Deuteronomio

Deuteronomio 34

1 Moisés subió desde las llanuras de Moab hasta el monte Nebo, a la cima del Pisga, que está frente a Jericó. Yehová le mostró toda la tierra de Galaad hasta Dan, 2 y todo Neftalí, y la tierra de Efraín y Manasés, y toda la tierra de Judá, hasta el Mar Occidental, 3 y el sur, y la llanura del valle de Jericó, la ciudad de las palmeras, hasta Zoar. 4 Yehová le dijo: “Esta es la tierra que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: ‘La daré a tu descendencia’. He hecho que la veas con tus ojos, pero no pasarás por allí”. 5 Así murió Moisés, siervo de Yehová, en la tierra de Moab, según la palabra de Yehová. 6 Lo enterró en el valle de la tierra de Moab, frente a Bet Peor, pero nadie sabe dónde está su tumba hasta el día de hoy. 7 Moisés tenía ciento veinte años cuando murió. Su vista no se había nublado, ni había perdido su vigor. 8 Los hijos de Israel lloraron a Moisés en las llanuras de Moab durante treinta días, hasta que terminaron los días de llanto y luto por Moisés. 9 Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él. Los hijos de Israel lo escucharon e hicieron lo que Yehová le había ordenado a Moisés. 10 Desde entonces no ha surgido en Israel un profeta como Moisés, a quien Yehová conoció cara a cara, 11 en todas las señales y prodigios que Yehová le envió a hacer en la tierra de Egipto, al faraón, a todos sus siervos, y a toda su tierra, 12 y en toda la mano poderosa, y en todos los hechos asombrosos, que Moisés hizo a la vista de todo Israel.

Qué dice el texto

## Resumen El capítulo narra la subida de Moisés al monte Nebo, la visión panorámica de la tierra prometida que Yehová le concede, su muerte en Moab por disposición divina, su sepultura en lugar desconocido, el duelo israelita, la sucesión de Josué y un epílogo que declara única la relación profética de Moisés con Yehová. ## Palabras clave *panim 'el panim* — «rostro a rostro» (H6440H): la repetición del sustantivo «rostro» en construcción de reciprocidad describe el modo de conocimiento entre Yehová y Moisés en v.10, sin verbo de visión sino de trato directo. *yada'* («conocer», H3045): verbo qal perfecto en v.10, indica una acción completada; el texto dice que Yehová lo «conoció», no que lo «vio» o «amó», verbo de relación cognitiva/relacional. *qam* («levantarse», H6965B): perfecto en v.10 con negación previa (*lo' qam*, «no se levantó»), formula la ausencia de sucesor profético hasta el momento de composición del texto («todavía», *'od*, H5750). *sakhah* / *lo' khahatah* («oscurecerse», H3543A): perfecto negado en v.7, describe físicamente la vista de Moisés al morir; la gramática (negación + perfecto) enfatiza la plenitud de facultades pese a la edad declarada. *samakh* («apoyar», H5564): perfecto en v.9, verbo que rige la imposición de manos de Moisés sobre Josué, acción causal («porque apoyó») que precede y explica el estado de Josué («lleno de espíritu de sabiduría»). ## Lo que dice el texto La secuencia narrativa se sostiene mediante la cadena de formas *vav*-narrativas (*va-ya'al*, *va-yar'ehu*, *va-yomer*, *va-yamot*, *va-yikbor*, *va-yivku*), que en hebreo bíblico marcan sucesión temporal estricta: subida, visión, palabra divina, muerte, sepultura, llanto. Esta cadena termina en el v.8 y da paso, en los vv.9-12, a un registro distinto: formas de estado y evaluación (*male'* «lleno», adjetivo; *lo' qam* «no se levantó», perfecto negado), que constituyen un cierre reflexivo fuera de la línea narrativa principal, como conclusión evaluativa del personaje. El v.4 contiene el discurso directo de Yehová introducido por *le'mor* (infinitivo constructo de H0559, «decir»), que enmarca la promesa jurada (*nishba'ti*, nifal perfecto, H7650) a los tres patriarcas y culmina en la prohibición expresada con *lo' ta'avor* (imperfecto negado, «no pasarás»), verbo en tiempo no completado que proyecta la restricción hacia el futuro inmediato de Moisés. El v.6 usa la construcción *va-yikbor 'oto* («y lo enterró», con sufijo pronominal de tercera persona) sin sujeto explícito distinto de Yehová mencionado en el versículo anterior, dejando la sepultura gramaticalmente atribuida a la misma entidad divina que había hablado en el v.4, dato que la gramática hebrea no resuelve con un nombre propio nuevo como sujeto. ## Divergencias entre versiones En el v.1, el hebreo enumera *ha-Gil'ad* («Galaad», H1568G) como objeto directo separado tras «toda la tierra», mientras la LXX (Swete) lo integra directamente como «toda la tierra de Galaad», sin marcar la misma separación sintáctica que el hebreo mediante el segundo *'et*. En el v.7, el hebreo dice *lo' nas lechoh* («no huyó su vigor/frescor»), verbo *nas* («huir», H5127) aplicado metafóricamente; la Vulgata traduce «nec dentes illius moti sunt» («ni se movieron sus dientes»), una lectura léxica distinta de la imagen hebrea de «vigor» que no aparece en el TAHOT ni en la LXX, que sigue más de cerca el sentido de vitalidad no deteriorada (οὐδὲ ἐφθάρησαν, «ni se corrompieron»).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.