Éxodo 21:25

כְּוִיָּה תַּחַת כְּוִיָּה פֶּצַע תַּחַת פָּצַע חַבּוּרָה תַּחַת חַבּוּרָֽה׃ ס

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

כְּוִיָּה֙ תַּ֣חַת כְּוִיָּ֔ה פֶּ֖צַע תַּ֣חַת פָּ֑צַע חַבּוּרָ֕ה תַּ֖חַת חַבּוּרָֽה׃ ס

Griego (Septuaginta)

κατάκαυμα ἀντὶ κατακαύματος, τραῦμα ἀντὶ τραύματος, μώλωπα ἀντὶ μώλωπος.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

adustionem pro adustione, vulnus pro vulnere, livorem pro livore.

Español

quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.

Inglés

burn for burn, wound for wound, and stripe for stripe.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo enuncia tres pares de correspondencia lesión-por-lesión: quemadura, herida y llaga, cada una emparejada consigo misma mediante la partícula tachat («debajo: en lugar de», H8478H). No contiene verbo explícito; es una fórmula nominal elíptica que enumera equivalencias de daño corporal.

Palabras clave

keviyah («quemadura», H3555) — sustantivo femenino singular, repetido dos veces para formar el primer par de equivalencia. tachat («debajo: en lugar de», H8478H) — sustantivo masculino singular en estado constructo; funciona como partícula relacional que vincula cada término con su equivalente, indicando sustitución o correspondencia («X en lugar de X»). petsa' («herida», H6482) — sustantivo masculino singular, repetido para el segundo par. chaburah («llaga», H2250) — sustantivo femenino singular, repetido para el tercer par, cierra la enumeración.

Lo que dice el texto

La frase hebrea carece de verbo finito: son tres sustantivos que se repiten a sí mismos, cada repetición separada por tachat. Esta estructura constructa —«X de X»— funciona aquí no en su sentido espacial primario («debajo de») sino en sentido relacional de equivalencia o sustitución, un uso que la gramática de la palabra permite pero que el texto castellano solo puede verter como «por». La ausencia de verbo obliga a las traducciones a suplir mentalmente una acción implícita (algo como «se dará» o «se pagará»), que el hebreo no expresa: el texto se limita a yuxtaponer los términos.

Los tres sustantivos —keviyah, petsa', chaburah— designan tipos de daño corporal distintos entre sí (quemadura, herida abierta, llaga o marca), pero cada uno se repite idéntico a sí mismo en el par, no se cruza con los otros dos. La estructura es estrictamente paralela: tres unidades morfológicamente equivalentes (sustantivo + tachat + mismo sustantivo), lo que en el nivel gramatical produce un efecto de simetría exacta entre el término inicial y el final de cada segmento.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce con las mismas estructuras repetitivas usando ἀντὶ («en lugar de») para verter tachat, y elige κατάκαυμα para «quemadura», τραῦμα para «herida» y *μώλωπα» para «llaga» —este último término griego se asocia más a marca o cardenal que a llaga abierta. La Vulgata sigue el mismo patrón sintáctico con pro, usando adustionem, vulnus y livorem, donde *livorem» remite a magulladura o cardenal, un matiz distinto al de «llaga» que ofrecen las traducciones castellanas (RV1909, SBLIBRE) para chaburah. Ninguna de las tres tradiciones textuales (hebreo, LXX, Vulgata) inserta un verbo explícito; todas mantienen la estructura elíptica del original.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.