Devocional mesiánico

Bo

בֹּא

Shabat · 16 de enero de 2027

Torá: Éxodo 10:1–13:16 · Haftará: Jeremías 46:13-28 · Brit Hadashah: Lucas 22:7-30; 1 Corintios 11:20-34

La porción esta semana

Resumen de la porción

Bo narra las últimas tres plagas: langosta, tinieblas y la muerte de los primogénitos. Faraón cede parcialmente después de cada golpe, pero su corazón se endurece una y otra vez hasta la noche final. Israel recibe las instrucciones del cordero pascual, la sangre en los postes, el pan sin levadura, y sale de Egipto tras cuatrocientos treinta años de servidumbre. La porción cierra con el mandato de santificar a los primogénitos y de contar esta historia a los hijos, generación tras generación.

El hilo de la parashá

Lo que atraviesa toda la parashá es la instrucción de recordar y transmitir. Tres veces el texto ordena contar a los hijos lo que ocurrió: «para que cuentes á tus hijos y á tus nietos» (Éxodo 10:2), «y contarás en aquel día á tu hijo» (Éxodo 13:8), «y cuando mañana te preguntare tu hijo» (Éxodo 13:14). La liberación no es solo un evento que Israel experimenta, sino una memoria que Israel debe habitar cada año, con el cuerpo: ceñidos los lomos, el bordón en la mano, comiendo apresuradamente (Éxodo 12:11).

En el centro de esa memoria está la sangre. No basta con creer que Jehová juzgará Egipto; hace falta la sangre en el dintel y en los postes, visible, aplicada. «Y veré la sangre, y pasaré de vosotros» (Éxodo 12:13). El juicio cae sobre toda casa —egipcia o hebrea— salvo donde hay sangre puesta por mandato, no por mérito. Ese es el corazón de Bo: Dios distingue, pero la distinción no está en la sangre de Israel, sino en la sangre del cordero que Israel obedece en poner.

La haftará

Jeremías anuncia la caída de Egipto ante Nabucodonosor, siglos después del Éxodo, y usa un lenguaje que resuena directamente con la Torá: «serán más que langostas, ni tendrán número» (Jeremías 46:23), eco deliberado de la plaga que cubrió Egipto en Éxodo 10. La haftará muestra que el poder que humilló a Faraón no fue un episodio aislado: Jehová vuelve a visitar «á Faraón y á Egipto, y á sus dioses y á sus reyes» (Jeremías 46:25). Pero el profeta no se detiene en el juicio a las naciones; se vuelve a Jacob: «no temas, siervo mío Jacob... porque yo soy contigo» (Jeremías 46:28). El mismo Dios que partió el mar sigue siendo el que preserva a su pueblo en medio del juicio a los imperios.

El Mesías en la porción

Yeshúa ordena la Pascua con precisión ritual —el cordero, la casa, la hora— y en medio de esa cena declara: «Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado» y «este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama» (Lucas 22:19-20). No inventa un rito nuevo: toma el cordero que Éxodo 12 ordena sacrificar «entre las dos tardes» y se identifica con él en la misma noche en que Israel recuerda su liberación. Pablo, al transmitir esto a Corinto, insiste en que la copa y el pan «anuncian» la muerte del Señor «hasta que venga» (1 Corintios 11:26) — el mismo verbo de proclamación perpetua que Éxodo exige para la Pascua «por estatuto perpetuo... durante vuestras generaciones» (Éxodo 12:14). La sangre que antes se untaba en un dintel de madera ahora se bebe en memoria; el cordero sin defecto de Éxodo 12:5 encuentra su cumplimiento en el que fue entregado sin culpa hallada en Él.

Para la semana

Practica la memoria activa: al sentarte a comer esta semana, cuenta en voz alta a alguien —hijo, cónyuge, amigo— una parte concreta de esta historia, no como dato sino como herencia. Y antes de participar de la mesa del Señor, toma en serio la instrucción de Pablo: «pruébese cada uno á sí mismo» (1 Corintios 11:28), examinando si hay algo sin resolver que deba tratarse antes de acercarte a la copa.

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Éxodo 10:1-11

10:1 Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Entra á Faraón; porque yo he agravado su corazón, y el corazón de sus siervos, para dar entre ellos estas mis señales; 10:2 Y para que cuentes á tus hijos y á tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que dí entre ellos; y para que sepáis que yo soy Jehová. 10:3 Entonces vinieron Moisés y Aarón á Faraón, y le dijeron: Jehová, el Dios de los Hebreos, ha dicho así: ¿ Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir á mi pueblo para que me sirvan. 10:4 Y si aun rehusas dejarlo ir, he aquí que yo traeré mañana langosta en tus términos, 10:5 La cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que quedó salvo, lo que os ha quedado del granizo; comerá asimismo todo árbol que os produce fruto en el campo: 10:6 Y llenarse han tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los Egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y volvióse, y salió de con Faraón. 10:7 Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿ Hasta cuándo nos ha de ser éste por lazo? Deja ir á estos hombres, para que sirvan á Jehová su Dios; ¿ aun no sabes que Egipto está destruído? 10:8 Y Moisés y Aarón volvieron á ser llamados á Faraón, el cual les dijo: Andad, servid á Jehová vuestro Dios. ¿ Quién y quién son los que han de ir? 10:9 Y Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas: con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque tenemos solemnidad de Jehová. 10:10 Y él les dijo: Así sea Jehová con vosotros como yo os dejaré ir á vosotros y á vuestros niños: mirad como el mal está delante de vuestro rostro. 10:11 No será así: id ahora vosotros los varones, y servid á Jehová: pues esto es lo que vosotros demandasteis. Y echáronlos de delante de Faraón.

Aliá 2 · Éxodo 10:12-23

10:12 Entonces Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para langosta, á fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó. 10:13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y á la mañana el viento oriental trajo la langosta: 10:14 Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y asentóse en todos los términos de Egipto, en gran manera grave: antes de ella no hubo langosta semejante, ni después de ella vendrá otra tal; 10:15 Y cubrió la faz de todo el país, y oscurecióse la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; que no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, por toda la tierra de Egipto. 10:16 Entonces Faraón hizo llamar apriesa á Moisés y á Aarón, y dijo: He pecado contra Jehová vuestro Dios, y contra vosotros. 10:17 Mas ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que oréis á Jehová vuestro Dios que quite de mí solamente esta muerte. 10:18 Y salió de con Faraón, y oró á Jehová. 10:19 Y Jehová volvió un viento occidental fortísimo, y quitó la langosta, y arrojóla en el mar Bermejo: ni una langosta quedó en todo el término de Egipto. 10:20 Mas Jehová endureció el corazón de Faraón; y no envió los hijos de Israel. 10:21 Y Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe. 10:22 Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres días por toda la tierra de Egipto. 10:23 Ninguno vió á su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.

Aliá 3 · Éxodo 10:24–11:3

10:24 Entonces Faraón hizo llamar á Moisés, y dijo: Id, servid á Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas: vayan también vuestros niños con vosotros. 10:25 Y Moisés respondió: Tú también nos entregarás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos á Jehová nuestro Dios. 10:26 Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni una uña; porque de ellos hemos de tomar para servir á Jehová nuestro Dios; y no sabemos con qué hemos de servir á Jehová, hasta que lleguemos allá. 10:27 Mas Jehová endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir. 10:28 Y díjole Faraón: Retírate de mí: guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás. 10:29 Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu rostro. 11:1 Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Una plaga traeré aún sobre Faraón, y sobre Egipto; después de la cual él os dejará ir de aquí; y seguramente os echará de aquí del todo. 11:2 Habla ahora al pueblo, y que cada uno demande á su vecino, y cada una á su vecina, vasos de plata y de oro. 11:3 Y Jehová dió gracia al pueblo en los ojos de los Egipcios. También Moisés era muy gran varón en la tierra de Egipto, á los ojos de los siervos de Faraón, y á los ojos del pueblo.

Aliá 4 · Éxodo 11:4–12:20

11:4 Y dijo Moisés: Jehová ha dicho así: A la media noche yo saldré por medio de Egipto, 11:5 Y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras la muela; y todo primogénito de las bestias. 11:6 Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fué, ni jamás será. 11:7 Mas entre todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua: para que sepáis que hará diferencia Jehová entre los Egipcios y los Israelitas. 11:8 Y descenderán á mí todos estos tus siervos, é inclinados delante de mí dirán: Sal tú, y todo el pueblo que está bajo de ti; y después de esto yo saldré. Y salióse muy enojado de con Faraón. 11:9 Y Jehová dijo á Moisés: Faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto. 11:10 Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante de Faraón: mas Jehová había endurecido el corazón de Faraón, y no envió á los hijos de Israel fuera de su país. 12:1 Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 12:2 Este mes os será principio de los meses; será este para vosotros el primero en los meses del año. 12:3 Hablad á toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de aqueste mes tómese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero por familia: 12:4 Mas si la familia fuere pequeña que no baste á comer el cordero, entonces tomará á su vecino inmediato á su casa, y según el número de las personas, cada uno conforme á su comer, echaréis la cuenta sobre el cordero. 12:5 El cordero será sin defecto, macho de un año: tomaréislo de las ovejas ó de las cabras: 12:6 Y habéis de guardarlo hasta el día catorce de este mes; y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 12:7 Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 12:8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con hierbas amargas lo comerán. 12:9 Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus intestinos. 12:10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que habrá quedado hasta la mañana, habéis de quemarlo en el fuego. 12:11 Y así habéis de comerlo: ceñidos vuestros lomos, vuestros zapatos en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente: es la Pascua de Jehová. 12:12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré á todo primogénito en la tierra de Egipto, así en los hombres como en las bestias: y haré juicios en todos los dioses de Egipto. Yo JEHOVÁ. 12:13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre, y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad, cuando heriré la tierra de Egipto. 12:14 Y este día os ha de ser en memoria, y habéis de celebrarlo como solemne á Jehová durante vuestras generaciones: por estatuto perpetuo lo celebraréis. 12:15 Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas: porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, aquella alma será cortada de Israel. 12:16 El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación: ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que aderecéis lo que cada cual hubiere de comer. 12:17 Y guardaréis la fiesta de los ázimos, porque en aqueste mismo día saqué vuestros ejércitos de la tierra de Egipto: por tanto guardaréis este día en vuestras generaciones por costumbre perpetua. 12:18 En el mes primero, el día catorce del mes por la tarde, comeréis los panes sin levadura, hasta el veintiuno del mes por la tarde. 12:19 Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas, porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, aquella alma será cortada de la congregación de Israel. 12:20 Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura.

Aliá 5 · Éxodo 12:21-28

12:21 Y Moisés convocó á todos los ancianos de Israel, y díjoles: Sacad, y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. 12:22 Y tomad un manojo de hisopo, y mojadle en la sangre que estará en una jofaina, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en la jofaina; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana. 12:23 Porque Jehová pasará hiriendo á los Egipcios; y como verá la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir. 12:24 Y guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. 12:25 Y será, cuando habréis entrado en la tierra que Jehová os dará, como tiene hablado, que guardaréis este rito. 12:26 Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿ Qué rito es este vuestro? 12:27 Vosotros responderéis: Es la víctima de la Pascua de Jehová, el cual pasó las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió á los Egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. 12:28 Y los hijos de Israel se fueron, é hicieron puntualmente así; como Jehová había mandado á Moisés y á Aarón.

Aliá 6 · Éxodo 12:29-51

12:29 Y aconteció que á la medianoche Jehová hirió á todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales. 12:30 Y levantóse aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los Egipcios; y había un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese muerto. 12:31 E hizo llamar á Moisés y á Aarón de noche, y díjoles: Salid de en medio de mi pueblo vosotros, y los hijos de Israel; é id, servid á Jehová, como habéis dicho. 12:32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, é idos; y bendecidme también á mí. 12:33 Y los Egipcios apremiaban al pueblo, dándose priesa á echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos. 12:34 Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros. 12:35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, demandando á los Egipcios vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos. 12:36 Y Jehová dió gracia al pueblo delante de los Egipcios, y prestáronles; y ellos despojaron á los Egipcios. 12:37 Y partieron los hijos de Israel de Rameses á Succoth, como seiscientos mil hombres de á pie, sin contar los niños. 12:38 Y también subió con ellos grande multitud de diversa suerte de gentes; y ovejas, y ganados muy muchos. 12:39 Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto; porque no había leudado, por cuanto echándolos los Egipcios, no habían podido detenerse, ni aun prepararse comida. 12:40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto, fué cuatrocientos treinta años. 12:41 Y pasados cuatrocientos treinta años, en el mismo día salieron todos los ejércitos de Jehová de la tierra de Egipto. 12:42 Es noche de guardar á Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardar á Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones. 12:43 Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Esta es la ordenanza de la Pascua: Ningún extraño comerá de ella: 12:44 Mas todo siervo humano comprado por dinero, comerá de ella después que lo hubieres circuncidado. 12:45 El extranjero y el asalariado no comerán de ella. 12:46 En una casa se comerá, y no llevarás de aquella carne fuera de casa, ni quebraréis hueso suyo. 12:47 Toda la congregación de Israel le sacrificará. 12:48 Mas si algún extranjero peregrinare contigo, y quisiere hacer la pascua á Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces se llegará á hacerla, y será como el natural de la tierra; pero ningún incircunciso comerá de ella. 12:49 La misma ley será para el natural y para el extranjero que peregrinare entre vosotros. 12:50 Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó Jehová á Moisés y á Aarón, así lo hicieron. 12:51 Y en aquel mismo día sacó Jehová á los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus escuadrones.

Aliá 7 · Éxodo 13:1-16

13:1 Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo: 13:2 Santifícame todo primogénito, cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales: mío es. 13:3 Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de aqueste día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre; pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte: por tanto, no comeréis leudado. 13:4 Vosotros salís hoy en el mes de Abib. 13:5 Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, y del Hetheo, y del Amorrheo, y del Hebeo, y del Jebuseo, la cual juró á tus padres que te daría, tierra que destila leche y miel, harás este servicio en aqueste mes. 13:6 Siete días comerás por leudar, y el séptimo día será fiesta á Jehová. 13:7 Por los siete días se comerán los panes sin levadura; y no se verá contigo leudado, ni levadura en todo tu término. 13:8 Y contarás en aquel día á tu hijo, diciendo: Hácese esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto. 13:9 Y serte ha como una señal sobre tu mano, y como una memoria delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto. 13:10 Por tanto, tú guardarás este rito en su tiempo de año en año. 13:11 Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, como te ha jurado á ti y á tus padres, y cuando te la hubiere dado, 13:12 Harás pasar á Jehová todo lo que abriere la matriz, asimismo todo primerizo que abriere la matriz de tus animales: los machos serán de Jehová. 13:13 Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, le degollarás: asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos. 13:14 Y cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿ Qué es esto? decirle has: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre; 13:15 Y endureciéndose Faraón en no dejarnos ir, Jehová mató en la tierra de Egipto á todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia: y por esta causa yo sacrifico á Jehová todo primogénito macho, y redimo todo primogénito de mis hijos. 13:16 Serte ha, pues, como una señal sobre tu mano, y por una memoria delante de tus ojos; ya que Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte.

Haftará (Profetas)

46:13 Palabra que habló Jehová á Jeremías profeta acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para herir la tierra de Egipto: 46:14 Denunciad en Egipto, y haced saber en Migdol: haced saber también en Noph y en Taphnes; decid: Para, y apercíbete; porque espada ha de devorar tu comarca. 46:15 ¿ Por qué ha sido derribado tu fuerte? no se pudo tener, porque Jehová lo rempujó. 46:16 Multiplicó los caídos, y cada uno cayó sobre su compañero, y dijeron: Levántate y volvámonos á nuestro pueblo, y á la tierra de nuestro nacimiento, de delante de la espada vencedora. 46:17 Allí gritaron: Faraón rey de Egipto, rey de revuelta: dejó pasar el tiempo señalado. 46:18 Vivo yo, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos, que como Tabor entre los montes, y como Carmelo en la mar, así vendrá. 46:19 Hazte vasos de transmigración, moradora hija de Egipto; porque Noph será por yermo, y será asolada hasta no quedar morador. 46:20 Becerra hermosa Egipto; mas viene destrucción, del aquilón viene. 46:21 Sus soldados también en medio de ella como engordados becerros: que también ellos se volvieron, huyeron todos sin pararse: porque vino sobre ellos el día de su quebrantamiento, el tiempo de su visitación. 46:22 Su voz saldrá como de serpiente; porque con ejército vendrán, y con hachas vienen á ella como cortadores de leña. 46:23 Cortaron su bosque, dice Jehová, porque no podrán ser contados; porque serán más que langostas, ni tendrán número. 46:24 Avergonzóse la hija de Egipto; entregada será en mano del pueblo del aquilón. 46:25 Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, ha dicho: He aquí que yo visito el pueblo de Amón de No, y á Faraón y á Egipto, y á sus dioses y á sus reyes; así á Faraón como á los que en él confían. 46:26 Y entregarélos en mano de los que buscan su alma, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de sus siervos: mas después será habitada como en los días pasados, dice Jehová. 46:27 Y tú no temas, siervo mío Jacob, y no desmayes, Israel; porque he aquí que yo te salvo de lejos, y á tu simiente de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quien lo espante. 46:28 Tú, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová; porque yo soy contigo: porque haré consumación en todas las gentes á las cuales te habré echado; mas en ti no haré consumación, sino que te castigaré con juicio, y no te talaré del todo.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

22:7 Y vino el día de los ázimos, en el cual era necesario matar la pascua. 22:8 Y envió á Pedro y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos. 22:9 Y ellos le dijeron: ¿ Dónde quieres que aparejemos? 22:10 Y él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare, 22:11 Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿ Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos? 22:12 Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí. 22:13 Fueron pues, y hallaron como les había dicho; y aparejaron la pascua. 22:14 Y como fué hora, sentóse á la mesa, y con él los apóstoles. 22:15 Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca; 22:16 Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios. 22:17 Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros; 22:18 Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga. 22:19 Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. 22:20 Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. 22:21 Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa. 22:22 Y á la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ ay de aquel hombre por el cual es entregado! 22:23 Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto. 22:24 Y hubo entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor. 22:25 Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores: 22:26 Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como el que sirve. 22:27 Porque, ¿ cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿ No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve. 22:28 Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis tentaciones: 22:29 Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó á mí, 22:30 Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos juzgando á las doce tribus de Israel.

11:20 Cuando pues os juntáis en uno, esto no es comer la cena del Señor: 11:21 Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado. 11:22 Pues qué, ¿ no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿ ó menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis á los que no tienen? ¿ Qué os diré? ¿ os alabaré? En esto no os alabo. 11:23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fué entregado, tomó pan; 11:24 Y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. 11:25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí. 11:26 Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga. 11:27 De manera que, cualquiera que comiere este pan ó bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 11:28 Por tanto, pruébese cada uno á sí mismo, y coma así de aquel pan, y beba de aquella copa. 11:29 Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor. 11:30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen. 11:31 Que si nos examinásemos á nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados. 11:32 Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo. 11:33 Así, que, hermanos míos, cuando os juntáis á comer, esperaos unos á otros. 11:34 Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, porque no os juntéis para juicio. Las demás cosas ordenaré cuando llegare.