Levítico 12:7
וְהִקְרִיבוֹ לִפְנֵי יְהוָה וְכִפֶּר עָלֶיהָ וְטָהֲרָה מִמְּקֹר דָּמֶיהָ זֹאת תּוֹרַת הַיֹּלֶדֶת לַזָּכָר אוֹ לַנְּקֵבָֽה׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְהִקְרִיב֞וֹ לִפְנֵ֤י יְהוָה֙ וְכִפֶּ֣ר עָלֶ֔יהָ וְטָהֲרָ֖ה מִמְּקֹ֣ר דָּמֶ֑יהָ זֹ֤את תּוֹרַת֙ הַיֹּלֶ֔דֶת לַזָּכָ֖ר א֥וֹ לַנְּקֵבָֽה׃
καὶ προσοίσει ἔναντι κυρίου, καὶ ἐξιλάσεται περὶ αὐτῆς ὁ ἱερεύς, καὶ καθαριεῖ αὐτὴν ἀπὸ τῆς πηγῆς τοῦ αἵματος αὐτῆς. οὗτος ὁ νόμος τῆς τικτούσης ἄρσεν ἢ θῆλυ.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
qui offeret illa coram Domino, et orabit pro ea, et sic mundabitur a profluvio sanguinis sui: ista est lex parientis masculum aut feminam.
El sacerdote los ofrecerá ante Yehová y hará expiación por ella. De esta manera la mujer quedará purificada de su flujo de sangre. “‘Este es el reglamento para la mujer que da a luz a un niño o a una niña.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y él ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley de la que pariere varón ó hembra.
And the priest will present them before the LORD and make atonement for her; and she shall be ceremonially cleansed from her flow of blood. This is the law for a woman giving birth, whether to a male or to a female.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo cierra la secuencia ritual de purificación tras el parto: se presenta una ofrenda, se realiza un rito de expiación y la mujer queda pura de su flujo de sangre. La frase final introduce una fórmula legal que designa este conjunto de disposiciones como la «instrucción» aplicable tanto al nacimiento de un varón como de una hembra.
Palabras clave
- hikriv («presentar, traer», H7126H) — verbo en hifil (causativo), perfecto consecutivo, con sufijo pronominal «lo»: el sujeto que ejecuta la acción no se nombra en esta cláusula, solo se marca por la conjugación en tercera persona masculina singular.
- kipper («expiar», H3722A) — piel (forma intensiva), perfecto consecutivo, continúa la cadena de acciones iniciada por hikriv.
- taharah («ser pura», H2891) — qal (forma simple), perfecto consecutivo: describe el estado resultante, no una acción sobre un objeto.
- mekor dameiha («fuente de su sangre», H4726 + H1818) — sustantivo en constructo con sustantivo en constructo plural: literalmente «manantial de sus sangres».
- torat ha-yoledet («instrucción de la que da a luz», H8451 + H3205) — constructo con participio femenino qal, fórmula que cierra la unidad legal.
Lo que dice el texto
La frase hebrea se organiza en tres cláusulas encadenadas por vav narrativa, cada una con un verbo en perfecto consecutivo pero en una conjugación distinta: hifil (hikriv, causativo), piel (kipper, intensivo) y qal (taharah, estativo). Esta progresión gramatical muestra un movimiento de acción causada, a acción intensiva ritual, a estado resultante, sin que el sujeto de las dos primeras cláusulas se nombre explícitamente: solo la desinencia verbal masculina singular lo indica, dejando su identificación a lo dicho en versículos previos. El objeto de hikriv está marcado por el sufijo -o («lo»), referido a lo que se presenta.
La expresión mekor dameiha usa un doble constructo que en hebreo produce una imagen de origen o manantial, más que de simple «flujo». La cláusula final, introducida por el demostrativo zot («esta»), fija la sección como torat («instrucción», también traducible como «ley») de ha-yoledet, participio femenino que designa genéricamente «la que da a luz», sin especificar aún el sexo del nacido, que se añade después mediante las preposiciones la-zakhar («para varón») o la-nekevah («o para hembra»).
Divergencias entre versiones
La LXX explicita el sujeto de la segunda cláusula con ὁ ἱερεύς («el sacerdote»), palabra ausente en el texto hebreo de este versículo, donde el agente solo se infiere de la conjugación verbal. La Vulgata, en cambio, mantiene la ambigüedad del sujeto mediante el relativo qui («el que»), más cercano a la indeterminación hebrea. Además, la Vulgata traduce mekor («fuente») como profluvio («flujo, derrame»), mientras que la LXX conserva la imagen de πηγῆς («fuente, manantial»), más próxima al término hebreo.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.