Devocional mesiánico
Vayikrá
וַיִּקְרָא
Shabat · 20 de marzo de 2027
Torá: Levítico 1:1–6:7 · Haftará: Isaías 43:21–44:23 · Brit Hadashah: Hebreos 10:1-18
Escucha la porción
Aliá 1
✦ La porción esta semana
Resumen de la porción
Vayikrá abre con Dios llamando a Moisés desde el tabernáculo para instruir a Israel sobre las ofrendas: el olá u holocausto que se consume por entero (Levítico 1:9), la minjá o presente de harina y aceite (Levítico 2:1), el shelamim o sacrificio de paces (Levítico 3:1), y el jatat, la ofrenda por el pecado, que varía según quien peca — sacerdote, congregación, príncipe o persona del pueblo (Levítico 4:3, 4:13, 4:22, 4:27). La porción cierra con las ofrendas por culpa, cuando alguien peca sin saberlo o defrauda a su prójimo (Levítico 5:1, 6:2).
El hilo de la parashá
Lo que recorre estas aliyot no es la variedad de animales o harinas, sino un movimiento constante: la mano sobre la cabeza de la ofrenda (Levítico 1:4, 3:2, 4:29), la sangre llevada al altar, y el fuego que consume. Cada sacrificio distinto responde a una necesidad distinta — adoración voluntaria, gratitud, comunión, culpa — pero todos comparten esta estructura de sustitución: algo vivo muere en lugar de quien ofrece, y su sangre habla donde el ofrendante no puede hablar.
Notable es que la Torá no distingue entre pecado deliberado grave y pecado por yerro cometido "sin hacerlo á sabiendas" (Levítico 5:17): ambos requieren expiación, porque la culpa no depende de la intención sino de la ofensa contra la santidad de Dios. Y notable también es la repetición: "así hará el sacerdote expiación... y será perdonado" (Levítico 4:35) se repite una y otra vez, como un ciclo que nunca se cierra del todo, porque cada año, cada pecado, exige volver al altar.
La haftará
Isaías interpela a un pueblo que ha multiplicado sacrificios sin haber invocado verdaderamente a Dios: "no me invocaste á mí, oh Jacob... antes, de mí te cansaste" (Isaías 43:22). El profeta no desprecia las ofrendas de Vayikrá; expone su vacío cuando se separan del corazón que confiesa. Por eso la promesa que sigue no es de más sacrificios sino de otra cosa: "Yo, yo soy el que borro tus rebeliones... y no me acordaré de tus pecados" (Isaías 43:25), y más adelante, "Yo deshice como á nube tus rebeliones" (Isaías 44:22). El eco es directo: lo que el sistema levítico administraba ofrenda por ofrenda, Dios promete hacerlo de una manera que ya no dependerá del ciclo repetido.
El Mesías en la porción
Hebreos toma precisamente esa tensión y la resuelve. El autor observa que la ley tenía "la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma" (Hebreos 10:1), y que los mismos sacrificios ofrecidos "cada año" nunca pueden "quitar los pecados" (Hebreos 10:4) — es la misma repetición que vimos en Levítico 4 y 5, aliyá tras aliyá, jatat tras jatat. Frente a eso, el Mesías dice "Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad" (Hebreos 10:9), no como un becerro sin tacha llevado por otro, sino como quien se ofrece a sí mismo. La mano que en Levítico 4:29 se ponía sobre la cabeza de la ofrenda encuentra su cumplimiento en Aquel que "habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios" (Hebreos 10:12) — ya no de pie, ministrando sin descanso, sino sentado, porque la obra está terminada.
Para la semana
Esta semana, al leer las minucias de la ofrenda — la sangre, el sebo, la sal del pacto (Levítico 2:13) — no las trates como reliquia arqueológica sino como el lenguaje con que Dios enseñó a su pueblo el costo real del pecado. Practica la confesión concreta: nombra la falta específica, como el texto exige (Levítico 5:5), antes de apelar a la gracia que ya la cubrió.
Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.
✦ Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo
Aliá 1 · Levítico 1:1-13
1:1 Yehová llamó a Moisés y le habló desde la Tienda del Encuentro, diciendo: 1:2 “Habla a los hijos de Israel y diles: ‘Cuando alguno de ustedes presente una ofrenda a Yehová, podrá ofrecer animales de sus ganados, ya sea de las vacas o de las ovejas. 1:3 “‘Si su ofrenda es un holocausto de las vacas, ofrecerá un macho sin defecto. Lo presentará a la entrada de la Tienda del Encuentro, para que sea aceptado ante Yehová. 1:4 Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima, y Yehová se la aceptará para hacer expiación por él. 1:5 Entonces degollará el becerro delante de Yehová. Los hijos de Aarón, los sacerdotes, presentarán la sangre y la rociarán por todos los lados del altar que está a la entrada de la Tienda del Encuentro. 1:6 Después desollará el animal y lo cortará en pedazos. 1:7 Los hijos del sacerdote Aarón encenderán el fuego en el altar y acomodarán la leña sobre el fuego. 1:8 Luego los hijos de Aarón, los sacerdotes, acomodarán los pedazos, junto con la cabeza y la grasa, sobre la leña que arde en el altar. 1:9 El que ofrece la víctima lavará con agua las entrañas y las patas, y el sacerdote lo quemará todo en el altar. Es un holocausto, una ofrenda quemada de aroma agradable para Yehová. 1:10 “Si su ofrenda para el holocausto es del rebaño, de las ovejas o de las cabras, ofrecerá un macho sin defecto. 1:11 Lo degollará al lado norte del altar, delante de Yehová. Los hijos de Aarón, los sacerdotes, rociarán la sangre por todos los lados del altar. 1:12 Luego lo cortará en pedazos, con la cabeza y la grasa, y el sacerdote los acomodará sobre la leña que arde en el altar. 1:13 Pero el que ofrece la víctima lavará las entrañas y las patas con agua. El sacerdote presentará todo el animal y lo quemará en el altar. Es un holocausto, una ofrenda quemada de aroma agradable para Yehová.
Aliá 2 · Levítico 1:14–2:6
1:14 “Si su ofrenda para Yehová es un holocausto de aves, ofrecerá tórtolas o pichones. 1:15 El sacerdote llevará el ave al altar, le cortará la cabeza y la quemará en el altar. La sangre será exprimida contra la pared del altar. 1:16 Le quitará el buche y las plumas, y los echará al lado oriental del altar, en el lugar de las cenizas. 1:17 La abrirá por las alas, pero sin llegar a dividirla. El sacerdote la quemará en el altar, sobre la leña que está en el fuego. Es un holocausto, una ofrenda quemada de aroma agradable para Yehová. 2:1 “‘Cuando alguien presente una ofrenda de cereal a Yehová, su ofrenda será de harina fina. Derramará aceite sobre ella y le pondrá incienso. 2:2 La llevará a los hijos de Aarón, los sacerdotes. El sacerdote tomará un puñado de la harina fina con el aceite y todo el incienso, y lo quemará en el altar como un memorial. Es una ofrenda quemada de aroma agradable para Yehová. 2:3 El resto de la ofrenda será para Aarón y sus hijos. Es una parte muy santa de las ofrendas quemadas para Yehová. 2:4 “‘Cuando presentes una ofrenda de cereal cocida al horno, será de harina fina: tortas sin levadura amasadas con aceite, u hojuelas sin levadura untadas con aceite. 2:5 Si tu ofrenda es de cereal cocido a la plancha, será de harina fina sin levadura, amasada con aceite. 2:6 La partirás en pedazos y derramarás aceite sobre ella. Es una ofrenda de cereal.
Aliá 3 · Levítico 2:7-16
2:7 Si tu ofrenda es de cereal cocido en sartén, será de harina fina con aceite. 2:8 Llevarás a Yehová la ofrenda que se prepare con estos ingredientes. Se la entregarás al sacerdote, y él la llevará al altar. 2:9 El sacerdote tomará de la ofrenda la porción memorial y la quemará en el altar. Es una ofrenda quemada de aroma agradable para Yehová. 2:10 El resto de la ofrenda de cereal será para Aarón y sus hijos. Es una parte muy santa de las ofrendas quemadas para Yehová. 2:11 “‘Ninguna ofrenda de cereal que presenten a Yehová se preparará con levadura, porque no deben quemar levadura ni miel como ofrenda para Yehová. 2:12 Podrán presentarlas a Yehová como ofrenda de primicias, pero no se quemarán en el altar como aroma agradable. 2:13 Sazonarás con sal todas tus ofrendas de cereal. No permitas que falte en tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios. En todas tus ofrendas debes presentar sal. 2:14 “‘Si presentas a Yehová una ofrenda de primicias, ofrecerás grano tierno tostado al fuego o grano desmenuzado de espigas frescas. 2:15 Le añadirás aceite y le pondrás incienso. Es una ofrenda de cereal. 2:16 El sacerdote quemará, como memorial, parte del grano desmenuzado y del aceite, junto con todo el incienso. Es una ofrenda quemada para Yehová.
Aliá 4 · Levítico 3:1-17
3:1 “‘Si su ofrenda es un sacrificio de paz, y la toma del ganado vacuno, ya sea macho o hembra, la presentará sin defecto delante de Yehová. 3:2 Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda y la degollará a la entrada de la Tienda del Encuentro. Los hijos de Aarón, los sacerdotes, rociarán la sangre por todos los lados del altar. 3:3 Del sacrificio de paz, presentará como ofrenda quemada a Yehová la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre ellas, 3:4 los dos riñones con la grasa que los cubre cerca de los lomos, y la parte superior del hígado, que quitará junto con los riñones. 3:5 Los hijos de Aarón quemarán esto en el altar, sobre el holocausto que está sobre la leña en el fuego. Es una ofrenda quemada de aroma agradable para Yehová. 3:6 “‘Si su ofrenda para un sacrificio de paz a Yehová es del rebaño de ovejas o cabras, ya sea macho o hembra, la presentará sin defecto. 3:7 Si ofrece un cordero, lo presentará delante de Yehová. 3:8 Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda y la degollará ante la Tienda del Encuentro. Los hijos de Aarón rociarán la sangre por todos los lados del altar. 3:9 Del sacrificio de paz presentará como ofrenda quemada a Yehová la grasa: la cola entera, la cual cortará cerca del espinazo; la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre ellas, 3:10 los dos riñones con la grasa que los cubre cerca de los lomos, y la parte superior del hígado, que quitará junto con los riñones. 3:11 El sacerdote quemará esto en el altar como alimento, una ofrenda quemada para Yehová. 3:12 “‘Si su ofrenda es una cabra, la presentará delante de Yehová. 3:13 Pondrá su mano sobre la cabeza del animal y lo degollará ante la Tienda del Encuentro. Los hijos de Aarón rociarán la sangre por todos los lados del altar. 3:14 De esa ofrenda presentará, como ofrenda quemada a Yehová, la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre ellas, 3:15 los dos riñones con la grasa que los cubre cerca de los lomos, y la parte superior del hígado, que quitará junto con los riñones. 3:16 El sacerdote quemará esto en el altar. Es alimento, una ofrenda quemada de aroma agradable. Toda la grasa le pertenece a Yehová. 3:17 “‘Este será un estatuto perpetuo para todas sus generaciones, dondequiera que vivan: No deberán comer ninguna grasa ni ninguna sangre’”.
Aliá 5 · Levítico 4:1-26
4:1 Yehová le dijo a Moisés: 4:2 “Diles a los hijos de Israel: ‘Si alguien peca involuntariamente contra cualquiera de los mandamientos de Yehová, haciendo algo que no está permitido hacer, se procederá así: 4:3 Si el sacerdote ungido peca y con ello hace culpable al pueblo, ofrecerá a Yehová un becerro sin defecto como ofrenda por su pecado. 4:4 Llevará el becerro a la entrada de la Tienda del Encuentro, ante Yehová, pondrá su mano sobre la cabeza del animal y lo degollará delante de Yehová. 4:5 Luego el sacerdote ungido tomará un poco de la sangre del becerro y la llevará a la Tienda del Encuentro. 4:6 Mojará su dedo en la sangre y la rociará siete veces delante de Yehová, frente al velo del santuario. 4:7 El sacerdote pondrá también un poco de la sangre en los cuernos del altar del incienso aromático que está en la Tienda del Encuentro, delante de Yehová, y derramará el resto de la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que está a la entrada de la Tienda del Encuentro. 4:8 Le quitará toda la grasa al becerro de la ofrenda por el pecado: la grasa que cubre las entrañas y la que está sobre ellas, 4:9 los dos riñones con la grasa que los cubre cerca de los lomos, y la parte superior del hígado, que quitará junto con los riñones, 4:10 tal como se le quita al toro del sacrificio de paz. El sacerdote los quemará en el altar del holocausto. 4:11 Pero la piel del becerro y toda su carne, con su cabeza, sus patas, sus entrañas y su excremento, 4:12 es decir, todo el resto del becerro, lo sacará fuera del campamento a un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y allí lo quemará sobre la leña. Lo quemará donde se echan las cenizas. 4:13 “‘Si es toda la comunidad de Israel la que peca por error, sin darse cuenta de que han hecho algo que Yehová prohibió, son culpables. 4:14 Cuando se den cuenta del pecado que cometieron, la comunidad ofrecerá un becerro como ofrenda por el pecado y lo llevará ante la Tienda del Encuentro. 4:15 Los ancianos de la comunidad pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro delante de Yehová, y el animal será degollado delante de Yehová. 4:16 El sacerdote ungido llevará un poco de la sangre del becerro a la Tienda del Encuentro. 4:17 Mojará su dedo en la sangre y la rociará siete veces delante de Yehová, frente al velo. 4:18 Pondrá un poco de la sangre en los cuernos del altar que está ante Yehová, en la Tienda del Encuentro, y derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, a la entrada de la Tienda del Encuentro. 4:19 Luego le quitará toda la grasa y la quemará en el altar. 4:20 Hará con este becerro lo mismo que hizo con el becerro de la ofrenda por el pecado. Así el sacerdote hará expiación por ellos, y serán perdonados. 4:21 Después sacará el becerro fuera del campamento y lo quemará como quemó el primer becerro. Es la ofrenda por el pecado de la comunidad. 4:22 “‘Cuando un jefe peque y por error haga algo que Yehová su Dios ha prohibido, será culpable. 4:23 En cuanto se le haga saber el pecado que cometió, presentará como ofrenda un macho cabrío sin defecto. 4:24 Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará en el lugar donde se degüellan los animales para el holocausto, delante de Yehová. Es una ofrenda por el pecado. 4:25 El sacerdote tomará con su dedo un poco de la sangre de la ofrenda y la pondrá en los cuernos del altar del holocausto. El resto de la sangre la derramará al pie del altar del holocausto. 4:26 Quemará toda la grasa en el altar, como hizo con la grasa del sacrificio de paz. Así el sacerdote hará expiación por el pecado del jefe, y este será perdonado.
Aliá 6 · Levítico 4:27–5:10
4:27 “‘Si alguien del pueblo peca por error, haciendo algo que Yehová prohibió, será culpable. 4:28 Cuando se le haga saber el pecado que cometió, presentará como ofrenda por su pecado una cabra sin defecto. 4:29 Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda y la degollará en el lugar de los holocaustos. 4:30 El sacerdote tomará con su dedo un poco de la sangre y la pondrá en los cuernos del altar del holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar. 4:31 Le quitará toda la grasa, tal como se le quita al sacrificio de paz, y el sacerdote la quemará en el altar como aroma agradable para Yehová. Así el sacerdote hará expiación por esa persona, y será perdonada. 4:32 “‘Si ofrece un cordero como ofrenda por el pecado, debe ser una hembra sin defecto. 4:33 Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda y la degollará como ofrenda por el pecado en el lugar donde se degüellan los animales para el holocausto. 4:34 El sacerdote tomará con su dedo un poco de la sangre de la ofrenda y la pondrá en los cuernos del altar del holocausto, y derramará el resto de la sangre al pie del altar. 4:35 Le quitará toda la grasa, tal como se le quita la grasa al cordero del sacrificio de paz. El sacerdote la quemará en el altar, sobre las ofrendas quemadas para Yehová. Así el sacerdote hará expiación por el pecado que esa persona cometió, y será perdonada. 5:1 “‘Si alguien peca al escuchar un juramento público para testificar, siendo él testigo de lo que ha visto o sabido, y no lo denuncia, entonces cargará con su culpa. 5:2 “‘O si alguien toca algo impuro, ya sea el cadáver de un animal salvaje, o el cadáver de un animal doméstico, o el cadáver de un reptil impuro, aunque no se dé cuenta de ello, si se contamina, entonces será culpable. 5:3 “‘O si toca la impureza de un ser humano, cualquier impureza con la que pueda contaminarse, y no se da cuenta; cuando lo sepa, entonces será culpable. 5:4 “‘O si alguien jura a la ligera con sus labios para hacer el mal o para hacer el bien, cualquier cosa que una persona pueda decir sin pensar mediante un juramento, y le pasa inadvertido; cuando se dé cuenta, entonces será culpable de una de estas cosas. 5:5 Cuando sea culpable de una de estas cosas, deberá confesar aquello en lo que ha pecado; 5:6 y le traerá a Yehová su ofrenda por la culpa debido al pecado que cometió: una hembra del rebaño, oveja o cabra, como ofrenda por el pecado; y el sacerdote hará expiación por él respecto a su pecado. 5:7 “‘Si no le alcanza para comprar un cordero, entonces traerá a Yehová, como ofrenda por la culpa del pecado que cometió, dos tórtolas o dos pichones; uno para la ofrenda por el pecado y el otro para el holocausto. 5:8 Los llevará al sacerdote, quien ofrecerá primero el que es para la ofrenda por el pecado. Le romperá el cuello a la altura de la cabeza, pero sin separar la cabeza por completo. 5:9 Rociará un poco de la sangre de la ofrenda por el pecado a un lado del altar, y el resto de la sangre se exprimirá al pie del altar. Es una ofrenda por el pecado. 5:10 Ofrecerá la segunda ave como holocausto, conforme al reglamento. Así el sacerdote hará expiación por el pecado que cometió, y la persona será perdonada.
Aliá 7 · Levítico 5:11–6:7
5:11 “‘Pero si no tiene recursos para las dos tórtolas o los dos pichones, entonces traerá como ofrenda por su pecado la décima parte de un efa de harina fina como ofrenda por el pecado. No le pondrá aceite ni incienso, porque es una ofrenda por el pecado. 5:12 La llevará al sacerdote, y el sacerdote tomará un puñado de la harina como porción memorial, y la quemará en el altar, sobre las ofrendas a Yehová hechas por fuego. Es una ofrenda por el pecado. 5:13 Así el sacerdote hará expiación por el pecado que esa persona haya cometido en cualquiera de estas cosas, y será perdonada. El resto de la harina será para el sacerdote, como en la ofrenda de cereal’”. 5:14 Yehová le habló a Moisés y le dijo: 5:15 “Si alguien comete una falta y peca por error en contra de las cosas sagradas de Yehová, traerá a Yehová su ofrenda por la culpa: un carnero sin defecto del rebaño, tasado en siclos de plata según la medida del santuario, como ofrenda por la culpa. 5:16 Deberá restituir lo que haya defraudado de las cosas sagradas, le añadirá una quinta parte y se lo dará al sacerdote. El sacerdote hará expiación por él con el carnero de la ofrenda por la culpa, y será perdonado. 5:17 “Si alguien peca haciendo algo que Yehová ha prohibido, aunque no lo sepa, es culpable y cargará con su culpa. 5:18 Llevará al sacerdote un carnero sin defecto del rebaño, tasado según tu valoración, como ofrenda por la culpa. El sacerdote hará expiación por el error que esa persona cometió sin saberlo, y será perdonada. 5:19 Es una ofrenda por la culpa, pues verdaderamente resultó culpable ante Yehová”. 6:1 Yehová le habló a Moisés y le dijo: 6:2 “Si alguien peca y comete una falta contra Yehová engañando a su prójimo en cuestión de un depósito, un objeto en custodia o un robo, o si ha extorsionado a su prójimo, 6:3 o si encuentra algo perdido y miente al respecto, y jura en falso por cualquiera de estas cosas en las que suele pecar el ser humano, 6:4 si ha pecado y es culpable, deberá devolver lo que robó, o lo que obtuvo por extorsión, o el depósito que se le confió, o la cosa perdida que encontró, 6:5 o cualquier cosa sobre la cual haya jurado en falso. La restituirá por completo y le añadirá una quinta parte. Se lo devolverá al dueño el mismo día que presente su ofrenda por la culpa. 6:6 Y como su ofrenda por la culpa a Yehová, le llevará al sacerdote un carnero sin defecto del rebaño, tasado según tu valoración. 6:7 El sacerdote hará expiación por él delante de Yehová, y será perdonado por cualquier cosa que haya hecho y que lo haya hecho culpable”.
✦ Haftará (Profetas)
43:21 Este es el pueblo que formé para mí, para que proclame mi alabanza. 43:22 “Pero tú, Jacob, no me has invocado; al contrario, te has cansado de mí, Israel. 43:23 No me trajiste ovejas para tus holocaustos ni me honraste con tus sacrificios. Yo no te agobié pidiéndote ofrendas ni te cansé pidiéndote incienso. 43:24 No gastaste dinero para comprarme caña aromática, ni me saciaste con la grasa de tus sacrificios. ¡Más bien tú me agobiaste con tus pecados y me cansaste con tus maldades! 43:25 “Yo soy quien borra tus rebeliones por amor a mí mismo, y no me acordaré más de tus pecados. 43:26 Hazme recordar, presentemos nuestro caso; habla tú para demostrar que tienes razón. 43:27 Tu primer antepasado pecó, y tus jefes se rebelaron contra mí. 43:28 Por eso humillé a los jefes del santuario, entregué a Jacob a la destrucción y expuse a Israel al desprecio”. 44:1 “Pero escucha ahora, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo elegí. 44:2 Así dice Yehová, el que te hizo, el que te formó en el vientre y quien te ayuda: “No tengas miedo, Jacob, siervo mío, Jesurún, a quien yo elegí. 44:3 Porque derramaré agua sobre el suelo sediento y arroyos sobre la tierra seca. Derramaré mi Espíritu sobre tu descendencia y mi bendición sobre tus hijos. 44:4 Brotarán entre la hierba como sauces junto a las corrientes de agua. 44:5 Uno dirá: ‘Yo soy de Yehová’; otro se llamará con el nombre de Jacob; otro escribirá en su mano: ‘Propiedad de Yehová’, y adoptará el nombre de Israel””. 44:6 Así dice Yehová, Rey de Israel, su Redentor, Yehová de los Ejércitos: “Yo soy el primero y yo soy el último; fuera de mí no hay Dios. 44:7 ¿Quién es como yo? ¡Que lo proclame! ¡Que lo declare y lo ponga en orden ante mí! ¿Quién anunció lo que venía desde que establecí al pueblo antiguo? ¡Que nos anuncien lo que está por venir! 44:8 No tiemblen ni tengan miedo. ¿No se lo anuncié y declaré desde hace mucho? Ustedes son mis testigos. ¿Hay algún Dios fuera de mí? ¡No, no hay otra Roca! No conozco ninguna”. 44:9 Los que fabrican ídolos no valen nada; sus obras más queridas no sirven para nada. Sus propios testigos no ven ni entienden, para su propia vergüenza. 44:10 ¿Quién fabrica un dios o funde una imagen que no le sirve de nada? 44:11 Todos sus devotos quedarán avergonzados; los artesanos no son más que hombres. Que se reúnan todos y se presenten; ¡quedarán aterrados y llenos de vergüenza! 44:12 El herrero toma su herramienta y trabaja entre las brasas; le da forma al ídolo con el martillo, trabajando con la fuerza de su brazo. Le da hambre y pierde las fuerzas; no bebe agua y se desmaya. 44:13 El carpintero toma las medidas con su regla, marca el contorno con tiza, lo labra con sus cepillos y lo delinea con el compás. Le da forma humana, con toda la belleza de un hombre, para que esté en un templo. 44:14 Corta cedros para su uso, o escoge un ciprés o una encina, y deja que crezca fuerte entre los árboles del bosque. Planta un pino y la lluvia lo hace crecer. 44:15 El hombre usa la madera para quemar; toma una parte para calentarse y otra para encender el horno y cocer pan. Pero también usa una parte para hacer un dios y adorarlo; ¡fabrica un ídolo y se arrodilla ante él! 44:16 Quema la mitad de la madera en el fuego; sobre las brasas asca carne, se la come y queda satisfecho. También se calienta y dice: “¡Qué rico! Ya entré en calor mientras veía el fuego”. 44:17 Con el resto hace un dios, su ídolo; se postra ante él, lo adora y le ruega: “Sálvame, porque tú eres mi dios”. 44:18 Esa gente no sabe ni entiende; tienen los ojos cerrados y no pueden ver, y su mente está cerrada y no pueden comprender. 44:19 Nadie se pone a pensar, no tienen el conocimiento ni el entendimiento para decir: “Quemé la mitad en el fuego y cocí pan sobre las brasas; asé carne y me la comí. ¿Voy a hacer con lo que quedó una cosa abominable? ¿Voy a arrodillarme ante un trozo de madera?”. 44:20 Esa gente se alimenta de cenizas; su mente engañada los desvía. No pueden salvarse a sí mismos, ni son capaces de decir: “¿No será una mentira lo que tengo en mi mano derecha?”. 44:21 “Recuerda esto, Jacob; recuérdalo, Israel, porque tú eres mi siervo. Yo te formé, tú eres mi siervo; ¡Israel, no me olvides! 44:22 He borrado tus rebeliones como una nube, y tus pecados como la niebla. Vuelve a mí, porque yo te rescaté”. 44:23 ¡Canten de alegría, cielos, por lo que Yehová ha hecho! ¡Griten de gozo, profundidades de la tierra! ¡Montañas, rompan en cantos de alabanza, junto con el bosque y todos sus árboles! Porque Yehová rescató a Jacob y mostrará su gloria en Israel.
✦ Brit Hadashah (Pacto Renovado)
10:1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. 10:2 De otra manera dejarían de ofrecerse, pues los que rinden este culto, purificados una vez, ya no tendrían conciencia de pecado. 10:3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; 10:4 porque es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. 10:5 Por lo cual, al entrar en el mundo dice: “Sacrificio y ofrenda no quisiste; Pero me preparaste un cuerpo. 10:6 Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron. 10:7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí”. 10:8 Diciendo primero: “Sacrificios y ofrendas y holocaustos y sacrificios por el pecado no quisiste, ni te agradaron” (las cuales cosas se ofrecen según la ley), 10:9 y diciendo luego: “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad”; quita lo primero, para establecer esto último. 10:10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. 10:11 Y ciertamente todo sacerdote está de pie día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; 10:12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la derecha de Dios, 10:13 esperando de ahí en adelante hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; 10:14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. 10:15 Y nos lo atestigua también el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: 10:16 “Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré”, añade: 10:17 “Y nunca más me acordaré de sus pecados y maldades”. 10:18 Pues donde hay perdón de estos, no hay más ofrenda por el pecado.