Deuteronomio 10:14

הֵן לַיהוָה אֱלֹהֶיךָ הַשָּׁמַיִם וּשְׁמֵי הַשָּׁמָיִם הָאָרֶץ וְכָל־אֲשֶׁר־בָּֽהּ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

הֵ֚ן לַיהוָ֣ה אֱלֹהֶ֔יךָ הַשָּׁמַ֖יִם וּשְׁמֵ֣י הַשָּׁמָ֑יִם הָאָ֖רֶץ וְכָל־אֲשֶׁר־בָּֽהּ׃

Griego (Septuaginta)

ἰδοὺ κυρίου τοῦ θεοῦ σου ὁ οὐρανὸς καὶ ὁ οὐρανὸς τοῦ οὐρανοῦ, ἡ γῆ καὶ πάντα ὅσα ἐστὶν ἐν αὐτῇ·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

En Domini Dei tui cælum est, et cælum cæli, terra, et omnia quæ in ea sunt:

Español

He aquí que a Yehová su Dios pertenecen los cielos, el cielo de los cielos y la tierra con todo lo que hay en ella.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos: la tierra, y todas las cosas que hay en ella.

Inglés

Behold, to the LORD your God belong the heavens, even the highest heavens, and the earth and everything in it.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo afirma que los cielos, el cielo de los cielos, la tierra y todo lo que contiene pertenecen a Yehová, el Dios de quien recibe la palabra. La construcción hebrea enfatiza la pertenencia mediante una preposición de posesión y una serie de términos que abarcan totalidad cósmica.

Palabras clave

  • hen («he aquí», H2005): interjección inicial que introduce la declaración con fuerza enfática, llamando la atención sobre lo que sigue.
  • la- («a/para», H9005) + YHWH: la preposición prefijada a Yehová marca posesión — literalmente «a Yehová [pertenecen]», sin verbo «ser» explícito en hebreo.
  • shemei ha-shamayim («cielo de los cielos», H8064 en constructo + H8064): la repetición del mismo sustantivo en forma constructiva («cielos de los cielos») construye una expresión superlativa por duplicación, típica del hebreo para indicar totalidad o extremo.
  • kol 'asher bah («todo que en ella», H3605 + H0834A + H9034): el sufijo pronominal femenino -ah («ella», H9034) retoma a 'aretz («tierra», H0776G), femenino singular, cerrando la enumeración con inclusión total de lo contenido en la tierra.
  • 'Eloheikha («tu Dios», H0430G + H9021): forma plural en construcción con sufijo singular «tu», estructura constructa que vincula la divinidad con el destinatario del discurso.

Lo que dice el texto

La frase se abre con la interjección hen («he aquí», H2005), que no tiene función sintáctica propia sino que marca énfasis retórico. La estructura central carece de verbo copulativo explícito: la preposición la- («a/para») prefijada al tetragrámaton indica posesión — el texto hebreo dice literalmente «a Yehová tu Dios [son/pertenecen] los cielos», dejando implícito el verbo «ser» según es habitual en hebreo bíblico en construcciones nominales de posesión.

La enumeración que sigue procede en tres niveles: ha-shamayim («el cielo», H8064) en singular gramatical pero con forma plural (rasgo común del sustantivo «cielos» en hebreo), luego shemei ha-shamayim («cielo de los cielos»), donde el mismo término se repite en estado constructo consigo mismo — una construcción hebrea que expresa el grado máximo o totalidad de una categoría (comparable a «rey de reyes»). Después se añade ha-'aretz («la tierra», H0776G) y finalmente kol 'asher bah («todo lo que hay en ella»), donde el sufijo femenino -ah concuerda gramaticalmente con 'aretz, femenino singular, cerrando el listado con inclusión explícita de todo contenido terrestre.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce shemei ha-shamayim («cielo de los cielos») como ὁ οὐρανὸς τοῦ οὐρανοῦ («el cielo del cielo»), en singular ambos términos, donde el hebreo emplea plural en la primera ocurrencia (shemei, constructo plural) y singular con valor plural en la segunda (ha-shamayim). La Vulgata sigue un patrón similar con cælum et cælum cæli («cielo y cielo del cielo»), también en singular, sin reflejar la pluralidad morfológica hebrea. Las traducciones al español (RV1909, SBLIBRE) optan por «los cielos» y «los cielos de los cielos», en plural, acercándose más a la forma hebrea que las versiones griega y latina.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.