Éxodo 22:18

מְכַשֵּׁפָה לֹא תְחַיֶּֽה׃ ס

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

מְכַשֵּׁפָ֖ה לֹ֥א תְחַיֶּֽה׃ ס

Griego (Septuaginta)

Φαρμακοὺς οὐ περιποιήσετε.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Maleficos non patieris vivere.

Español

“No dejarás con vida a ninguna bruja ni hechicera.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

A la hechicera no dejarás que viva.

Inglés

You must not allow a sorceress to live.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo establece una prohibición formulada en segunda persona: no se debe dejar con vida a quien practica hechicería. La frase hebrea es breve, de solo tres palabras, con el sujeto gramatical en femenino singular.

Palabras clave

  • mekhashefah («practicar hechicería», H3784) — participio femenino singular del verbo en tema piel (forma intensiva/factitiva). Al ser participio, funciona como sustantivo: designa a «la que practica hechicería» como categoría de persona, no como acción puntual.
  • lo' («no», H3808) — partícula de negación que se antepone al verbo, marcando una prohibición absoluta más que una simple advertencia.
  • techayeh («vivir», H2421) — imperfecto piel, segunda persona masculino singular. El tema piel aquí tiene valor causativo: no es «vivir» en sentido simple, sino «hacer vivir» o «dejar vivir/conservar con vida». El imperfecto expresa una acción no completada, con matiz de mandato dirigido a un interlocutor masculino singular no identificado explícitamente en el texto.

Lo que dice el texto

La construcción hebrea coloca primero el sujeto sobre el que recae la prohibición (mekhashefah), seguido de la negación (lo') y el verbo (techayeh) al final. Esta disposición sintáctica —sustantivo/participio + negación + verbo— es típica de las fórmulas legales del Éxodo y coloca el énfasis inicial sobre la categoría de persona afectada.

El verbo techayeh no significa simplemente «vivir» sino, por estar en tema piel, «hacer vivir» o «conservar con vida»: de ahí que las traducciones lo viertan como «dejar vivir» o «permitir vivir». La segunda persona masculino singular del verbo indica que el mandato se dirige a un destinatario individual no nombrado en el versículo mismo, lo cual es consistente con el estilo de las series legales que preceden y siguen a este versículo en el capítulo.

El sujeto gramatical, mekhashefah, está en femenino singular como forma participial, lo que en la gramática hebrea designa a quien realiza la acción de manera habitual o característica («la que hace hechicería»), sin que el texto explicite si la forma femenina restringe la prohibición exclusivamente a mujeres o si responde a una convención de formulación legal.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce Φαρμακοὺς (masculino plural, «hechiceros/envenenadores») donde el hebreo tiene el participio femenino singular mekhashefah. Esto cambia tanto el género como el número respecto al texto hebreo. La Vulgata, con Maleficos (masculino plural, «malhechores/hechiceros»), sigue el mismo patrón de generalización que la LXX, apartándose del femenino singular hebreo. Las traducciones modernas citadas (RV1909, BSB) mantienen el femenino singular del hebreo («la hechicera», «a sorceress»), mientras que la SBLIBRE amplía explícitamente a «ninguna bruja ni hechicera», generalizando el alcance de manera similar a la LXX y la Vulgata pero conservando el género femenino.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.