Devocional mesiánico

Terumá

תְּרוּמָה

Shabat · 13 de febrero de 2027

Torá: Éxodo 25:1–27:19 · Haftará: 1 Reyes 5:12–6:13 · Brit Hadashah: 2 Corintios 9:1-15; Hebreos 9:1-11

Escucha la porción

Aliá 1

La porción esta semana

Resumen de la porción

Yehová le ordena a Moisés recibir de los israelitas una ofrenda voluntaria —oro, plata, maderas, telas teñidas— para construir un santuario. La porción detalla las medidas y materiales del arca del pacto con su propiciatorio y querubines, la mesa del pan de la presencia, el candelabro de oro, las cortinas y tablas del tabernáculo, el velo que separa el Lugar Santo del Lugar Santísimo, y el altar de bronce con el patio exterior. Todo se construye «exactamente igual al modelo» mostrado en el monte.

El hilo de la parashá

El verbo que sostiene toda la parashá no es «edificar» sino «habitar»: «que me construyan un santuario, para que yo viva en medio de ellos» (Éxodo 25:8). Dios no pide primero un edificio; pide una ofrenda que salga «de todo corazón» (Éxodo 25:2). La estructura material —oro puro, madera de acacia incorruptible, telas de azul, púrpura y escarlata— no es decoración sino lenguaje: cada objeto comunica algo sobre cómo un Dios santo puede morar entre un pueblo que no lo es. El arca lleva las tablas del pacto bajo un propiciatorio custodiado por querubines que miran hacia abajo, hacia el lugar donde Dios promete encontrarse con Moisés (Éxodo 25:22). La cercanía divina tiene un costo de precisión: «Asegúrate de hacerlo todo exactamente como se te mostró en la montaña» (Éxodo 25:40). No hay improvisación en la morada de Dios.

La haftará

Salomón traslada este mismo principio del desierto a la tierra prometida: un pueblo entero se moviliza —treinta mil trabajadores, ochenta mil canteros— para construir un templo permanente donde antes hubo una tienda portátil. Pero el corazón de la haftará no está en las dimensiones de cedro y piedra, sino en la palabra que Yehová le dirige a Salomón: la morada de Dios no depende del edificio sino de la obediencia: «Viviré entre los israelitas y nunca abandonaré a mi pueblo Israel» (1 Reyes 6:13). El tabernáculo y el templo son la misma promesa en dos materiales distintos.

El Mesías en la porción

Hebreos describe el tabernáculo de Terumá pieza por pieza —el candelabro, la mesa, el velo, el arca con el propiciatorio y los querubines (Hebreos 9:2-5)— para mostrar su límite: solo el sumo sacerdote entraba al Lugar Santísimo, y eso «una vez al año, no sin sangre» (Hebreos 9:7). El Espíritu Santo señalaba con ese velo que «el camino hacia el Lugar Santísimo no fue revelado todavía» (Hebreos 9:8). Toda la arquitectura de oro y acacia de esta parashá era, en palabras de Hebreos, «un símbolo para el tiempo presente» (Hebreos 9:9), incapaz de perfeccionar la conciencia. El Mesías entra «como sumo sacerdote de los bienes venideros, a través del mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos» (Hebreos 9:11): lo que el velo bordado con querubines ocultaba, él lo abre.

Para la semana

La ofrenda de Terumá era «de cualquier persona que la dé de todo corazón» (Éxodo 25:2), no por obligación ni cálculo. Esta semana, examina una decisión concreta de generosidad —tiempo, recursos, atención— y ofrécela sin regatear, recordando que Dios «ama al que da con alegría» (2 Corintios 9:7).

Reflexión devocional mesiánica generada con IA sobre los textos de la porción, revisable contra las lecturas citadas.

Torácada número de versículo abre su interlineal hebreo

Aliá 1 · Éxodo 25:1-16

25:1 Yehová le habló a Moisés y le dijo: 25:2 “Diles a los israelitas que me traigan una ofrenda. Recibirán mi ofrenda de cualquier persona que la dé de todo corazón. 25:3 Esta es la ofrenda que recibirán de ellos: oro, plata, bronce, 25:4 hilo azul, púrpura, escarlata, lino fino, pelo de cabra, 25:5 pieles de carnero teñidas de rojo, cueros finos, madera de acacia, 25:6 aceite para las lámparas, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático, 25:7 y piedras de ónice y otras piedras preciosas para engastarlas en el efod y en el pectoral. 25:8 Que me construyan un santuario, para que yo viva en medio de ellos. 25:9 Deberán construir el santuario y todos sus muebles exactamente igual al modelo que te voy a mostrar. 25:10 “Harán un arca de madera de acacia. Su largo será de un metro con quince centímetros, y su ancho y su alto serán de casi setenta centímetros. 25:11 La recubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y le pondrás una moldura de oro alrededor. 25:12 Harás cuatro argollas de oro y se las pondrás en las cuatro patas: dos argollas en un lado y dos argollas en el otro lado. 25:13 Harás unas varas de madera de acacia y las recubrirás de oro. 25:14 Meterás las varas por las argollas a los lados del arca, para que puedan cargarla. 25:15 Las varas se dejarán puestas en las argollas del arca; no se las quitarán. 25:16 Adentro del arca pondrás las tablas del pacto que yo te daré.

Aliá 2 · Éxodo 25:17-40

25:17 Harás una tapa de oro puro que servirá de propiciatorio. Su largo será de un metro con quince centímetros y su ancho de casi setenta centímetros. 25:18 Harás dos querubines de oro trabajado a martillo y los pondrás en los dos extremos del propiciatorio. 25:19 Haz un querubín en un extremo y el otro querubín en el otro extremo. Los querubines y el propiciatorio formarán una sola pieza. 25:20 Los querubines tendrán las alas extendidas hacia arriba, cubriendo el propiciatorio con ellas. Estarán uno frente al otro, mirando hacia el propiciatorio. 25:21 Pondrás el propiciatorio como tapa encima del arca, y adentro del arca pondrás las tablas del pacto que yo te daré. 25:22 Allí me reuniré contigo, y desde encima del propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del pacto, te daré todas mis órdenes para los israelitas. 25:23 “Harás también una mesa de madera de acacia. Su largo será de casi un metro, su ancho de cuarenta y cinco centímetros, y su alto de casi setenta centímetros. 25:24 La recubrirás de oro puro y le pondrás una moldura de oro alrededor. 25:25 Le harás un borde a su alrededor del ancho de una mano, y le pondrás una moldura de oro a todo el borde. 25:26 Le harás cuatro argollas de oro y se las pondrás en las cuatro esquinas, junto a las cuatro patas. 25:27 Las argollas deberán estar cerca del borde, para pasar por ellas las varas y así poder cargar la mesa. 25:28 Harás las varas de madera de acacia y las recubrirás de oro, para que la mesa pueda ser transportada. 25:29 También harás de oro puro sus platos, sus cucharas, sus jarras y sus tazones para derramar las ofrendas de vino. 25:30 Y sobre la mesa pondrás siempre delante de mí el pan de la presencia. 25:31 “Harás un candelabro de oro puro. El candelabro y su base deberán ser trabajados a martillo. Su tronco, sus brazos, sus copas, sus botones y sus flores formarán una sola pieza. 25:32 De los lados del candelabro saldrán seis brazos: tres brazos de un lado y tres brazos del otro lado. 25:33 Cada uno de los seis brazos que salen del candelabro tendrá tres copas en forma de flor de almendro, con su botón y su flor. 25:34 El tronco del candelabro tendrá cuatro copas en forma de flor de almendro, con sus botones y sus flores: 25:35 un botón debajo del primer par de brazos, un botón debajo del segundo par de brazos, y un botón debajo del tercer par de brazos; todos formando una sola pieza con el candelabro. 25:36 Los botones y los brazos formarán una sola pieza con el candelabro, y todo será hecho de oro puro, trabajado a martillo. 25:37 Harás siete lámparas para el candelabro y las acomodarás de tal manera que alumbren hacia el frente. 25:38 Sus tijeras para las mechas y sus platillos también serán de oro puro. 25:39 Para hacer el candelabro y todos sus accesorios se usarán unos treinta y cuatro kilos de oro puro. 25:40 Asegúrate de hacerlo todo exactamente como se te mostró en la montaña.

Aliá 3 · Éxodo 26:1-14

26:1 “Construirás el santuario con diez cortinas de lino fino torcido, de color azul, púrpura y escarlata. Un artesano experto deberá bordarles figuras de querubines. 26:2 Todas las cortinas medirán lo mismo: trece metros de largo por casi dos metros de ancho. 26:3 Vas a coser cinco de estas cortinas juntas, y harás lo mismo con las otras cinco. 26:4 Harás unos ojales de hilo azul en la orilla de la cortina que queda al extremo del primer conjunto, y harás lo mismo en la orilla de la cortina que queda al extremo del segundo conjunto. 26:5 Harás cincuenta ojales en la primera cortina, y cincuenta ojales en la orilla de la otra cortina, de modo que los ojales queden frente a frente. 26:6 Luego harás cincuenta ganchos de oro para unir las dos cortinas y que el santuario forme una sola pieza. 26:7 “Harás once cortinas de pelo de cabra para formar una carpa que cubra el santuario. 26:8 Todas las once cortinas medirán lo mismo: catorce metros de largo por casi dos metros de ancho. 26:9 Vas a unir cinco de estas cortinas por un lado, y las otras seis por el otro, doblando la sexta cortina hacia el frente de la carpa. 26:10 Harás cincuenta ojales en la orilla de la cortina que cierra el primer conjunto, y otros cincuenta ojales en la orilla de la cortina que cierra el segundo conjunto. 26:11 Luego harás cincuenta ganchos de bronce y los meterás en los ojales para unir la carpa y que forme una sola pieza. 26:12 La parte de la cortina que sobre, es decir, la mitad que cuelga, caerá por la parte de atrás del santuario. 26:13 Y los cuarenta y cinco centímetros que sobren de largo a cada lado de las cortinas colgarán para proteger los costados del santuario. 26:14 Harás una cubierta para la carpa de pieles de carnero teñidas de rojo, y otra cubierta de cueros finos para ponerla por encima.

Aliá 4 · Éxodo 26:15-30

26:15 “Harás tablas de madera de acacia para formar las paredes del santuario. 26:16 Cada tabla medirá cuatro metros y medio de largo, por setenta centímetros de ancho. 26:17 Cada tabla tendrá dos espigas paralelas para que encajen unas con otras. Así harás todas las tablas del santuario. 26:18 Harás veinte tablas para el lado sur del santuario, 26:19 y harás cuarenta bases de plata para ponerlas debajo de las veinte tablas: dos bases debajo de cada tabla para que encajen sus dos espigas. 26:20 Para el lado norte del santuario harás otras veinte tablas, 26:21 con sus cuarenta bases de plata: dos bases debajo de cada tabla. 26:22 Para la parte de atrás del santuario, que da al oeste, harás seis tablas. 26:23 Además, harás dos tablas para las esquinas traseras del santuario. 26:24 Estas tablas de las esquinas estarán unidas por abajo y también por arriba, hasta la primera argolla. Así se harán las tablas para las dos esquinas. 26:25 En total serán ocho tablas con sus dieciséis bases de plata: dos bases debajo de cada tabla. 26:26 “Harás unos travesaños de madera de acacia: cinco para las tablas de un lado del santuario, 26:27 cinco para las tablas del otro lado, y cinco para las tablas de la parte trasera, del lado oeste. 26:28 El travesaño del medio pasará por el centro de las tablas, de un extremo al otro. 26:29 Recubrirás de oro las tablas, y harás argollas de oro por donde pasarán los travesaños. También recubrirás de oro los travesaños. 26:30 Armarás el santuario exactamente como se te mostró en la montaña.

Aliá 5 · Éxodo 26:31-37

26:31 “Harás un velo de lino fino torcido, de color azul, púrpura y escarlata, y un artesano experto le bordará querubines. 26:32 Lo colgarás de unos ganchos de oro sobre cuatro postes de madera de acacia recubiertos de oro, que estarán apoyados sobre cuatro bases de plata. 26:33 Colgarás el velo debajo de los ganchos, y allí, detrás del velo, pondrás el arca del pacto. Este velo servirá para separar el Lugar Santo del Lugar Santísimo. 26:34 Pondrás el propiciatorio sobre el arca del pacto en el Lugar Santísimo. 26:35 Afuera del velo pondrás la mesa, y el candelabro lo pondrás frente a la mesa. El candelabro irá en el lado sur del santuario, y la mesa en el lado norte. 26:36 “Harás una cortina para la entrada de la carpa. Será de lino fino torcido, de color azul, púrpura y escarlata, y estará finamente bordada. 26:37 Para colgar esta cortina harás cinco postes de acacia recubiertos de oro. Sus ganchos serán de oro, y fundirás para ellos cinco bases de bronce.

Aliá 6 · Éxodo 27:1-8

27:1 “Harás un altar de madera de acacia, que sea cuadrado. Medirá dos metros y medio de largo por dos metros y medio de ancho, y tendrá un metro y medio de alto. 27:2 Le harás un cuerno en cada una de sus cuatro esquinas, de manera que los cuernos formen una sola pieza con el altar, y lo recubrirás todo de bronce. 27:3 Harás de bronce todos sus utensilios: los recipientes para las cenizas, las palas, los tazones, los tenedores y los braseros. 27:4 Le harás una rejilla de bronce en forma de red, y le pondrás cuatro argollas de bronce en las cuatro esquinas. 27:5 Colocarás la rejilla por debajo del borde del altar, de manera que llegue hasta la mitad del altar. 27:6 Harás unas varas de madera de acacia y las recubrirás de bronce. 27:7 Estas varas se meterán por las argollas a los dos lados del altar para poder transportarlo. 27:8 El altar será hueco y estará hecho de tablas, tal como se te mostró en la montaña.

Aliá 7 · Éxodo 27:9-19

27:9 “Harás un patio alrededor del santuario. El lado sur del patio medirá cuarenta y cinco metros de largo, y tendrá cortinas de lino fino torcido. 27:10 Tendrá veinte postes apoyados sobre veinte bases de bronce; pero los ganchos y las uniones de los postes serán de plata. 27:11 El lado norte también medirá cuarenta y cinco metros de largo, con cortinas colgadas de veinte postes sobre veinte bases de bronce. Los ganchos y las uniones de los postes serán de plata. 27:12 El lado oeste del patio medirá veintidós metros y medio de ancho, y tendrá cortinas colgadas de diez postes sobre diez bases. 27:13 El lado este del patio, por donde sale el sol, también medirá veintidós metros y medio de ancho. 27:14 A un lado de la entrada habrá cortinas a lo largo de casi siete metros, colgadas de tres postes sobre tres bases. 27:15 Al otro lado también habrá cortinas a lo largo de casi siete metros, colgadas de tres postes sobre tres bases. 27:16 La entrada del patio tendrá una cortina de nueve metros de largo, hecha de lino fino torcido, de color azul, púrpura y escarlata, finamente bordada. Estará colgada de cuatro postes sobre cuatro bases. 27:17 Todos los postes alrededor del patio estarán unidos con barras de plata; sus ganchos serán de plata y sus bases de bronce. 27:18 El patio medirá cuarenta y cinco metros de largo por veintidós y medio de ancho. Las cortinas de lino fino medirán poco más de dos metros de alto, y las bases serán de bronce. 27:19 Todos los utensilios para el servicio del santuario, así como las estacas del santuario y las estacas del patio, serán de bronce.

Haftará (Profetas)

5:12 Yehová le dio sabiduría a Salomón, tal como se lo había prometido. Entre Hiram y Salomón hubo paz y ambos firmaron un tratado. 5:13 El rey Salomón reclutó a treinta mil trabajadores de todo Israel. 5:14 Los enviaba al Líbano en grupos de diez mil por mes; pasaban un mes en el Líbano y dos meses en su casa. Adoniram estaba a cargo de este grupo de trabajadores. 5:15 Salomón también tenía a setenta mil hombres transportando materiales y a ochenta mil cortadores de piedra en la región montañosa. 5:16 Además de estos, había tres mil trescientos capataces que dirigían a los trabajadores y supervisaban la obra. 5:17 Por orden del rey, extrajeron grandes bloques de piedra de la mejor calidad para poner los cimientos del templo con piedras talladas. 5:18 Los constructores de Salomón, los de Hiram y los hombres de Biblos tallaron las piedras y prepararon la madera y el material para construir el templo. 6:1 Cuatrocientos ochenta años después de que los israelitas salieron de Egipto, en el cuarto año de su reinado sobre Israel y en el mes de ziv (que es el segundo mes del año), Salomón comenzó a construir el templo de Yehová. 6:2 El templo que el rey Salomón construyó para Yehová medía veintisiete metros de largo, nueve de ancho y trece y medio de alto. 6:3 El vestíbulo que estaba frente a la nave central del templo medía nueve metros de largo, lo mismo que el ancho del templo, y cuatro metros y medio de fondo. 6:4 Al templo le hizo ventanas con rejillas fijas. 6:5 Contra las paredes exteriores de la nave central y del santuario interior, Salomón construyó una estructura de varios pisos con habitaciones laterales todo alrededor. 6:6 El piso inferior medía dos metros con veinte de ancho, el piso intermedio dos metros con setenta, y el tercer piso tres metros con diez. En la parte exterior de la pared del templo se hicieron salientes para que las vigas de los pisos no se empotraran en las paredes del templo. 6:7 Para la construcción del templo se usaron bloques de piedra ya tallados desde la cantera; por eso, mientras se construía, no se escuchó el ruido de martillos, hachas ni de ninguna otra herramienta de hierro. 6:8 La entrada al piso inferior estaba en el lado sur del templo. Una escalera de caracol llevaba al piso intermedio, y otra al tercer piso. 6:9 Así Salomón terminó de construir el templo y lo techó con vigas y tablas de cedro. 6:10 Las habitaciones laterales que construyó alrededor del templo tenían dos metros con veinte de alto y estaban unidas al edificio principal con vigas de cedro. 6:11 Entonces Yehová le dijo a Salomón: 6:12 “En cuanto a este templo que me estás construyendo: si sigues mis leyes, obedeces mis decretos y cumples todos mis mandamientos, yo cumpliré por medio de ti la promesa que le hice a tu padre David. 6:13 Viviré entre los israelitas y nunca abandonaré a mi pueblo Israel”.

Brit Hadashah (Pacto Renovado)

9:1 En realidad, no es necesario que les escriba acerca de esta ayuda para los santos, 9:2 pues conozco su buena disposición. Hasta me he sentido orgulloso de ustedes ante los macedonios, diciéndoles que Acaya ha estado preparada desde el año pasado. El entusiasmo de ustedes ha motivado a la mayoría de ellos. 9:3 Sin embargo, les envío a los hermanos para que nuestro orgullo por ustedes en este asunto no resulte en vano, y para que estén realmente preparados, tal como les dije. 9:4 No sea que algunos macedonios vayan conmigo y los encuentren sin preparación. En ese caso, nosotros, por no decir ustedes, nos sentiríamos avergonzados de haber estado tan seguros. 9:5 Por eso pensé que era necesario rogar a estos hermanos que se adelantaran a visitarlos y a organizar el donativo que ustedes habían prometido. Así estará listo como una ofrenda generosa, y no como algo dado de mala gana. 9:6 Recuerden esto: El que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra con abundancia, con abundancia cosechará. 9:7 Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría. 9:8 Y Dios puede proveerles de toda gracia en abundancia, para que, teniendo siempre todo lo necesario, ustedes puedan abundar en toda buena obra. 9:9 Como está escrito: “Repartió a manos llenas, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre”. 9:10 El que le provee semilla al sembrador y pan para comer, también les proveerá a ustedes y multiplicará su semilla, y hará que crezcan los frutos de su justicia. 9:11 Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios. 9:12 Porque este servicio que ustedes realizan no solo suple las necesidades de los santos, sino que también produce una gran cantidad de acciones de gracias a Dios. 9:13 Al ver la prueba de su servicio, ellos alabarán a Dios por la obediencia con la que ustedes acompañan su confesión del evangelio de Cristo, y por la generosidad con la que comparten con ellos y con todos. 9:14 Además, en las oraciones que hacen por ustedes, les demostrarán el gran cariño que les tienen, debido a la inmensa gracia que Dios ha derramado sobre ustedes. 9:15 ¡Gracias a Dios por su don tan maravilloso que no se puede expresar con palabras!

9:1 Ciertamente, incluso el primer pacto tenía ordenanzas de culto divino y un santuario terrenal. 9:2 Se preparó un tabernáculo. En la primera parte estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición, que se llama el Lugar Santo. 9:3 Después del segundo velo estaba el tabernáculo que se llama el Lugar Santísimo, 9:4 que tenía un incensario de oro y el arca del pacto recubierta de oro por todos lados, en la que había una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto; 9:5 y encima querubines de gloria que cubrían el propiciatorio, de lo cual no podemos hablar ahora en detalle. 9:6 Así preparadas estas cosas, los sacerdotes entraban continuamente en el primer tabernáculo, cumpliendo los servicios del culto, 9:7 pero en el segundo sólo entraba el sumo sacerdote, una vez al año, no sin sangre, la cual ofrecía por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo. 9:8 El Espíritu Santo está indicando con esto, que el camino hacia el Lugar Santísimo no fue revelado todavía mientras el primer tabernáculo estaba en pie. 9:9 Esto es un símbolo para el tiempo presente, según el cual se ofrecen dones y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que rinde culto, 9:10 ya que consisten sólo de comidas y bebidas, de diversos lavamientos y ordenanzas carnales, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas. 9:11 Pero Cristo, habiendo venido como sumo sacerdote de los bienes venideros, a través del mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,