Levítico 19:29

אַל־תְּחַלֵּל אֶֽת־בִּתְּךָ לְהַזְנוֹתָהּ וְלֹא־תִזְנֶה הָאָרֶץ וּמָלְאָה הָאָרֶץ זִמָּֽה׃

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

אַל־תְּחַלֵּ֥ל אֶֽת־בִּתְּךָ֖ לְהַזְנוֹתָ֑הּ וְלֹא־תִזְנֶ֣ה הָאָ֔רֶץ וּמָלְאָ֥ה הָאָ֖רֶץ זִמָּֽה׃

Griego (Septuaginta)

οὐ βεβηλώσεις τὴν θυγαατέρα σου ἐκπορνεῦσαι αὐτήν· καὶ οὐκ ἐκπορνεύσει ἡ γῆ, καὶ ἡ γῆ πλησθήσεται ἀνομίας.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Ne prostituas filiam tuam, ne contaminetur terra et impleatur piaculo.

Español

“‘No deshonres a tu hija haciéndola prostituta, para que el país no se llene de prostitución ni de perversidad.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

No contaminarás tu hija haciéndola fornicar: porque no se prostituya la tierra, y se hincha de maldad.

Inglés

You must not defile your daughter by making her a prostitute, or the land will be prostituted and filled with depravity.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo contiene una prohibición dirigida a un destinatario masculino singular respecto a su hija, seguida de una consecuencia expresada en términos de la tierra que se llena de maldad. La estructura hebrea encadena dos negaciones y una cláusula consecutiva mediante el uso de formas verbales específicas.

Palabras clave

  • techalel («profanar», H2490H): verbo piel (forma intensiva) en yusivo, dirigido a un «tú» masculino singular — expresa una prohibición fuerte sobre una acción que el sujeto realizaría sobre otro.
  • bitekha («tu hija», H1323G + H9021): sustantivo femenino en constructo con sufijo pronominal masculino singular, indicando posesión («la hija de ti»).
  • lehaznotah («hacerla fornicar», H2181 + H9034): verbo hifil (forma causativa) en infinitivo con sufijo pronominal femenino («la»), lo que indica que el sujeto masculino causa la acción en un objeto femenino, no que la ejecuta él mismo.
  • tizneh («fornicar», H2181): verbo qal (forma simple, no causativa) en imperfecto, con sujeto femenino («ella») — contrasta morfológicamente con lehaznotah al no llevar el matiz causativo.
  • zimah («maldad», H2154): sustantivo femenino singular, término que cierra la cláusula final describiendo el contenido con que se llena la tierra.

Lo que dice el texto

La primera cláusula usa 'al + yusivo (techalel) para formular una prohibición dirigida a un «tú» masculino sobre su hija (bitekha, en constructo con sufijo posesivo). El verbo principal de esta cláusula es techalel («profanar»), y a él se subordina el infinitivo lehaznotah, en hifil, forma causativa: el sujeto no fornica él mismo, sino que causa que su hija lo haga («al hacerla fornicar»), reforzado por el sufijo pronominal femenino que retoma a la hija como objeto de la acción.

La segunda cláusula cambia de sujeto: ve-lo tizneh ha'aretz usa el verbo tizneh en qal (forma simple, no causativa) con sujeto femenino singular, referido a ha'aretz («la tierra»). Aquí no hay matiz causativo: es la tierra misma la que «fornica», en un uso morfológicamente distinto al hifil anterior. La secuencia continúa con u-mal'ah ha'aretz zimah, donde el perfecto consecutivo (mal'ah, «llenó/se llenará») encadena la acción como resultado narrativo: la tierra «se llena» de zimah («maldad»), sustantivo femenino que cierra la oración sin verbo adicional que lo module.

La alternancia entre el hifil (lehaznotah, causativo, sujeto masculino sobre objeto femenino) y el qal (tizneh, no causativo, sujeto femenino) es un matiz morfológico que las traducciones al español y al inglés no marcan explícitamente, ya que ambas formas se vierten con el mismo verbo «fornicar/prostituir».

Divergencias entre versiones

La LXX traduce zimah («maldad», H2154) con ἀνομίας («ilegalidad, transgresión de la ley»), mientras que la Vulgata usa piaculo («expiación, crimen que requiere purificación»), y el hebreo emplea un término más genérico de «maldad». Cada versión matiza el sustantivo final con un campo semántico distinto: transgresión legal en la LXX, crimen expiable en la Vulgata, maldad genérica en el hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.