Levítico 24:21

וּמַכֵּה בְהֵמָה יְשַׁלְּמֶנָּה וּמַכֵּה אָדָם יוּמָֽת׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וּמַכֵּ֥ה בְהֵמָ֖ה יְשַׁלְּמֶ֑נָּה וּמַכֵּ֥ה אָדָ֖ם יוּמָֽת׃

Griego (Septuaginta)

ὃς πατάξῃ ἄνθρωπον, καὶ ἀποθάνῃ, θανάτῳ θανατούσθω·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Qui percusserit jumentum, reddet aliud. Qui percusserit hominem, punietur.

Español

Así que, el que mate un animal deberá reponerlo, pero el que mate a una persona será condenado a muerte.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

El que hiere algún animal, ha de restituirlo; mas el que hiere de muerte á un hombre, que muera.

Inglés

Whoever kills an animal must make restitution, but whoever kills a man must be put to death.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo establece dos casos paralelos de responsabilidad: quien causa la muerte de un animal debe restituirlo, y quien causa la muerte de una persona debe morir. La estructura hebrea repite el mismo patrón gramatical en ambas cláusulas, subrayando el paralelismo entre los dos casos mediante la simetría sintáctica.

Palabras clave

  • makkeh («herir», H5221) — participio hifil (forma causativa) en estado constructo, literalmente «el que hace herir de…»; se repite idéntico al inicio de ambas cláusulas, generando el paralelismo estructural del versículo.
  • behemah («animal», H0929) — sustantivo femenino singular, objeto de la primera cláusula constructa.
  • yeshallemennah («completar/pagar-la», H7999A) — verbo piel (forma intensiva) en imperfecto, con sufijo pronominal femenino («-la») que remite a behemah; indica una acción de restitución dirigida específicamente al animal dañado.
  • adam («hombre», H0120G) — sustantivo masculino singular, objeto de la segunda cláusula constructa, paralelo a behemah.
  • yumat («morir», H4191) — verbo hofal (forma causativa pasiva) en imperfecto: «será hecho morir», forma pasiva que contrasta con la voz activa de yeshallemennah.

Lo que dice el texto

El hebreo construye dos cláusulas gramaticalmente idénticas: participio hifil constructo (makkeh) + sustantivo (objeto de la acción) + verbo conjugado. Esta simetría formal —ausente en la mera traducción del contenido— hace visible que el texto trata ambos casos (daño a animal, daño a persona) como estructuralmente equivalentes en su formulación, aunque las consecuencias y el tipo verbal difieran: la primera cláusula usa piel (yeshallemennah, voz activa con sufijo objetivo) y la segunda usa hofal (yumat, voz pasiva). El contraste entre estas dos conjugaciones —una activa con complemento pronominal, otra pasiva sin él— es un matiz morfológico que las traducciones a lenguas romances no pueden reproducir, ya que ambas se vierten con verbos activos u obligativos («debe restituir», «debe morir»).

Divergencias entre versiones

El texto de la LXX aportado (Swete) contiene únicamente una cláusula, referida a ἄνθρωπον («hombre»), con la fórmula reduplicativa θανάτῳ θανατούσθω («con muerte que sea hecho morir»); no incluye una cláusula paralela sobre el animal, a diferencia del hebreo, que presenta las dos cláusulas (behemah / adam) en construcción simétrica. La Vulgata, en cambio, sí conserva el paralelismo hebreo con «Qui percusserit jumentum, reddet aliud. Qui percusserit hominem, punietur», manteniendo ambas cláusulas aunque con verbos («reddet», «punietur») que no reflejan el contraste morfológico piel/hofal presente en el hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.