Levítico 4:25
וְלָקַח הַכֹּהֵן מִדַּם הַֽחַטָּאת בְּאֶצְבָּעוֹ וְנָתַן עַל־קַרְנֹת מִזְבַּח הָעֹלָה וְאֶת־דָּמוֹ יִשְׁפֹּךְ אֶל־יְסוֹד מִזְבַּח הָעֹלָֽה׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְלָקַ֨ח הַכֹּהֵ֜ן מִדַּ֤ם הַֽחַטָּאת֙ בְּאֶצְבָּע֔וֹ וְנָתַ֕ן עַל־קַרְנֹ֖ת מִזְבַּ֣ח הָעֹלָ֑ה וְאֶת־דָּמ֣וֹ יִשְׁפֹּ֔ךְ אֶל־יְס֖וֹד מִזְבַּ֥ח הָעֹלָֽה׃
καὶ ἐπιθήσει ὁ ἱερεὺς ἀπὸ τοῦ αἵματος τοῦ τῆς ἁμαρτίας τῷ δακτύλῳ ἐπὶ τὰ κέρατα τοῦ θυσιαστηρίου τῶν ὁλοκαυτωμάτων, καὶ τὸ πᾶν αἷμα αὐτοῦ ἐκχεεῖ παρὰ τὴν βάσιν τοῦ θυσιαστηρίου τῶν ὁλοκαυτωμάτων.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
tinget sacerdos digitum in sanguine hostiæ pro peccato, tangens cornua altaris holocausti, et reliquum fundens ad basim ejus.
El sacerdote tomará con su dedo un poco de la sangre de la ofrenda y la pondrá en los cuernos del altar del holocausto. El resto de la sangre la derramará al pie del altar del holocausto.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y tomará el sacerdote con su dedo de la sangre de la expiación, y pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramará la sangre al pie del altar del holocausto:
Then the priest is to take some of the blood of the sin offering with his finger, put it on the horns of the altar of burnt offering, and pour out the rest of the blood at the base of the altar.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo describe un procedimiento ritual en dos pasos: el sacerdote toma con su dedo sangre de una ofrenda por el pecado y la aplica sobre los cuernos del altar del holocausto; después vierte el resto de esa misma sangre en la base de dicho altar.
Palabras clave
laKach («tomar», H3947) — perfecto consecutivo qal; junto con la vav narrativa inicial, encadena esta acción como continuación secuencial de un proceso previo. chataT («pecado: ofrenda por pecado», H2403) — sustantivo femenino singular; con el artículo definido, señala una ofrenda específica ya mencionada en el contexto. 'etzba' + sufijo O («dedo... su», H0676 + H9023) — forma constructa con sufijo pronominal, indica que es el dedo del propio sacerdote el instrumento de la acción. karnot («cuerno», H7161) — plural constructo, designa las proyecciones del altar como el punto de aplicación de la sangre. yishPokh («derramar», H8210) — imperfecto qal, contrasta con el perfecto consecutivo anterior: marca la acción final de verter como un movimiento continuo o completado en la secuencia narrativa.
Lo que dice el texto
La frase se organiza mediante dos verbos principales en perfecto consecutivo (laKach, naTan) que forman la columna vertebral de la secuencia: tomar y poner. Ambos llevan sujeto tácito «él» referido a ha-koHen («el sacerdote», H3548), y ambos están encadenados por la vav narrativa que da continuidad al relato de instrucciones rituales. La preposición mi- («de/desde», H9006) antepuesta a Dam («sangre») indica que solo una porción de la sangre —no su totalidad— se usa en el primer paso, aplicada mediante be-'etzba'o («con su dedo»), construcción que precisa el instrumento corporal usado.
El segundo movimiento cambia de verbo y de tiempo: yishPokh está en imperfecto, no en perfecto consecutivo como los dos anteriores, lo que en la gramática hebrea puede señalar una acción distinta en su matiz aspectual dentro de la secuencia, aunque las traducciones al español no reflejan esta variación morfológica. El objeto de este segundo verbo, dammo («su sangre»), lleva el marcador de objeto directo 'et y el sufijo posesivo -o, retomando explícitamente «su sangre» —la del animal de la ofrenda— para diferenciarla de la porción ya usada en los cuernos del altar. La repetición de mizbach ha-'olah («altar del holocausto») al final de cada cláusula (cuernos... base) enmarca ambos destinos de la sangre en relación con el mismo altar, mencionado dos veces en construcción constructa con ha-'olah.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce el segundo verbo como ἐκχεεῖ (futuro), mientras que el hebreo usa yishPokh en imperfecto; ambas formas pueden expresar acción venidera, pero la LXX explicita "todo el resto de la sangre" (τὸ πᾶν αἷμα αὐτοῦ) donde el hebreo simplemente dice dammo («su sangre»), sin el cuantificador «todo». La Vulgata usa reliquum («el resto»), coincidiendo en este matiz con la LXX pero no con el texto hebreo literal, que no especifica «resto» sino que retoma el sustantivo con sufijo posesivo.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.