Levítico 17:14

כִּֽי־נֶפֶשׁ כָּל־בָּשָׂר דָּמוֹ בְנַפְשׁוֹ הוּא וָֽאֹמַר לִבְנֵי יִשְׂרָאֵל דַּם כָּל־בָּשָׂר לֹא תֹאכֵלוּ כִּי נֶפֶשׁ כָּל־בָּשָׂר דָּמוֹ הִוא כָּל־אֹכְלָיו יִכָּרֵֽת׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

כִּֽי־נֶ֣פֶשׁ כָּל־בָּשָׂ֗ר דָּמ֣וֹ בְנַפְשׁוֹ֮ הוּא֒ וָֽאֹמַר֙ לִבְנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל דַּ֥ם כָּל־בָּשָׂ֖ר לֹ֣א תֹאכֵ֑לוּ כִּ֣י נֶ֤פֶשׁ כָּל־בָּשָׂר֙ דָּמ֣וֹ הִ֔וא כָּל־אֹכְלָ֖יו יִכָּרֵֽת׃

Griego (Septuaginta)

ἡ γὰρ ψυχὴ πάσης σαρκὸς αἷμα αὐτοῦ ἐστιν, καὶ εἶπα τοῖς υἱοῖς Ἰσραήλ Αἷμα πάσης σαρκὸς οὐ φάγεσθε, ὅτι ἡ ψυχὴ πόσης σαρκὸς αἷμα αὐτοῦ ἐστίν· πᾶς ὁ ἔσθων αὐτὸ ἐξολεθρευθήσεται.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Anima enim omnis carnis in sanguine est: unde dixi filiis Israël: Sanguinem universæ carnis non comedetis, quia anima carnis in sanguine est: et quicumque comederit illum, interibit.

Español

Porque la vida de toda criatura es su sangre. Por eso les he dicho a los israelitas: No coman la sangre de ninguna criatura, porque la vida de toda criatura es su sangre. Cualquiera que la coma será eliminado.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Porque el alma de toda carne, su vida, está en su sangre: por tanto he dicho á los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre: cualquiera que la comiere será cortado.

Inglés

For the life of all flesh is its blood. Therefore I have told the Israelites, ‘ You must not eat the blood of any living thing, because the life of all flesh is its blood; whoever eats it must be cut off.’

Qué dice el texto

Resumen

El versículo justifica la prohibición de comer sangre exponiendo dos veces la misma idea: la vida (nefesh) de toda carne reside en su sangre (dam). Cierra con la sanción para quien coma sangre: será «cortado» del pueblo mediante el verbo yikaret.

Palabras clave

  • Nefesh («alma: vida», H5315H) — sustantivo femenino en estado constructo, aparece tres veces en el versículo, siempre ligado a kol-basar («toda carne»); designa la vida del ser, no un alma inmaterial.
  • Basar («carne», H1320) — sustantivo masculino singular, usado en construcción con kol («todo») para universalizar la afirmación a cualquier criatura viviente.
  • Dam («sangre», H1818) — sustantivo masculino, aparece en estado constructo con sufijos pronominales («su sangre»), es el término que se identifica gramaticalmente con nefesh.
  • Hu' / hi' («él» / «ella», H1931) — el mismo pronombre de tercera persona cambia de género entre la primera mención (hu', masculino) y la segunda (hi', femenino) dentro del mismo versículo.
  • Yikaret («cortar: eliminar», H3772I) — verbo en nifal, voz pasiva/reflexiva, imperfecto: expresa la consecuencia que recae sobre el sujeto sin nombrar al agente que ejecuta la acción.

Lo que dice el texto

El versículo repite dos veces la ecuación entre nefesh y dam, pero con una diferencia gramatical notable: en la primera formulación (posiciones 2-10) aparece la secuencia nefesh kol-basar damo venafshó hu — literalmente «el alma de toda carne, su sangre, en su alma, él (es)» — donde el pronombre final hu' es masculino, concordando probablemente con dam (masculino) y no con nefesh (femenino). En la segunda formulación (posiciones 22-27), la estructura se simplifica a nefesh kol-basar damo hi' — «el alma de toda carne, su sangre, ella (es)» — con el pronombre hi' en femenino, esta vez concordando con nefesh. El hebreo, por tanto, no repite la frase de manera idéntica: la primera vez introduce la preposición be- («en») ligando la sangre al alma, mientras la segunda vez omite esa preposición y equipara directamente sangre y alma mediante el pronombre copulativo.

La sanción final se construye con un participio activo ('okhelav, «los que comen», derivado de H0398) seguido del verbo yikaret en nifal, forma que no especifica quién ejecuta el corte, solo que el sujeto sufre la acción de ser separado.

Divergencias entre versiones

El hebreo de la primera cláusula incluye la expresión benafshó («en su alma»), que la LXX no traduce: el griego dice únicamente αἷμα αὐτοῦ ἐστιν («es su sangre»), omitiendo la referencia explícita al alma como lugar donde reside la sangre. La Vulgata, por su parte, invierte la relación: donde el hebreo liga la sangre al alma (damo benafshó hu, «su sangre está en su alma»), la Vulgata escribe anima... in sanguine est («el alma está en la sangre»), formulación opuesta en la dirección de la relación entre ambos términos. Además, ni la LXX ni la Vulgata reflejan el cambio de género del pronombre hebreo (hu' / hi') entre la primera y la segunda mención, ya que ambas lenguas usan una cópula verbal invariable en este contexto.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.