Éxodo 10:19

וַיַּהֲפֹךְ יְהוָה רֽוּחַ־יָם חָזָק מְאֹד וַיִּשָּׂא אֶת־הָאַרְבֶּה וַיִּתְקָעֵהוּ יָמָּה סּוּף לֹא נִשְׁאַר אַרְבֶּה אֶחָד בְּכֹל גְּבוּל מִצְרָֽיִם׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַיַּהֲפֹ֨ךְ יְהוָ֤ה רֽוּחַ־יָם֙ חָזָ֣ק מְאֹ֔ד וַיִּשָּׂא֙ אֶת־הָ֣אַרְבֶּ֔ה וַיִּתְקָעֵ֖הוּ יָ֣מָּה סּ֑וּף לֹ֤א נִשְׁאַר֙ אַרְבֶּ֣ה אֶחָ֔ד בְּכֹ֖ל גְּב֥וּל מִצְרָֽיִם׃

Griego (Septuaginta)

καὶ κύριος ἄνεμον ἀπὸ θαλάσσης σφοδρόν, καὶ ἀνέλαβεν τὴν ἀκρίδα καὶ ἔβαλεν αὐτὴν εἰς τὴν ἐρυθρὰν θάλασσαν· καὶ οὐχ ὑπελείφθη ἀκρὶς μία ἐν πάσῃ γῇ Αἰγύπτου.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Qui flare fecit ventum ab occidente vehementissimum, et arreptam locustam projecit in mare Rubrum: non remansit ne una quidem in cunctis finibus Ægypti.

Español

Entonces Yehová cambió la dirección del viento y mandó un viento muy fuerte del oeste que se llevó a las langostas y las arrojó al Mar Rojo. No quedó ni una sola langosta en todo el territorio de Egipto.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y Jehová volvió un viento occidental fortísimo, y quitó la langosta, y arrojóla en el mar Bermejo: ni una langosta quedó en todo el término de Egipto.

Inglés

And the LORD changed the wind to a very strong west wind that carried off the locusts and blew them into the Red Sea. Not a single locust remained anywhere in Egypt.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo narra cómo YHVH revirtió la plaga de langostas mediante un viento muy fuerte que las arrastró hacia el "mar de Suf" (Yam Suf), de modo que no quedó ni una sola langosta en todo el territorio de Egipto.

Palabras clave

  • yahafokh («trastornar», H2015): verbo qal narrativo, indica una acción puntual y completa — «volvió/cambió» el curso de algo, en este caso el viento.
  • ruach-yam («espíritu/aliento de mar», H7307+H3220): construcción de estado constructo («viento de mar»); la ambigüedad de yam («mar» u «occidente») permite dos lecturas del mismo sintagma.
  • yammah...suf («hacia el mar... Suf», H3220+H9011+H5488): la he direccional añadida a yam señala movimiento hacia ese lugar («hacia el mar»), seguido del nombre propio Suf.
  • nish'ar («quedar», H7604): verbo en nifal, voz pasiva/reflexiva, en perfecto — expresa el resultado final consumado: «no quedó [ninguna]».
  • 'echad («uno», H0259): numeral que refuerza la negación total — «ni una sola».

Lo que dice el texto

La frase se organiza en tres acciones narrativas encadenadas por la vav consecutiva (H9001): YHVH trastorna el viento, alza la langosta y la arroja hacia el mar. El sujeto de las tres acciones es YHVH, marcado explícitamente solo en la primera cláusula y sobreentendido en las siguientes por la morfología verbal («él»).

El sintagma ruach-yam es una construcción de estado constructo cuyo segundo término, yam (H3220), puede indicar tanto «mar» en sentido literal como «occidente» por asociación geográfica (el mar Mediterráneo se encuentra al oeste de Egipto). El hebreo no desambigua entre ambas lecturas; la gramática constructo simplemente une «viento» y «mar/occidente» sin especificar cuál sentido prevalece.

La cláusula final usa el nifal nish'ar («quedar»), forma pasiva que enfatiza el resultado sobre el agente: no se dice quién quitó las langostas de nuevo, sino que el estado resultante es de ausencia total, reforzado por el numeral 'echad («ni una sola») y el sustantivo kol («todo», H3605) en construcción constructa con gevul («territorio», H1366).

Divergencias entre versiones

El hebreo emplea yam en un doble sentido posible («mar» / «occidente») dentro del constructo ruach-yam. La Vulgata resuelve la ambigüedad traduciendo ab occidente («desde el occidente»), y el RV1909 sigue esa misma línea con «viento occidental». La LXX, en cambio, traduce literalmente ἀπὸ θαλάσσης («desde el mar»), manteniendo el sentido geográfico literal sin la lectura direccional.

Asimismo, el texto griego citado (LXXSWETE) no presenta un verbo explícito equivalente a yahafokh («trastornar») al inicio de la cláusula —aparece directamente «καὶ κύριος ἄνεμον...»— mientras que el hebreo y la Vulgata sí incluyen un verbo de cambio o acción (yahafokh / flare fecit).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.