Levítico 6:27

כֹּל אֲשֶׁר־יִגַּע בִּבְשָׂרָהּ יִקְדָּשׁ וַאֲשֶׁר יִזֶּה מִדָּמָהּ עַל־הַבֶּגֶד אֲשֶׁר יִזֶּה עָלֶיהָ תְּכַבֵּס בְּמָקוֹם קָדֹֽשׁ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

כֹּ֛ל אֲשֶׁר־יִגַּ֥ע בִּבְשָׂרָ֖הּ יִקְדָּ֑שׁ וַאֲשֶׁ֨ר יִזֶּ֤ה מִדָּמָהּ֙ עַל־הַבֶּ֔גֶד אֲשֶׁר֙ יִזֶּ֣ה עָלֶ֔יהָ תְּכַבֵּ֖ס בְּמָק֥וֹם קָדֹֽשׁ׃

Griego (Septuaginta)

πᾶς ὁ ἁπτόμενος τῶν κρεῶν αὐτῆς ἁγιασθήσεται· καὶ ᾦ ἐὰν ἐπιραωτισθῇ ἀπὸ τοῦ αἵματος αὐτῆς ἐπὶ τὸ ἱμάτιον, ὃς ἐὰν ῥαντισθῇ ἐπ’ αὐτό, πλυθήσεται ἐν τόπῳ ἁγίῳ.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Quidquid tetigerit carnes ejus, sanctificabitur. Si de sanguine illius vestis fuerit aspersa, lavabitur in loco sancto.

Español

Todo lo que toque su carne quedará consagrado. Si la sangre salpica la ropa, lavarás la ropa manchada en un lugar santo.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Todo lo que en su carne tocare, será santificado; y si cayere de su sangre sobre el vestido, lavarás aquello sobre que cayere, en el lugar santo.

Inglés

Anything that touches its flesh will become holy, and if any of the blood is spattered on a garment, you must wash it in a holy place.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo establece dos normas relacionadas con la ofrenda por el pecado: quien toque su carne queda afectado por un estado de consagración, y si su sangre salpica una prenda, esa prenda debe lavarse en un lugar santo.

Palabras clave

  • yigga' («tocar», H5060) — verbo qal, imperfecto, 3ª persona masculina singular; describe la acción de tocar como hecho puntual pero gramaticalmente en aspecto no completado.
  • yiqdash («consagrar», H6942G) — verbo qal, imperfecto, 3ª persona masculina singular; aunque la forma qal suele ser activa, aquí el sujeto («todo lo que toque») recibe la acción, de modo que el verbo funciona con sentido resultativo: queda en estado de consagración.
  • yizeh («rociar», H5137A) — verbo qal, imperfecto, 3ª persona masculina singular; aparece dos veces en el versículo, describiendo la acción de la sangre al esparcirse sobre la prenda.
  • tekhabbes («lavar», H3526H) — verbo piel (forma intensiva), imperfecto, 2ª persona masculina singular; la forma piel indica una acción de lavado enfática o completa, y la persona gramatical («tú lavarás») señala un destinatario directo de la instrucción.
  • kadosh («santo», H6918G) — adjetivo masculino singular; califica el sustantivo makom («lugar», H4725), especificando el tipo de espacio donde debe ejecutarse la acción.

Lo que dice el texto

La primera cláusula usa la partícula relativa 'asher (H0834A) para introducir un sujeto indefinido — «todo lo que toque» — seguido del verbo yiqdash en qal imperfecto. La forma qal, morfológicamente activa, se interpreta aquí en sentido pasivo o resultativo: no es que el objeto haga la acción de consagrar, sino que queda consagrado por el contacto. El hebreo no marca esta pasividad con una conjugación distinta (como el nifal o el pual), sino que la deriva del contexto sintáctico.

La segunda cláusula repite la partícula 'asher dos veces con el mismo verbo yizeh («rociar»), una para introducir la acción de la sangre sobre la prenda (beged, H0899B) y otra para retomar el pronombre demostrativo «sobre ella» ('aleiha, con sufijo H9034). Esta repetición del relativo genera una estructura de doble subordinación que la sintaxis hebrea tolera sin marcador adicional, pero que las traducciones deben resolver con una sola cláusula relativa.

El verbo final, tekhabbes, está en piel (forma verbal intensiva) y en segunda persona masculina singular («tú lavarás»), lo cual introduce un cambio de sujeto gramatical respecto a los verbos anteriores en tercera persona. El texto pasa de describir un proceso impersonal («todo lo que toque… se consagra») a una instrucción directa dirigida a un ejecutor específico.

Divergencias entre versiones

El hebreo usa tekhabbes en segunda persona («tú lavarás»), mientras que la LXX (πλυθήσεται, «será lavado») y la Vulgata (lavabitur, «será lavado») emplean formas pasivas de tercera persona, eliminando la referencia directa a un destinatario. De modo similar, donde el hebreo tiene yiqdash en qal (con sentido resultativo implícito), la LXX traduce explícitamente con voz pasiva (ἁγιασθήσεται, «será santificado») y la Vulgata hace lo mismo (sanctificabitur), haciendo explícita una pasividad que el hebreo deja sin marcar morfológicamente.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.