Génesis 30:8
וַתֹּאמֶר רָחֵל נַפְתּוּלֵי אֱלֹהִים׀ נִפְתַּלְתִּי עִם־אֲחֹתִי גַּם־יָכֹלְתִּי וַתִּקְרָא שְׁמוֹ נַפְתָּלִֽי׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וַתֹּ֣אמֶר רָחֵ֗ל נַפְתּוּלֵ֨י אֱלֹהִ֧ים׀ נִפְתַּ֛לְתִּי עִם־אֲחֹתִ֖י גַּם־יָכֹ֑לְתִּי וַתִּקְרָ֥א שְׁמ֖וֹ נַפְתָּלִֽי׃
καὶ εἶπεν Ῥαχήλ Συνεὁ θεός, καὶ συνανεστράφην τῇ ἀδελφῇ μου, καὶ ἠδυνάσθην. τὸ ὄνομα αὐτοῦ Νεφθαλεί.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
pro quo ait Rachel: Comparavit me Deus cum sorore mea, et invalui: vocavitque eum Nephthali.
Y Raquel dijo: “He tenido una lucha terrible con mi hermana, pero he vencido”. Por eso lo llamó Neftalí.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y dijo Rachêl: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Nephtalí.
Then Rachel said, “ In my great struggles, I have wrestled with my sister and won.” So she named him Naphtali. Gad and Asher
✦ Qué dice el texto
Resumen
Raquel declara haber sostenido una «lucha» con su hermana y haber prevalecido, y a partir de esa declaración nombra al hijo Neftalí. El versículo construye un juego etimológico explícito entre el sustantivo, el verbo y el nombre propio, todos derivados de la misma raíz.
Palabras clave
- naftulei («lucha», H5319) — sustantivo masculino plural en constructo, «luchas de…», que anticipa el nombre del niño.
- Elohim («Dios», H0430G) — sustantivo masculino plural; en construcción con naftulei forma la expresión «luchas de Dios».
- niftalti («torcer», H6617) — verbo en nifal, perfecto, primera persona: forma pasiva/reflexiva que indica una acción de «retorcerse» o «luchar» ya completada, referida a Raquel misma.
- yakholeti («poder», H3201) — qal perfecto, primera persona: «he podido», es decir, «he prevalecido».
- Naftali («Neftalí», H5321G) — nombre propio masculino que comparte la raíz consonántica con naftulei y niftalti.
Lo que dice el texto
La frase hebrea presenta una estructura triple sobre la raíz נפתל: primero el sustantivo naftulei Elohim («luchas de Dios»), luego el verbo niftalti («yo he luchado/me he torcido»), y finalmente el nombre Naftali, que retoma la misma raíz. Esta repetición es un recurso etimológico deliberado: el nombre del hijo queda anclado fonética y semánticamente en la declaración previa de la madre. El verbo está en nifal, forma que en hebreo suele indicar una acción reflexiva o pasiva —«torcerse», «contorsionarse»—, lo cual matiza la idea de «lucha» hacia algo más cercano a un forcejeo físico o interno que una traducción como «contender» no siempre transmite.
La construcción naftulei Elohim («luchas de Dios») es una construcción de genitivo (constructo) que puede leerse literalmente como «luchas [que pertenecen a/vienen de] Dios», o bien —como reflejan algunas traducciones modernas— como un uso intensificador del sustantivo divino para expresar magnitud («luchas grandes», «terribles»). El texto hebreo no desambigua gramaticalmente entre ambas lecturas; la forma constructa permite las dos.
Divergencias entre versiones
El hebreo usa la raíz נפתל («torcer/luchar») tres veces (H5319, H6617, H5321), creando el juego etimológico que da nombre al hijo. La LXX (Swete) traduce con συνανεστράφην, verbo que remite a la idea de «comparar» o «asociarse», y la Vulgata usa comparavit («ha comparado/emparejado»), ambas alejadas semánticamente del campo de «lucha» o «torsión» del hebreo. Esto significa que LXX y Vulgata no reproducen el juego de palabras entre naftulei, niftalti y Naftali, sino que ofrecen una interpretación distinta del verbo subyacente. Entre las traducciones al español, RV1909 mantiene la lectura literal «luchas de Dios», mientras que BSB («great struggles») y SBLIBRE («lucha terrible») optan por interpretar Elohim como intensificador de magnitud en lugar de referencia directa a la divinidad.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.