Levítico 21:4

לֹא יִטַּמָּא בַּעַל בְּעַמָּיו לְהֵחַלּֽוֹ׃

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

לֹ֥א יִטַּמָּ֖א בַּ֣עַל בְּעַמָּ֑יו לְהֵ֖חַלּֽוֹ׃

Griego (Septuaginta)

οὐ μιανθήσεται ἐξάπινα ἐν τῷ λαὼ αὐτοῦ εἰς βεβήλωσιν αὐτοῦ.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

sed nec in principe populi sui contaminabitur.

Español

Pero como líder de su pueblo, no debe hacerse impuro ni profanarse.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

No se contaminará, porque es príncipe en sus pueblos, haciéndose inmundo.

Inglés

He is not to defile himself for those related to him by marriage, and so profane himself.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo prohíbe que la persona referida se contamine (verbo reflexivo en hitpael) mediante una relación designada como ba'al en conexión con sus 'ammay (parientes/pueblo), añadiendo que tal contaminación sería un acto de profanación de sí mismo. La ambigüedad del término ba'al genera lecturas divergentes entre las versiones.

Palabras clave

yitamma' («contaminar», H2930A) — forma hitpael, verbo reflexivo: la acción de contaminarse recae sobre el propio sujeto, no es pasiva sino que implica participación activa en el proceso.

ba'al («señor: esposo», H1167H) — sustantivo masculino singular; la glosa doble («señor»/«esposo») refleja la polisemia de la raíz, que puede indicar autoridad, posesión o vínculo conyugal según contexto.

'ammay («pariente», H5971B) — sustantivo masculino plural en estado constructo, con sufijo posesivo «su»: literalmente «parientes-de-él», forma ligada gramaticalmente a lo que sigue.

le-hechallo («al profanarlo», H2490H) — infinitivo nifal con preposición le y sufijo pronominal: expresa la consecuencia o propósito de la acción anterior, «hasta profanarse a sí mismo».

Lo que dice el texto

La cláusula hebrea se organiza como: negación + verbo reflexivo + sustantivo (ba'al) + preposición + sustantivo en constructo con sufijo + infinitivo con preposición y sufijo. El núcleo verbal yitamma' (hitpael) indica que el sujeto es agente y paciente a la vez de la contaminación, no algo que le sucede pasivamente. El término ba'al funciona aquí como aposición o descriptor del sujeto que se contamina, pero su campo semántico —"señor", "dueño", "esposo"— no queda desambiguado por la morfología sola; la elección de traducción depende de cómo se interprete la relación con 'ammay («sus parientes»), también genéricamente ligado a la raíz de "pueblo" ('am, H5971).

La estructura sintáctica final, con el infinitivo le-hechallo en nifal, marca el resultado o la finalidad implícita: el acto de contaminarse (yitamma') desemboca en profanación (hechallo), estableciendo una secuencia causal entre ambos verbos que el texto hebreo conecta mediante la partícula le.

Divergencias entre versiones

La LXX (Swete) presenta una lectura notablemente distinta: no traduce ba'al en absoluto, sino que introduce ἐξάπινα («repentinamente»), y usa ἐν τῷ λαῷ αὐτοῦ («en su pueblo») sin el matiz de parentesco cercano que sugiere 'ammay. Esta divergencia indica una base textual o una tradición interpretativa diferente respecto al TAHOT.

La Vulgata traduce ba'al como princeps («príncipe/jefe»), interpretación que también sigue RV1909 («príncipe») y SBLIBRE («líder»). En cambio, BSB opta por una lectura de parentesco matrimonial («related to him by marriage»), acercándose a la acepción de ba'al como «esposo» señalada en la glosa original. Estas tres vías de traducción —jefe/príncipe, esposo/vínculo conyugal, o la lectura divergente de la LXX— muestran que el término ba'al en este contexto admite más de una interpretación válida según el marco de cada versión, sin que el hebreo mismo resuelva la ambigüedad de forma explícita.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.