Levítico 11:36

אַךְ מַעְיָן וּבוֹר מִקְוֵה־מַיִם יִהְיֶה טָהוֹר וְנֹגֵעַ בְּנִבְלָתָם יִטְמָֽא׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

אַ֣ךְ מַעְיָ֥ן וּב֛וֹר מִקְוֵה־מַ֖יִם יִהְיֶ֣ה טָה֑וֹר וְנֹגֵ֥עַ בְּנִבְלָתָ֖ם יִטְמָֽא׃

Griego (Septuaginta)

πλῆν πηγῶν ὑδάτων καὶ λάκκου καὶ συναγωγῆς ὕδατος· ἔσται καθαρόν· ὁ δὲ ἁπτόμενος τῶν θνησιμαίων αὐτῶν ἀκάθαρτος ἔσται.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Fontes vero et cisternæ, et omnis aquarum congregatio munda erit. Qui morticinum eorum tetigerit, polluetur.

Español

Sin embargo, un manantial o una cisterna donde se junte agua seguirá siendo limpio, pero quien toque el cadáver del animal allí dentro quedará impuro.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas, serán limpias: mas lo que hubiere tocado en sus cuerpos muertos será inmundo.

Inglés

Nevertheless, a spring or cistern containing water will remain clean, but one who touches a carcass in it will be unclean.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo establece una excepción dentro de las leyes de pureza ritual: a diferencia de otros recipientes u objetos que se contaminan por contacto con cadáveres de animales impuros, el agua reunida en manantiales o fosas permanece pura. Sin embargo, quien toque directamente el cadáver queda impuro, independientemente de que este se encuentre en el agua.

Palabras clave

  • 'akh («ciertamente», H0389) — adverbio que introduce una restricción o excepción respecto a lo tratado en los versículos anteriores; marca un contraste con la regla general de contaminación por contacto.
  • mik.veh («reunión», H4723C) — sustantivo masculino en estado constructo, «reunión de…», que se une a Ma.yim («agua») formando la expresión «reunión de aguas», es decir, un cuerpo de agua acumulada.
  • yih.Yeh («ser», H1961) — verbo qal imperfecto, tercera persona masculina; indica un estado que se mantiene o persiste («será/permanecerá»), aplicado a la pureza del agua.
  • no.Ge.a' («tocar», H5060) — participio qal masculino singular, «el que toca»; el participio designa a la persona en el acto mismo de tocar, no un evento puntual pasado.
  • yit.Ma' («contaminar», H2930A) — verbo qal imperfecto, tercera persona masculina; describe el resultado que recae sobre quien toca el cadáver, en paralelo estructural con yih.Yeh.

Lo que dice el texto

La frase se organiza en dos proposiciones paralelas, cada una con un verbo qal imperfecto en tercera persona masculina (yih.Yeh / yit.Ma'). La primera proposición tiene como sujeto compuesto ma'.Yan («manantial», H4599) y Vor («fosa», H0953A), unidos por la conjunción ve («y», H9002), seguidos por la expresión en estado constructo mik.veh-Ma.yim («reunión de agua»), que aparentemente funciona como aposición o especificación de ambos sustantivos anteriores. El adverbio 'akh al inicio marca que esta declaración limita o exceptúa lo establecido previamente en el capítulo.

La segunda proposición cambia de sujeto: ya no es el cuerpo de agua, sino no.Ge.a' («el que toca»), un participio que funge como sustantivo (el tocador). El objeto de ese contacto es niv.la.Tam («el cadáver de ellos», H5038 + sufijo pronominal H9028), en estado constructo con sufijo de tercera persona plural, refiriéndose a los cadáveres de los animales mencionados en el contexto inmediato. La preposición be («en/sobre/con», H9003) indica el punto de contacto físico.

La construcción gramatical hebrea no especifica si el contacto ocurre dentro o fuera del agua; la precisión «en él» que agregan algunas traducciones (BSB, SBLIBRE) es una interpretación añadida al texto, no una marca gramatical explícita en el hebreo.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce mik.veh-Ma.yim mediante dos términos separados, λάκκου («fosa/cisterna») y συναγωγῆς ὕδατος («reunión de agua»), coordinados con καί, mientras que el hebreo presenta Vor («fosa») como sustantivo independiente y mik.veh-Ma.yim como unidad constructa distinta, resultando en una estructura de tres elementos en la LXX (πηγῶν, λάκκου, συναγωγῆς) frente a los dos sustantivos más una construcción constructa en el hebreo.

La Vulgata traduce mik.veh-Ma.yim con la fórmula genérica omnis aquarum congregatio («toda reunión de aguas»), introduciendo el cuantificador omnis («toda»), ausente como tal en el hebreo, aunque el sentido de generalidad podría estar implícito en la construcción constructa hebrea.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.