Devocional mesiánico

Vayeshev

וַיֵּשֶׁב

Shabat · 5 de diciembre de 2026

Torá: Génesis 37:1–40:23 · Haftará: Amós 2:6–3:8 · Brit Hadashah: Mateo 1:1-6; Mateo 1:16-25

La porción esta semana

Vayeshev (וַיֵּשֶׁב) — "Y habitó"

Resumen de la porción

Jacob se asienta en Canaán, pero su hijo José, amado y soñador, despierta el odio de sus hermanos, quienes lo venden como esclavo a mercaderes que lo llevan a Egipto. Intercalada entre la venta de José y su ascenso en casa de Potifar, la historia de Judá y Tamar revela otra trama de engaño, justicia postergada y linaje. José, fiel en la casa de su amo y luego en la prisión, interpreta sueños ajenos mientras espera que alguien recuerde el suyo — y nadie lo hace.

El hilo de la parashá

Vayeshev es la parashá de los sueños que no se cumplen todavía. José sueña que sus hermanos se inclinan ante él («Génesis 37:7», «Génesis 37:9»), y esa misma palabra profética se convierte en la causa de su descenso: lo desnudan, lo venden, lo entierran en una cisterna vacía. El texto no oculta la crueldad de los hermanos ni la ambigüedad moral de Judá, quien primero propone venderlo («Génesis 37:26-27») y después, en su propia historia con Tamar, es confrontado por su propia hipocresía cuando ella le devuelve el anillo, el manto y el bordón («Génesis 38:25-26»). Judá reconoce: «Más justa es que yo» («Génesis 38:26»). Ese reconocimiento — no la grandeza, sino la humillación aceptada — es lo que prepara a Judá para ser antepasado de reyes.

José, mientras tanto, desciende sin perder su integridad: rechaza a la mujer de Potifar («Génesis 39:9»), y aun en la cárcel, Jehová está con él («Génesis 39:21», «Génesis 39:23»). La parashá termina con una nota amarga: el copero «no se acordó de José, sino que le olvidó» («Génesis 40:23»). El justo desciende, sirve, y espera. El cumplimiento no llega en esta porción.

La haftará

Amós acusa a Israel de vender «por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos» («Amós 2:6») — un eco directo de los hermanos que vendieron a José por veinte piezas de plata («Génesis 37:28»). La haftará no suaviza el pecado de Vayeshev; lo universaliza. Lo que los hermanos hicieron en Dotán, Israel entero lo repite generación tras generación: pisotear al justo, silenciar al profeta («Amós 2:12»), olvidar que fue Dios quien lo hizo subir de Egipto («Amós 2:10»). Amós advierte que ningún pecado queda sin ser visto, porque el Señor «revela su secreto á sus siervos los profetas» («Amós 3:7»): lo mismo que hace con José en su cárcel egipcia.

El Mesías en la porción

Mateo abre su genealogía nombrando exactamente lo que Vayeshev preferiría esconder: «Judas engendró de Thamar á Phares y á Zara» («Mateo 1:3»). El linaje del Mesías no pasa por encima del escándalo de Génesis 38 — pasa a través de él. Tamar, la mujer velada junto al camino, y Judá, el hermano que vendió y luego confesó su culpa, quedan tejidos en la genealogía de Yeshúa sin que Mateo disimule la historia. Así como José fue vendido y descendido antes de ser exaltado, Mateo describe a otro José —esposo de María— que también recibe revelación en sueños («Mateo 1:20») y que también acoge, sin comprender del todo, un plan que lo humilla ante los ojos de los hombres antes de vindicarlo.

Para la semana

Antes de reclamar el cumplimiento de una promesa, revisa si estás dispuesto a servir fielmente en la cisterna, en la casa de Potifar o en la cárcel, como José, sin exigir que Dios explique el tiempo de espera. Practica esta semana un acto concreto de honestidad ante una falta propia, como Judá ante Tamar, en lugar de justificarla.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Génesis 37:1-11

37:1 Y HABITÓ Jacob en la tierra donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán. 37:2 Estas fueron las generaciones de Jacob. José, siendo de edad de diez y siete años apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha, y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre: y noticiaba José á su padre la mala fama de ellos. 37:3 Y amaba Israel á José más que á todos sus hijos, porque le había tenido en su vejez: y le hizo una ropa de diversos colores. 37:4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que á todos sus hermanos, aborrecíanle, y no le podían hablar pacíficamente. 37:5 Y soñó José un sueño, y contólo á sus hermanos; y ellos vinieron á aborrecerle más todavía. 37:6 Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: 37:7 He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba, y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor, y se inclinaban al mío. 37:8 Y respondiéronle sus hermanos: ¿ Has de reinar tú sobre nosotros, ó te has de enseñorear sobre nosotros? Y le aborrecieron aún más á causa de sus sueños y de sus palabras. 37:9 Y soñó aún otro sueño, y contólo á sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban á mí. 37:10 Y contólo á su padre y á sus hermanos: y su padre le reprendió, y díjole: ¿ Qué sueño es este que soñaste? ¿ Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, á inclinarnos á ti á tierra? 37:11 Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre paraba la consideración en ello.

Aliá 2 · Génesis 37:12-22

37:12 Y fueron sus hermanos á apacentar las ovejas de su padre en Sichêm. 37:13 Y dijo Israel á José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sichêm: ven, y te enviaré á ellos. Y él respondió: Heme aquí. 37:14 Y él le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y enviólo del valle de Hebrón, y llegó á Sichêm. 37:15 Y hallólo un hombre, andando él perdido por el campo, y preguntóle aquel hombre, diciendo: ¿ Qué buscas? 37:16 Y él respondió: Busco á mis hermanos: ruégote que me muestres dónde pastan. 37:17 Y aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; y yo les oí decir: Vamos á Dothán. Entonces José fué tras de sus hermanos, y hallólos en Dothán. 37:18 Y como ellos lo vieron de lejos, antes que cerca de ellos llegara, proyectaron contra él para matarle. 37:19 Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador; 37:20 Ahora pues, venid, y matémoslo y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le devoró: y veremos qué serán sus sueños. 37:21 Y como Rubén oyó esto, librólo de sus manos, y dijo: No lo matemos. 37:22 Y díjoles Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver á su padre.

Aliá 3 · Génesis 37:23-36

37:23 Y sucedió que, cuando llegó José á sus hermanos, ellos hicieron desnudar á José su ropa, la ropa de colores que tenía sobre sí; 37:24 Y tomáronlo, y echáronle en la cisterna; mas la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. 37:25 Y sentáronse á comer pan: y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de Ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas y bálsamo y mirra, é iban á llevarlo á Egipto. 37:26 Entonces Judá dijo á sus hermanos: ¿ Qué provecho el que matemos á nuestro hermano y encubramos su muerte? 37:27 Venid, y vendámosle á los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; que nuestro hermano es nuestra carne. Y sus hermanos acordaron con él. 37:28 Y como pasaban los Midianitas mercaderes, sacaron ellos á José de la cisterna, y trajéronle arriba, y le vendieron á los Ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron á José á Egipto. 37:29 Y Rubén volvió á la cisterna, y no halló á José dentro, y rasgó sus vestidos. 37:30 Y tornó á sus hermanos, y dijo: El mozo no parece; y yo, ¿ adónde iré yo? 37:31 Entonces tomaron ellos la ropa de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la ropa con la sangre; 37:32 Y enviaron la ropa de colores y trajéronla á su padre, y dijeron: Esta hemos hallado, reconoce ahora si es ó no la ropa de tu hijo. 37:33 Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devoró; José ha sido despedazado. 37:34 Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos, y enlutóse por su hijo muchos días. 37:35 Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque yo tengo de descender á mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y llorólo su padre. 37:36 Y los Midianitas lo vendieron en Egipto á Potiphar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia.

Aliá 4 · Génesis 38:1-30

38:1 Y ACONTECIÓ en aquel tiempo, que Judá descendió de con sus hermanos, y fuése á un varón Adullamita, que se llamaba Hira. 38:2 Y vió allí Judá la hija de un hombre Cananeo, el cual se llamaba Súa; y tomóla, y entró á ella: 38:3 La cual concibió, y parió un hijo; y llamó su nombre Er. 38:4 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y llamó su nombre Onán. 38:5 Y volvió á concebir, y parió un hijo, y llamó su nombre Sela. Y estaba en Chezib cuando lo parió. 38:6 Y Judá tomó mujer para su primogénito Er, la cual se llamaba Thamar. 38:7 Y Er, el primogénito de Judá, fué malo á los ojos de Jehová, y quitóle Jehová la vida. 38:8 Entonces Judá dijo á Onán: Entra á la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y suscita simiente á tu hermano. 38:9 Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano. 38:10 Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida. 38:11 Y Judá dijo á Thamar su nuera: Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que quizá no muera él también como sus hermanos. Y fuése Thamar, y estúvose en casa de su padre. 38:12 Y pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, mujer de Judá; y Judá se consoló, y subía á los trasquiladores de sus ovejas á Timnath, él y su amigo Hira el Adullamita. 38:13 Y fué dado aviso á Thamar, diciendo: He aquí tu suegro sube á Timnath á trasquilar sus ovejas. 38:14 Entonces quitó ella de sobre sí los vestidos de su viudez, y cubrióse con un velo, y arrebozóse, y se puso á la puerta de las aguas que están junto al camino de Timnath; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada á él por mujer. 38:15 Y vióla Judá, y túvola por ramera, porque había ella cubierto su rostro. 38:16 Y apartóse del camino hacia ella, y díjole: Ea, pues, ahora entraré á ti; porque no sabía que era su nuera; y ella dijo: ¿ Qué me has de dar, si entrares á mí? 38:17 El respondió: Yo te enviaré del ganado un cabrito de las cabras. Y ella dijo: Hasme de dar prenda hasta que lo envíes. 38:18 Entonces él dijo: ¿ Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu anillo, y tu manto, y tu bordón que tienes en tu mano. Y él se los dió, y entró á ella, la cual concibió de él. 38:19 Y levantóse, y fuése: y quitóse el velo de sobre sí, y vistióse las ropas de su viudez. 38:20 Y Judá envió el cabrito de las cabras por mano de su amigo el Adullamita, para que tomase la prenda de mano de la mujer; mas no la halló. 38:21 Y preguntó á los hombres de aquel lugar, diciendo: ¿ Dónde está la ramera de las aguas junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aquí ramera. 38:22 Entonces él se volvió á Judá, y dijo: No la he hallado; y también los hombres del lugar dijeron: Aquí no ha estado ramera. 38:23 Y Judá dijo: Tómeselo para sí, porque no seamos menospreciados: he aquí yo he enviado este cabrito, y tú no la hallaste. 38:24 Y acaeció que al cabo de unos tres meses fué dado aviso á Judá, diciendo: Thamar tu nuera ha fornicado, y aun cierto está preñada de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada. 38:25 Y ella, cuando la sacaban, envió á decir á su suegro: Del varón cuyas son estas cosas, estoy preñada: y dijo más: Mira ahora cúyas son estas cosas, el anillo, y el manto, y el bordón. 38:26 Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es que yo, por cuanto no la he dado á Sela mi hijo. Y nunca más la conoció. 38:27 Y aconteció que al tiempo del parir, he aquí había dos en su vientre. 38:28 Y sucedió, cuando paría, que sacó la mano el uno, y la partera tomó y ató á su mano un hilo de grana, diciendo: Este salió primero. 38:29 Empero fué que tornando él á meter la mano, he aquí su hermano salió; y ella dijo: ¿ Por qué has hecho sobre ti rotura? Y llamó su nombre Phares. 38:30 Y después salió su hermano, el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara.

Aliá 5 · Génesis 39:1-6

39:1 Y LLEVADO José á Egipto, comprólo Potiphar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia, varón Egipcio, de mano de los Ismaelitas que lo habían llevado allá. 39:2 Mas Jehová fué con José, y fué varón prosperado: y estaba en la casa de su señor el Egipcio. 39:3 Y vió su señor que Jehová era con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. 39:4 Así halló José gracia en sus ojos, y servíale; y él le hizo mayordomo de su casa, y entregó en su poder todo lo que tenía. 39:5 Y aconteció que, desde cuando le dió el encargo de su casa, y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del Egipcio á causa de José; y la bendición de Jehová fué sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. 39:6 Y dejó todo lo que tenía en mano de José; ni con él sabía de nada más que del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.

Aliá 6 · Génesis 39:7-23

39:7 Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo. 39:8 Y él no quiso, y dijo á la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene: 39:9 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino á ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿ cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? 39:10 Y fué que hablando ella á José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella, 39:11 Aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí en casa: 39:12 Y asiólo ella por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces dejóla él su ropa en las manos, y huyó, y salióse fuera. 39:13 Y acaeció que cuando vió ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huído fuera, 39:14 Llamó á los de casa, y hablóles diciendo: Mirad, nos ha traído un Hebreo, para que hiciese burla de nosotros: vino él á mí para dormir conmigo, y yo dí grandes voces; 39:15 Y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto á mí su ropa, y huyó, y salióse fuera. 39:16 Y ella puso junto á sí la ropa de él, hasta que vino su señor á su casa. 39:17 Entonces le habló ella semejantes palabras, diciendo: El siervo Hebreo que nos trajiste, vino á mí para deshonrarme; 39:18 Y como yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto á mí, y huyó fuera. 39:19 Y sucedió que como oyó su señor las palabras que su mujer le hablara, diciendo: Así me ha tratado tu siervo; encendióse su furor. 39:20 Y tomó su señor á José, y púsole en la casa de la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la casa de la cárcel. 39:21 Mas Jehová fué con José, y extendió á él su misericordia, y dióle gracia en ojos del principal de la casa de la cárcel. 39:22 Y el principal de la casa de la cárcel entregó en mano de José todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que hacían allí, él lo hacía. 39:23 No veía el principal de la cárcel cosa alguna que en su mano estaba; porque Jehová era con él, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.

Aliá 7 · Génesis 40:1-23

40:1 Y ACONTECIÓ después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor el rey de Egipto. 40:2 Y enojóse Faraón contra sus dos eunucos, contra el principal de los coperos, y contra el principal de los panaderos: 40:3 Y púsolos en prisión en la casa del capitán de los de la guardia, en la casa de la cárcel donde José estaba preso. 40:4 Y el capitán de los de la guardia dió cargo de ellos á José, y él les servía: y estuvieron días en la prisión. 40:5 Y ambos á dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, vieron un sueño, cada uno su sueño en una misma noche, cada uno conforme á la declaración de su sueño. 40:6 Y vino á ellos José por la mañana, y mirólos, y he aquí que estaban tristes. 40:7 Y él preguntó á aquellos eunucos de Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿ Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes? 40:8 Y ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo declare. Entonces les dijo José: ¿ No son de Dios las declaraciones? Contádmelo ahora. 40:9 Entonces el principal de los coperos contó su sueño á José, y díjole: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, 40:10 Y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo á madurar sus racimos de uvas: 40:11 Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas, y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón. 40:12 Y díjole José: Esta es su declaración: Los tres sarmientos son tres días: 40:13 Al cabo de tres días Faraón te hará levantar cabeza, y te restituirá á tu puesto: y darás la copa á Faraón en su mano, como solías cuando eras su copero. 40:14 Acuérdate, pues, de mí para contigo cuando tuvieres ese bien, y ruégote que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí á Faraón, y me saques de esta casa: 40:15 Porque hurtado he sido de la tierra de los Hebreos; y tampoco he hecho aquí porqué me hubiesen de poner en la cárcel. 40:16 Y viendo el principal de los panaderos que había declarado para bien, dijo á José: También yo soñaba que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza; 40:17 Y en el canastillo más alto había de todas las viandas de Faraón, obra de panadero; y que las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza. 40:18 Entonces respondió José, y dijo: Esta es su declaración: Los tres canastillos tres días son; 40:19 Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti. 40:20 Y fué el tercero día el día del nacimiento de Faraón, é hizo banquete á todos sus sirvientes: y alzó la cabeza del principal de los coperos, y la cabeza del principal de los panaderos, entre sus servidores. 40:21 E hizo volver á su oficio al principal de los coperos; y dió él la copa en mano de Faraón. 40:22 Mas hizo ahorcar al principal de los panaderos, como le había declarado José. 40:23 Y el principal de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó.

Haftará (Profetas)

2:6 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Israel, y por el cuarto, no desviaré su castigo; porque vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos: 2:7 Que anhelan porque haya polvo de tierra sobre la cabeza de los pobres, y tuercen el camino de los humildes: y el hombre y su padre entraron á la misma moza, profanando mi santo nombre. 2:8 Y sobre las ropas empeñadas se acuestan junto á cualquier altar; y el vino de los penados beben en la casa de sus dioses. 2:9 Y yo destruí delante de ellos al Amorrheo, cuya altura era como la altura de los cedros, y fuerte como un alcornoque; y destruí su fruto arriba, sus raíces abajo. 2:10 Y yo os hice á vosotros subir de la tierra de Egipto, y os traje por el desierto cuarenta años, para que poseyeseis la tierra del Amorrheo. 2:11 Y levanté de vuestros hijos para profetas, y de vuestros mancebos para que fuesen Nazareos. ¿ No es esto así, dice Jehová, hijos de Israel? 2:12 Mas vosotros disteis de beber vino á los Nazareos; y á los profetas mandasteis, diciendo: No profeticéis. 2:13 Pues he aquí, yo os apretaré en vuestro lugar, como se aprieta el carro lleno de haces; 2:14 Y la huída perecerá del ligero, y el fuerte no esforzará su fuerza, ni el valiente librará su vida; 2:15 Y el que toma el arco no resistirá, ni escapará el ligero de pies, ni el que cabalga en caballo salvará su vida. 2:16 El esforzado entre esforzados huirá desnudo aquel día, dice Jehová. 3:1 OID esta palabra que ha hablado Jehová contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto. Dice así: 3:2 A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto visitaré contra vosotros todas vuestras maldades. 3:3 ¿ Andarán dos juntos, si no estuvieren de concierto? 3:4 ¿ Bramará el león en el monte sin hacer presa? ¿ dará el leoncillo su bramido desde su morada, si no prendiere? 3:5 ¿ Caerá el ave en el lazo en la tierra, sin haber armador? ¿ alzaráse el lazo de la tierra, si no se ha prendido algo? 3:6 ¿ Tocaráse la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿ habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? 3:7 Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto á sus siervos los profetas. 3:8 Bramando el león, ¿ quién no temerá? hablando el Señor Jehová, ¿ quién no profetizará?

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

1:1 LIBRO de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. 1:2 Abraham engendró á Isaac: é Isaac engendró á Jacob: y Jacob engendró á Judas y á sus hermanos: 1:3 Y Judas engendró de Thamar á Phares y á Zara: y Phares engendró á Esrom: y Esrom engendró á Aram: 1:4 Y Aram engendró á Aminadab: y Aminadab engendró á Naassón: y Naassón engendró á Salmón: 1:5 Y Salmón engendró de Rachâb á Booz, y Booz engendró de Ruth á Obed: y Obed engendró á Jessé: 1:6 Y Jessé engendró al rey David: y el rey David engendró á Salomón de la que fué mujer de Urías:

1:16 Y Jacob engendró á José, marido de María, de la cual nació Jesús, el cual es llamado el Cristo. 1:17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones: y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. 1:18 Y el nacimiento de Jesucristo fué así: Que siendo María su madre desposada con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo. 1:19 Y José su marido, como era justo, y no quisiese infamarla, quiso dejarla secretamente. 1:20 Y pensando él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. 1:21 Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados. 1:22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: 1:23 He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios. 1:24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió á su mujer. 1:25 Y no la conoció hasta que parió á su hijo primogénito: y llamó su nombre JESUS.