Éxodo 26:8
אֹרֶךְ׀ הַיְרִיעָה הָֽאַחַת שְׁלֹשִׁים בָּֽאַמָּה וְרֹחַב אַרְבַּע בָּאַמָּה הַיְרִיעָה הָאֶחָת מִדָּה אַחַת לְעַשְׁתֵּי עֶשְׂרֵה יְרִיעֹֽת׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
אֹ֣רֶךְ׀ הַיְרִיעָ֣ה הָֽאַחַ֗ת שְׁלֹשִׁים֙ בָּֽאַמָּ֔ה וְרֹ֙חַב֙ אַרְבַּ֣ע בָּאַמָּ֔ה הַיְרִיעָ֖ה הָאֶחָ֑ת מִדָּ֣ה אַחַ֔ת לְעַשְׁתֵּ֥י עֶשְׂרֵ֖ה יְרִיעֹֽת׃
τὸ μῆκος τῆς δέρρεως τῆς μιᾶς τριάκοντα πήχεων, καὶ τεσσάρων πήχεων τὸ εὖρος τῆς δέ τῆς μιᾶς. τὸ αὐτὸ μέτρον ἔσται ταῖς ἕνδεκα δέρρεσι.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Longitudo sagi unius habebit triginta cubitos, et latitudo, quatuor: æqua erit mensura sagorum omnium.
Todas las once cortinas medirán lo mismo: catorce metros de largo por casi dos metros de ancho.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
La longitud de la una cortina será de treinta codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: una medida tendrán las once cortinas.
Each of the eleven curtains is to be the same size — thirty cubits long and four cubits wide.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo especifica las dimensiones que debe tener cada una de las once cortinas de pelo de cabra que forman parte de la cubierta del tabernáculo: treinta codos de longitud y cuatro codos de anchura, indicando que todas comparten la misma medida.
Palabras clave
'O.rekh («longitud», H0753) — sustantivo en estado constructo, forma que introduce la relación «longitud de…» con la palabra siguiente. y.ri.'Ah («cortina», H3407) — sustantivo femenino singular, repetido tres veces en el versículo (líneas 3, 15, 23) en singular y luego en plural, marcando el paso de la unidad a la totalidad de piezas. 'a.Mah («codo», H0520A) — sustantivo femenino singular usado como unidad de medida, repetido para longitud y anchura sin cambiar de forma. mi.Dah («medida», H4060A) — sustantivo femenino singular que introduce la cláusula final generalizadora sobre la uniformidad de las cortinas. 'ash.Tei 'es.Reh («once», H6249 + H6240) — construcción numeral compuesta en estado constructo ('ash.Tei) que rige el sustantivo yeri'ot («cortinas») en plural.
Lo que dice el texto
La frase se organiza en dos mitades paralelas que describen primero la longitud y después la anchura de «la cortina, la una» (ha.yri'Ah ha.'aChat), una construcción con doble artículo que en hebreo funciona como aposición enfática: «la cortina, esa única [cortina]», es decir, cada cortina individual tomada como ejemplo del conjunto. La longitud se expresa como «treinta, en el codo» (sheloShim ba.'aMah), donde la preposición ba con artículo indica la unidad de medida en la que se cuenta el numeral. La misma estructura se repite para la anchura con el numeral «cuatro» ('arBa'), que en hebreo no lleva marca de género femenino explícita como los demás numerales del pasaje, ya que los numerales del 3 al 10 en hebreo bíblico muestran polaridad de género respecto al sustantivo contado.
La cláusula final, midDah 'aChat le-'ashTei 'esReh yeri'Ot («una medida para las once cortinas»), usa el sustantivo midDah («medida») en singular con el numeral «una» para expresar uniformidad: todas las piezas comparten idéntica medida. El numeral compuesto «once» ('ashTei 'esReh) rige el sustantivo yeri'ot en plural, marcando que la generalización se aplica a la totalidad de las cortinas mencionadas en el capítulo, no solo a la que se describió en singular en la primera parte del versículo.
Divergencias entre versiones
La Vulgata traduce yeri'Ah como «sagum» (prenda o tela), término distinto del «cortina» que usan las traducciones en español, aunque ambas remiten al mismo objeto textil. La LXX traduce el mismo término como δέρρις («piel», «cuero» o «tela gruesa»), lo que se aparta semánticamente de «cortina»/yeri'Ah, sugiriendo un material distinto al que evoca el hebreo. Las traducciones modernas como SBLIBRE convierten las medidas en unidades métricas (catorce metros, casi dos metros), una equivalencia que no está en el texto hebreo, el cual únicamente emplea la unidad 'aMah («codo») sin conversión.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.