Deuteronomio 23:5

וְלֹֽא־אָבָה יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לִשְׁמֹעַ אֶל־בִּלְעָם וַיַּהֲפֹךְ יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לְּךָ אֶת־הַקְּלָלָה לִבְרָכָה כִּי אֲהֵֽבְךָ יְהוָה אֱלֹהֶֽיךָ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וְלֹֽא־אָבָ֞ה יְהוָ֤ה אֱלֹהֶ֙יךָ֙ לִשְׁמֹ֣עַ אֶל־בִּלְעָ֔ם וַיַּהֲפֹךְ֩ יְהוָ֨ה אֱלֹהֶ֧יךָ לְּךָ֛ אֶת־הַקְּלָלָ֖ה לִבְרָכָ֑ה כִּ֥י אֲהֵֽבְךָ֖ יְהוָ֥ה אֱלֹהֶֽיךָ׃

Griego (Septuaginta)

καὶ οὐκ ἠθέλησεν Κύριος ὁ θεός σου εἰσακοῦσαι τοῦ Βαλαάμ, καὶ μετέστρεψεν κύριος ὁ θεός σου τὰς κατάρας εἰς εὐλογίαν, ὅτι ἠγάπησέν σε Κύριος ὁ θεός σου.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

et noluit Dominus Deus tuus audire Balaam, vertitque maledictionem ejus in benedictionem tuam, eo quod diligeret te.

Español

Sin embargo, Yehová tu Dios no quiso escuchar a Balaam, sino que Yehová tu Dios convirtió la maldición en una bendición para ti, porque Yehová tu Dios te amaba.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Mas no quiso Jehová tu Dios oir á Balaam; y Jehová tu Dios te volvió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba.

Inglés

Yet the LORD your God would not listen to Balaam, and the LORD your God turned the curse into a blessing for you, because the LORD your God loves you.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo declara que Yehová se negó a escuchar a Balaam y, en su lugar, transformó una maldición dirigida contra el pueblo en una bendición. El texto atribuye esta acción al amor de Yehová hacia el destinatario del discurso.

Palabras clave

'a.Vah («estar dispuesto», H0014) — verbo qal perfecto: describe una acción completada, la negativa de Yehová a «estar dispuesto» a escuchar, reforzada por la negación lo'- (H3808). i.ya.ha.foKh («trastornar», H2015) — verbo qal en forma narrativa (vav conversiva H9001 + forma verbal): indica la consecuencia secuencial de la negativa anterior, «y entonces trastornó». ke.la.Lah («maldición», H7045) — sustantivo femenino singular, precedido por el marcador de objeto directo 'et (H0853) y el artículo ha (H9009): funciona como complemento directo específico y definido del verbo «trastornar». 'a.he.ve («amar», H0157G) — verbo qal perfecto: acción completada que funciona como causa introducida por la partícula ki (H3588A), «porque amó». 'e.lo.Hei-kha («Dios», H0430G + sufijo H9021) — sustantivo masculino plural constructo con sufijo pronominal de segunda persona: la forma plural con valor singular constructo indica posesión, «tu Dios», repetida tres veces en el versículo.

Lo que dice el texto

La frase se organiza en tres movimientos verbales encadenados por la partícula ki («porque», H3588A) al final, que introduce la causa de lo narrado. El primer movimiento usa 'a.Vah («estar dispuesto», H0014) en perfecto qal negado por lo'- (H3808), estableciendo un hecho consumado: la negativa de Yehová a escuchar (li-sh.Mo.a', infinitivo qal de «oír», H8085G) dirigida «hacia Balaam» (preposición 'el-, H0413). El segundo movimiento emplea la forma narrativa va-i.ya.ha.foKh («y trastornó», H2015), construida con la vav conversiva (H9001) que enlaza secuencialmente la acción con la anterior: la negativa a escuchar da paso a una acción transformadora sobre «la maldición» (ha-ke.la.Lah, H7045, con artículo definido y marcador de objeto directo 'et, H0853) hacia «bendición» (li-v.ra.Khah, H1293, con preposición li, H9005, que indica dirección o resultado del cambio).

El tercer movimiento, introducido por ki (H3588A), retoma el verbo 'a.he.ve («amar», H0157G) en perfecto qal, presentando el amor como estado o acción completada que fundamenta lo narrado previamente. El nombre divino Yah.weh (H3068G) aparece tres veces, cada una seguida por 'e.lo.Hei-kha («tu Dios», H0430G con sufijo H9021), repetición que estructura el versículo en tres cláusulas paralelas, cada una con el mismo sujeto explícito.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce Yah.weh (H3068G) como Κύριος («Señor») en las tres ocurrencias, sin transliterar el tetragrámaton, mientras que el hebreo emplea el nombre propio directamente. La Vulgata reduce la tercera cláusula causal a eo quod diligeret te («porque te amaba»), omitiendo la repetición del nombre divino y del posesivo «tu Dios» que sí aparecen en el hebreo (Yah.weh 'e.lo.Hei-kha) y en la LXX (Κύριος ὁ θεός σου) en ese mismo lugar.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.