Éxodo 9:25

וַיַּךְ הַבָּרָד בְּכָל־אֶרֶץ מִצְרַיִם אֵת כָּל־אֲשֶׁר בַּשָּׂדֶה מֵאָדָם וְעַד־בְּהֵמָה וְאֵת כָּל־עֵשֶׂב הַשָּׂדֶה הִכָּה הַבָּרָד וְאֶת־כָּל־עֵץ הַשָּׂדֶה שִׁבֵּֽר׃

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַיַּ֨ךְ הַבָּרָ֜ד בְּכָל־אֶ֣רֶץ מִצְרַ֗יִם אֵ֚ת כָּל־אֲשֶׁ֣ר בַּשָּׂדֶ֔ה מֵאָדָ֖ם וְעַד־בְּהֵמָ֑ה וְאֵ֨ת כָּל־עֵ֤שֶׂב הַשָּׂדֶה֙ הִכָּ֣ה הַבָּרָ֔ד וְאֶת־כָּל־עֵ֥ץ הַשָּׂדֶ֖ה שִׁבֵּֽר׃

Griego (Septuaginta)

ἐπάταξεν δὲ ἡ χάλαζα ἐν πάση γῇ Αἰγύπτου ἀπὸ ἀνθρώπου ἕως κτήνους, καὶ πᾶσαν βοτάνην τὴν ἐν τῷ πεδίῳ ἐπάταξεν ἡ χάλαζα, καὶ πάντα τὰ ξύλα τὰ ἐν τοῖς πεδίοις συνέτριψεν ἡ χάλαζα·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Et percussit grando in omni terra Ægypti cuncta quæ fuerunt in agris, ab homine usque ad jumentum: cunctamque herbam agri percussit grando, et omne lignum regionis confregit.

Español

En todo Egipto, el granizo destruyó todo lo que estaba a la intemperie, tanto personas como animales. El granizo también hizo pedazos todas las plantas y destrozó todos los árboles del campo.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo hirió el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.

Inglés

Throughout the land of Egypt, the hail struck down everything in the field, both man and beast; it beat down every plant of the field and stripped every tree.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo describe el efecto del granizo (barad, H1259) sobre todo Egipto: golpea por igual a personas, animales y vegetación del campo, y además quiebra los árboles. La frase se construye con dos verbos de la misma raíz para el «herir» y un tercer verbo distinto para el «quebrar» de los árboles.

Palabras clave

  • iakh / hikkah («herir», H5221) — verbo en hifil (forma causativa), usado dos veces en el versículo: primero en narrativo («y golpeó»), luego en perfecto («golpeó»), ambas veces con sujeto barad («el granizo»).
  • barad («granizo», H1259) — sustantivo masculino singular, sujeto de los tres verbos de acción del versículo.
  • kol («todo», H3605) — sustantivo usado repetidamente en forma constructa («todo de…»), articulando cada objeto afectado: la tierra, la hierba, los árboles.
  • 'et («[objeto]», H0853) — partícula que marca el objeto directo tres veces en el versículo, sin equivalente léxico en español.
  • shibber («quebrar», H7665) — verbo en piel (forma intensiva), reservado exclusivamente para la acción sobre los árboles, distinta de la raíz usada para personas, animales y hierba.

Lo que dice el texto

La frase hebrea distribuye la acción del granizo en tres segmentos, cada uno introducido por el marcador de objeto directo 'et y la partícula de totalidad kol en forma constructa: (1) «todo lo que [estaba] en el campo, desde 'adam [«hombre», H0120G] hasta behemah [«animal», H0929]»; (2) «toda 'esev [«vegetación», H6212] del campo»; (3) «todo 'etz [«árbol», H6086H] del campo». Los dos primeros segmentos comparten el mismo verbo, hikkah (hifil de H5221, «herir»), repetido literalmente al inicio y al final del primer tramo de la oración, lo que en hebreo produce un efecto de inclusión (el verbo abre y cierra la descripción de lo golpeado). El tercer segmento, en cambio, emplea shibber (piel de H7665, «quebrar»), una raíz distinta que en su forma intensiva expresa una acción más drástica —quebrar o hacer pedazos— reservada específicamente para los árboles, distinguiéndolos gramaticalmente de personas, animales y hierba, que solo son «heridos».

Divergencias entre versiones

La LXX y la Vulgata mantienen la distinción léxica hebrea entre las dos raíces verbales: la LXX usa epataxen («golpeó») para el granizo sobre hombres, bestias y hierba, y synetripsen («quebró en pedazos») para los árboles; la Vulgata usa percussit («golpeó») para los primeros dos casos y confregit («quebró») para los árboles. En la estructura, la LXX fusiona el primer segmento hebreo («todo lo que estaba en el campo, desde hombre hasta bestia») en una sola cláusula sin repetir el verbo «herir» al inicio, mientras que el hebreo lo repite explícitamente al abrir y cerrar esa unidad; la Vulgata, en cambio, conserva más de cerca la doble mención («cuncta quae fuerunt in agris... ab homine usque ad jumentum»).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.