Levítico 11:44

כִּי אֲנִי יְהוָה אֱלֹֽהֵיכֶם וְהִתְקַדִּשְׁתֶּם וִהְיִיתֶם קְדֹשִׁים כִּי קָדוֹשׁ אָנִי וְלֹא תְטַמְּאוּ אֶת־נַפְשֹׁתֵיכֶם בְּכָל־הַשֶּׁרֶץ הָרֹמֵשׂ עַל־הָאָֽרֶץ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

כִּ֣י אֲנִ֣י יְהוָה֮ אֱלֹֽהֵיכֶם֒ וְהִתְקַדִּשְׁתֶּם֙ וִהְיִיתֶ֣ם קְדֹשִׁ֔ים כִּ֥י קָד֖וֹשׁ אָ֑נִי וְלֹ֤א תְטַמְּאוּ֙ אֶת־נַפְשֹׁ֣תֵיכֶ֔ם בְּכָל־הַשֶּׁ֖רֶץ הָרֹמֵ֥שׂ עַל־הָאָֽרֶץ׃

Griego (Septuaginta)

ὅτι ἐγώ εἰμι κύριος ὁ θεὸς ὑμῶν· καὶ ἁγιασθήσεσθε καὶ ἅγιοι ἔσεσθε, ὅτι ἅγιός εἰμι ἐγὼ κύριος ὁ θεὸς ὑμῶν· καὶ οὐ μιανεῖτε τὰς ψυχὰς ὑμῶν ἐν πᾶσιν τοῖς ἑρπετοῖς τοῖς κινουμένοις ἐπὶ τῆς γῆς·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Ego enim sum Dominus Deus vester: sancti estote, quia ego sanctus sum. Ne polluatis animas vestras in omni reptili quod movetur super terram.

Español

Porque yo soy Yehová, su Dios. Por lo tanto, conságrense y sean santos, porque yo soy santo. No se contaminen con ningún animal que se arrastre por el suelo.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Pues que yo soy Jehová vuestro Dios, vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo: así que no ensuciéis vuestras personas con ningún reptil que anduviere arrastrando sobre la tierra.

Inglés

For I am the LORD your God; consecrate yourselves, therefore, and be holy, because I am holy. You must not defile yourselves by any creature that crawls along the ground.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo presenta una razón (introducida dos veces por ki) para la conducta de pureza exigida: la identidad divina de Yehová como Dios de Israel fundamenta el mandato de consagración y santidad, y de ahí se deriva la prohibición de contaminarse con los animales que se arrastran sobre la tierra.

Palabras clave

  • ki («porque», H3588A) — partícula subordinante que aparece dos veces (posiciones 1 y 11), estructurando el versículo en dos razonamientos causales encadenados.
  • hitkaddishTem («consagrar», H6942G) — verbo en hitpael, forma reflexiva-intensiva: la acción de consagrarse recae sobre el sujeto mismo, no es solo pasiva.
  • qedoshim / qadosh («santo», H6918G) — el mismo lexema aparece como adjetivo plural (posición 10, referido a «ustedes») y singular (posición 12, referido a «yo»), estableciendo un paralelismo morfológico entre el sujeto divino y el colectivo humano.
  • tetamme'u («contaminar», H2930A) — verbo piel (intensiva), imperfecto con negación lo': describe una acción continua o futura que debe evitarse, no un hecho puntual.
  • nafshoteikhem («alma: yo mismo», H5315I) — sustantivo plural constructo con sufijo posesivo; la forma plural aplicada a un colectivo («ustedes») indica que cada individuo posee su propia nefesh.

Lo que dice el texto

La construcción hebrea repite dos veces la partícula ki (posiciones 1 y 11), lo que genera una estructura de doble fundamentación: la primera cláusula (posiciones 1-10) declara la identidad de Yehová como Dios y ordena la consagración y la santidad como consecuencia; la segunda cláusula (posiciones 11-28) repite el fundamento («porque santo soy yo») antes de formular la prohibición de contaminación. Esta repetición causal no es visible como estructura doble en las traducciones al español, que suelen fusionar el razonamiento en una sola oración fluida.

El verbo hitkaddishTem (posición 7) está en hitpael, forma verbal reflexiva que en hebreo marca que el sujeto realiza la acción sobre o para sí mismo, distinta de una consagración meramente recibida. Le sigue hyitem (posición 9) en qal, ambos en perfecto consecutivo, lo que en la secuencia narrativa hebrea indica una cadena de acciones ligadas: consagrarse y, como resultado, ser santos. El adjetivo qedoshim (plural, posición 10) se contrapone gramaticalmente a qadosh (singular, posición 12), aplicado a Yehová, generando una correspondencia formal entre el atributo divino y el estado exigido al colectivo humano.

El sustantivo nafshoteikhem (posición 18) está en plural constructo, literalmente «almas de vosotros», lo que en la glosa se aproxima a «yo mismo» de cada uno; esta forma plural con sufijo posesivo distribuye la prohibición de contaminación a nivel individual dentro del colectivo.

Divergencias entre versiones

La LXX y la Vulgata introducen la fórmula divina de manera distinta: la LXX repite «κύριος ὁ θεὸς ὑμῶν» (Señor, Dios de ustedes) en la segunda cláusula causal, duplicando el título completo donde el hebreo solo tiene ki qadosh ani («porque santo soy yo», sin repetir el nombre divino ni el sufijo «vuestro»). La Vulgata, en cambio, condensa ambas partículas ki hebreas en una sola construcción con «enim» y «quia», sin marcar la doble estructura causal que el hebreo presenta mediante la repetición literal de ki.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.