Levítico 16:28
וְהַשֹּׂרֵף אֹתָם יְכַבֵּס בְּגָדָיו וְרָחַץ אֶת־בְּשָׂרוֹ בַּמָּיִם וְאַחֲרֵי־כֵן יָבוֹא אֶל־הַֽמַּחֲנֶֽה׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְהַשֹּׂרֵ֣ף אֹתָ֔ם יְכַבֵּ֣ס בְּגָדָ֔יו וְרָחַ֥ץ אֶת־בְּשָׂר֖וֹ בַּמָּ֑יִם וְאַחֲרֵי־כֵ֖ן יָב֥וֹא אֶל־הַֽמַּחֲנֶֽה׃
ὁ δὲ κατακαίων αὐτὰ πλυνεῖ τὰ ἱμάτια καὶ λούσεται τὸ σῶμα αὐτοῦ ὕδατι, καὶ μετὰ ταῦτα εἰσελεύσεται εἰς τὴν παρεμβολήν.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
et quicumque combusserit ea, lavabit vestimenta sua et carnem aqua, et sic ingredietur in castra.
El que los queme deberá lavar su ropa y bañarse antes de volver a entrar al campamento.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y el que los quemare, lavará sus vestidos, lavará también su carne con agua, y después entrará en el real.
The one who burns them must wash his clothes and bathe himself with water, and afterward he may reenter the camp.
✦ Qué dice el texto
Resumen
Levítico 16:28 establece la secuencia de acciones purificatorias que debe realizar la persona encargada de quemar los restos del sacrificio del Día de la Expiación: lavar sus vestidos, lavar su cuerpo con agua y, solo después, poder ingresar al campamento.
Palabras clave
- haSoref («el que quema», H8313) — participio qal masculino singular con artículo, funciona como sustantivo sustantivado: designa al agente de la acción de forma continua o característica, no un hecho puntual.
- yekhabbés («lavar», H3526) — verbo en piel (forma intensiva), imperfecto: la intensidad de la conjugación piel enfatiza un lavado exhaustivo, no un simple enjuague.
- rajatz («lavar», H7364) — verbo qal perfecto consecutivo (con vav): continúa la cadena de acciones iniciada por el imperfecto anterior, indicando secuencia temporal ordenada.
- bĕgadav («sus vestidos», H0899) — sustantivo masculino plural en constructo con sufijo posesivo: literalmente «vestidos-de-él».
- ajarei-jen («después de esto», H0310) — locución adverbial en forma constructa: marca explícitamente la posterioridad de la tercera acción (entrar al campamento) respecto a las dos anteriores.
Lo que dice el texto
La frase hebrea se organiza como una secuencia de tres acciones encadenadas mediante formas verbales distintas. Primero aparece yekhabbés («lavará», H3526) en imperfecto piel, sin conjunción vav copulativa que lo una directamente al sujeto anterior más que por yuxtaposición; luego rajatz («lavó/lavará», H7364) en perfecto consecutivo, introducido por la vav narrativa (posición 9), que en hebreo bíblico convierte el perfecto en una acción que continúa la secuencia iniciada por el imperfecto previo. Finalmente, yavo («vendrá/entrará», H0935) aparece también en imperfecto, pero pospuesto explícitamente por la locución ajarei-jen («después de esto»), que refuerza gramaticalmente el orden temporal ya sugerido por las formas verbales.
El sujeto de toda la oración es el participio sustantivado haSoref («el que quema»), que en hebreo no requiere un pronombre independiente: la forma participial con artículo funciona como el sujeto gramatical de los tres verbos siguientes. La construcción con dos objetos distintos —bĕgadav («sus vestidos») y bĕsaro («su carne/cuerpo», H1320)— ambos en estado constructo con sufijo pronominal de tercera persona, distingue léxicamente entre la limpieza de la ropa y la del cuerpo, cada una con su propio verbo (aunque de la misma raíz semántica de lavar, en distintas conjugaciones).
Divergencias entre versiones
El hebreo emplea dos raíces verbales distintas para «lavar»: kabés (piel, para los vestidos) y rajatz (qal, para el cuerpo). La LXX refleja esta distinción con dos verbos griegos diferentes (πλυνεῖ para la ropa, λούσεται para el cuerpo). La Vulgata, en cambio, usa un solo verbo, lavabit, aplicado tanto a vestimenta como a carnem, sin marcar la diferencia léxica presente en el hebreo y en la LXX.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.