Números 22:6

וְעַתָּה לְכָה־נָּא אָֽרָה־לִּי אֶת־הָעָם הַזֶּה כִּֽי־עָצוּם הוּא מִמֶּנִּי אוּלַי אוּכַל נַכֶּה־בּוֹ וַאֲגָרְשֶׁנּוּ מִן־הָאָרֶץ כִּי יָדַעְתִּי אֵת אֲשֶׁר־תְּבָרֵךְ מְבֹרָךְ וַאֲשֶׁר תָּאֹר יוּאָֽר׃

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וְעַתָּה֩ לְכָה־נָּ֨א אָֽרָה־לִּ֜י אֶת־הָעָ֣ם הַזֶּ֗ה כִּֽי־עָצ֥וּם הוּא֙ מִמֶּ֔נִּי אוּלַ֤י אוּכַל֙ נַכֶּה־בּ֔וֹ וַאֲגָרְשֶׁ֖נּוּ מִן־הָאָ֑רֶץ כִּ֣י יָדַ֗עְתִּי אֵ֤ת אֲשֶׁר־תְּבָרֵךְ֙ מְבֹרָ֔ךְ וַאֲשֶׁ֥ר תָּאֹ֖ר יוּאָֽר׃

Griego (Septuaginta)

καὶ νῦν δεῦρο ἄρασαί μοι τὸν λαὸν τοῦτον, ὅτι ἰσχύει οὗτος ἢ ἡμεῖς, ἐὰν δυνώμεθα πατάξαι ἐξ αὐτῶν, καὶ ἐκβαλῶ αὐτοὺς ἐκ τῆς γῆς· ὅτι οἶδα οὓς ἐὰν εὐλογήσῃς σύ, εὐλόγηνται, καὶ οὓς ἐὰν καταράσῃ σύ, κεκατήρανται.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Veni igitur, et maledic populo huic, quia fortior me est: si quomodo possim percutere et ejicere eum de terra mea. Novi enim quod benedictus sit cui benedixeris, et maledictus in quem maledicta congesseris.

Español

Por favor, ven y maldice a este pueblo por mí, porque son más fuertes que nosotros. Tal vez así pueda derrotarlos y echarlos del país. Yo sé muy bien que a quien tú bendices le va bien, y a quien tú maldices le va mal”.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Ven pues ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo: quizá podré yo herirlo, y echarlo de la tierra: que yo sé que el que tú bendijeres, será bendito, y el que tú maldijeres, será maldito.

Inglés

So please come now and put a curse on this people, because they are too mighty for me. Perhaps I may be able to defeat them and drive them out of the land; for I know that those you bless are blessed, and those you curse are cursed.”

Qué dice el texto

Resumen

El pasaje contiene la orden de maldecir a un pueblo descrito como más poderoso que quien habla, seguida de la razón para acudir a un tercero: la convicción de que sus bendiciones y maldiciones son eficaces. La estructura repite dos veces la partícula causal ki («porque/que», H3588A), organizando el texto en petición + justificación + fundamento.

Palabras clave

  • 'arah («maldecir», H0779) — verbo qal imperativo: orden directa, sin matices de intensidad, reforzada por la partícula na' («por favor», H4994) que suaviza el mandato en tono de ruego.
  • na' («por favor», H4994) — interjección que acompaña a lekha («ve») y a 'arah, marcando cortesía en ambos imperativos consecutivos.
  • 'atzum («poderoso», H6099) — adjetivo masculino singular que califica al sujeto hu' («él», H1931), colocado antes del verbo copulativo implícito, dando énfasis a la cualidad.
  • yada'ti («conocer», H3045) — verbo qal en perfecto, primera persona: acción ya completada, «he sabido/conozco con certeza», distinta de un simple presente.
  • te'varekh / mevorakh y ta'or / yu'ar («bendecir»/«maldecir», H1288 y H0779) — cada par combina una forma activa (piel te'varekh; qal ta'or) con una forma pasiva (pual mevorakh; hofal yu'ar), creando un paralelismo morfológico entre la acción de bendecir y la de maldecir mediante el cambio de voz verbal dentro de la misma raíz.

Lo que dice el texto

La frase inicial encadena dos imperativos qal —lekha («ve») y 'arah («maldice»)— ambos acompañados de na', lo que en hebreo marca una secuencia de instrucciones formuladas como ruego, no como orden tajante. El objeto de la maldición, ha'am hazeh («este pueblo»), queda calificado por la oración causal introducida por ki: 'atzum hu' mimenni («poderoso es él, más que yo»), donde la preposición min con sufijo de primera persona establece una comparación de superioridad.

La segunda mitad del versículo introduce un segundo ki que fundamenta la petición en un conocimiento ya adquirido (yada'ti, perfecto). Este conocimiento se expresa mediante dos cláusulas relativas paralelas construidas con el mismo verbo en dos raíces distintas para «bendecir» y «maldecir», cada una con un verbo activo (piel/qal) seguido de su contraparte pasiva (pual/hofal) de la misma raíz. Esta simetría morfológica —imposible de replicar con exactitud en traducción— vincula la acción del sujeto con su resultado necesario: quien bendice, produce a alguien bendecido; quien maldice, produce a alguien maldecido.

Divergencias entre versiones

El hebreo dice 'atzum hu' mimenni («poderoso es él, más que yo», singular), pero la LXX traduce ἰσχύει οὗτος ἢ ἡμεῖς («más fuerte que nosotros», plural), y mantiene el plural en la cláusula siguiente (δυνώμεθα, «podamos», nosotros) donde el hebreo usa 'ukhal («yo pueda», singular) y nakeh («golpeemos», con sufijo plural). La Vulgata sigue el singular hebreo («fortior me est... possim percutere») pero añade «de terra mea» («de mi tierra»), posesivo ausente en el hebreo min-ha'aretz («de la tierra», sin sufijo).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.