָרְבָּ֔ה וַהֲשִׁמּוֹתִ֖י אֶת־מִקְדְּשֵׁיכֶ֑ם וְלֹ֣א אָרִ֔יחַ בְּרֵ֖יחַ נִיחֹֽחֲכֶֽם׃
καὶ θήσω τὰς πόλεις ὑμῶν ἐρήμους, καὶ ἑ τὰ ἅγια ὑμῶν, καὶ οὐ μὴ ὀσφρανθῶ τῆς ὀσμῆς τῶν θυσιῶν ὑμῶν·
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
in tantum ut urbes vestras redigam in solitudinem, et deserta faciam sanctuaria vestra, nec recipiam ultra odorem suavissimum.
Dejaré sus ciudades en ruinas y destruiré sus santuarios, y ya no aceptaré el aroma agradable de sus ofrendas.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y pondré vuestras ciudades en desierto, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume.
I will reduce your cities to rubble and lay waste your sanctuaries, and I will refuse to smell the pleasing aroma of your sacrifices.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo anuncia una acción divina en dos movimientos paralelos: la transformación de las ciudades en ruina y la destrucción de los santuarios. Cierra con la negación de un tercer elemento cúltico, el aroma agradable de las ofrendas, que el sujeto declara que ya no percibirá.
Palabras clave
- chorbah («desolación», H2723) — sustantivo femenino singular, funciona como predicado del verbo natati: no solo se "entregan" las ciudades, se las convierte en desolación misma.
- hashimoti («ser desolado: destruido», H8074G) — hifil perfecto consecutivo, forma causativa: el sujeto (yo) provoca activamente la desolación del santuario, no es un proceso pasivo.
- 'ariach («oler», H7306) — hifil imperfecto, describe una acción que se proyecta hacia el futuro o se mantiene en curso; precedida por la negación lo' (H3808), forma la declaración "no oleré".
- reiach («aroma», H7381) y nichocha («grato», H5207) — ambos en constructo singular masculino, ligados por sufijo pronominal khem (H9026): "el aroma de vuestro [algo] grato", construcción típica del vocabulario sacrificial.
Lo que dice el texto
La frase se organiza en dos cláusulas encabezadas por vav consecutiva (H9001) que continúan una secuencia narrativa: ve-natati... jorbah («y daré... desolación») y va-hashimoti («y destruiré»), ambas en perfecto consecutivo con sujeto implícito en primera persona. La primera cláusula usa el verbo natan (H5414I, "dar") en construcción con un sustantivo predicativo (chorbah), un uso hebreo donde "dar algo como X" equivale a "convertir en X"; esto explica por qué las traducciones optan por verbos como "reducir" o "poner en desierto" en lugar de un literal "dar". La segunda cláusula emplea el hifil de shamem (H8074G), forma causativa que remarca la intervención activa del sujeto sobre el objeto, los miqdeshei-khem («vuestros santuarios», H4720, plural constructo).
La tercera cláusula, introducida por ve-lo' («y no»), invierte el patrón: en vez de una acción positiva, declara la ausencia de una respuesta esperada. El objeto de 'ariach (hifil de H7306, «oler») es reiach nichochakhem, una cadena de dos constructos («aroma de... grato de... vuestro») que en el vocabulario cúltico hebreo designa específicamente el humo aromático de las ofrendas quemadas. La negación con imperfecto sugiere una declaración de cese continuado, no un solo evento pasado.
Divergencias entre versiones
El texto griego (LXXSWETE) provisto muestra una laguna: tras πόλεις ὑμῶν ἐρήμους aparece únicamente ἑ τὰ ἅγια ὑμῶν, sin un verbo explícito equivalente a hashimoti; el hebreo, en cambio, presenta dos verbos plenos y paralelos (natati... hashimoti). Además, donde el hebreo dice literalmente miqdeshei-khem («vuestros santuarios»), la LXX traduce τὰ ἅγια ὑμῶν («vuestras cosas santas»), una glosa más genérica. En la cláusula final, el hebreo reiach nichochakhem («aroma de vuestro agrado») se vierte en la LXX como τῆς ὀσμῆς τῶν θυσιῶν ὑμῶν («el aroma de vuestros sacrificios»), especificando un referente —los sacrificios— que el hebreo no nombra directamente. La Vulgata sigue un patrón similar con odorem suavissimum («olor sumamente suave»), una fórmula superlativa que no corresponde a una estructura de doble constructo como la hebrea.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.