Génesis 35:7

וַיִּבֶן שָׁם מִזְבֵּחַ וַיִּקְרָא לַמָּקוֹם אֵל בֵּֽית־אֵל כִּי שָׁם נִגְלוּ אֵלָיו הָֽאֱלֹהִים בְּבָרְחוֹ מִפְּנֵי אָחִֽיו׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַיִּ֤בֶן שָׁם֙ מִזְבֵּ֔חַ וַיִּקְרָא֙ לַמָּק֔וֹם אֵ֖ל בֵּֽית־אֵ֑ל כִּ֣י שָׁ֗ם נִגְל֤וּ אֵלָיו֙ הָֽאֱלֹהִ֔ים בְּבָרְח֖וֹ מִפְּנֵ֥י אָחִֽיו׃

Griego (Septuaginta)

καὶ ᾠκοδόμησεν ἐκεῖ θυσιαστήριον, καὶ ἐκάλεσεν τὸ ὄνομα τοῦ τόπου ἐκεῖ γὰρ ἐπεφάνη αὐτῷ ὁ θεὸς ἐν τῷ ἀποδιδράσκειν αὐτὸν ἀπὸ προσώπου Ἠσαὺ τοῦ ἀδελφοῦ αὐτοῦ.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Ædificavitque ibi altare, et appellavit nomen loci illius, Domus Dei: ibi enim apparuit ei Deus cum fugeret fratrem suum.

Español

Allí construyó un altar, y a ese lugar lo llamó El Betel, porque allí Dios se le había revelado cuando huía de su hermano.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-Beth-el, porque allí le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano.

Inglés

There Jacob built an altar, and he called that place El-bethel, because it was there that God had revealed Himself to Jacob as he fled from his brother.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo narra que el sujeto edifica un altar en un lugar determinado y le da un nombre, explicando la razón mediante una cláusula causal: allí se le había revelado la divinidad cuando huía de su hermano.

Palabras clave

  • iBen («edificar», H1129) — forma verbal qal narrativa, indica la acción completada de construir en la secuencia de la historia.
  • va-yikra («llamar», H7121) — verbo qal narrativo, introduce el acto de nombrar el lugar, paralelo estructural al verbo anterior.
  • El Beit-El (H0416) — nombre propio compuesto que designa el lugar; no se traduce sino que se transcribe.
  • niglú («revelar», H1540) — verbo en nifal (voz pasiva/reflexiva), perfecto, plural; la forma pasiva indica que el sujeto humano no es agente sino receptor de la acción, realizada por «los/las» (concordando con Elohim, gramaticalmente plural).
  • Elohim («Dios», H0430) — sustantivo masculino plural, aunque en este contexto funciona como referente singular; concuerda en número con el verbo niglú.
  • pené («rostro: delante de», H6440) — sustantivo masculino plural en forma constructa, usado en la locución «de delante de», que rige el sustantivo siguiente («hermano»).

Lo que dice el texto

La frase se organiza mediante dos verbos narrativos en qal (iBen y va-yikra) unidos por la vav narrativa, lo que marca la secuencia temporal: primero se edifica, luego se nombra. El complemento de lugar «allí» (sham, H8033) aparece dos veces, enmarcando tanto la construcción del altar como la razón del nombre, y crea un paralelismo estructural entre la acción y su motivo.

La cláusula causal introducida por ki («porque», H3588A) explica el nombre dado al lugar. Dentro de esta cláusula, el verbo niglú está en nifal, forma que en hebreo indica que la acción recae sobre el sujeto gramatical (aquí, Elohim) sin que este sea agente activo en el sentido habitual de un verbo transitivo; la voz nifal comunica un matiz de manifestación o darse a conocer, distinto de un simple «aparecer» activo. El sustantivo Elohim es morfológicamente plural, pero el verbo que lo acompaña (niglú) también aparece en plural, lo cual es coherente gramaticalmente en hebreo aunque el referente sea tratado como una entidad singular en el resto del pasaje.

La construcción final, mi-pené achi-v («de delante de su hermano»), usa el sustantivo *pené» en forma constructa para expresar la idea de «huir de la presencia de», una construcción común en hebreo para indicar alejamiento físico de una persona.

Divergencias entre versiones

El hebreo repite sham («allí») dos veces, mientras que la LXX traduce ambas ocurrencias con ἐκεῖ, manteniendo la repetición. La Vulgata, en cambio, usa «ibi» solo en la segunda ocurrencia causal, y no repite el adverbio en la primera parte de la oración de nombramiento del lugar.

En cuanto al nombre del lugar, el hebreo da la forma completa El Beit-El (literalmente «Dios de Beit-El» o «El de la casa de Dios», según el compuesto), la LXX traduce τὸ ὄνομα τοῦ τόπου sin reproducir el nombre compuesto explícitamente en este verso, y la Vulgata lo interpreta como «Domus Dei» («Casa de Dios»), una traducción semántica del nombre propio en vez de una transliteración.

Respecto al agente de la revelación, el hebreo usa el verbo niglú en nifal plural concordando con Elohim (plural), mientras que la LXX emplea ἐπεφάνη (aoristo activo, singular, «se manifestó») y la Vulgata usa «apparuit» (perfecto activo singular, «apareció»), ambas versiones optando por una forma verbal singular activa donde el hebreo presenta una construcción pasiva/reflexiva con concordancia plural.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.