Levítico 15:28

וְאִֽם־טָהֲרָה מִזּוֹבָהּ וְסָפְרָה לָּהּ שִׁבְעַת יָמִים וְאַחַר תִּטְהָֽר׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וְאִֽם־טָהֲרָ֖ה מִזּוֹבָ֑הּ וְסָ֥פְרָה לָּ֛הּ שִׁבְעַ֥ת יָמִ֖ים וְאַחַ֥ר תִּטְהָֽר׃

Griego (Septuaginta)

ἐὰν δὲ καθαρισθῇ ἀπὸ τῆς ῥύσεως, καὶ ἐξαριθμήσεται αὐτῇ ἑπτὰ ἡμέρας, καὶ μετὰ ταῦτα καθαρισθήσεται.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Si steterit sanguis, et fluere cessaverit, numerabit septem dies purificationis suæ:

Español

“‘Cuando la mujer sane de su flujo, contará siete días, y después quedará pura.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y cuando fuere libre de su flujo, se ha de contar siete días, y después será limpia.

Inglés

When a woman is cleansed of her discharge, she must count off seven days, and after that she will be ceremonially clean.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo describe la secuencia que sigue una mujer una vez que cesa su flujo (zov): debe contar siete días y, transcurridos estos, alcanza el estado de pureza ritual. La estructura verbal marca tres fases temporales sucesivas: cese del flujo, período de conteo, y purificación final.

Palabras clave

  • ta.ha.rah («ser pura», H2891) — verbo qal perfecto, 3ª persona femenina singular: describe una acción ya completada, el cese del flujo como hecho consumado que abre la condición ('im).
  • zo.vah («su flujo», H2101) — sustantivo masculino singular en estado constructo con sufijo pronominal femenino: literalmente «el flujo de ella», ligado gramaticalmente a la mujer mediante la preposición mi («de/desde»).
  • sa.fe.rah («relatar/contar», H5608A) — qal perfecto consecutivo: la forma perfecta con vav consecutiva funciona aquí como continuación narrativa de la acción anterior, empujando la secuencia hacia adelante en el tiempo (equivalente funcional a un futuro).
  • shiv.'at («siete», H7651) — numeral en estado constructo, «siete de…», rige a yamim («días», H3117G) formando la unidad «siete días».
  • tit.har («ser pura», H2891) — mismo verbo que en la posición 3, pero en imperfecto: marca la culminación del proceso como acción que se realiza o se completa tras el período contado, en contraste aspectual con el perfecto inicial.

Lo que dice el texto

La frase se organiza en tres movimientos verbales que comparten la raíz taher (H2891) en dos aspectos distintos. El primero, ta.ha.rah en perfecto, presenta el cese del flujo como un hecho ya dado dentro de la cláusula condicional introducida por 'im («si»). El segundo movimiento, sa.fe.rah, es gramaticalmente un perfecto pero funciona como consecutivo narrativo: continúa la acción iniciada por la condición y la proyecta hacia el futuro inmediato («contará»). El tercer movimiento, tit.har, retoma la misma raíz que abrió la frase pero ahora en imperfecto, cerrando el ciclo: el estado de pureza se alcanza como resultado del conteo de los shiv.'at yamim («siete días»).

Ambas formas verbales de taher (H2891) son qal, no niphal; es decir, la gramática hebrea no marca explícitamente una voz pasiva («ser purificada por algo/alguien»), sino un estado que la mujer alcanza o en el que se encuentra.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce ambas ocurrencias de taher con el verbo καθαρίζω en voz pasiva (καθαρισθῇ, καθαρισθήσεται — «sea purificada», «será purificada»), introduciendo una voz pasiva que el qal hebreo no expresa gramaticalmente.

La Vulgata añade una cláusula sin correspondencia directa en el hebreo provisto: «Si steterit sanguis, et fluere cessaverit» («si la sangre se detiene y cesa de fluir»), donde el texto hebreo solo presenta ve-'im tahorah mi-zovah («y si ella es pura de su flujo»), sin mención explícita de «sangre» (dam) en esta cláusula.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.