Génesis 48:5
וְעַתָּה שְׁנֵֽי־בָנֶיךָ הַנּוֹלָדִים לְךָ בְּאֶרֶץ מִצְרַיִם עַד־בֹּאִי אֵלֶיךָ מִצְרַיְמָה לִי־הֵם אֶפְרַיִם וּמְנַשֶּׁה כִּרְאוּבֵן וְשִׁמְעוֹן יִֽהְיוּ־לִֽי׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְעַתָּ֡ה שְׁנֵֽי־בָנֶיךָ֩ הַנּוֹלָדִ֨ים לְךָ֜ בְּאֶ֣רֶץ מִצְרַ֗יִם עַד־בֹּאִ֥י אֵלֶ֛יךָ מִצְרַ֖יְמָה לִי־הֵ֑ם אֶפְרַ֙יִם֙ וּמְנַשֶּׁ֔ה כִּרְאוּבֵ֥ן וְשִׁמְע֖וֹן יִֽהְיוּ־לִֽי׃
νῦν οὖν οἱ δύο υἱοί σου οἱ γενόμενοί σοι ἐν Αἰγύπτῳ πρὸ τοῦ με ἐλθεῖν εἰς Αἴγυπτον πρὸς σὲ ἐμοί εἰσιν, Ἐφράιμ καὶ Μανασσή, ὡς Ῥουβὴν καὶ Συμεὼν ἔσονταί μοι·
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Duo ergo filii tui, qui nati sunt tibi in terra Ægypti antequam huc venirem ad te, mei erunt: Ephraim et Manasses, sicut Ruben et Simeon reputabuntur mihi.
Pues bien, tus dos hijos, los que te nacieron en Egipto antes de que yo viniera a reunirme contigo, ahora son míos. Efraín y Manasés serán tan míos como lo son Rubén y Simeón.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y ahora tus dos hijos Ephraim y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese á ti á la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón, serán míos:
And now your two sons born to you in Egypt before I came to you here shall be reckoned as mine; Ephraim and Manasseh shall be mine, just as Reuben and Simeon are mine.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El pasaje registra la declaración de Jacob mediante la cual establece que los dos hijos de José, Efraín y Manasés, nacidos en Egipto, pasan a contarse entre sus propios hijos con el mismo estatus que Rubén y Simeón. La frase se organiza como una construcción de posesión seguida de una comparación explícita con los dos primeros hijos de Jacob.
Palabras clave
- ha.nolaDim («engendrar», H3205): participio nifal masculino plural con artículo; forma pasiva-reflexiva que describe a los hijos como «los engendrados» o «los nacidos», sin agente explícito en el verbo.
- lecha (H9031, sufijo «tu»): sufijo pronominal aplicado al participio anterior, indicando a quién le fueron nacidos esos hijos (a José).
- bo'i («venir», H0935G): infinitivo qal con sufijo de primera persona («mi venir» / «al venir yo»), construcción que junto con la preposición 'ad («hasta») marca el límite temporal del enunciado.
- li-hem (líneas 20-22, «a mí — ellos»): combinación de preposición con sufijo pronominal más el pronombre hem («ellos»), que funciva como predicado de posesión: «míos son ellos».
- yihyu-li («ser», H1961 + «a mí»): verbo qal imperfecto de tercera persona plural seguido de la preposición con sufijo de primera persona, que repite y refuerza la fórmula de pertenencia al final del versículo.
Lo que dice el texto
La frase hebrea se articula en dos bloques paralelos que enmarcan la misma idea de posesión mediante estructuras distintas. El primer bloque usa la construcción li-hem («a mí — ellos»), una fórmula nominal sin verbo copulativo explícito, típica del hebreo para expresar pertenencia («míos son»). El segundo bloque, al final del versículo, emplea en cambio el verbo yihyu («ser», H1961) en imperfecto, precedido por la preposición con sufijo li («a mí»): «serán míos». Esta repetición con variación gramatical —de construcción nominal a construcción verbal— enmarca toda la declaración de Jacob, subrayando la misma idea de adopción o incorporación desde dos ángulos sintácticos distintos.
El participio ha.nolaDim («los engendrados», H3205) en nifal describe a los hijos sin mencionar directamente a la madre o al proceso, poniendo el énfasis en el estado resultante («los que nacieron») más que en la acción de dar a luz. La cláusula temporal introducida por 'ad bo'i («hasta mi venida») usa el infinitivo qal con sufijo pronominal, una construcción compacta que el español debe expandir necesariamente en una frase subordinada («antes de que yo viniera»).
Divergencias entre versiones
La LXX traduce la fórmula nominal li-hem («a mí — ellos») con el verbo griego εἰσιν («son»), introduciendo una cópula explícita donde el hebreo emplea una construcción sin verbo. La Vulgata, por su parte, verte esta misma fórmula como «mei erunt» («serán míos»), usando futuro, mientras que el hebreo en ese punto usa una construcción de estado presente (pronombre + preposición), reservando el verbo yihyu («serán», imperfecto) para la fórmula comparativa final con Rubén y Simeón. Así, tanto LXX como Vulgata unifican con un verbo lo que en hebreo aparecen como dos construcciones gramaticalmente distintas (nominal y verbal) para expresar la misma noción de pertenencia.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.