Deuteronomio 6:3

וְשָׁמַעְתָּ יִשְׂרָאֵל וְשָׁמַרְתָּ לַעֲשׂוֹת אֲשֶׁר יִיטַב לְךָ וַאֲשֶׁר תִּרְבּוּן מְאֹד כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר יְהוָה אֱלֹהֵי אֲבֹתֶיךָ לָךְ אֶרֶץ זָבַת חָלָב וּדְבָֽשׁ׃ פ

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וְשָׁמַעְתָּ֤ יִשְׂרָאֵל֙ וְשָׁמַרְתָּ֣ לַעֲשׂ֔וֹת אֲשֶׁר֙ יִיטַ֣ב לְךָ֔ וַאֲשֶׁ֥ר תִּרְבּ֖וּן מְאֹ֑ד כַּאֲשֶׁר֩ דִּבֶּ֨ר יְהוָ֜ה אֱלֹהֵ֤י אֲבֹתֶ֙יךָ֙ לָ֔ךְ אֶ֛רֶץ זָבַ֥ת חָלָ֖ב וּדְבָֽשׁ׃ פ

Griego (Septuaginta)

καὶ ἄκουσον, Ἰσρα ήλ, καὶ φύλαξαι ποιεῖν, ὅπως εὖ σοι ᾖ, καὶ ἵνα πληθυνθῆτε σφόδρα, καθάπερ ἐλάλησεν κύριος ὁ θεὸς τῶν πατέρων σου δοῦναί σοι γῆν ῥέουσαν γάλα καὶ μέλι.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Audi, Israël, et observa ut facias quæ præcepit tibi Dominus, et bene sit tibi, et multipliceris amplius, sicut pollicitus est Dominus Deus patrum tuorum tibi terram lacte et melle manantem.

Español

Escucha, pues, Israel, y procura ponerlo por obra, para que te vaya bien y te multipliques, como Yehová, el Dios de tus padres, te ha prometido, en una tierra que mana leche y miel.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Oye pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien, y seáis multiplicados, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres, en la tierra que destila leche y miel.

Inglés

Hear, O Israel, and be careful to observe them, so that you may prosper and multiply greatly in a land flowing with milk and honey, just as the LORD, the God of your fathers, has promised you.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo contiene una exhortación en dos imperativos encadenados —escuchar y guardar— seguida de dos cláusulas de resultado (prosperidad y multiplicación) y una cláusula comparativa que remite a una promesa divina previa sobre una tierra fértil.

Palabras clave

  • sha.ma'.Ta («oír», H8085G): verbo qal en perfecto consecutivo, forma que continúa una secuencia de instrucciones ya iniciada; no es un mandato aislado sino un eslabón en una cadena.
  • sha.mar.Ta («guardar: cuidar», H8104J): también perfecto consecutivo qal, coordinado con el verbo anterior mediante la vav narrativa, seguido del infinitivo la'asot que especifica la acción a guardar («guardar para hacer»).
  • yi.Tav («ser bueno», H3190): imperfecto qal que introduce una cláusula de resultado o propósito («que te vaya bien»), dependiente de la partícula relativa asher.
  • tir.Bu[n] («multiplicar», H7235A): imperfecto qal en segunda persona plural con nun paragógica (H9013), un sufijo enfático que refuerza la forma verbal sin alterar su significado básico.
  • di.Ber («hablar: prometer», H1696I): verbo piel (forma intensiva) en perfecto, que marca una acción de habla completada y con matiz más enfático que el qal simple; introduce la cláusula comparativa ka'asher («como... habló»).

Lo que dice el texto

La frase se organiza mediante dos verbos en perfecto consecutivo (shama'ta y shamarta) unidos por la vav narrativa, lo que en hebreo bíblico indica continuidad dentro de una secuencia de instrucciones más amplia, no un mandato independiente. El segundo verbo, shamarta, se completa con el infinitivo la'asot («para hacer»), construcción que expresa el propósito de la guarda: no basta con oír y guardar, sino hacerlo con vistas a la ejecución.

Le siguen dos cláusulas introducidas por la partícula relativa asher («que»): una sobre el bienestar (yitav, imperfecto, «que sea bueno para ti») y otra sobre la multiplicación (tirbun, imperfecto con nun paragógica, «que os multipliquéis»). Ambas comparten la misma partícula relativa y el mismo tiempo verbal (imperfecto), lo que las presenta como resultados paralelos y coordinados, no como una simple lista de consecuencias.

La cláusula final se introduce con ka'asher («como»), que retoma la misma raíz relativa asher pero en función comparativa, y emplea el verbo dibber en piel —forma verbal intensiva de «hablar»— para señalar una acción de habla ya completada (perfecto). La estructura constructa de elohei avoteikha («Dios de tus padres») y zavat chalav («que mana de leche») encadena sustantivos y participios en relación de posesión o cualidad, típica de la sintaxis constructa hebrea.

Divergencias entre versiones

El hebreo conecta directamente lakh («a ti») con eretz zavat chalav udvash («tierra que mana leche y miel») sin verbo explícito de «dar» en esa cláusula; la aposición sintáctica basta para indicar que la tierra es el objeto de la promesa. La LXX, en cambio, inserta el infinitivo δοῦναί («para dar») —δοῦναί σοι γῆν—, haciendo explícito un verbo de entrega que el hebreo no contiene en ese punto. La Vulgata sigue una construcción más cercana al hebreo, con pollicitus est... terram («prometió... la tierra»), sin verbo adicional de dar, aunque reorganiza la sintaxis para que la promesa recaiga gramaticalmente sobre la tierra misma.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.