Números 21:6
וַיְשַׁלַּח יְהוָה בָּעָם אֵת הַנְּחָשִׁים הַשְּׂרָפִים וַֽיְנַשְּׁכוּ אֶת־הָעָם וַיָּמָת עַם־רָב מִיִּשְׂרָאֵֽל׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וַיְשַׁלַּ֨ח יְהוָ֜ה בָּעָ֗ם אֵ֚ת הַנְּחָשִׁ֣ים הַשְּׂרָפִ֔ים וַֽיְנַשְּׁכ֖וּ אֶת־הָעָ֑ם וַיָּ֥מָת עַם־רָ֖ב מִיִּשְׂרָאֵֽל׃
καὶ ἀπέστειλεν κύριος εἰς τὸν λαὸν τοὺς ὄφεις τοὺς θανατοῦντας, καὶ ἔδακνον τὸν λαόν· καὶ ἀπέθανεν λαὸς πολὺς τῶν υἱῶν Ἰσραήλ.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Quam ob rem misit Dominus in populum ignitos serpentes, ad quorum plagas et mortes plurimorum,
Entonces Yehová envió serpientes venenosas entre el pueblo; estas mordieron a la gente, y muchos israelitas murieron.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo: y murió mucho pueblo de Israel.
So the LORD sent venomous snakes among the people, and many of the Israelites were bitten and died.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo narra que Yehová (H3068) enviò serpientes contra el pueblo de Israel como castigo dentro de la secuencia narrativa del libro de Números; estas serpientes muerden a la gente y, como consecuencia, muere un número considerable de israelitas.
Palabras clave
- yeshalach («enviar, partir», H7971) — verbo en piel (forma intensiva), con vav narrativa que marca la secuencia temporal del relato: «y entonces envió».
- nechashim («serpiente», H5175) — sustantivo masculino plural con artículo definido, primer término de una construcción doble.
- serafim («serpiente», H8314A) — sustantivo masculino plural con artículo definido, en aposición directa a nechashim; la raíz de esta palabra se asocia en otros contextos bíblicos con la idea de «quemar» o «arder».
- yenashkhu («morder», H5391A) — verbo en piel, forma narrativa, sujeto plural («ellos», las serpientes).
- rav («muchos», H7227A) — adjetivo masculino singular que califica a 'am («pueblo», H5971A), indicando la magnitud de la mortandad.
Lo que dice el texto
La oración hebrea sigue la cadena narrativa típica mediante tres verbos consecutivos unidos por la vav narrativa: yeshalach («envió»), yenashkhu («mordieron») y yamot («murió»), cada uno introduciendo una etapa de la acción en secuencia estricta de causa y efecto. El sujeto del primer verbo es Yehová; el de los dos siguientes cambia — las serpientes muerden, y luego «pueblo mucho» muere.
Un rasgo notable de la construcción es la doble designación de las serpientes: ha-nechashim ha-serafim, dos sustantivos masculinos plurales, cada uno con su propio artículo definido, en aposición. Nechashim es el término genérico para «serpientes»; serafim añade una calificación adicional cuya raíz se vincula en otros usos bíblicos con la acción de arder o quemar, aunque en este pasaje ambas palabras se glosan como «serpiente». La yuxtaposición de dos términos con artículo repetido, en lugar de un sustantivo con un adjetivo simple, es una particularidad morfológica que las traducciones a idiomas sin este recurso deben resolver con una sola expresión.
Al final de la frase, 'am rav («pueblo mucho») coloca el adjetivo rav después del sustantivo, orden habitual en hebreo bíblico, seguido de la preposición mi- («de, desde») que introduce Yisra'el, especificando el origen del pueblo afectado.
Divergencias entre versiones
El hebreo presenta ha-serafim como calificación de las serpientes, término cuya raíz se asocia con el fuego o el ardor. La LXX no traduce esta idea de «ardiente» sino que usa τοὺς θανατοῦντας («los que causan la muerte» o «mortíferos»), desplazando el matiz semántico de «quemar» hacia el efecto letal. La Vulgata, en cambio, traduce con ignitos serpentes («serpientes ígneas» o «de fuego»), que sí conserva la asociación con el fuego presente en la raíz hebrea. Las traducciones modernas citadas (RV1909 «ardientes», BSB «venomous/venenosas») se dividen entre estas dos interpretaces: una sigue el matiz ígneo (más cercano a la Vulgata), la otra opta por un matiz funcional relacionado con el veneno, sin base directa en la raíz hebrea de serafim.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.