Deuteronomio 2:34
וַנִּלְכֹּד אֶת־כָּל־עָרָיו בָּעֵת הַהִוא וַֽנַּחֲרֵם אֶת־כָּל־עִיר מְתִם וְהַנָּשִׁים וְהַטָּף לֹא הִשְׁאַרְנוּ שָׂרִֽיד׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וַנִּלְכֹּ֤ד אֶת־כָּל־עָרָיו֙ בָּעֵ֣ת הַהִ֔וא וַֽנַּחֲרֵם֙ אֶת־כָּל־עִ֣יר מְתִ֔ם וְהַנָּשִׁ֖ים וְהַטָּ֑ף לֹ֥א הִשְׁאַ֖רְנוּ שָׂרִֽיד׃
καὶ ἐκρατήσαμεν πασῶν τῶν πόλεων αὐτοῦ ἐν τῷ καιρῷ ἐκείνῳ, καὶ ἐξωλεθρεύσαμεν πᾶσαν πόλιν ἑξῆς καὶ τὰς γυναῖκας αὐτῶν καὶ τὰ τέκνα αὐτῶν· οὐ κατελίπομεν ζωγρείαν.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Cunctasque urbes in tempore illo cepimus, interfectis habitatoribus earum, viris ac mulieribus et parvulis: non reliquimus in eis quidquam,
En ese momento tomamos todas sus ciudades, y destruimos por completo todas las ciudades habitadas, con las mujeres y los niños. No dejamos a nadie en pie.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y tomamos entonces todas sus ciudades, y destruimos todas las ciudades, hombres, y mujeres, y niños; no dejamos ninguno:
At that time we captured all his cities and devoted to destruction the people of every city, including women and children. We left no survivors.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo narra la conquista y destrucción total de las ciudades de un territorio: captura de las ciudades, aniquilación de su población (hombres, mujeres, niños) y la afirmación de que no quedó ningún superviviente.
Palabras clave
nilkod («capturar», H3920) — verbo qal narrativo en primera persona plural, indica la acción simple y directa de tomar las ciudades como hecho consumado en la secuencia del relato.
nacharem («consagrar/destruir», H2763A) — verbo hifil (forma causativa) narrativo, de la raíz que en otros contextos bíblicos se asocia con la consagración de algo a la destrucción total; la forma hifil señala que el sujeto provoca activamente ese estado.
kol-'ir metim («toda ciudad de hombres», H3605 + H5892B + H4962) — construcción de estado constructo («ciudad de hombres/varones») que especifica el tipo de población afectada antes de sumar a mujeres y niños en la cláusula siguiente.
hish'arnu («hacer quedar», H7604) — verbo hifil en perfecto, primera persona plural: la forma causativa indica que el sujeto es agente de que algo «quede» o no, y el perfecto marca la acción como completada.
sarid («sobreviviente», H8300) — sustantivo masculino singular, objeto directo de la negación, designa a quien queda con vida tras una destrucción.
Lo que dice el texto
La frase se organiza en dos cláusulas narrativas coordinadas por vav consecutiva (H9001): primero nilkod («capturamos») con objeto «todas sus ciudades» (kol-'arav), y luego nacharem («destruimos/consagramos a destrucción») con objeto «toda ciudad de hombres» (kol-'ir metim), al que se añaden mediante conjunción simple ve- (H9002) «las mujeres» (ha-nashim) y «los niños» (ha-taf). La estructura constructa («ciudad de hombres») antepone la categoría humana afectada antes de enumerar los otros grupos, lo que en hebreo produce un efecto acumulativo: primero se nombra la población masculina como núcleo de la ciudad, después se agregan mujeres y niños como extensión del mismo objeto de destrucción.
La cláusula final invierte la construcción verbal: en lugar de otro verbo de destrucción, aparece la negación lo' (H3808) con hish'arnu («hicimos quedar») y el sustantivo sarid («sobreviviente») como objeto directo. La forma hifil de este verbo, causativa, enfatiza que el sujeto es agente activo de la ausencia de supervivientes, no que estos simplemente no aparecieran.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce kol-'ir metim («toda ciudad de hombres») como πᾶσαν πόλιν ἑξῆς («toda ciudad sucesivamente» o «una tras otra»), sin verter metim («hombres») como componente léxico distinto, sino como un adverbio de secuencia.
Para la cláusula final, el hebreo dice literalmente «no hicimos quedar sobreviviente» (lo' hish'arnu sarid); la LXX traduce οὐ κατελίπομεν ζωγρείαν («no dejamos cautivo vivo»), especificando la noción de captura viva que el término hebreo sarid no contiene explícitamente. La Vulgata, por su parte, generaliza con «non reliquimus in eis quidquam» («no dejamos en ellas nada»), sustituyendo la idea de «sobreviviente» por una negación total de cualquier resto, y añade la frase «interfectis habitatoribus earum» («muertos sus habitantes»), que no corresponde a ningún término explícito en el hebreo de este versículo.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.