Levítico 18:24
אַל־תִּֽטַּמְּאוּ בְּכָל־אֵלֶּה כִּי בְכָל־אֵלֶּה נִטְמְאוּ הַגּוֹיִם אֲשֶׁר־אֲנִי מְשַׁלֵּחַ מִפְּנֵיכֶֽם׃
✦ Interlineal hebreo
Toca una palabra para ver su ficha
✦ El mismo versículo en cinco lenguas
אַל־תִּֽטַּמְּא֖וּ בְּכָל־אֵ֑לֶּה כִּ֤י בְכָל־אֵ֙לֶּה֙ נִטְמְא֣וּ הַגּוֹיִ֔ם אֲשֶׁר־אֲנִ֥י מְשַׁלֵּ֖חַ מִפְּנֵיכֶֽם׃
Μὴ μιαίνεσθε ἐν πᾶσιν τούτοις· ἐν πᾶσι γὰρ τούτοις ἐμιάνθησαν τὰ ἔθνη ἃ ἐγὼ ἐξαποστέλλω πρὸ προσώπου ὑμῶν.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Nec polluamini in omnibus his quibus contaminatæ sunt universæ gentes, quas ego ejiciam ante conspectum vestrum,
“‘No se contaminen con ninguna de estas cosas, porque las naciones que voy a expulsar de delante de ustedes se contaminaron haciendo todo esto.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
En ninguna de estas cosas os amancillaréis; porque en todas estas cosas se han ensuciado las gentes que yo echo de delante de vosotros:
Do not defile yourselves by any of these practices, for by all these things the nations I am driving out before you have defiled themselves.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo prohíbe la contaminación mediante las prácticas mencionadas previamente en el capítulo, y justifica esa prohibición señalando que las naciones que serán expulsadas «de delante» del pueblo se contaminaron precisamente con esas mismas cosas.
Palabras clave
- titame'u («contaminar», H2930A): forma hitpael yusiva, de valor reflexivo — expresa una acción que el sujeto realiza sobre sí mismo, «no se contaminen (a ustedes mismos)».
- nitme'u («contaminar», H2930A): misma raíz que la anterior pero en nifal perfecto — voz pasiva/reflexiva en tiempo completado, «se contaminaron/fueron contaminados», refiriéndose a una acción ya consumada por las naciones.
- goyim («nación», H1471A): sustantivo masculino plural con artículo determinado (ha-), «las naciones».
- meshaleach («enviar: partir», H7971G): participio piel, forma intensiva que indica una acción en curso o característica del sujeto — «el que envía/expulsa», aplicado a la primera persona («yo»).
- penei («rostro: delante de», H6440G): sustantivo en constructo plural, forma idiomática que junto con el sufijo -khem («de ustedes») da la expresión «de delante de vosotros».
Lo que dice el texto
La frase se articula en dos mitades simétricas unidas por ki («porque», H3588A), partícula que aquí funciona como conector causal. La primera mitad usa 'al («no», H0408) seguido del yusivo hitpael titame'u, construcción que en hebreo expresa una prohibición dirigida a la voluntad del oyente, con matiz reflexivo: el sujeto es agente y paciente de la acción de contaminarse. La segunda mitad repite la misma raíz verbal (tm', H2930A) pero en nifal perfecto (nitme'u), cambiando tanto la voz (pasiva/reflexiva) como el aspecto temporal (acción completada), lo que marca un contraste morfológico entre la orden presente («no se contaminen», yusivo) y el hecho pasado ya consumado por otros («se contaminaron», perfecto).
La repetición de la expresión bekhol-'elleh («con todo esto», H3605 + H0428) en ambas mitades crea un paralelismo estructural que vincula gramaticalmente la prohibición con su justificación: lo mismo que se prohíbe es lo mismo que causó la contaminación de las naciones. El participio meshaleach (H7971G), en piel, describe la acción de expulsar como algo que el hablante en primera persona ('ani, H0589) realiza o está realizando, mientras que la expresión mi-penei-khem (H6440G + H9026) —literalmente «de delante de vuestro rostro»— es la fórmula hebrea habitual para «ante vosotros» o «delante de vosotros», sin que el término panim («rostro») aporte matiz visible en la traducción castellana.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce meshaleach («enviar: partir», H7971G, participio piel) con ἐξαποστέλλω, verbo que enfatiza el envío o expulsión hacia afuera, mientras que la Vulgata usa ejiciam, futuro de un verbo que remite más directamente a la idea de «expulsar» o «arrojar fuera», en contraste con el matiz continuo/habitual que el participio hebreo puede sugerir. La Vulgata además convierte la construcción causal hebrea (ki... nitme'u, «porque se contaminaron») en una oración relativa («quibus contaminatæ sunt»), reformulando la relación lógica entre ambas cláusulas sin alterar el contenido semántico central.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.