Génesis 30:14
וַיֵּלֶךְ רְאוּבֵן בִּימֵי קְצִיר־חִטִּים וַיִּמְצָא דֽוּדָאִים בַּשָּׂדֶה וַיָּבֵא אֹתָם אֶל־לֵאָה אִמּוֹ וַתֹּאמֶר רָחֵל אֶל־לֵאָה תְּנִי־נָא לִי מִדּוּדָאֵי בְּנֵֽךְ׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וַיֵּ֨לֶךְ רְאוּבֵ֜ן בִּימֵ֣י קְצִיר־חִטִּ֗ים וַיִּמְצָ֤א דֽוּדָאִים֙ בַּשָּׂדֶ֔ה וַיָּבֵ֣א אֹתָ֔ם אֶל־לֵאָ֖ה אִמּ֑וֹ וַתֹּ֤אמֶר רָחֵל֙ אֶל־לֵאָ֔ה תְּנִי־נָ֣א לִ֔י מִדּוּדָאֵ֖י בְּנֵֽךְ׃
ἐπορεύθη δὲ Ῥουβὴν ἐν ἡμέραις θερισμοῦ πυρῶν καὶ εὗρεν μῆλα μανδραγόρου ἐν τῷ ἀγρῷ, καὶ ἤνεγκεν αὐτὰ πρὸς Λείαν τὴν μητέρα αὐτοῦ. εἶπεν δὲ Ραχὴλ τῇ Λείᾳ Δός μοι τῶν μανδραγορῶν τοῦ υἱοῦ σου.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Egressus autem Ruben tempore messis triticeæ in agrum, reperit mandragoras, quas matri Liæ detulit. Dixitque Rachel: Da mihi partem de mandragoris filii tui.
Un día, durante la cosecha del trigo, Rubén fue al campo, encontró unas mandrágoras y se las llevó a su madre Lea. Al verlas, Raquel le dijo a Lea: “Por favor, dame algunas de las mandrágoras de tu hijo”.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y fué Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y trájolas á Lea su madre: y dijo Rachêl á Lea: Ruégote que me des de las mandrágoras de tu hijo.
Now during the wheat harvest, Reuben went out and found some mandrakes in the field. When he brought them to his mother, Rachel begged Leah, “ Please give me some of your son ’s mandrakes.”
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo narra en tres momentos sucesivos (marcados por vav narrativo) cómo Rubén encuentra mandrágoras en un campo durante la cosecha del trigo, las lleva a su madre Lea, y cómo Raquel le pide a Lea que le dé parte de esas mandrágoras. El relato se cierra con el discurso directo de Raquel, introducido por una partícula de súplica.
Palabras clave
- dudaim («mandrágora», H1736): sustantivo masculino plural; aparece dos veces, primero como objeto hallado por Rubén, luego en forma constructa (duda'ei) integrado en la frase «mandrágoras de tu hijo».
- bi.mei ketzir-chitim — ketzir («siega», H7105A) en estado constructo con chitim («trigo», H2406): la construcción de constructo une ambos sustantivos sin preposición intermedia, produciendo la expresión temporal «días de siega de trigos».
- teni («dar», H5414G): verbo qal en imperativo femenino singular — la orden (suavizada por la partícula siguiente) va dirigida a Lea, mujer.
- na' («por favor», H4994): interjección que acompaña al imperativo y marca el tono de ruego, no de mandato tajante.
- bene-kh — ben («hijo», H1121A) en constructo con sufijo «tu» (H9022): literalmente «hijo-de-ti», forma en que Raquel se refiere a Rubén al hablar con Lea.
Lo que dice el texto
La secuencia narrativa avanza mediante una cadena de verbos en vav narrativo: va-yelekh («y fue»), va-yimtza' («y halló»), va-yave' («y trajo», hifil causativo, H0935P) y va-tomer («y dijo»). Esta cadena produce un relato encadenado de acciones puntuales, sin pausas temporales explícitas entre ellas, típico de la prosa narrativa hebrea.
El objeto directo de "traer" (otam, H0853 + sufijo «los») retoma anafóricamente las dudaim mencionadas antes, y el destinatario se marca con la preposición 'el («hacia») + Le'ah 'immo («Lea, su madre», con 'em en constructo y sufijo posesivo). En el parlamento de Raquel, el imperativo teni va acompañado de na', partícula que en textos hebreos marca petición atenta más que orden; la preposición min («de/desde») que introduce midudaei indica una toma parcial: no todas las mandrágoras, sino una porción de ellas. La expresión final, bene-kh («hijo-tuyo»), pone el foco posesivo sobre Lea como madre de Rubén, dato que la gramática hebrea destaca mediante el sufijo pronominal directamente adosado al sustantivo.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce dudaim como μῆλα μανδραγόρου («manzanas de mandrágora»), añadiendo el sustantivo «manzanas» que no tiene equivalente en el hebreo, el cual solo presenta dudaim como sustantivo simple. La Vulgata, en cambio, usa únicamente mandragoras, sin el término adicional de fruto, más cercana en este punto a la economía léxica hebrea. Asimismo, la Vulgata reorganiza la sintaxis de los versículos con una construcción relativa («quas matri Liae detulit»), diluyendo la segmentación en cláusulas breves que caracteriza al original hebreo con sus vav narrativos sucesivos.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.