Deuteronomio 5:29

מִֽי־יִתֵּן וְהָיָה לְבָבָם זֶה לָהֶם לְיִרְאָה אֹתִי וְלִשְׁמֹר אֶת־כָּל־מִצְוֹתַי כָּל־הַיָּמִים לְמַעַן יִיטַב לָהֶם וְלִבְנֵיהֶם לְעֹלָֽם׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

מִֽי־יִתֵּ֡ן וְהָיָה֩ לְבָבָ֨ם זֶ֜ה לָהֶ֗ם לְיִרְאָ֥ה אֹתִ֛י וְלִשְׁמֹ֥ר אֶת־כָּל־מִצְוֹתַ֖י כָּל־הַיָּמִ֑ים לְמַ֨עַן יִיטַ֥ב לָהֶ֛ם וְלִבְנֵיהֶ֖ם לְעֹלָֽם׃

Griego (Septuaginta)

τίς δώσει οὕτως εἶναι τὴν καρδίαν αὐτῶν ἐν αὐτοῖς ὥστε φοβεῖσθαί με καὶ φυλάσσεσθαι τὰς ἐντολάς μου πάσας τὰς ἡμέρας, ἵνα εὖ ᾖ αὐτοῖς καὶ τοῖς υἱοῖς αὐτῶν δι’ αἰῶνος;

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Quis det talem eos habere mentem, ut timeant me, et custodiant universa mandata mea in omni tempore, ut bene sit eis et filiis eorum in sempiternum?

Español

¡Oh, si hubiera en ellos un corazón tal que me temieran y guardaran siempre todos mis mandamientos, para que les fuera bien a ellos y a sus hijos para siempre!

Español clásico (Reina-Valera 1909)

¡ Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen, y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que á ellos y á sus hijos les fuese bien para siempre!

Inglés

If only they had such a heart to fear Me and keep all My commandments always, so that it might be well with them and with their children forever.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo expresa un deseo o exclamación (introducido por la fórmula «¿quién diera?») sobre la disposición interna del pueblo: que su corazón fuera tal que temiera a Yehová y guardara sus mandamientos de manera continua, con la consecuencia de que les fuera bien a ellos y a su descendencia de forma perpetua.

Palabras clave

  • mi-yitten («¿quién diera?», H4310 + H5414) — la combinación de pronombre interrogativo con el verbo natan en imperfecto forma una expresión idiomática de deseo optativo, no una pregunta real.
  • levav («corazón», H3824) — sustantivo en estado constructo, «corazón de ellos», designa el órgano de la voluntad y el entendimiento como sujeto de la disposición deseada.
  • yir'ah («temer», H3372) — infinitivo qal; junto con lishmor forma un par de infinitivos que expresan la finalidad o el contenido de lo que el corazón debería producir.
  • lishmor («guardar», H8104) — infinitivo qal, paralelo al anterior, indica la acción de observar los mandamientos como consecuencia del temor deseado.
  • le'olam («para siempre», H5769) — sustantivo que cierra la frase señalando la duración perpetua del bienestar mencionado.

Lo que dice el texto

La estructura hebrea se organiza como una cláusula optativa: mi yitten («¿quién dará?») funciona como fórmula fija que introduce un deseo irrealizado, seguida por vehayah («y sería»), un perfecto consecutivo que continúa la secuencia verbal. El sujeto de este deseo es levavam zeh («este corazón de ellos»), con el demostrativo zeh («este», H2088) señalando una cualidad específica del corazón que se anhela. A partir de ahí, dos infinitivos coordinados —le-yir'ah 'oti («para temerme») y ul-lishmor et-kol-mitzvotai («y para guardar todos mis mandamientos»)— explican en qué consistiría ese corazón deseado: temor hacia la primera persona (Yehová, hablante del discurso) y observancia de «todos mis mandamientos» (kol-mitzvotai, con mitzvah en constructo plural femenino).

La frase temporal kol-hayamim («todos los días») matiza la continuidad de esa observancia. La partícula lema'an («para que», H4616) introduce la cláusula de propósito con el verbo en yusivo yitav («que sea bueno»), indicando el resultado deseado: bienestar para «ellos y sus hijos» (lahem ve-livneihem) que se extiende le'olam («para siempre»).

Divergencias entre versiones

La LXX traduce mi yitten con τίς δώσει («¿quién dará?»), manteniendo la estructura interrogativa-optativa del hebreo de forma más literal que la Vulgata, que usa quis det («¿quién diera?») con subjuntivo, recurso gramatical latino para expresar el deseo. Donde el hebreo dice levavam zeh («este corazón de ellos», con el demostrativo explícito), la Vulgata traduce talem... mentem («tal mente»), sustituyendo levav («corazón») por mens («mente/entendimiento»), un desplazamiento semántico del órgano designado. La LXX conserva καρδίαν («corazón»), más cercano al hebreo levav en este punto.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.